17 de enero de 2012

Miedo Encarnado Especial 1: El Origen de Pecado. Colaboración para Panini Reviews


Un mes después del comienzo de la miniserie oficial, aparece el primero de muchos especiales que giran alrededor de la saga. Lo curioso de este, es que no es un especial al uso, sino una reedición de material de finales de la década de los años 80 de la colección del Capitán América perteneciente a la época de Mark Gruenwald. En los tres ejemplares incluídos podremos leer una de las primeras apariciones de Pecado, hija de Cráneo Rojo y némesis principal de este Miedo Encarnado. La reseña completa la tenéis pinchando aquí.

16 de enero de 2012

Los Vengadores en Enero de 2012


Los Nuevos Vengadores 11 de Brian Michael Bendis, Mike Deodato y Howard Chaykin (New Avengers vol. 2, 11 y 12 USA) 

Llegamos al primer año de este nuevo volumen de Los Nuevos Vengadores y al ecuador de la saga más importante de la colección hasta el momento. Un número doble repleto de aspectos desconocidos del pasado de Furia, violencia desatada, acción sin freno y revelaciones del presente en la última página del ejemplar que te dejan con la boca abierta y sin saber que pensar. De regalo, momentos tan míticos como el interrogatorio de Lobezno a la agente de Hammer o el destino final del clon de Cráneo Rojo a manos de Dientes de Sable en la historia del pasado. 


Los Vengadores 12 de Brian Michael Bendis y Bryan Hitch (Avengers vol.4, 12.1 USA) 

Primer aniversario del nuevo volumen de la mítica cabecera de Los Vengadores. Un número especial que contiene el correspondiente Point One (número especial que sirve para arrancar nuevas tramas y como punto de arranque también para nuevos lectores). Para la ocasión, tenemos como dibujante invitado al espectacular y majestuoso Bryan Hitch, quizá el dibujante que mejor representa a los superhéroes del siglo XXI. En esta ocasión nos toca un Hitch algo irregular, con una primera mitad de número muy bien dibujada y una segunda mitad algo más floja, seguramente debido a las fechas de entrega y la conocida lentitud de Hitch para acabar sus trabajos. En cuanto al guión, Bendis le da el protagonismo a una de sus debilidades, Jessica Drew, alias Spiderwoman, tras su fallida serie regular y trae de vuelta a Ultron para continuar en un futuro lo planteado en la primera saga de esta nueva colección. Un ejemplar que sirve como prólogo y aventura autoconclusiva, divertido, bien dibujado y escrito con acierto por un Bendis que no ha hecho más que mejorar dentro de la colección, incluso con pequeñas caídas de calidad, normales en una etapa de tantos años. 


Vengadores Secretos 12 de Nick Spencer y Scott Eaton (Secret Avengers 12.1 USA) 

Nuevo Point One para la colección, que además coincide con la llegada de un nuevo guionista a la misma, tras la decepcionante etapa de Ed Brubaker. Nick Spencer es su nombre y viene avalado por una serie del sello Image llamada Morning Glories que ha recibido cierto reconocimiento. Y si dicha colección es parecida a esta primera aproximación de Spencer al grupo encubierto de Steve Rogers, las alabanzas son merecidas. En este primer ejemplar de su corta etapa, ya que sirve como nexo entre la salida de Brubaker y la próxima llegada de Warren Ellis dentro de cuatro meses, Spencer ha hecho todo lo que debía hacer Brubaker y no consiguió. Lo primero, un tebeo de agentes encubiertos de verdad, al estilo del equipo de Ethan Hunt (hay guiño incluído), no otra aventura más que podría haber sido publicada en la colección actual del Capitán América y no de las buenas precisamente. Segundo, en solo 22 páginas, Spencer ha dado voz y lugar al atractivo reparto de la colección. Y tercero, que el tebeo es condenadamente divertido y nos trae a la memoria la reflexión política que tenía la etapa de Englehart al frente del Capi, ya que los nuevos métodos de Steve Rogers caminan sobre una delgada línea moral. 


