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4 de febrero de 2012

Swamp Thing, Animal Man y Frankenstein Agent of S.H.A.D.E.: Cuarto y quinto mes de las principales series de la línea Dark. The New 52


Swamp Thing 4 y 5 de Scott Snyder, Yanick Paquette y Marco Rudy 

Una vez presentado a William, el hermano de Abigail Arcane y estupendo y diferente villano de la primera saga de la colección, Paquette se toma un descanso en el número 4 para volver con renovadas fuerzas en el número 5. Mientras tanto, Snyder desvela la mitología de esta nueva Cosa del Pantano, de manera inteligente y original y da un paso más en la nueva/vieja relación entre Alec Holland y Abigail Arcane. Snyder continúa demostrando que el difícil encargo de andar tras los pasos de Moore donde todos los demás fallando, puede que no llegue a la altura del trabajo del genio loco inglés, pero es un más que digno trabajo.

 
Animal Man 4 y 5 de Jeff Lemire, Travel Foreman y Steve Pugh 

En estos dos números concluye la primera saga de la colección, “La Caza”, que ha servido a Lemire para dejar atrás y no seguir los pasos de la insuperable época de Morrison. Más cercana esta a etapas como la de Peter Milligan o Jamie Delano, pero por ahora mucho más interesante. Uno de sus grandes hallazgos es darle protagonismo a la hija de Buddy Baker, convirtiendo a este en mero comparsa casi, en un ejercicio que por ahora tan bien le ha salido a Jonathan Hickman con Valeria, la hija de Reed y Sue Richards en la colección de los 4F. Súmale a esto el diferente y turbio estilo artístico de Travel Foreman y las conexiones con la colección de la Cosa del Pantano de Snyder y tenemos una colección a la que habrá que seguir prestando atención. 


Frankenstein Agent of S.H.A.D.E. 4 y 5 de Jeff Lemire y Alberto Ponticelli 

Lemire finaliza su primera historia al frente de la colección en el número 4. Sin perder la costumbre, Lemire deja que la acción sea la protagonista omnipresente de la misma, apoyada en el suntuoso arte de Alberto Ponticelli, dibujante que es la verdadera revelación de la colección, con su estilo detallista pero sucio. El acierto de Lemire sigue siendo el mostrarnos las relaciones y personalidades de los personajes a través de grandes escenarios de acción donde las piruetas visuales y la imaginación desbordada se convierten en el principal aliciente de la misma. Lemire suelta de manera sutil diversos enigmas que se irán desarrollando a lo largo del serial, aunque no será Lemire, sino el gran Matt Kindt quien se ocupe de desvelarlos, ya que para alegría mía, será el próximo guionista regular de la colección. Y después de la calma llega la tormenta, y el quinto número es un peculiar crossover con la colección de O.M.A.C. que recuerda a los clásicos enfrentamientos entre Hulk y La Cosa, en un ejemplar autoconclusivo que sirve para demostrar que Father Time no es trigo limpio.

19 de octubre de 2011

Action Comics 2, Detective Comics 2, Swamp Thing 2 y Animal Man 2: The New 52


Action Comics 2 de Grant Morrison, Rags Morales y Brent Anderson.

Dos números y el dibujante regular de la colección, Rags Morales, necesita de la ayuda de Brent Anderson, aunque sea solamente en dos páginas. Bueno habría sido también que le hubieran indicado a este último que el Superman que tenía que dibujar era un adolescente, porque su viñeta con Superman saliendo del ascensor parece más la imagen de un cuarentón que la de un joven de unos 20 años como mucho. Pero quitando esos leves defectos, el tebeo sigue su excelente progresión en un número centrado en la tortura de Luthor a Superman en unas instalaciones militares, en esa leve crítica velada a los abusos de la administración Bush en Guantanamo de supuestos criminales y terroristas de los que luego nadie sabe nada. Y como dice Morrison en la entrevista que completan los extras del ejemplar, Action Comics es un tebeo donde la acción tiene que ser continua y rotunda y eso entrega a partir del momento que Superman consigue escapar. Eso no quita para que poco a poco vaya dosificando los misterios su arco narrativo y tengamos un vistazo de la nave en la que vino Superman, su conversación en kryptoniano con la misma que seguro que traerá cola y sobre todo la conversación final de Luthor con una entidad alienígena que me apuesto el cuello que será Brainiac. Por cierto, genial y triste a la vez el destino de Krypto, por mucho que el fandom se haya echado las manos a la cabeza. 


Detective Comics 2 de Tony Daniel.

