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19 de noviembre de 2016

Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos de David Yates: Tan elegante e impersonal como perfecta para los seguidores de la saga




















Harry Potter me gusta pero no me apasiona. Es importante recalcar esto para todo aquel que lea esta reseña. Entiendo, comprendo y respeto el universo creado por J.K.Rowling, quizás el único mito original de estas últimas décadas y que ha creado una legión de seguidores que necesitan nuevas historias de este mundo.



Y aprovechando un glosario de escasas páginas que Rowling escribió casi como elemento de merchandising para el fan fatal, llamado "Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos", Warner y Rowling han decidido extender el universo Potteriano con una nueva saga, precuela cronológica de los acontecimientos conocidos por todos en la saga original y donde la acción se traslada de Inglaterra a Nueva York.



 La ambientación y el contexto socio-cultural de esta nueva historia en cinco partes, es mucho más rica y compleja que la ocurrida en la historia original, muy parecido en ambición a lo realizado por Lucas en sus precuelas galácticas. El problema, que el formato episódico, un mal endémico del cine-saga actual convierte a este primer largometraje en una obra expositiva, donde lo que se sugiere es más interesante que lo que finalmente muestra y su estructura es excesivamente formulaica, con villano final al que hay que vencer en una batalla en las calles de Nueva York asépticamente espectacular e insólitamente breve.



Los mayores problemas de este primer volumen es su acto central, donde el universo de Rowling vuelve a demostrar que es más hábil en los pequeños detalles, repletos de gusto e imaginación, que en lo global, repleto de elementos y datos que en muchas ocasiones es abrumador para el no iniciado.



 En cuanto al reparto, un nuevo trío protagonista que lógicamente no tiene el componente sentimental y ya mítico del trío original pero al que Yates consigue infundir química, exceptuando el personaje de Tina Goldstein, que queda muy lejos de transmitir el carisma de la Hermione de Emma Watson. Las estrellas Colin Farrell y Samantha Morton, poco tiempo de pantalla tienen como para hacer algo memorable con sus personajes, pero por lo menos transmiten la presencia necesaria que un guión algo saturado les permite.



David Yates, tras 5 largometrajes de la saga Potter a sus espaldas, dirige con convicción esta nueva entrega, sacando partido del amplio presupuesto del que dispone, con una Nueva York de los años 30 de ensueño, tan realista como mágica. Igual de inteligente es el contexto del guión de Rowling, donde el tema de la exclusión social y el miedo al diferente tan de actualidad lamentablemente, queda representado en la figura de unos magos que deben esconderse por miedo a ser perseguidos por esos Salemianos antepasados de esos intolerantes que han salido como moscas en la actual sociedad occidental.



El resultado, un nuevo inicio que enriquece el universo Potteriano y que gustará a todos los seguidores de las historias de Rowling, pero que pierde gas por ser esclava de esa estructura episódica y la falta de personalidad de una dirección elegante pero supeditada a los designios de una franquicia que debe cambiar pero que no se atreve no vaya a ser que espante a los seguidores de toda la vida.

16 de julio de 2011

Harry Potter y Las Reliquias de la Muerte Parte 2 de David Yates. Reseña de actualidad


Harry Potter y Las Reliquias de la Muerte Parte 2 de David Yates (Harry Potter and The Deathly Hallows, 2011).

Ya llegó la película más esperada del verano, para una generación de espectadores que han crecido con el personaje literario creado por J.K.Rowling y que comenzó su andadura cinematográfica en el año 2001 de la mano del experto en cine infantil y familiar Chris Columbus.


Y su origen es importante. Porque es posible que se haya sobredimensionado la importancia de Harry Potter como una de las grandes aventuras épicas y del camino del héroe, cuando en el fondo es una saga que comenzó como un libro infantil y juvenil. Lo mismo para su saga cinematográfica, actualmente un oasis para aquellos que desean una saga épica, huérfanos de las grandes sagas de la historia del cine ya finiquitadas como Star Wars, Matrix o El Señor de los Anillos.


Pero lo importante es si esta última entrega y final de saga está a la altura de lo esperado. Y la respuesta es un sí, pero a medias. Como la octava entrega de la saga de siete películas que el público lleva disfrutando diez años,está bien, en algunos momentos más que eso, porque ninguna de las anteriores entregas de la saga son obras maestras de la historia del cine, ni títulos que hayan cambiado el medio, como si pueden haberlo sido títulos como Matrix, El Imperio Contraataca o La Comunidad del Anillo. Y ahí es donde esta película pierde una oportunidad inmejorable para pasar con letras de oro en la historia del cine.