Los Vengadores: La Cruzada de los Niños 5 de Allan Heinberg y Alan Davis (Avengers: The Children’s Crusade: Young Avengers One Shot USA) 

Interludio de lujo para la miniserie (en su edición original fue un número fuera de la miniserie) y con dibujante de auténtico lujo, Alan Davis, un autor que sigue manteniendo la misma calidad artística desde sus inicios en los años 80. Pero lo más destacado de este especial es el regreso de Iron Lad, el futuro Kang el Conquistador. Sin contar muchos detalles que podrían estropear la lectura, decir que Iron Lad será fundamental para el desarrollo de lo que queda de miniserie, enlazada magistralmente en las últimas páginas del ejemplar. Como bonus, tenemos una historia del pasado que se sitúa justo antes de las primeras páginas del primer número de una serie que ya es un clásico de nuestro tiempo, Los Jóvenes Vengadores. 

15 de enero de 2012

Sherlock Holmes: Juego de Sombras de Guy Ritchie.


Sherlock Holmes: Juego de Sombras de Guy Ritchie (Sherlock Holmes: A Game of Shadows, 2011)

Segundas partes nunca fueron buenas. Ese dicho que no siempre se cumple debería ser cambiado por otro mucho más acertado. Nunca estrenes una secuela a los dos años de estrenar el original sin tener un producto final medianamente decente. Y eso debería aplicárselo Guy Ritchie con esta secuela de su excelente Sherlock Holmes.


Porque hace exactamente dos años Guy Ritchie sorprendió a propios y extraños con su reinterpretación del personaje. Una divertidísima película que parecía un neo-pulp del siglo XXI con unos toques de Steampunk dignos de alabanza. Dos horas de entretenimiento y un ejemplo de como debe ser un blockbuster de calidad.

Pero como siempre ocurre en estos casos, los productores hollywodienses (tan hábiles ellos) comienzan a rellenar su checklist de los elementos que más han gustado al público para aumentarlos de manera artificial y ridícula en la proyectada secuela. Si el Holmes de Downey Jr era algo excéntrico en la primera parte, en su secuela hay que convertirle en un bufón que rivalizaría con Jack Sparrow en histrionismo. Si este se disfrazaba una vez en el original, aquí hay que disfrazarle más de cinco veces para convertirle en el Mortadelo de la época victoriana con resultados harto ridículos. Si os gustó la cámara lenta para demostrar como analiza Holmes a un rival para desarmarle y vencerle, aquí te lo mostraremos hasta que te sangren las retinas y se te coagule la sangre de aburrimiento. Y así hasta el infinito....


La película comienza con un prólogo Mortadelo que palidece en comparación con el fascinante inicio del original, para despacharse al personaje de Irene Adler a los cinco minutos. Entre medias, tenemos una primera media hora en la que no pasa nada y en la que supuestamente nos tenemos que reír de las discusiones entre Holmes y Watson, unos personajes que se han convertido en parodias de los de la primera entrega y cuyas conversaciones parecen sacados de las matrimoniadas de Jose Luis Moreno.


A la media hora y una boda de por medio se nos presenta al gran enemigo y némesis de Holmes, el profesor James Moriarty, interpretado por el actor Jared Harris, conocido por su buena labor en la serie Mad Men. Problema: Moriarty está completamente desdibujado y en ningún momento vemos o sentimos que sea la gran amenaza que debería ser, meramente atisbado ese aspecto en la escena final de la película, cuando ya es demasiado tarde y la apatía ha podido contigo. Aparte de que aunque el personaje actúe en la sombra, eso no es razón para que su presencia sea tan escasa.


Conocemos a una bruja gitana, interpretada por Noomie Rapace (la Lisbeth Sander de la versión sueca de las novelas de Stieg Larsson) que tiene una excelente presentación como si de una Madame Xanadu se tratase, para pasar a convertirse en un personaje de nula entidad en el momento que el cosaco hace su aparición. Ni mencionar su familia gitana, que hacen grandes tanto a Ewoks como Gungans.


