29 de diciembre de 2011

Hoy cumplimos 2 años


Hace exactamente dos años que comenzó la andadura de este blog. Un blog que en este último año no ha hecho más que crecer, en visitas, en reseñas, en amigos, tanto aquí como en redes sociales. A todos vosotros, a los lectores veteranos y a los lectores nuevos, a aquellos que me apoyaron y me apoyan para continuar con el mismo y a las páginas que creen en mi para proveerles de contenido, muchas gracias. Esperemos que el siguiente años sea aun mejor.

28 de diciembre de 2011

Dos obras menores de dos grandes autores


Tom Strong Terrific Tales 1 y 2 de Alan Moore, Steve Moore, Leah Moore, Arthur Adams, Alan Weiss y VV.AA. (Tom Strong's Terrific Tales 1 al 12 USA)

Alan Moore tiene en su haber obras fundamentales y básicas para entender el cómic contemporáneo. Pero el inglés de la larga barba y tremenda inteligencia también tiene su lado más ligero, más pulp. Esta colección, un spin-off de su genial Tom Strong es una buena prueba de ello. Al estilo de su Tomorrow Stories (una antología de relatos cortos protagonizados por diversos personajes en colaboración con lo mejorcito del cómic americano), Moore, acompañado de su amigo Steve Moore y una colaboración especial de su hija Leah, se adentra en el universo de Tom Strong para narrarnos historias paralelas e incluso imaginarias o alternativas del personaje. Cada número de la colección está dividido en tres historias claramente diferenciadas. La primera de ellas, y la única que cuenta con la prosa de Alan Moore es la pieza más suculenta a priori de la antología, una serie de relatos sin continuidad entre ellos, donde Moore se alía con la creme de la creme del cómic americano como Paul Rivoche, Jaime Hernández, Jason Pearson, Michael Kaluta, Peter Kuper, Bruce Timm y Peter Bagge, sin olvidar a autores más veteranos como Jerry Ordway o Shawn McManus. Relatos intrascendentes quizás para lo que nos tiene acostumbrado Moore, pero repletos de ingenio e ideas geniales. Pero ahí no queda todo y aunque Steve Moore queda relegado a un segundo plano al compartir tebeo con semejante monstruo, no hay que desestimar sus dos series de relatos que completan cada uno de los ejemplares: El Joven Tom Strong y Johnny Future co-creada con Arthur Adams. La primera de ellas es una interesantísima aproximación a la infancia de Tom Strong, obviada en la colección regular del personaje y que le da una mayor profundidad y humanidad al personaje, con relatos tan subyugantes como el del diario de la madre de Tom Strong que le da un nuevo y turbio significado a su origen. Johnny Future es un refrescante relato de ciencia ficción y aventuras magníficamente ilustrado por Adams y que mezcla la ciencia ficción más clásica a lo Flash Gordon, con toques de erotismo light que bien podrían provenir de la Barbarella de Jean Claude Forest. En conjunto un buen tebeo, por debajo de las obras maestras del genio de Northampton, pero que merece muy mucho la pena.


The Astounding Wolf-Man volumen 4 de Robert Kirkman y Jason Howard (The Astounding Wolf-Man 19 al 25 USA).

Robert Kirkman tiene dos grandes obras, Invencible y Los Muertos Vivientes, aunque esta última comienza a demostrar síntomas de cansancio y estructura cíclica. El Asombroso Hombre Lobo pertenece más en estilo e intenciones a la primera de ellas, máxime cuando comparte universo y personajes y ya tuvo un crossover con la colección de Invencible para seguramente aumentar las ventas alicaídas de la colección. Y tristemente no lo ha conseguido ya que este es su último tomo. Una pena, porque la colección tenía potencial, unos personajes interesantes y una historia lo suficientemente atrayente para haberla desarrollada profusamente, algo que a Kirkman se le da como a nadie, sobre todo visto su final. Porque estos últimos siete ejemplares de la colección son una muestra evidente de que Kirkman ha tenido que acelerar los acontecimientos para poder cerrar la serie. Sub-tramas sin rematar y un conflicto final resuelto de manera rápida y aturullada, donde ha mezclado dos tramas que habrían necesitado de más números para no pisarse la una a la otra y haber tenido un mayor impacto. Porque seamos sinceros: por supuesto que esta serie no era Invencible, pero no estaba nada mal.

27 de diciembre de 2011

Mi Wishlist de la Fnac para estas Navidades



Aunque ya ha pasado la Nochebuena, todavía quedan fiestas para rato. Quizás la más emblemática sea la Noche de Reyes. Si todavía no sabes que regalar o que quieres que te regalen, os dejo algunas ideas que quizás os sirvan para fecha tan señalada.

COMICS


Crónica Marvel: Una historia año por año (Pearson/Alambra) Cartoné, 352 páginas, 27 x 32 cm, color 23,70€

Un repaso al universo de ficción más adictivo del mundo del cómic. Una enciclopedia que abarca desde sus orígenes como Timely Comics en 1940, hasta el año 2008. 352 páginas repletas de datos, curiosidades e ilustraciones. Quizás el libro más exhaustivo que os podéis encontrar de la editorial que vio nacer a Spiderman. Y además su precio ha sido reducido a la mitad. Así que ya sabéis. No lo dejéis escapar.

PELÍCULAS




Quizás la película más emblemática de David Lynch y uno de los títulos más importantes no solo del cine de los 80, sino también de la historia del cine. Una película de culto de cuando todavía no se usaba el término llega a sus 25 años de vida con una edición a la altura de las circunstancias: Remasterización de vídeo y audio de infarto supervisada por el propio Lynch, todos los extras de la excelente edición en DVD de 2002, incluido el completísimo documental "Mysteries of Love" de más de una hora de duración y como guinda al pastel, una hora de escenas nunca vistas sacadas del baúl de los recuerdos. Una cinta imprescindible para los amantes del buen cine.