La anterior y muy superior entrega que adaptaba la primera mitad del último libro de la saga, cambiaba el tono de la historia, se volvía mucho más adulta e interesante, con esa oscuridad que se cernía física y psicológicamente alrededor de los personajes, repleta de los problemas de los cambios de la infancia a la adolescencia y de esta a la edad adulta, y planteaba un final donde se mascaría la tragedia. Pero en cuanto empieza esta última entrega, la angustia y el miedo de los protagonistas, brilla por su ausencia y nos encontramos con una primera hora de película bastante prescindible, repleta de elementos visuales fastuosos pero escasa emoción e intensidad dramática. Solo cuando los protagonistas vuelven a Hogwarts, la película vuelve a ponerse interesante, para bajar de nuevo en una batalla reminiscente del Retorno del Rey, pero que deja fuera de campo los momentos más emocionantes a favor de grandes panorámicas espectaculares pero poco interesantes desde el punto de vista dramático.


La película vuelve a ganar en intensidad cuando se desvela el verdadero pasado y destino de los padres de Potter y el mismo, dirigiéndonos a una batalla final que se presume repleta de épica y sacrificio, pero que queda lastrada por una decisión argumental que le resta potencia al enfrentamiento final entre Harry y Voldemort, espectacular desde el punto de vista visual por otra parte. Esta importancia lógica del enfrentamiento entre los dos grandes oponentes de la saga, dejan en bastante mal lugar a los dos compañeros de Harry, Hermione y Ron, que quedan más como meros comparsas y espectadores de los acontecimientos.


Y así se mueve la última entrega de la saga, con sus altos y sus bajos, al igual que la saga en su conjunto. Por supuesto, a mi me pilla ya lejana la generación Potter y yo no he crecido con ella como muchos de los espectadores que llenaban la sala ayer. Por lo que mi visión, más racional que emocional (al contrario que con sagas como Star Wars) me reafirma en decir que Harry Potter ha acabado mejor que como empezó, pero que al desperdiciar muchas oportunidades y planteamientos interesanes, lejos se queda de poder estar en el podio de las mejores sagas de la historia del cine.

19 de abril de 2011

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Parte 2: Teaser Trailer



Ya está aquí el primer teaser trailer del capítulo final de las aventuras de Harry Potter. El 15 de julio, se estrenará el blockbuster que muy posiblemente reviente las taquillas de todo el mundo, en un episodio final que visto el avance, promete épica, sudor y lágrimas.

22 de noviembre de 2010

Harry Potter, un repaso a la saga cinematográfica



Mi historia con Harry Potter ha sido complicada. Nunca he leído los famosos libros escritos por J.K.Rowling pero si que asistí al estreno de la primera película, “Harry Potter y La Piedra Filosofal”, en diciembre de 2001. He de decir que no me gustó nada. Me aburrió y no entendía el revuelo que este personaje había provocado.

Posteriormente vi la tercera y quinta entrega (no preguntéis porqué, pero solo veía las impares). Me parecieron entretenimientos correctos, pero me parecía que la historia no iba a ningún lado. Pero, gracias a la recomendación de unos amigos que visionaron las seis partes el año pasado en sus llamados “Harry Potter Mondays”, me picó la curiosidad y, en un viaje a Londres, compré al módico precio de 28 libras (unos treinta y pocos euros al cambio) las seis películas estrenadas en Blu-Ray.

Vistas las seis películas en una semana escasa, he de decir que los filmes de Potter son un más que correcto entretenimiento. Por supuesto y, sin haber leído los libros (que leeré ya que me ha gustado el mundo introducido por Rowling), existen ciertas irregularidades a lo largo de los seis filmes debido, también, al baile de directores que ha tenido la saga y que hace que haya entregas mejores que otras.


Joseph Campbell y el viaje del héroe:

El mérito de Rowling es el mismo que el de Tolkien o Lucas (salvando las distancias) que es haber seguido las enseñanzas de Joseph Campbell y su camino del héroe, todo ello salpicado de mil y una referencias a elementos de la cultura corporal como el propio Señor de los Anillos (la estética de los filmes de Jackson es alargada) y la línea argumental de Star Wars (el elegido, consejos de magos que parecen caballeros jedi, un lord oscuro Voldemort/Palpatine), aderezado todo un poco con la magia de andar por casa del también inglés (como Rowling) Neil Gaiman, sobre todo de Sandman o su novela “American Gods”, en el hecho de presentar unos seres mitológicos y mágicos pero de andar por casa, además que la imagen de Harry Potter es una réplica exacta de ese joven mago del cómic “Los Libros de la Magia” llamado Tim Hunter, con lechuza incluída.

Pero partiendo de materiales ya vistos, el mérito de Rowling y de sus adaptaciones al cine, es crear un mundo con un ambiente, un espíritu y unas reglas que no se traicionan a si mismas y cuyas aventuras van in crescendo hasta llegar al Imperio Contraataca de la saga Potter que es “Harry Potter y el Misterio del Príncipe”, donde Potter tendrá que enfrentar su madurez y su paso de niño a hombre, en el momento que su última figura paternal sustituta fallece, al igual que Luke Skywalker tras la muerte de Yoda.