Y así continua la película, entre chistes fáciles, muchas explosiones y mucho slow motion. Y de guión nada, y lo poco que hay es enrevesado que no complicado y de poco interés. Olvidémonos también del genial Londres de la primera entrega porque la película nos lleva a Francia y a Suiza, eliminando uno de los mayores puntos fuertes del personaje, el entorno en el que se mueve.

En definitiva, innecesariamente larga e innecesariamente estúpida. Un producto planificado por productores que se olvidan de la máxima de que menos es más. Mucho ruido y pocas nueces para un producto tan vacío de vida, de guión nefasto y narrativa tan pero que tan torpe.

14 de enero de 2012

Los Hombres Que No Amaban a Las Mujeres de David Fincher


Los Hombres Que No Amaban a Las Mujeres de David Fincher (The Girl with the Dragon Tattoo, 2011)

Hace unos pocos años apareció un nuevo fenómeno editorial que vendió ingentes cantidades de ejemplares que hizo que grandes masas de población se acercaran a las librerías para devorar las páginas de un nuevo thriller que se convertiría en una trilogía millonaria, la saga Millenium del autor sueco Stieg Larsson. Las extrañas circunstancias de la muerte del autor no hicieron más que crear un aura de leyenda alrededor de su obra.


Así que su paso a la gran pantalla era algo cantado. Y aunque ya tuvo su adaptación en tres telefilmes suecos que en España colaron como largometrajes para la gran pantalla, quedaba Hollywood por conquistar, y su adaptación cayó en las manos de un director de la talla de David Fincher, algo lógico ya que la trama y el tono de la novela le venía como anillo al dedo al oscuro cineasta que venía de su momento álgido como autor tras la fascinante "La Red Social".


He de reconocer que no he leído la obra original, no por falta de ganas sino por la acumulación de lecturas que tengo y tampoco he visto los telefilmes suecos, pero de lo que se trata es de valorar la obra cinematográfica en si. Y una vez vista, solo puedo decir con dolor y pena que es una de las obras menos conseguidas de Fincher.


Eso no quiere decir que la película sea mala ni muchísimo menos. Fincher vuelve a demostrar su habilidad como cineasta y su pulso y estilo visual que dota al filme de escenas y planos elegantes, fríos y siniestros que tan bien se le dan y de saber dotar de un ritmo incesante un largometraje de casi tres horas. El problema está en su guión, de Steve Zaillian, excesivamente comedido y académico y que plantea con acierto pero remata de manera irregular. Es decir, la trama principal es muy atractiva a priori pero su resolución o al menos parte de ella, la que concierne a la identidad del asesino, es excesivamente evidente desde el momento que se plantea y todo el drama de la chica desaparecida hace 40 años y el bizarro entorno familiar que la rodeaba no se explota lo suficiente, quedando todo abocetado pero sin acabar. Lo mismo ocurre con la trama secundaria que desemboca en la principal. Se plantea al principio del filme como prólogo y presentación del personaje de Daniel Craig y rematada de manera irregular y con poco pulso e interés para el espectador en un epílogo que se hace ya pesado, pasada las dos horas y media de metraje.


Eso no quiere decir que la película no tenga aspectos positivos. Aparte de la maestría ya comentada de Fincher como director, tenemos una soberbia y magnética interpretación de la camaleónica actriz Rooney Mara como Lisbeth Salander, la antisocial e inteligentísima hacker que colabora con el personaje de Craig. Sus escenas, sobre todo la violación y la posterior venganza de la misma, son los momentos álgidos del largometraje. Lo mismo puedo decir de los flashbacks que cuentan la historia de niña desaparecida o las escenas donde se esboza la relación entre Salander y Mikael Blomkist, el periodista interpretado por Craig. Sin olvidar la industrial y siniestra banda sonora compuesta por Trent Reznor y Atticus Ross, destacando los títulos de crédito al son de la brutal versión del clásico de Led Zeppelin, "Inmigrant Song".