SERIES DE TELEVISIÓN




Hace poco hablé de ella en el blog. Una serie imprescindible que trata un tema tan delicado como la muerte sin cortapisas, sin censuras. Valiente y ambiciosa, sencilla y honesta. Cualquier calificativo se queda corto y las palabras no son capaces de describir el torrente de sensaciones que desprende su visionado. Una obra fundamental y compra obligatoria. Una de las cumbres de la ya no tan pequeña pantalla.


26 de diciembre de 2011

The Artist de MIchel Hazanavicius: Cuando el cine es magia


The Artist de Michel Hazanavicious (2011)

Cuando uno se encuentra en los últimos días del año, cree que ya está visto todo, que la cosecha cinematográfica ha llegado a su fin y que debemos esperar ya al siguiente año que está a la vuelta de la esquina para volver a disfrutar de buen cine, algo que salvo contadas excepciones este 2011 no ha sido muy prolijo.


Y con la mosca detrás de la oreja (porque este invento es casi tan viejo como el cine) uno comienza a escuchar que hay una pequeña película que está dando mucho que hablar. Y uno piensa que es nueva campaña de marketing que ha dado productos tan nefastos y pretenciosos como El Discurso del Rey, El Paciente Inglés, Shakespeare Enamorado o cualquier subproducto de la factoría de los hermanos Weinstein. Pero luego te enteras que es una película francesa, que es muda y que es en blanco y negro. Y aunque pueda parecer el sueño erótico de cualquier intelectualoide o gafapasta que se precie te llama la atención el experimento, aunque te sientas en la oscuridad de la sala de cine con la reticencia de aquel que espera que le vuelvan a tomar el pelo y que lo vendido y alabado no será para tanto.


Gran equivocación. Porque desde el primer minuto del filme quedas embaucado, es tal la maravilla que el francés Michel Hazanavicius ha brindado a los espectadores y que el público español ha recibido como inesperado regalo de navidad. Y la maravilla de los primeros minutos sigue creciendo y creciendo hasta un final que te llena de satisfacción y de alegría y que renueva la fe en el cine como fábrica de sueños.


La mayor reticencia que tenía hacia el filme era su maniobra de hacer una película muda en pleno siglo XXI, porque aunque era arriesgado comercialmente, también era su mayor baza comercial, ya fuera solo por la curiosidad de ver el invento. Pero el invento no es tal y es imposible pensar en esta película tras su visionado de otra manera que de la forma en que ha sido ejecutada. Es muda, porque trata de eso mismo, del paso del mudo al sonoro, de los cadáveres y las ilusiones que dejó por el camino, pero también del orgullo mal entendido, de que no importa lo alto que llegues porque el fracaso y el olvido está a la vuelta de la esquina. Pero también trata de la reticencia y el miedo al cambio, de la tranquilidad en lo acomodaticio, pero sobre todo trata del amor.


El amor de un cineasta por su obra, del amor por el cine, por un trabajo bien hecho, de un chófer por su empleador (magistral James Cronwell, el mejor Alfred que podría tener un Batman) de una mascota por su amo(el perro del protagonista se merecería una nominación al Oscar como mejor secundario) y sobre todo el amor entre un hombre y una mujer, ambos interpretados por dos actores en estado de gracia, que realizan dos interpretaciones dignas de todo elogio, máxime cuando han sido capaces de expresar tal torrente de emociones y sentimientos a través de los gestos y el silencio. Jean Dujardin, que interpreta a la estrella del cine mudo George Valentin y la bella y glamourosa Bérénice Bejo como Peppy Miller están soberbios en sus roles protagonistas. 


Y la película funciona no solo por ellos, sino también por la dirección magistral de Hazanavicious. Una dirección y un director que no llama directamente la atención de manera directa, sino que sabe mantenerse en un segundo plano para contar una historia sencilla en apariencia, pero rica en contenido. Una dirección sutil, inteligente y muy pero que muy hermosa, que además es magnificada por un score de otra época y otro mundo que junto a un montaje preciso y rítmico como pocos, concatena escena tras escena de manera vertiginosa, haciendo uso de elípsis y saltos temporales de manera brillante y lo más importante, haciendo que sus 100 minutos pasen como un suspiro.


Poco más puedo decir de una de las mejores películas del año y que pronostico que puede ser la gran favorita para dar la campanada en la noche de los Oscar. Por una vez, los premios serían bien merecidos.

23 de diciembre de 2011

Superman, Flash, Justice League Dark y Frankenstein Agent of SHADE: Mes 3. The New 52


Superman 3 de George Perez y Nicola Scott 

La segunda colección del Hombre de Acero llega a su tercer número sin su dibujante oficial, Jesús Merino, que pronostica el baile de autores de una colección que teniendo grandes aciertos y unos sólidos personajes da la sensación de que la propia DC la considera secundaria, poniendo toda la carne en el asador en el Action Comics de Morrison. Como aspectos positivos la vida privada de Clark Kent y el ambiente del Bugle. Como puntos negativos, los villanos elementales de esta primera historia que aunque pretenden ser intrigantes, no lo consiguen. 


The Flash 3 de Francis Manapul y Brian Buccellato 

Una colección que al igual que Batwoman funciona por su apartado gráfico, trabajo de Brian Buccellato, que en este número lo borda, sobre todo en las diez primeras páginas del mismo, con composiciones de página originales y un ritmo frenético. Y aunque la segunda mitad del tebeo no está a la altura de su prometedor arranque y la historia no tenga el interés suficiente, tampoco es horrible. En definitiva una delicia visual. 


