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21 de julio de 2018

The Man of Steel de Brian Michael Bendis y vv.aa.: Algo viejo, algo nuevo



Al igual que hace ya más de treinta años, Superman, el icono de DC Comics en particular y de la industria de los cómics de superhéroes en general, abre siempre el paso de una renovación del género. A mediados de los años 80 fue la llegada de John Byrne a DC Comics, tras su espantada de Marvel debido a sus múltiples problemas y disensiones con Jim Shooter -editor in chief de la casa de las ideas en esos momentos- la que trajo una renovación y una calidad necesaria a una editorial que había desatendido a sus primeras espadas. Ahora, el revulsivo es la llegada de Brian Michael Bendis a la editorial y al personaje tras casi dos décadas de dedicación exclusiva a Marvel Comics. Y de nuevo, su llegada al Hombre de Acero, al igual que la de John Byrne, es a través de una miniserie de seis ejemplares, titulada The Man of Steel, como preámbulo a una etapa, dividida entre ambos títulos (independientes, pero a la vez co-dependientes) como son Superman (renumerada de nuevo para la ocasión) y Action Comics (que exhibe con orgullo su prolongada numeración). 






Pero si Byrne llegó para hacer borrón y cuenta nueva (eran los tiempos post-Crisis) renovando y modernizando el origen del Hombre de Acero desde cero, la situación de Superman, DC Comics y el propio Bendis no es la misma. En primer lugar, DC Comics está en un buen momento creativo, con títulos, líneas editoriales y autores interesantes, de los que este Superman solo es la guinda del pastel. Y en cuanto al último hijo de Krypton, el personaje viene de dos etapas que han sido bien recibidas tanto por público como crítica, las correspondientes a Peter Tomasi y Patrick Gleason en Superman y la de Dan Jurgens en Action Comics. A partir de ahí, Bendis elabora su miniserie entre dos líneas temporales: aquella que funciona desde el pasado y que desarrolla y lleva a un nuevo punto de partida, aunando los elementos más importantes de las etapas de Tomasi y Jurgens y que funciona a través de los seis ejemplares como flashbacks donde Bendis hace un excelente uso de su herramienta más conocida y a la vez polémica, el “decompressed storytelling”. En cambio, el presente del personaje le sirve a Bendis como nuevo tapiz donde desarrollar aquello por lo que se le ha contratado: nuevos arcos argumentales, nuevos personajes (con preponderancia de personajes femeninos poderosos y fuertes, marca de la casa Bendis) y nuevas amenazas como ese tan publicitado como Rogol Zaar (diseñado para la ocasión por Jim Lee) y que más allá de sus apariencias, es una amenaza mucho más interesante e inteligente que su aspecto post-Doomsday y noventero pueda aparentar a simple vista. 






Bendis demuestra su conocimiento del personaje, en un primer ejemplar que sienta las bases de un Superman positivo, humano y faro de luz, tanto en su identidad secreta como superheróica, consiguiendo que el lector se sienta de nuevo como en casa, para inmediatamente después le rompa los esquemas, en un ejercicio de retro-continuidad muy interesante, desmontado, destruyendo o mutando todos aquellos elementos icónicos del personaje y su universo. Y todo ello sin derribar aquello que han construido sus predecesores, manteniendo la personalidad y el tono que han convertido a Superman en icono imperecedero y a su vez, entregando lo mejor de un estilo Bendis que quizá ya le estaba pasando factura en Marvel por agotamiento creativo. 






Si todos estos elementos no son suficientes, los artistas que acompañan a Bendis en la miniserie de seis ejemplares de cadencia semanal son tanto hot artists contemporáneos como Ivan Reis (dibujante que le acompañará en la serie regular de Superman) o Jason Fabok, dibujantes actuales que merecen un mayor reconocimiento mediático como Ryan Sook o Evan Shaner o viejos y amados conocidos de la década de los 80 que no se prodigan todo lo que le gustaría al aficionado como Kevin Maguire y Adam Hughes. 






Todos ellos entregan un tebeo que es una excelente muestra de todo lo bueno que puede ofrecer el tebeo de superhéroes mainstream. Un trabajo que tiene un pie en el pasado pero que tiene la mirada dos y tres pasos más allá en el futuro. Un tebeo repleto de lugares conocidos en una primera instancia para ser luego derribados y modificados en un abrir y cerrar de ojos para dejar un nuevo mapa cartográfico para el personaje, donde todo es posible. 