La otra colección clásica de DC junto a Action Comics no tiene la suerte de esta última. A cambio de un Grant Morrison tenemos un Tony Daniel, que no es lo mismo. Ni de lejos. Así que nos tenemos que conformar. Este segundo número de su nueva etapa tras la que realizó antes del reboot en la serie Batman es una bajada de calidad considerable frente a un primer número que no estaba mal. Artísticamente demuestra que Daniel puso toda la carne en el asador en el primer número, porque es lo mejor que ha dibujado en su vida y en este ya se ha relajado o las fechas de entrega se le venían encima. Argumentalmente aplaudo la relación de Wayne con la periodista Charlotte, que está bastante bien llevada, pero el problema que veo y que es común en toda la línea Batman actual es ese excesivo peso en lo siniestro y en lo gore, como si la lección magistral que Morrison ha dado en los últimos cinco años de como hacer un tebeo de Batman moderno y que no copie hasta la extenuación y solamente de manera superficial el explotado modelo de Miller haya caído en saco roto. Un buen ejemplo de esto que he expuesto lo tenemos de nuevo en la última página de este número, otra splash page de supuesto impacto como la del número anterior. Parece que esa será la tónica: una línea argumental poco interesante que Daniel intenta paliar a base de golpes de efecto cuanto más grotescos y sangrientos mejor. Y así no se funciona.


Swamp Thing 2 de Scott Snyder y Yanick Paquette.

En este segundo capítulo comienzan las respuestas a los interrogantes que planteó Snyder en el episodio anterior. Averiguamos quién es esa Cosa del Pantano que se le aparece a Alec Holland y descubrimos el misterio en torno a la muerte y resurrección de Holland y su relación con la Cosa del Pantano que vimos en la etapa de Moore. Todo encaja en el guión perfectamente milimetrado de Snyder que por supuesto no alcanza las cotas de maestría de la etapa Moore, pero que tampoco lo pretende, aunque Yanick Paquette y su fascinante trabajo visual si que bebe y homenajea el arte de Stephen Bissette y John Totleben en la etapa Moore, consiguiendo páginas magistrales que no consiguen alcanzar el nivel de mal rollo de los dos autores anteriormente mencionados aunque no se quedan lejos. La página final tiene otro "what the fuck?" de los buenos. Aprende de Snyder, Tony Daniel.


Animal Man 2 de Jeff Lemire y Travel Foreman.

Otra serie de la línea "The Dark" que progresa adecuadamente y que demuestra que lo bueno no se quedó en el primer número. Dos ideas geniales tiene este ejemplar: la primera, que la hija de Buddy Baker tenga poderes como su padre y además amplificados, aparte de controlar mucho más el tema de lo que parece y por otra parte, la idea de Lemire de que el campo morfogenético del que Buddy sacaba sus poderes sea realmente un lugar físico llamado "Lo Rojo". Eso sin olvidar esos animales esqueletos resucitados por Maxine, la hija de Buddy, que son el complemento perfecto para ser la familia disfuncional de zona residencial más perfecta desde los Simpsons. Y por cierto, me encanta el dibujo de Travel Foreman y el sello distintivo que le da al tebeo diferenciándolo completamente de todo lo demás que se publica en DC.

22 de septiembre de 2011

Animal Man 1, Swamp Thing 1 y Frankenstein: Agent of S.H.A.D.E. 1: The New 52


Animal Man 1 de Jeff Lemire y Travel Foreman.

Intentar estar a la altura de la impresionante etapa de Grant Morrison al frente de este olvidado personaje de los años 50 aparecido en la colección antológica "Strange Adventures" es un reto del que es muy fácil salir mal parado. Tras los 26 números y un Secret Origin de Morrison a finales de los 80, autores de renombre como Jamie Delano y Peter Milligan no consiguieron ni siquiera aproximarse a la grandeza de la obra de Morrison. El personaje desde entonces ha dormido el sueño de los justos y sus apariciones han sido meramente testimoniales. DC Comics se ha atrevido en esta su nueva andadura y le ha pasado el testigo a uno de los mejores talentos salidos del panorama independiente yanki, Jeff Lemire. Lemire recrea al personaje como un hombre que sigue buscando su sitio en el mundo, habiendo sido superhéroe, activista ecológico y actor de cine independiente. Pero lo que más le importa es su familia y su conexión con el mundo animal. Un sueño revelador, recreado de manera fascinante por el dibujante Travel Foreman (visualmente, Animal Man es uno de los mejores tebeos que te puedes echar a la cara en la actualidad), la posibilidad de que sus poderes se conviertan en una maldición si pasan a algún miembro de su familia y la llegada de Los 3 Cazadores como amenaza latente, son los ingredientes que Lemire plantea con pericia, en una serie que bien puede ser una de las grandes sorpresas de la temporada. El aperitivo que es este primer número es buena prueba de ello.