Justice League Dark 3 de Peter Milligan y Mikel Janin 

De manera algo lenta pero segura, Milligan continúa reuniendo esta Liga de La Justicia de los personajes ex-Vertigo. El guionista inglés demuestra con que personajes está más cómodo, porque el protagonismo de este número, quitando a Boston Brand, está centrado en John Constantine y sobre todo en Shade, este último protagonista de una serie regular aparecida entre finales de los 80 y principios de los 90 que a día de hoy sigue siendo uno de los mejores trabajos de Milligan. Hasta el momento, y con tan solo tres números publicados, lo único que se puede decir es que la serie tiene los suficientes puntos de interés para seguir leyéndola los próximos meses. 


Frankenstein Agent of S.H.A.D.E. 3 de Jeff Lemire y Alberto Ponticelli 

Continúa la serie más bizarra de la DC actual. Un tebeo que haría las delicias de Mike Mignola, Grant Morrison o Gerard Way, el creador de Umbrella Academy. Porque Jeff Lemire está siguiendo el camino de dichos autores, mezclado y agitado con el pulp de los años 30 y los monstruos clásicos de la Universal, en un grupo donde forman parte Frankenstein y su ex-mujer La Novia, más un hombre lobo, un vampiro, una momia y un ser anfibio que es una mezcla del Abe Sapien de Hellboy y la Criatura de la Laguna Negra. Diversión asegurada y escenas de acción sin tregua para un tebeo diferente. 

21 de diciembre de 2011

Catwoman, Batgirl, Batwoman y Wonder Woman: Las chicas DC en el tercer mes del reinicio


Catwoman 3 de Judd Winick y Guillem March 

Voy a romper una lanza a favor de esta colección. A mi me está gustando. Sobre todo por el dibujo de Guillem March, al que perdimos en la colección Gotham City Sirens y que para todos los fans de Selina Kyle es una alegría tenerle de vuelta. Y los guiones de Winick no están nada mal. Un autor denostado que tiene buenos tebeos en su haber como su larga etapa en Green Arrow (una de las mejores del personaje) o su Batman. Las voces en contra lo comparan con el trabajo de Brubaker en la colección que comenzó en 2001. Y la verdad es que Brubaker no arrancó de verdad hasta el año de colección. Y lo que nos hizo comprarla era el trabajo de Darwyn Cooke y posteriormente Cameron Stewart. Pues aquí igual con Guillem March. 


Batgirl 3 de Gail Simone y Ardian Syaf 

Número a número, Gail Simone va consiguiendo que su nueva aproximación a Barbara Gordon sea una de las sorpresas más agradables de este nuevo universo. Barbara continúa persiguiendo al terrorista llamado “Espejo”, pero el momento álgido de este ejemplar es la aparición de Dick Grayson/Nightwing y el pequeño atisbo del pasado de la relación de ambos y su enfrentamiento tanto externo como interno. Y el trabajo de Ardian Syaf, aunque inferior a las estupendas portadas del adorado Adam Hughes es lo suficientemente estimable. 


Batwoman 3 de J.H. Williams III y W. Haden Blackman 

La serie regular de la otra murciélago femenina de Gotham City, continúa en su tercer número con los mismos pros y contras que sus dos anteriores entregas y su primera etapa en la colección Detective Comics. Porque su gran baza es el trabajo gráfico de J.H. Williams, sobre todo su dominio de la composición que convierten cada página en una obra de arte. Pero Williams no es tan buen guionista como dibujante, y eso se nota en una historia que sin ser mala ni muchísimo menos, tarda en arrancar y poco pasa en cada ejemplar. Pero solo por su arte la convierte en uno de los “must have” de la nueva DC. 


Wonder Woman 3 de Brian Azzarello y Cliff Chiang 

Azzarello y Chiang continúan la línea ascendente de calidad que han convertido a Wonder Woman en uno de los títulos imprescindibles de la DC actual. Azzarello por primera vez se siente cómodo trabajando con uno de los superhéroes insignia de DC, tras sus fallidos acercamientos a Batman y Superman, tal vez porque el tercer pilar de DC Comics hunde sus raíces en la mitología. Azzarello lo sabe, al igual que lo supo George Perez y a esto le añade su gusto por los conflictos familiares y la tragedia griega, que tan bien supo plasmar en su obra magna 100 Balas. Sumémosle a esto el arte de Cliff Chiang, el cual está ante la mejor y más importante obra de su carrera profesional y tenemos un título imprescindible.

El Hobbit: Un Viaje Inesperado. El Trailer


Seguimos con la racha de trailers de máxima expectación. Y si el lunes tuvimos "The Dark Knight Rises" y el jueves tendremos el de "Prometheus", hoy miércoles 21 tenemos el de uno de los proyectos que más ha costado sacar adelante, "El Hobbit". Pero aquí está su primer avance, que promete la misma calidad, cariño y fidelidad que hace 10 años encumbraron a Peter Jackson. Muy buen sabor de boca y muchas ganas de sumergirse de nuevo en la Tierra Media. No os aburro más. Aquí está el trailer.