5 de febrero de 2018

Generaciones de Vv.Aa.: Un buen ejemplo de las luces y las sombras de la Marvel actual




El desarrollo y final de Imperio Secreto, el último macroevento del universo Marvel, ha demostrado, tanto en su ejecución como en su conclusión, que este mundo de ficción necesita reenfocarse y olvidar en algunos aspectos esa contemporaneidad tan pesimista que lo ha caracterizado en los últimos años. Cierto es que la Civil War de Mark Millar fue una propuesta atrevida y arriesgada en el momento de su aparición en el mercado, pero el aficionado tiene un límite en el número de veces que sus anteriormente heróicos protagonistas pueden enfrentarse entre ellos por diferencias ideológicas, sobre todo en el último año, donde tres eventos han partido de la misma premisa, con escasas diferencias entre ellos. 




De ahí parte Marvel Legacy, el nuevo arranque del universo Marvel, que quiere aunar tradición y modernidad y dar un paso adelante de un universo que su problema no ha sido solo el estancamiento, sino la sensación de intrascendencia de un presente que ni la propia editorial ha confiado en él, de ahí sus múltiples puntos de partida. Pero si algo hay que aplaudirle a la editorial ha sido su exitoso salto generacional, mal que les pese a algunos, con algunos de los mejores personajes que ha creado la editorial en toda su historia, reflejado en Miles Morales, Kamala Khan, la joven Jean Grey o Laura, la heredera de Lobezno. 





Y así, como si unas Secret Wars fueran, los herederos de los grandes iconos desaparecían en el último ejemplar de Imperio Secreto, para reaparecer en la viñeta siguiente, dejando la sensación en el lector, de que una nueva luz les había alumbrado el camino, dejando atrás las tinieblas que había formado el Capi Hydra, Tony Stark o Carol Danvers. Ese impass en el tiempo es lo que cuenta Generaciones, diez one-shots publicados a lo largo de dos meses -durante la finalización de Imperio Secreto y la publicación de Marvel Legacy One-Shot- que aquí Panini ha decidido publicar en un robusto y bello volumen en tapa dura, realzado por una doble cubierta del legendario Alex Ross, quizá el autor contemporáneo que mejor sabe sacar a la luz el componente mitológico de estos héroes de ficción. 






Por supuesto, en diez especiales de diferentes autores, la calidad es irregular, con tebeos tan poco conseguidos como el especial de la Capitana Marvel y el Capitán Marvel, o ejemplares correctos pero sin nada que destacar, como el dedicado a los Ojos de Halcón o los Hulk. Un punto más arriba, sin ser nada del otro mundo, serían los especiales dedicados a las Jean Grey o el emotivo reencuentro entre Logan y Laura, sobre todo por el dinámico arte de Ramón Rosanas. 






En cambio, la cosa comienza a mejorar con el especial de Jane Foster y Odinson realizado por el guionista del título en la actualidad, Jason Aaron, sobre todo sus páginas finales, que enlazan con esos Vengadores de la Prehistoria que se ha sacado de la manga, con excelente acierto, Jason Aaron. Lo mismo decir de los dos ejemplares guionizados por un inspirado Brian Michael Bendis. El de los Iron Man, dedicado a plantearnos un fascinante futuro que ojalá llegara algún día para el Universo Marvel y otro, dedicado a los Spidermen, que entronca con el pasado clásico de la editorial con ese encuentro de Miles con un joven y frágil Peter Parker de la época Ditko. Desde el punto de vista de la diversión y la cercanía con el marvel way clásico, habría que destacar el especial de Ms. Marvel donde Kamala se encuentra con una Carol Danvers editora de la revista Woman para el Daily Bugle. 






Pero la joya de la corona de este volumen la encontramos en el especial de Sam Wilson y Steve Rogers. Un tebeo que nos devuelve al mejor Nick Spencer y que le sirve para entregar un epílogo brillante para su etapa al frente del Capitán América, donde de nuevo demuestra su habilidad para entregar ejercicios de retrocontinuidad y mezclar pasado y futuro de manera brillante, reivindicando al verdadero Capitán América de su etapa, que no es otro que Sam Wilson. 