Pero todos esos excelentes elementos no consiguen cuajar como debieran, dejando una sensación de indiferencia y de oportunidad perdida al término de su visionado. Las personas que han leído el libro si que salen contentas, pero ocurre igual que con el Watchmen de Snyder. Si lo has leído, llenas los huecos que han quedado en la adaptación. Sino, te quedas con la sensación de que todo está cogido con pinzas. En resumen, un trabajo correcto de Fincher, mejor que desastres como Benjamin Button o la infame La Habitación del Pánico, pero lejos, muy lejos de sus grandes obras como La Red Social, Seven, El Club de la Lucha o Zodiac.


13 de enero de 2012

Batman Incorporated: Leviathan Strikes de Grant Morrison, Cameron Stewart y Chris Burnham


Una de las peores cosas que le ocurrieron a DC (una de muchas dirían muchos de los aficionados) con la llegada del reboot fue por lo menos para mí, la desaparición de la etapa de Grant Morrison al frente de Batman. Una etapa que me pareció lo mejor y más original que se había hecho con el personaje desde los años 80 en el momento que Miller le cambió para siempre.


Morrison dejó atrás el ambiente urbano, la Gotham City lluviosa y tenebrosa y sobre todo a un Batman/Bruce Wayne apesadumbrado, solitario y taciturno, para dar paso a un nuevo Batman más cercano al desenfado colorido de los años 50 y 60, pero con la profundidad dramática de una película de Bond de la era Connery o los tebeos del murciélago de los años 70 con Denny O'Neil/Neal Adams y Steve Englehart/Marshal Rogers a la cabeza. 


Pero lo bueno siempre parece que se acaba, y DC no contenta con parar la etapa de Morrison de golpe y porrazo, nos dejó a los aficionados con 8 de los 10 números que estaban previstos de esta primera temporada de Batman Incorporated. Y esos deseados y desaparecidos números 9 y 10 son los tebeos que componen este ejemplar prestigio llamado Leviathan Strikes.

Un prestigio que reune dos de las mejores historias de la larga etapa de Morrison. El primer episodio tiene como protagonista a Stephanie Brown, Batgirl y su infiltración en un internado de adolescentes que sirve de tapadera para formar asesinas para Leviathan, que harían las delicias de Quentin Tarantino. El ejemplar está dibujado por Cameron Stewart, una habitual de Morrison que realiza aquí el mejor trabajo de toda su carrera. 22 páginas que son una auténtica delicia.


Y llegamos al último número de este especial (dibujado por un Chris Burnham que cada vez se parece más a Frank Quitely) y también último número de la primera temporada de Incorporated. Y como todo buen final de temporada es dinámico, intenso, dramático y repleto de respuestas. Pero respuestas que dan pie a innumerables enigmas en una historia que parece diseñada por Escher y donde las reglas del espacio y el tiempo se doblan y retuercen para doblegar a un Bruce Wayne más humano y débil que nunca, dirigiéndonos hasta una escena y viñeta final que da sentido a toda la etapa y que nos prepara para una segunda y última temporada de la colección (o eso parece según unas declaraciones de Morrison hace unos meses) que se antoja emocionante. Y lo mejor de todo: ayer mismo DC Comics anunció que dicha segunda temporada comenzará su andadura por las librerías especializadas americanas en mayo de este mismo año. 

12 de enero de 2012

Black Mirror de Charlie Brooker


Charlie Brooker es un genio. Y Black Mirror son las tres horas de entretenimiento audiovisual más inteligentes, cáusticos y contemporáneos en mucho tiempo. Tres episodios televisivos autoconclusivos, brillantes en la forma y profundos en el fondo. Pero Black Mirror no será del gusto de todo el mundo. Porque lo que escupe desde las vísceras no agradará a gran parte de la sociedad.


"Black Mirror" como su nombre indica es el espejo "levemente distorsionado" en el que todos deberíamos mirarnos. Un espejo de nuestra sociedad actual que va abocada a la autodestrucción, el esclavismo autoimpuesto, la dependencia de la tecnología y sobre todo la deshumanización del individuo convertido en mero pelele de unos poderes fácticos y ocultos, donde la intimidad a desaparecido por completo.