20 de diciembre de 2011

Los Vengadores en Diciembre



Los Nuevos Vengadores 10 de Brian Michael Bendis, Mike Deodato Jr. y Howard Chaykin (New Avengers 10 USA) 

Segundo capítulo del nuevo ejercicio de retrocontinuidad “made in Bendis” tras los Iluminnati. Una idea absolutamente brillante, donde el guionista nos descubre que la Iniciativa Vengadores ya existía en los años 50 y estaba formada por un equipo tan variopinto como el formado por personajes como Dientes de Sable, Dominic Fortune (sería buena idea que Panini recuperara la miniserie que Chaykin realizó del personaje hace pocos años en un bonito tomo recopilatorio), Namora o Kraven por decir unos pocos y comandado por Nick Furia. Chaykin, aunque ya no es el autor que deslumbrara en los 70 y los 80, sigue manteniendo la fuerza visual y narrativa y Deodato, libre de las 22 páginas mensuales, es capaz de dar lo mejor de si mismo en la historia ambientada en el presente donde la vida de Pájaro Burlón pende de un hilo. 


Los Vengadores 11 de Brian Michael Bendis y John Romita Jr (Avengers vol.4, 11 y 12 USA) 

Número doble para terminar con la saga del Encapuchado y el Guantelete del Infinito y llegar al primer año de la colección. Una colección donde Romita Jr. puede estar realizando su peor trabajo en su larga y dilatada carrera laboral. Porque el primero de los dos números que componen el ejemplar es una verdadera tomadura de pelo. Todo splash pages dibujadas sin ninguna gana, abocetadas de mala manera, casi garabatos. El siguiente número no es tan desastroso, pero desluce una de las tramas más interesantes que ha realizado Bendis en la colección, pero que queda saboteada por un trabajo gráfico que habría necesitado de un Romita en plena forma y no el profesional desganado del último año. 


Vengadores Secretos 11 de Ed Brubaker, Will Conrad y Mike Deodato (Secret Avengers 11 y 12 USA) 

Con este número que contiene dos ejemplares americanos, termina la etapa de Brubaker al frente del título. Una serie que tenía un potencial tremendo, pero que en ningún momento ha sido aprovechado como debiera. Estos dos capítulos finales, donde conocemos el motivo por el que John Steele se pasó al bando contrario, son una buena prueba de ello. Lo que quiere contar tiene potencial, pero en ningún momento despega. Un tebeo fallido al que espero que autores como los próximos Nick Spencer y Warren Ellis sepan sacar el partido que se merece. 


Los Vengadores: La Cruzada de los Niños 4 de Allan Heinberg y Jimmy Cheung (Avengers Children’s Crusade 4 USA) 

La Bruja Escarlata. El Doctor Muerte. Magneto. Los Jóvenes Vengadores. Los Vengadores. Latveria. Estos son los elementos que Heinberg utiliza para entregarnos el mejor tebeo de Los Vengadores en mucho tiempo. Una pequeña maravilla que te deja cada vez con ganas de más, gracias al cariño, respeto y ganas que pone Heinberg en el material. Y Jimmy Cheung no se queda atrás. Dibuja como nadie y en este número presenta dos splash pages que deberían ser ejemplo de como realizarlas. Ahora que Bendis deja Los Vengadores, Marvel debería plantearse muy seriamente el entregarles su mayor franquicia a este duo de autores sin pensárselo dos veces.

19 de diciembre de 2011

In Time de Andrew Niccol


In Time de Andrew Niccol (2011)

El director australiano Andrew Niccol irrumpió en la escena cinematográfica con una de las mayores sorpresas en el género de la ciencia ficción de los años 90, "Gattaca", protagonizada por Ethan Hawke, Uma Thurman y un por aquel entonces desconocido Jude Law. La premisa no era del todo original, ya que su material base era la excelente novela de Aldus Huxley llamada "Un Mundo Feliz". Ambas obras eran inteligentísimas distopías de un futuro cercano donde la sociedad estaba regida por la genética y las diferencias entre los ricos y los pobres ya no eran provocadas por el dinero, sino por tus cromosomas.


Y aunque Niccol ha realizado más obras tras esta, ninguna ha cuajado o ha sido tan buena como Gattaca, ya que obras como S1mone o El Señor de la Guerra estaba muy por debajo del talento que demostró en su ópera prima. Tal vez a la altura de esta podemos señalar su guión para la magistral "El Show de Truman" de Peter Weir, que pronosticaba muy poco antes el futuro de los reality shows, la era de Internet masificada y el escaso control del individuo ante su privacidad.


Así que, 14 años después de su primera obra, Niccol ha intentado reverdecer sus laureles con una película que podría considerarse una reinterpretación de esta. Y el producto le sale artificial, fallido y sobre todo carente de alma. Porque su planteamiento es interesante y original. De nuevo una distopía, un futuro cercano, donde la población no envejece más allá de los 25 años, pero que tiene una contrapartida. A partir de ahí, tu reloj biológico (y si veis la película sabréis a que me refiero) empezará una cuenta atrás y solo aquellos que compren su tiempo podrán vivir eternamente. El resto perecerán en poco tiempo.


Por supuesto, la sombra de la crisis económica y el movimiento 15-M sobrevuelan la obra. Porque nuestro protagonista (un Justin Timberlake que funciona mucho mejor como secundario de lujo) es un chico que vive en el guetto y tiene el tiempo justo para sobrevivir el día a día. Un incidente que no contaré para no estropear el visionado, hace que tenga un tiempo ilimitado y pueda codearse con los ricos y poderosos.


Pero no todo será de color de rosas y le descubrirán. Y aquí empieza lo malo. A partir de aquí es un corre que te pillo entre el protagonista y su nueva enamorada (Amanda Seyfried) y el guardian del tiempo protagonizado por Cillian Murphy. Entre tiros y persecuciones y un amor más frío y poco creíble que el de Bella y Edward, los tortolitos tendrán de tiempo de robar a los ricos para entregárselo a los pobres, dilapidando el inteligente mensaje y la sabia analogía para entregar un refrito de Gattaca sin la gracia, el estilo y las excelentes interpretaciones de su trío protagonista.