En conjunto, un buen intento por parte de Marvel de reunificar presente y pasado, pero que choca con los diferentes talentos de la Marvel actual. Estos especiales demuestran que dentro de la editorial hay conceptos, tanto pasados y presentes, que en manos de profesionales capacitados, como Bendis, Aaron o Spencer, que no importa realmente si miran hacia el futuro o evocan un pasado que ya no volverá, sino que se puede confiar en el aquí y el ahora. 



15 de septiembre de 2017

Victor Von Muerte y Riri Williams: ¿Hay vida después de Tony Stark?






































Brian Michael Bendis. Guionista amado y odiado a partes iguales. Un autor que después de más de 15 años en Marvel Comics, ha cambiado la Casa de las Ideas, tanto para bien como para mal. Y si, es cierto que en los últimos años y sobre todo por el número de páginas y series regulares que escribe mensualmente, en muchos momentos no ha estado a la altura de las circunstancias.

Pero lo que nadie le puede quitar a Bendis es que cuando acierta, acierta de pleno. Y si no me creéis, leed Alias, Su Ultimate Spiderman o su Daredevil junto a Alex Maleev. De lo mejorcito que ha tenido la Casa de las Ideas a lo largo de su ya larga trayectoria.



Lo cierto es que en los últimos años, exceptuando su magnífico Miles Morales/Spiderman, el número de errores o desinflamientos ha sido mayor que sus aciertos. Como ejemplos, su fulgurante arranque con la Patrulla X, pero que fue languideciendo a lo largo de su etapa, aunque nos dio un epílogo memorable, o su insulsa etapa al frente de los ahora exitosos Guardianes de la Galaxia, donde sus tics de escritor y su tendencia a la descompresión narrativa llegaba a límites insospechados. Y por supuesto, Civil War 2 fue un descalabro de proporciones infinitas.

Aún con todo eso, a mi, personalmente, siempre me llama la atención cada trabajo que entrega el guionista más importante de la Marvel del siglo XXI. Y su Iron Man no iba a ser una excepción, sobre todo si le acompañaba David Marquez a los lápices. Y su primera iteración, donde Bendis dio la vuelta a este Iron Man post-Secret Wars, solucionando de la mejor manera posible, la absurda revelación de Kieron Gillen de que Howard y María Stark no eran los padres biológicos de Tony, en un cierre de primera temporada emotivo.



En Civil War 2, Tony Stark fue protagonista predominante del conflicto contra Carol Danvers, quedando este en estado vegetativo tras su combate con su antigua aliada. Pero Bendis tenía un plan desde el principio de su etapa al frente del Vengador Dorado, con la aparición de un Victor Von Muerte que quería enmendar su aciago pasado y una adolescente afroamericana llamada Riri Williams que tenía el mismo talento para la ciencia y la tecnología que el propio Tony.

Es así, en el panorama post-Civil War 2 que las series del vengador dorado dan un giro de tuerca, con dos series regulares que viajan en paralelo y que aunque se puedan leer por separado, se disfrutan mucho más si las lees ambas. En ellas, Bendis les da el protagonismo a un villano con intención de redención, pero que toma el legado de Tony Stark sin este habérselo ofrecido y a una chica afroamericana que desde ya, se convierte en uno de los mejores personajes salidos de la mente de Bendis, Riri Williams, a la que el lector le coge cariño desde el primer ejemplar, con su triste y emotiva historia de origen, donde de nuevo la responsabilidad y la pérdida de seres queridos se implanta en la génesis de la heroína.



Bendis está acompañado en las tareas gráficas por un antiguo aliado, Alex Maleev, que le da el tono sombrío y más sobrenatural que necesita la serie de Muerte y para las aventuras de Riri Williams, a un Stefano Caselli que ha evolucionado, y de que manera, entregando unas páginas que son una pura maravilla.

El guionista no olvida a los personajes introducidos en su primera etapa con Tony Stark al frente, en concreto los diferentes personajes femeninos, los cuales son la especialidad del escritor. En primer lugar, tenemos a Amara Perera, otro de esos personajes Bendisianos a los que coges cariño desde el primer momento y que están repletos de carisma, que tras sus escarceos con Tony, se ve enredada en una extraña relación de amistad/atracción con Victor von Muerte, que puede dar grandes momentos al serial. Y por supuesto no podemos olvidar la introducción al universo del vengador dorado de Mary Jane Watson, que junto a la madre biológica de Tony y la siempre bienvenida Pepper Potts, servirán de apoyo logístico a Riri Williams y serán la trinidad que mantendrá Industrias Stark a flote frente a tiburones de los negocios despiadados, hasta que Tony vuelva de su letargo.