Swamp Thing 1 de Scott Snyder y Yanick Paquette.

Al igual que la anterior serie de este post, La Cosa del Pantano es una colección que cualquier autor que se atreva con ella será comparado con el primer trabajo de Alan Moore para el mercado americano. Como el Animal Man de Morrison, La Cosa del Pantano de Alan Moore es un antes y un después en la trayectoria de dos personajes con escaso potencial artístico y comercial y del que ambos escritores sacaron oro, reinterpretándolos y haciéndolos suyos, algo que afectaría a los mismos en el momento que ambos autores terminaran sus arcos argumentales y su implicación en la colección. Y eso ha pasado con la Cosa del Pantano. Nadie ha hecho nada memorable con el personaje (excepto Rick Veitch), habiendo pasado por las manos de autores de renombre como Mark Millar o Grant Morrison. El nuevo loco en intentarlo es Scott Snyder, la nueva estrella del guión, y con razón, de la DC actual con su American Vampire para la línea Vertigo y su excelente etapa al frente de Detective Comics. Y la pregunta es, ¿merece la pena esta nueva aproximación a un personaje del que Moore contó todo lo que hacía falta contar?. En vista del resultado del primer número, si, ya que Snyder da una vuelta de tuerca al personaje y aquí el protagonista es Alec Holland. Si habéis leído la etapa de Moore, sabréis que en el clásico número 21 de la colección "The Saga of The Swamp Thing" Moore desveló que Alec Holland nunca había sido La Cosa del Pantano, sino que este había muerto y La Cosa del Pantano tenía sus recuerdos pero no era un ser humano, sino un ente de la naturaleza. Aquí, ante mi sorpresa, Alec Holland existe, tiene recuerdos de que fue La Cosa del Pantano, y para enredar más el misterio, la última página del tebeo lo remata con otro giro argumental, que no voy a revelar para no estropear la sorpresa. El tebeo demuestra el cariño de Snyder ante su nueva obra, con homenajes a etapas anteriores del personaje, como por ejemplo el nombre del hotel donde se hospeda Holland, llamado Totleben en honor a uno de los dibujantes de la etapa Moore, John Totleben, el recuerdo de Holland de una mujer de pelo blanco llamada Abigail (la novia de La Cosa del Pantano en la era Moore) y la combinación de la caja fuerte del motel de Holland, 1971, el año de creación del personaje. Para rematar un tebeo de tanta calidad, tenemos el arte de Yanick Paquette, que no hace más que evolucionar para bien, con su trabajo más elaborado hasta la fecha, igual de espectacular que su trabajo en Batman Inc., pero que aquí homenajea de manera excepcional el trabajo de Bissete y Totleben en la era Moore, sobre todo en la escena en el que un grupo de científicos son atacados por unas repugnantes moscas con desagradables resultados. Vienen buenos tiempos para La Cosa del Pantano.



Frankenstein Agent of S.H.A.D.E. de Jeff Lemire y Alberto Ponticelli.


Otra magnífica sorpresa de la línea "Dark" de la nueva DC, guionizada por Jeff Lemire, el autor del nuevo Animal Man. Si las nuevas aventuras de Buddy Baker tienen aspecto de ser tomadas muy en serio, este Frankenstein agente de SHADE (organización secreta de la nueva DC que está situada sobre la isla de Manhattan reducida al tamaño de una pelota, obra y gracia de Ray Palmer, que aquí todavía no se ha convertido en Atom) es más un inteligente pero descerebrado entretenimiento, fastuosamente dibujado por Alberto Ponticelli, con un estilo que aúna el underground con toques de Mike Mignola o Gabriel Bá. Porque tengámoslo en cuenta, este Frankenstein es la respuesta de DC a títulos como el Hellboy de Mignola o The Umbrella Academy de Gerard Way y Gabriel Bá, tanto en tono como en intenciones, ya que esta es un cajón de sastre donde todo tipo de lectura es bienvenida. Porque es difícil resistirse a un tebeo en el que el jefe y creador de la organización está dentro del cuerpo de una niña de 8 años que parece haber sido entrenada por Oren Ishii, el protagonista es el monstruo de Frankenstein, pero con problemas matrimoniales con su famosa novia Elsa y el resto del grupo está formado por un semi-vampiro creado con la fórmula de Kirk Lanstron, alias Man-Bat, una momia, un hombre lobo y una mujer pez que es un homenaje evidente al Abe Sapien de Hellboy. Monstruos gigantes, aldeanos temerosos de dios e ideas descabelladas y brillantes son algunos de los elementos e ideas que nos esperan al abrir este divertido tebeo que se ha convertido desde ya en otro acierto más de la nueva DC.
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