The Dark Knight Rises: Ya está aquí el primer trailer oficial


Después de meses de espera y copias en baja calidad sacadas de los cines americanos que lo proyectaron este fin de semana, ya tenemos el trailer más esperado del año. Las conclusiones que se sacan del mismo son muchas: que Batman parece pasar por su peor momento, que Bruce Wayne será seducido por dos mujeres de la talla de Anne Hathaway y Marion Cotillard y que el Bane de Tom Hardy es una mala bestia que da miedo, mucho miedo. Pero también he de decir que no se si será por el hype y las ansias, pero me quedé más impactado con el primer trailer de la anterior entrega, aunque todos sabemos que Nolan no solo es un genio del cine sino también del marketing y que lo que vemos aquí no es ni un ápice de lo que nos encontraremos en las salas de cine en el mes de julio de 2012. Dios mío, que ansias. Aquí tenéis el trailer. Que ustedes lo disfruten





18 de diciembre de 2011

Batman, Batman and Robin y Batman The Dark Knight Mes 3: The New 52


Batman 3 de Scott Snyder y Greg Capullo. 

Snyder comienza a poner sus cartas encima de la mesa y a revelarnos sus planes a largo plazo con el personaje, algo en lo que es un verdadero maestro. Y empezamos a averiguar quienes son esta “Corte de los Buhos” que parece que llevan en Gotham desde siempre y que tienen una extraña relación con la familia Wayne. La prehistoria de Gotham y de los Waynes y de la ciudad como un personaje principal más dentro de la historia son parte de los alicientes de la mejor colección del hombre murciélago en la actualidad. Pero no solo eso: una Gotham City con una atmósfera asfixiante, el miedo contemporáneo de que el enemigo lleva con nosotros desde siempre, a nuestro lado y que puede atacar en cualquier momento está muy patente en estos tebeos. Eso, y que Batman vuelva a demostrar sus dotes detectivescas me llena de gozo y que recomiende sin dudarlo esta genial colección. 


Batman and Robin 3 de Peter Tomasi y Patrick Gleason 

Puede que Peter Tomasi no tenga las brillantes y lisérgicas ideas de Grant Morrison o las ambiciones de gran relato que se adentra en el pasado de Scott Snyder, los dos mejores autores que ha tenido el cruzado de la capa en los últimos años. Pero en lo que es lo mejor es en la caracterización e interacción entre los personajes protagonistas. Porque Tomasi ha sacado oro de la relación entre Bruce y Damian (un Robin que en manos de este autor hace que Jason Todd fuera un adolescente sumiso y respetuoso). Momentos en este tebeo memorables, hay muchos y muy variados. La partida de ajedrez entre Damian y Alfred (este personaje también llevaba tiempo sin ser tan bien tratado), Batman actualizando las medidas de seguridad de la mansión Wayne como el verdadero Señor de la Noche que es o la paliza de Robin a unos criminales de tres al cuarto hacen de este título la respuesta del siglo XXI a lo que fue la etapa de Alan Grant y Norm Breyfogle en la serie regular de Detective Comics y posteriormente en Batman, allá por finales de la década de los 80 y principios de los 90. 


Batman The Dark Knight 3 de Paul Jenkins y David Finch 

Tras el susto y el terror que me provocó ver a ese Joker hormonado, llega el alivio tras descubrir que realmente era el villano Clayface. Tras la presentación de la conejita playboy como nueva villana del murciélago, el tebeo está por encima de sus dos primeras y horrendas entregas. Por supuesto es la peor serie de Batman de la actualidad junto con Detective Comics, pero la aparición como estrella invitada de Flash y ver de nuevo a Bruce como detective salva con un aprobado raspado a este ejemplar. Si la serie mantiene este nivel, por lo menos se dejará leer.

17 de diciembre de 2011

Misión Imposible: Protocolo Fantasma de Brad Bird


Misión Imposible: Protocolo Fantasma de Brad Bird (Mission Impossible: Ghost Protocol, 2011)

Que Brad Bird es uno de los mejores directores de animación de los últimos años es incontestable y ahí están películas como El Gigante de Hierro, Los Increíbles o Ratatouille para demostrarlo. Eso sin olvidar que era parte del equipo de Los Simpsons en sus primeras y extraordinarias primeras temporadas. Lo que no había demostrado todavía era si era capaz de dar el salto a películas de imagen real y ser igual de bueno en ellas.

J.J. Abrams, en calidad de productor, le daba la oportunidad, tras haber sido el propio Abrams el responsable de la dirección de la mejor Misión Imposible junto a la original de DePalma, donde Abrams le dio el toque de espías de su serie Alias dándole un impulso que necesitaba la saga tras la desastrosa segunda entrega del director John Woo.


Y la pregunta importante para el fan de la saga es si este Protocolo Fantasma está más cerca de las misiones de DePalma o Abrams o del desastre estruendoso de Woo. Y a mi pesar he de decir que se acerca más a la de este último.

Cierto es que no llega a los niveles de desastre de la segunda parte de las aventuras de Ethan Hunt, pero Brad Bird ha fracasado en su primer aporte al cine de imagen real. Las razones son muchas. La primera de todas es un guión de derribo que primero utiliza un concepto ya pasado y anticuado cuando Roger Moore hacía películas de 007 (por dios, robo de códigos de seguridad de cabezas nucleares rusas y el fantasma de la guerra fría en pleno siglo XXI es lo más demodé que he visto en mucho tiempo) y lo peor del caso, que una trama que se debería presuponer sencilla, en la primera media hora de proyección el espectador no tiene claro hacia donde va a ir, lo que provoca que el propio personaje de Tom Cruise la vuelva a repetir a sus agentes (aunque realmente se dirige al espectador) a la media hora de comenzado el largometraje.