En la serie protagonizada por Victor Von Muerte, además de la interesante Amara Perera, tenemos a otras dos mujeres de armas tomar, como son la ex-directora de Shield, María Hill -otro acierto y creación de Bendis- y el regreso de entre los muertos de la madre de Victor Von Muerte, que introduce al universo tecnológico en el que se mueve esta parcela de Marvel, un componente sobrenatural que queda realzado por el trazo sombrío y desgarbado de Alex Maleev.

Cierto es que como siempre con Bendis, la narrativa tarda en arrancar y se necesita de varios ejemplares para poder disfrutar la serie como se merece. Pero una vez pasado este trance, nos encontramos con dos series frescas y diferentes, con el toque Bendis, con dos protagonistas que tienen mucho potencial y un reparto de secundarios, némesis y tramas y sub-tramas que si Bendis no abandona pronto y la desarrolla con tiempo, pueden darnos unos nuevos y diferentes Iron Mans, un soplo de aire fresco en una franquicia que pocas veces ha tenido la oportunidad de brillar y ser aprovechada como se merece.

20 de junio de 2017

Jessica Jones: Desatada de Brian Michael Bendis y Michael Gaydos. El regreso del mejor Bendis




















Una de las mejores noticias de este año 2017 en materia de cómics era, para el que aquí suscribe, el regreso de Brian Michael Bendis y Michael Gaydos al personaje de Jessica Jones en una nueva serie regular. Y es que Alias, el cómic que inauguró la línea Max allá por 2001, donde Bendis y Gaydos nos presentaron a esta detective privada con dramático pasado superheróico es quizás el mejor tebeo que ha salido de la factoría Marvel en lo que llevamos de siglo.



También fue el primer trabajo para Marvel de un autor que ha pasado de ser un guionista independiente a la estrella que mueve los designios del universo Marvel desde hace ya más de 15 años. Y Bendis comenzó su visión de lo que era el universo Marvel en el filo del mismo, con personajes urbanos como esta Jessica Jones o su Daredevil junto al ilustrador Alex Maleev. A partir de ahí y demostrando con su Ultimate Spiderman -otra de las cimas de la Marvel contemporánea- que era capaz de hacer un tebeo de superhéroes al uso, comenzó su escalada al poder en un universo Marvel que para bien o para mal, nunca volvió a ser el mismo como así atestigua su paso por Los Vengadores, Los X-Men o Los Guardianes de la Galaxia.



Pero lo que es cierto es que Bendis se mueve mejor en el entorno urbano y callejero y con personajes solitarios que con los grandes eventos o los grandes grupos. Y también es cierto que el exceso de trabajo en estos últimos 15 años han hecho mella puntual en el guionista, donde su estilo, una vez fresco, quizá se ha convertido en algo común y habitual pasado el tiempo. Por lo tanto, la pregunta ante esta nueva serie protagonizada por una Jessica Jones convertida en ídolo de masas tras su triunfal paso por el serial televisivo de Netflix, era, ¿estará a la altura de la original?.



La respuesta es un rotundo sí. Desde las primeras páginas, nos encontramos a nuestra desastrosa y querida Jessica Jones con su mundo vuelto patas arriba, donde sus vínculos con todo aquello que había construido -su relación con Luke Cage, su hija, sus amistades con el entorno superheróico en el que nunca había estado cómoda- se han escindido.

Y a lo largo del primer arco argumental en seis partes, llamado ¡Desatada!, Bendis nos conduce en un viaje repleto de giros argumentales, diálogos memorables que solo él es capaz de realizar y el reencuentro con un personaje al que los aficionados a Marvel echábamos mucho de menos.



Además, Bendis aporta una guinda al pastel que será supuestamente desarrollado en los próximos volúmenes de la colección y que es, ni más ni menos, las consecuencias de la destrucción del Multiverso por parte de la comunidad superheróica ocurrido en Los Vengadores de Hickman y su continuación, Secret Wars, que parecía que iba a quedarse en agua de borrajas pero que ahora sirve para arrancar una trama llena de traiciones, decepciones y escepticismo.