La mejor de la saga: "Harry Potter y el Misterio del Príncipe":

De los seis largometrajes me quedo sobre todo con su sexta y tercera entrega, la ya mencionada “El Misterio del Principe” y “El Prisionero de Azkaban”. “El Misterio del Principe”, porque me parece la mejor narrada y la que mayores revelaciones acerca de su mitología plantea y “El Prisionero de Azkaban” porque es la mejor dirigida de todas (es lo que tiene que sea el gran Alfonso Cuarón) y porque comienza en esa entrega la saga a pasar de ser una obra infantil/juvenil a un entretenimiento para todas las edades.

Al mismo nivel coloco las dos primeras entregas de la saga, “La Piedra Filosofal” y “La Cámara de los Secretos” -ambas dirigidas por el experto en cine familiar Chris Columbus, al que tristemente le falta una fuerza visual y un estilo que la saga necesita y que otros autores con más talento como el mencionado Alfonso Cuarón y el actual David Yates (autor de la quinta, sexta y últimas dos entregas por estrenar) tienen- junto a la excesivamente corta pero interesante quinta entrega llamada “La Orden del Fenix”.



La peor de la saga: "Harry Potter y el Cáliz del Fuego":

En último lugar, la peor entrega de la saga hasta la fecha, dirigida por el experto en comedias Mike Newell (“Cuatro Bodas y un Funeral”) y falto de experiencia en grande producciones que únicamente se salva por la media hora final, con el renacimiento del archienemigo de Potter, el malvado Voldemort.



Conclusión final:

Pero en su conjunto es un buen entretenimiento, por supuesto por debajo de otras grandes sagas fantásticas como “El Señor de los Anillos” o “Star Wars”, pero cuya calidad media es más que aceptable y consiguen su propósito que es pasar un buen rato y llevarte a un mundo diferente y original.


20 de noviembre de 2010

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Parte 1 de David Yates. Reseña de actualidad


Harry Potter y Las Reliquias de la Muerte: Parte 1 de David Yates (Harry Potter and the Deathly Hollows, 2010).

Ya ha llegado el estreno más importante de finales de este año y uno de los títulos a priori más taquilleros de 2010. Warner Bros, con miedo de que se termine una de las franquicias que más dinero le ha reportado en la última década, sino la que más, ha decidido con fines meramente comerciales, dividir la séptima y última novela del fenómeno social, en dos películas a estrenar con seis meses de diferencia (la próxima será en el verano de 2011).



La maniobra, comercialmente les saldrá redonda, pero artísticamente este penúltima entrega peca de parecer en algunos momentos una mera película de transición, en lo que será un presumiblemente épico y emocionante episodio final.



La película, dirigida de nuevo por el cumplidor David Yates (autor también de la quinta y sexta (y mejor) entrega de la serie), tiene el problema de ser demasiado irregular a lo largo de sus 142 minutos de duración. El arranque es potente y el final es memorable y emotivo, pero tiene una media hora central que se hace excesivamente larga y anodina, en la que los personajes (como en la sexta temporada de Lost) no hacen nada o casi nada y se pasan sentados en una piedra debatiendo y dialogando si deben hacer esto o aquello. Por supuesto, esta entrega tiene sus grandes momentos espectaculares, como la persecución y enfrentamientos en escobas voladoras del principio del filme, la entrada de Harry, Ron y Hermione en el Ministerio de Magia o el combate final.



Pero donde destaca por encima del resto de entregas esta película es en el desarrollo y madurez que presentan el trío de personajes protagonistas. Las conversaciones, problemas y enfrentamientos, amores y desamores que los tres protagonistas tienen a lo largo del metraje hace que el espectador se preocupe y sufra con lo que les está ocurriendo.



Porque esta séptima entrega es el verdadero paso a la madurez de los protagonistas, es el filme más maduro hasta la fecha, donde nuestros protagonistas sufren, lloran y se hacen daño, tanto física como psicológicamente. Genial y tierno el baile entre Hermione y Harry al compás de la música de Nick Cave, terrorífico el enfrentamiento de Ron con sus demonios internos y en general todo el clima de desolación que respira el filme. Hay que decir que esta entrega es la menos mágica y la que menos elementos mágicos (dentro de lo que cabe) contiene, en comparación con las anteriores películas.



Creo que el gran problema de esta entrega ha sido la decisión de Warner de dividir la novela en dos películas para ganar el doble en vez de hacer una película de mayor duración pero que podría ser un suicidio comercial. Si en las anteriores entregas el metraje se quedaba corto y reducía considerablemente el contenido de las novelas (sobre todo en su cuarta y quinta entrega) en esta, debido a que tienen que llenar dos películas de casi cinco horas en total, han ido página por página, párrafo por párrafo de la novela original, sin saltarse ni una coma. Y el problema es que hay cosas que sobre el papel funciona y en la pantalla se hace pesado y moroso.



Pero en definitiva, y a la espera de la entrega final que será donde se podrá valorar el conjunto de esta séptima novela, tenemos un filme para toda la familia (aunque algunos pasajes asustarán a los más pequeños) que no defraudará a sus seguidores. 
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