La película comienza a arrancar tras el incidente en Moscú (horribles efectos especiales en ese segmento) y parece que remonta el vuelo a partir del segmento en Dubai, donde Bird entrega tres set pieces de acción alucinantes(la escalada de Cruise al rascacielos más grande de Dubai, la escena del traspaso de información a dos bandas en dos habitaciones del hotel y la persecución en la tormenta de arena), demostrando su pasado en la animación, ya que las tres escenas están montadas y ejecutadas de manera brillante no, brillantísima.

Así que tenemos un primer acto insulso y caótico y un segundo acto excelente, pero de nuevo el tercer acto cae en la repetición y el homenaje chusco a otras escenas brillantes de la saga. Pero a lo largo del filme siguen habiendo elementos disonantes que te sacan del largometraje. Lo primero, que lo que funciona en el cine de animación no tiene porqué funcionar en imagen real. Así, tenemos golpes y caídas que harían las delicias del Coyote o Roger Rabbit, pero que personificadas en Tom Cruise o Jeremy Renner quedan ridículas y te sacan del filme. Pero también el exceso de chistes y gracietas (sobre todo del personaje protagonizado por Simon Pegg que tiene excesivo protagonismo) o un villano con tan poco carisma del que ahora ni me acuerdo el nombre, hacen que el espectador eche de menos a villanos como Philip Seymour Hoffman en MI3 (el mejor de todos), Jon Voight en la primera e incluso el excesivo y sobreactuado pero por lo menos carismático Dougray Scott del desastre que fue MI2.


Y llegamos a Tom Cruise, una estrella que como muchas que llegan a cierta edad no saben envejecer con dignidad. No se que es peor, si el lifting que se ha hecho y le ha hecho perder toda la expresividad que tenía o su intensivo uso de los esteroides para esta película que le ha dejado un cuerpo que da grima, mucha grima. Eso, y que los encargados de vestuario le han comprado dos tallas menos de pantalones, camisas y chaquetas, dan la impresión de que nuestro querido Tom va a estallar sus ropas como Lou Ferrigno en el serial de Hulk de los años 70 en las muchas y repetitivas carreras que tanto le gustan a la estrella de Hollywood.


Una pena, porque Bird es un director con mucho no, muchísimo talento. Pero esta película le ha quedado rana, tonta y rancia. Hay elementos y escenas que están por encima de la media en materia de cine de acción, pero el conjunto flojea sobre todo por un guión horrible, unas caracterizaciones planas y una estrella que debería comenzar a plantearse el jubilarse como action hero.

16 de diciembre de 2011

Los mutantes en diciembre


Patrulla X 72 de Kieron Gillen, Carlos Pacheco y Terry Dodson (Uncanny X-Men 534.1 y 535 USA)

Demos la bienvenida como se merece a Kieron Gillen, el nuevo guionista estrella de la Marvel y que en los últimos meses había compartido las tareas de escritura con Matt Fraction en la colección principal del sello mutante. Y démosla de corazón, porque este número doble con el que comienza su etapa y que incluye el número especial Point One y el primero de la colección regular es un verdadero disfrute desde la primera hasta la última página. En el Point One tenemos una entretenida historia autoconclusiva, dibujada de manera soberbia por un Carlos Pacheco que sigue evolucionando de manera excelente y que tiene su mayor aliciente en la conversación mantenida entre la jefa de RR.PP. de la Patrulla X y Magneto. Porque esta si que es una nueva Patrulla X para la nueva era, que como en sus buenos tiempos, ha evolucionado y ha dejado atrás muchos conceptos repetitivos que habían provocado el hastío de los lectores. Por supuesto, al igual que para Fraction, las ideas a desarrollar provienen de las dos etapas fundamentales de este nuevo siglo, las de Morrison y la de Whedon. De las páginas del trabajo de este último comienza la nueva saga que comienza en este ejemplar, llamada “Punto de Ruptura” y que trae de vuelta el mundo de Breakworld, su ex-líder Kruun y a primera línea de la formación mutante a Coloso y Kitty Pride, pieza fundamental de los dos primeros años de Astonishing X-Men. Se avecinan tiempos inmejorables para ser un fan de la Patrulla X. 


X-Men 9 de Victor Gischler , Chris Bachalo y Paco Medina (X-Men vol.2, 10 USA) 

Finaliza la tan correcta y entretenida como intrascendente segunda aventura de esta nueva colección de los mutantes favoritos del mundo del cómic. Su mayor valor, al menos por mi parte, es el de disfrutar del trabajo artístico de Chris Bachalo y su peculiar y muy personal estilo compositivo, donde acierta en la mayoría de las ocasiones, aunque algunas decisiones creativas están abiertas a la discusión. Dos grandes problemas tiene esta colección para mantenerse en el mercado. Gischler es un guionista cumplidor pero que no tiene nada que destaque sobre lo que se hace y se ha hecho con unos personajes tan sobreexplotados, a los que trata más como estereotipos y figuras de acción, que como personajes tridimensionales con su propia voz y personalidad. Y lo segundo, que las aventuras que se narran en esta serie no tienen ninguna trascendencia en el resto de la franquicia. 