Para redondear un primer volumen que se hace corto y deja con ganas de más, tenemos el trabajo artístico de un Michael Gaydos que complementa perfectamente la prosa de Bendis y que de nuevo, como ya consiguió en el original, nos transporta inmediatamente a esa ciudad de Nueva York que habita Jessica Jones, sumergiendo al lector en la misma.



En definitiva, una vuelta del mejor Bendis con su personaje estrella y el mejor tebeo de la Marvel actual junto al Capitán América de Spencer y el Thor de Jason Aaron. Imprescindible lectura para los seguidores de Bendis, Jessica Jones y del universo Marvel en general.

6 de marzo de 2017

Civil War 2 Mes 7: Finales y principios






































Tras siete meses y ocho comic-books termina Civil War 2, donde Bendis ha vuelto ha demostrar que se le dan mucho mejor las series con personajes unitarios que las series grupales. Y este final ha demostrado que aunque el punto de partida podía ser interesante, el desarrollo del mismo, más allá de momentos impactantes, no ha conseguido epatar al aficionado.



En el último ejemplar de la serie principal, nos encontramos con un espectacular enfrentamiento entre Carol y Tony, a mayor gloria de David Márquez que entrega página tras página espectacular. Pero como a lo largo de toda la serie, la sensación de estirar el chicle sigue presente en un número de mayor longitud que sirve únicamente como previo publicitario de lo que está por venir en la Casa de las Ideas en la próxima temporada, sin olvidar que el destino de Ulysses nos importa tanto como el propio personaje, un McGuffin sin mucha chicha y poco interés para el futuro del universo Marvel. Un detalle interesante, que la visión del Capitolio con el Capi y Miles sigue presente en las visiones futuras...¿alguien ha dicho Imperio Secreto?



Lo que si es interesante y promete mucho a no ser que de nuevo tengamos un megaevento en nueve meses que de al traste lo que ahora se plantea, son las series regulares que son consecuencia de lo ocurrido en esta miniserie. La primera de ellas y una de mis favoritas desde ya, es el nuevo volumen del Invencible Iron Man con Riri Williams como cabeza visible y que desde ya se convierte en uno de mis personajes favoritos de la nueva Marvel, junto a Kamala Khan y Miles Morales. Bendis entrega un número de origen modélico, a la altura de sus mejores trabajos y Stefano Caselli entrega unas páginas absolutamente asombrosas, muy lejos de ese dibujante acartonado que empezó a llamar la atención en Guerreros Secretos junto a Jonathan Hickman.



El otro título relacionado con el Vengador Dorado es Victor Von Muerte Iron Man, donde Bendis junto a Alex Maleev, siguen desgranando el arduo camino de Victor hacia el heroísmo, o por lo menos su particular visión del mismo. Si ya en el anterior volumen de la colección protagonizada hasta el momento por Tony Stark, Muerte era uno de sus mayores reclamos, ahora lo tenemos como protagonista principal, donde Bendis promete mezclar ocultismo y alta tecnología con brillantez.



De las cenizas de la nueva Guerra Civil, nos encontramos con otra de las grandes sorpresas de este nuevo reinicio, Los Campeones de Waid y Ramos. Un tebeo que trae de vuelta ese sabor a tebeo de adolescentes bien hecho, al estilo de los Gen 13 de Campbell o Generación X de Bachalo, donde Waid en solo dos números nos hace querer a un grupo de chavales comandado por el nuevo trío carismático de Marvel formado por Ms. Marvel, Nova y Miles Morales, en un tebeo que derrocha frescura por todos sus poros, que apetece que salga el siguiente ejemplar y donde el arte de  Ramos vuelve a derrochar carisma por todos sus poros.



Waid continua en el título principal de Los Vengadores, tras una irregular primera temporada, con aciertos aislados, convirtiéndolo de nuevo en el título épico que debe ser, sumando a Peter Parker y Hércules como miembro del grupo de los adultos, donde de la mano del excelente artista Mike del Mundo -extraña pero sugerente elección gráfica- continúa con su historia de Kang el Conquistador que a priori puede entregarnos una saga memorable en la historia del supergrupo.



Para terminar, no podemos olvidar a Clint Barton, damnificado ex-vengador tras matar a Bruce Banner y que se convierte en protagonista principal de Vengadores Indignados, título que pretende emular al clásico Green Arrow/Green Lantern de O'Neill y Adams en los 70 y cuyo primer número no me ha llegado a enganchar del todo, por la excesiva premura del guión de David Walker, aunque bien merece la pena por el siempre excelente y clásico arte de Carlos Pacheco.