Como no quiero estropear la experiencia al espectador que no ha tenido la suerte de paladear tamaña obra maestra de visionado obligado para toda persona que se precie de serlo, no contaré nada o casi nada de lo que podrá encontrarse con tres capítulos que te harán sufrir, revolverte en el asiento, pero que sobre todo te harán pensar y no te dejarán indiferentes.


De los tres episodios me quedo sobre todo con el segundo de ellos, curioso ya que es el que menos ha gustado en general, siendo los tres excepcionales. En él nos encontramos con una distopía de un futuro terroríficamente cercano que haría las delicias de Aldous Huxley y que deja al último intento de Andrew Niccol, In Time, a la altura del betún, ya que ambas obras tienen muchos puntos en común. Un capítulo repleto de ideas y conceptos sorprendentes, sobre todo lúcidos en la manera de visionar o criticar el mundo al que estamos abocados, repletos de mundos virtuales, cero comunicación real entre las personas y sobre todo unos medios feroces que a través de sus realitys de supuestos "talentos" consiguen destrozar las ilusiones y las almas de las pocas almas puras que quedan en el mundo.


El siguiente episodio en mi lista de preferencias (siendo los tres absolutamente excepcionales), es el tercero de ellos. Un mundo donde los recuerdos son grabados en tus discos duros implantados en tu cerebro y  a los que puedes acceder tantas veces como quieras en pristina alta definición tanto en tus propios globos oculares como a la vista de todos tus allegados que servirá para narrar una historia de celos con inimaginables consecuencias.


Y llegamos al peor/mejor de la trilogía de episodios de esta corta primera temporada, "The National Anthem", el primero de ellos. Quizá el capítulo con el punto de partida más retorcido, polémico y rocambolesco de los tres y del que más se ha hablado. Una ficticia princesa de Inglaterra (un trasunto de Lady Di pero con la edad de una Hanna Montana) es secuestrada. El secuestrador, a través de la princesa da un ultimatum al primer ministro británico: Matará a la princesa a las 16.00 horas si este no se folla en directo y ante la mirada del mundo entero a un cerdo. Tan chocante premisa le sirve a Brooker para mostrarnos un mundo donde los presidentes o primeros ministros de los gobiernos son meros peleles de las altas esferas, que las redes sociales y las nuevas autopistas de la información se han convertido en terroríficas hidras de mil cabezas difícilmente controlables y que sobre todo las ansias de un público deseoso de carnaza es ilimitado. Pocas veces se nos ha retratado de manera tan feroz.


Pero no solo en este episodio, sino en los tres. Es como si Brooker se hubiera metido en nuestras entrañas y hubiera escarbado sacando lo peor y más mezquino. Lo terrorífico es que tampoco ha tenido que profundizar mucho y que lo borda en esta sátira social tan inteligente que asusta. Lo malo de todo esto, que como los protagonistas del segundo capítulo, me ha dejado tan enganchado a su serie que necesito mi dosis semanal de autoflagelación. Y habrá que esperar un año a que la continúe. ¡¡Y yo necesito más!!

9 de enero de 2012

Flashpoint de Geoff Johns y Andy Kubert. Colaboración para Nosolofreak


Aprovechando que ECC Ediciones, la nueva editorial de DC Comics en España, publica en pocos días el primer número del crossover más importante y polémico del año (precursor de la nueva DC que tantos ríos de tinta está provocando en el fandom) y mi reciente lectura del mismo gracias a un bonito y económico hardcover cortesía de Amazon UK, he pensado oportuno dar mi opinión sobre el mismo. En pocas palabras, una lectura de superhéroes correcta, dibujada con garra por Andy Kubert (sobre todo en sus dos primeros números) y que aunque no es la panacea de la originalidad te hace pasar un rato más que agradable aunque su final esté algo tomado por los pelos. El artículo completo podéis leerlo en el número 5 de la revista Nosolofreak en la página 122 y podéis acceder a él pinchando aquí.
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