Astonishing X-Men 21 de Christos N. Gage y Juan Bobillo (Astonishing X-Men vol.3, 38 USA) 

Número de rescate el de este mes de la colección. De rescate, porque esta nueva saga incorporada a última hora fue debida a los retrasos de sus dibujante Jason Pearson, incapaz de entregar su trabajo a tiempo. Los elegidos, Gage y Juan Bobillo, consiguen entregar un trabajo lo suficientemente sólido para el que supongo corto tiempo de reacción que tendrían para acometer el trabajo. Quizá el que más se resienta sea su dibujante, ya que comparando su trabajo aquí con el que hacía en la colección de Hulka de Dan Slott, provoca la decepción, porque la mezcla de realismo y cartoon que funcionaba en Hulka, aquí queda ridícula en algunos aspectos, sobre todo en la caracterización de La Bestia. Gage acierta en devolver al Nido a primera línea tras muchos años de inactividad y destaca con ese reencuentro entre Kitty y Lockheed, divertido y emotivo a la vez. 


X-Men Legado 72 de Mike Carey, Clay Mann y Steve Kurth (X-Men Legacy 247 y New Mutants vol.4, 24 USA) 

Aquí termina la saga central para esta Era de Apocalipsis creada por Mike Carey. Una conclusión que deja un agridulce sabor de boca, algo habitual en Carey, ya que la premisa aunque cero original (los universos alternativos a día de hoy están más que manidos) tenía apuntes interesantes. Un final poco épico, una revelación que se veía venir si se conoce un poco el pasado de los personajes protagonistas de la historia, para una aventura que en su epílogo podría tener sus mejores bazas, si esta colección tuviera alguna importancia en el cosmos mutante actual y no fuera la segundona de la franquicia. Por supuesto, el trabajo de los irregulares Clay Mann y Steve Kurth no ayudan a darle un mayor empaque al producto final.

15 de diciembre de 2011

Justice League 3, Green Lantern 3 y Aquaman 3: The New 52. Las series de Geoff Johns


Justice League 3 de Geoff Johns y Jim Lee. 

Continúa esta nueva interpretación del supergrupo por excelencia de la DC que se ha convertido en el tebeo más vendido durante los últimos tres meses en el mercado americano. ¿Quiere decir eso que es el mejor tebeo de la DC actual? Ni de lejos. Porque poco a pasado en estos tres números. En este, nos presentan a una joven Wonder Woman, una mezcla de la idealista e inocente amazona de toda la vida, con un poco de la interpretación de la misma que realizara Frank Miller en su secuela de Dark Knight y en All Star Batman and Robin. Y es que la sombra de Miller es alargada y Lee un seguidor a ultranza del antaño maestro. Y eso me lleva a plantearme la labor de Johns al frente de la colección. Porque este tebeo más parecen los Wildcats de Jim Lee o sus primeros números de los 4F para el Heroes Reborn marveliano de mediados de la década de los 90, que otros trabajos superiores de Johns como su larga etapa al frente de Green Lantern o de la JSA. Porque esta aventura contra los parademonios de Darkseid le falta algo de originalidad para el lector veterano (quitando esa aparente relación entre el nacimiento de Cyborg y el señor de Apokolips) y nuestros protagonistas parecen más action figures que personajes propiamente dichos. Y es que quizás Johns es el nuevo Jeph Loeb y su calidad depende del artista que tenga a los lápices. El resultado: un tebeo de hostias como panes, casi lo que sería una réplica del cine de Michael Bay en cuatricomía. Un placer culpable, que se mira más que se lee (si te gusta el estilo de Jim Lee) pero que poco poso deja en el lector una vez leído el ejemplar. 


Green Lantern 3 de Geoff Johns y Doug Manhke. 

En esta colección tenemos a un Johns completamente opuesto. Este número es un buen ejemplo, quizás es el mejor de los publicados en esta nueva etapa. Desde la magnífica conversación mantenida entre Hal y Sinestro, hasta la revelación de boca de Ganthet que provocará un paso de gigante en la ya extensa mitología de los Green Lanterns que Johns ha hecho suya, terminando con un final que de verdad deja con la boca abierta por lo inesperado de lo ocurrido. Además, de bonus, aprendemos nuevos usos del anillo verde que los Guardianes, como siempre, se habían guardado para si mismos. Johns parece que ha vuelto a recuperar el impulso algo perdido en la etapa final del anterior volumen (exceptuando La Guerra de los Green Lanterns, del que leído solo el primer número me ha encantado). 


Aquaman 3 de Geoff Johns y Ivan Reis. 

Al igual que en Green Lantern, este es el mejor número hasta la fecha de la apuesta personal de Johns en la nueva DC. Una apuesta difícil, porque Aquaman es el personaje clásico menos querido de todos los lectores. Pero al leer este tercer número, creo en la posibilidad de que Johns haga algo memorable. Ya comenzó a darle la importancia que quería en El Día Más Brillante. Pero aquí, pudiendo empezar de cero, es donde ha visto la verdadera oportunidad. Y en este ejemplar, comienza a expandir la mitología del personaje, con detalles como el científico que le enseñó a utilizar sus poderes de niño y que luego le traicionó y que tendrá una importancia capital en el desarrollo de la colección, con ese pequeño pero sugerente detalle acerca de su tridente y la posible llegada de algo o alguien que se presupone una gran amenaza. Sumémosle a eso, que me encanta la relación e interacción de Arthur y Mera y que Ivan Reis es cada vez mejor dibujante y que cada vez se parece más a Neal Adams y nos encontramos con una de las mejores y con más potencial series del reinicio.

Zatanna: Shades of the Past de Paul Dini, Cliff Chiang, Stephane Roux y VV.AA.