16 de febrero de 2017

Civil War 2 Mes 6: Conversaciones trascendentales






































A un mes de finalizar el evento que conmemora la rompedora obra original de Mark Millar y Steve McNiven publicada hace ya la friolera de 10 años, podemos concluir que la serie central ha sido estirada hasta límites insospechados, aportando muy poco narrativamente, aparte de momentos chocantes que luego han sido desarrollados en la serie central de manera algo vaga.



Buen ejemplo es el número 7 de la serie central, donde el mismo es una larga conversación entre el Capitán América y Miles Morales tras la efectista doble página donde veíamos ese posible futuro con Miles acabando con el Centinela de la Libertad.



Pero donde Civil War II si ha destacado por méritos propios es en algunos de los tie-in que rodean la serie central. En concreto este mes en las series regulares de Iron Man, Capitán América y Hulk.



La serie de Tony Stark llega a su cierre de primera temporada en manos de Brian Michael Bendis con un tríptico de historias que rematan un primer volumen apasionante y que deja para el recuerdo una fabulosa conversación entre Carol y Tony que ya habría podido tener la serie central del evento.



Lo mismo para el ejemplar de Hulk con una bella y emotiva conversación con catarsis final entre Amadeus Cho y Clint Barton que sirve como epílogo a la muerte de Bruce Banner. En cambio, en la imprescindible serie del Capitán América, seguimos siendo testigos del maquiavélico plan de este Steve Rogers dominado por Hydra y sus tejemanejes para alcanzar el objetivo de la organización, donde su punto álgido es la conversación de este con Tony Stark para llevarle a una confrontación final con Carol Danvers que se augura trágica para Stark tras la última página de la serie central del evento.



Las otras tres series que giran alrededor de esta secuela de Civil War, Spiderman, Los Vengadores y Eligiendo Bando, no son imprescindibles para el seguimiento del evento central. Cierto es que el Spiderman de Morales sirve para averiguar como se siente el entorno de Miles tras convertirse este en el enemigo número 1 para la seguridad nacional. En cambio, el ejemplar de Los Vengadores de Waid, donde Thor debe decidir en que bando posicionarse es una mera excusa para que Waid y un Adam Kubert en muy baja forma nos entreguen un fill-in de escasa trascendencia.



Para finalizar este penúltimo mes del evento, destacar en la serie Eligiendo Bando, la historia protagonizada por Jessica Jones, que nos sirve para tener un primer contacto con la guionista Chelsea Cain, a la espera de su Pájaro Burlón y el relato dibujado por Sana Takeda, la ilustradora de la serie de Image Comics guionizada por Marjorie Liu, Monstress.

18 de enero de 2017

Civil War 2: Mes 4. Tie-ins más interesantes que la serie principal























En su cuarto mes de publicación, la secuela de la obra de Millar y Niven llega a su sexto ejemplar, tras la impactante y efectista imagen con la que terminó el episodio pasado, con la visión de Miles Morales acabando con la vida de Steve Rogers.



En la serie principal, Bendis estira de nuevo la historia con 20 páginas entretenidas con diálogos acertados, pero que bien se podría haber explicado en menos páginas. El resultado de este antepenúltimo capítulo, mueve las fichas del juego, humaniza a una excesivamente fanatizada Carol Danvers a lo largo del serial y sitúa como nuevos protagonistas a Miles Morales y Steve Rogers, como piezas fundamentales del tercer acto.



Esto sirve sobre todo a Nick Spencer para saber sacar el mejor partido de un crossover, descubriendo en la serie regular del personaje, que es lo que maquina este nuevo Steve Rogers convertido a través del cubo cósmico en seguidor de Hydra desde su tierna infancia, donde vemos como Rogers ha ido manipulando los acontecimientos de las Civil War a su antojo e insinuando que la muerte de Banner es provocada, al menos indirectamente por Rogers.



Un aplauso también a Gerry Duggan y sus Imposibles Vengadores, que no hacen más que mejorar ejemplar a ejemplar y que aquí aprovecha a este nuevo y mancillado Capitán América para provocar una escisión absoluta en estos Imposibles Vengadores, convirtiéndola en el título Vengador más interesante de la actualidad y si me apuras, de los mutantes.