Zatanna vol.2: Shades of the Past de Paul Dini, Cliff Chiang, Stephane Roux y VV.AA. (Zatanna 7 al 16 USA).

Si la DC actual ha maltratado a alguno de sus grandes autores, ese es Paul Dini. El artífice, junto a Bruce Timm de la genial serie de animación de Batman de los años 90, enamorado del universo superheróico más antiguo y uno de los guionistas más capacitados de la editorial, ha sido ninguneado en sus últimos trabajos.


Le ocurrió con Batman. Primero en su etapa en Detective Comics, donde pasó de tener a J.H. Williams como dibujante, para luego tener dibujantes francamente mediocres como Don Kramer, números de relleno por doquier, que cortaban sus historias y arcos narrativos por la mitad, hasta que pareció estabilizarse la cosa cuando le juntaron con un artista a la altura de sus historias, Dustin Nguyen. Pero la estrella de la línea Batman era Grant Morrison, por lo que la muerte de Bruce Wayne hizo que la etapa de Dini fuera cortada de raíz.


Pero mientras Wayne viajaba por el espacio-tiempo, DC le dio a Dini y Nguyen colección propia, "Batman Streets of Gotham", la cual pasó bastante desapercibida, pero donde Dini estaba en su salsa y nos entregó algunas de las mejores historias de Batman de los últimos años. Por supuesto, su colección se vio interrumpida por autores invitados y demás, hasta que de la noche a la mañana cancelaron su colección en el número 21.


Esto viene a colación, porque algo parecido le ha pasado en su colección de Zatanna. El primer volumen, de la mano de Dini y el dibujo de un prometedor artista como Stephane Roux, me pareció un tebeo más que correcto, con una protagonista atractiva y con un potencial por explotar, casi una Hulka en manos de John Byrne, una interesante némesis y un reparto de secundarios atractivo. Y el primer volumen era una lectura francamente disfrutable.


Llegamos al segundo y último volumen de una serie que se canceló en el número 16 debido a la llegada del reinicio deceero que todos conocéis. El primer número incluído, el siete, es un número de relleno, guionizado por Adam Beechen y dibujado por un tal Chad Hardin. Un número del montón, poca cosa, pero bueno dices, todas las series tienen un fill-in.


Y eso parece, porque los cuatro números siguientes son una delicia. Sobre todo los tres primeros (8 al 10) porque están dibujados por Cliff Chiang. El cuarto está dibujado por el mediocre Jamal Igel. Pero la historia de Dini de la venganza de una marioneta proveniente del pasado de Zatanna es lo mejor de la efímera colección. Las páginas de Chiang son tan buenas que dan ganas de mirarlas y remirarlas, deleitándote con cada viñeta.


Nos encontramos en el ecuador del tomo. Con un sabor de boca inmejorable, con la pena de que solo quedan cinco ejemplares, pero con la esperanza de que por lo menos quedan cinco números para disfrutar como con estos cuatro anteriores. Y no es así.


El número 12 es un ejemplar de mayor extensión, celebrando el primer año de la colección y en el que Dini se vuelve a tomar un descanso. Su sustituto es Mathew Sturges, guionista de trabajos de la línea Vertigo tan poco destacados como House of Mistery o su aburrido spin-off de Fábulas, Jack of Fables. El punto positivo, que el dibujante es un viejo conocido de la colección y que realiza un buen trabajo, Stephane Roux. La historia, poca cosa, pero se deja leer. De complemento, una breve pero divertida historia de la infancia de Zatanna y sus problemas con la ortodoncia que te deja una sonrisa en los labios. Parece que no hay motivos para alarmarse.


Ya estamos en el número 13 que como toda la colección está adornada con una bella portada del gran Adam Hughes. En este número volvemos a la historia principal y Dini está de nuevo como capitán del barco. Lo malo, que dibuja Jamal Igle. Lo bueno, que la trama del Hermano Noche, el archienemigo de Zatanna en el primer volumen de la colección se sigue desarrollando poco a poco, hasta que en este número estalla y tiene como consecuencia una revelación trascendental para uno de los secundarios de la colección, el Detective Colton. Misterios y enigmas se superponen en este número, el primero del supuesto segundo año de la colección y que promete ser muy interesante viendo lo planteado por Dini en este ejemplar.


Y aquí está el problema. Los siguientes números de la colección hasta su finalización, del 14 al 16, ya no son de Dini. No se si fue despedido o mandó a tomar por culo a DC viendo que una tras otra de sus colecciones eran canceladas sin ningún tipo de respeto hacia su magnífico trabajo. En su lugar, tenemos en los guiones al principal fill-in de la colección, Adam Beechen, a Derek Fridolfs y como punto positivo, a Victor Ibañez como dibujante en el último número de la colección. Pero de la trama abierta por Dini en el número 13 nada de nada. En su lugar, tres historias autoconclusivas que no valen para nada. 


Y así llegamos al final del volumen de la colección. Con indignación por ser estafados por una editorial que no cuida y valora a buenos y profesionales autores como Dini. Y por supuesto menos a sus lectores. Porque Zatanna era una buena colección, que iba creciendo poco a poco, número a número. Casi un poco como pasaba con la Hulka de Byrne u obras de Peter David como Capitán Marvel. Tebeos que no son grandes superventas, pero que son notables aportaciones que el paso de los años hace que se valoren más y sean recordadas por el aficionado con una sonrisa nostálgica. Pero DC se la cargó, al igual que muchas otras como el Madame Xanadu de Wagner. Todo para comenzar su nuevo universo, superventas, con colecciones interesantes, pero que habrá que ver cual es su fecha de extinción.
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