En definitiva, una saga central que se deja leer pero poco más, donde lo mejor del crossover son el partido que les está sacando autores como Duggan o Spencer.

7 de diciembre de 2016

Civil War II Mes 3: De batallas épicas, spoilers, acusados y caídos




Pasamos el ecuador de la colección con el número 5, un tebeo a mayor lucimiento de David Marquez donde los dos bandos se enfrentan en un ejemplar de escaso contenido y gran espectacularidad pero que no aporta la potencia dramática de sus dos predecesores.



Porque lo que cuenta Bendis en estas 20 páginas es un ejemplo perfecto de la decompresión narrativa de la que hace gala el escritor. Poco contenido y mucho continente en una sucesión de escenas de combate que no aportan nada nuevo, eso sí, excelentemente narradas por Marquez pero que paraliza el camino ascendente de la serie.



Y llegamos a un final, que no desvelaré y que se antoja tramposo, que sirve como punto de partida al tercer acto de la obra. Una obra que por el momento nos ha dejado buenos momentos, pero que en conjunto y a la espera de su conclusión, tiene más de los pecados de Bendis que de su buen hacer.

A destacar también los dos especiales que aparecen este mes, llamados respectivamente "El Caído" y "El Acusado" y que sirven como complemento y expansión de los sucesos acaecidos el pasado mes y que tienen como protagonistas a Bruce Banner/Hulk y Clint Barton/Ojo de Halcón.




 El primer especial, "El Caído", ahonda en la muerte por una parte de Banner, en un especial más que correcto y que aúna el homenaje y la melancolía por la pérdida de uno de los puntales de la editorial a través de los ojos y las acciones del entorno más cercano a Banner. Greg Pak continúa con su buen hacer como escriba de las aventuras actuales del gigante esmeralda, poniendo a Amadeus Cho en un punto de ruptura y el siempre competente y rápido Mark Bagley ilustra con corrección un momento tan importante en la historia de la editorial.




 En cambio, el segundo especial, "El Acusado" centrado en el juicio a Clint Barton, es más un sacacuartos del manual del buen crossover, donde lo que narra Guggenheim, poco aporta a lo ya contado por Bendis en la serie principal, por mucho que centre el protagonista en un personaje tan carismático como Matt Murdock.




Y así terminamos el repaso a lo que ha dado de si lo más importante del tercer mes de las nuevas Civil War de Bendis. El mes que viene, veremos si el spoiler de las últimas páginas de la serie central es tan trascendente e importante como han querido hacernos ver este mes.

14 de noviembre de 2016

Civil War II: Mes 2. De las visiones de futuro al totalitarismo de estado






















Si el mes pasado criticaba la decisión editorial de encadenar eventos sin respiro y sin dejar evolucionar los nuevos status quo de manera natural, hay que reconocer a Marvel su habilidad para respirar y transmitir los problemas y preocupaciones de nuestra sociedad actual, sin miedo a tomar partido pero sin convertirse en un panfleto, dejando a sus lectores que se planteen las mismas preguntas que los protagonistas de sus obras.



 En los dos números que se publican simultáneamente este mes en nuestro país, llegamos al epicentro de la colección, donde los acontecimientos no tienen vuelta atrás y tanto personajes, como autores y lectores tienen y deben tomar partido en aquello que Bendis ha decidido contar.



Y si creíamos que esta nueva Marvel post-Secret Wars iba a ser un entretenimiento liviano, más ligero y cercano a las superproducciones de Marvel Studios, estábamos totalmente equivocados. La sombra del conflicto racial y la discriminación, las acciones preventivas y la segregación de la población por áreas de conflicto quedan plasmadas en un tebeo donde no hay ni buenos ni malos, sino decisiones correctas o incorrectas y donde las consecuencias de los actos de cada uno de los bandos solo podrá ser dirimido por la moral de cada uno de ellos, en un enfrentamiento donde el libre albedrío y el totalitarismo deberán ganar la batalla o llegar a un punto de acuerdo entre ambas partes.



Bendis no escatima en largas conversaciones, en profundizar en las consecuencias de los actos de cada uno de los personajes, en dos ejemplares donde los enfrentamientos espectaculares y las batallas dan paso a un clima de incertidumbre y miedo y a un pesimismo que traspasa las páginas preparándonos para una batalla de ideas que lamentablemente y como ocurre en el mundo real, será dirimido con sudor, sangre y bajas. ¿De qué lado estás?
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