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16 de noviembre de 2016

El Alucinante Hulk de Greg Pak, Frank Cho, Mike Choi y Alan Davis. Una etapa que va creciendo a medida que avanza



















Llevo años desconectado intermiténtemente del personaje, en concreto desde los tiempos de Bruce Jones al frente de la misma. He probado y leído la primera etapa de Greg Pak, de Jeph Loeb y Ed McGuinness, de Jason Aaron y la de Mark Waid. Pero de ninguna he conseguido pasar de los tres o cuatro primeros ejemplares. No me han dicho nada.






 El problema es Peter David. Yo, que nunca he sido un gran fan de su serie regular -porque el personaje si que me parece interesante- caí rendido ante el trabajo de David, que hizo suyo el personaje y dejó una huella indeleble en él a lo largo de 10 años aproximadamente en una etapa que es tan fundacional e importante como el Thor de Simonson, los 4F de Byrne, la Patrulla X de Claremont o el Daredevil de Miller.



Pero siempre pruebo casi todas las nuevas etapas del personaje y este nuevo arranque había que darle una intentona. He de reconocer que no fue por su guionista, Greg Pak, que me parece un talento competente pero que no es razón fundamental para la compra de una obra, sino por el dibujante que le acompañaba, Frank Cho, uno de los mayores talentos artísticos del cómic actual.



Interesante también era el cambio de protagonista, apartando a Bruce Banner, cuya desaparición en un principio se cuenta a través de flashbacks que no desvelaré aquí para aquellos que no lo hayan leído y dándole el protagonismo a Amadeus Cho como nuevo gigante esmeralda, uno de los personajes más atractivos que han aparecido en los últimos años del universo Marvel.



Amadeus Cho le da en un principio un tono menos sombrío y más alegre a la colección y al entorno gamma. Que Cho sea el dibujante del primer arco argumental de cuatro números, le sirve a Pak para entregar un espectáculo gráfico donde el nuevo y sonriente Hulk se enfrenta a dos de los puntos fuertes del dibujante, gargantuescos monstruos y bellas y poderosas mujeres.



 El tebeo en esa primera historia es tan divertido como intrascendente, teniendo en los flashbacks del destino de Banner su mayor aliciente. Tras esa primera historia, Cho abandona la colección y su sustituto es Mike Choi, un dibujante detallista, cuyo arte queda deslucido aquí por el tratamiento de color al que es sometido su arte, en una historia en dos partes que quizá es hasta el momento el punto más bajo de la colección, donde nuestro protagonista se enfrenta tanto a sus demonios internos, como a La Encantadora y a la nueva Thor.



Tras este interludio, Pak entrega el punto álgido de la colección, un preludio a las nuevas Civil War, donde además de tener la suerte de que sus guiones sean realzados por el gran Alan Davis, se centra en el nuevo status quo de Bruce Banner, verdadero protagonista de la colección y el único y verdadero gigante esmeralda. Dos ejemplares que se encuentran entre lo mejorcito que ha entregado Marvel en conjunto en los últimos años, convirtiéndolos en dos pequeñas joyas a atesorar, tanto por el arte de Davis, un autor que sigue sin bajar el listón tras varias décadas en activo, como el acertado guión de un Pak en plena forma.



 En definitiva, un tebeo que va de menos a más, con una progresión ascendente que la va convirtiendo en una de las colecciones a seguir de la nueva Marvel. Su importancia y trascendencia dentro de las causas y consecuencias que traerán las nuevas Civil War y la llegada de Mike del Mundo en el apartado gráfico, hace que las nuevas aventuras de nuestro gigante verde favorito deben estar en el punto de mira del verdadero creyente Marvel.

7 de noviembre de 2016

Miracleman de Alan Moore: De Dioses y Hombres






















Una de mis grandes asignaturas pendientes era la lectura de Miracleman de Alan Moore. Uno de esos tebeos míticos, que tuve la suerte de leer sus dos o tres primeros ejemplares a finales de los años 80, pero que no pude leer más, seguramente por la falta de presupuesto. Posteriormente, y a lo largo de casi tres décadas, los problemas de derechos hizo imposible el conseguir alguna edición a un precio medianamente razonable.



Y aunque hace un par de años ya hablé del primer volumen que contenía la primera etapa del personaje publicado por Warrior entre los años 1982 y 1984, la excesivamente cara edición que ha publicado Marvel Comics entre los años 2014 y 2015 ha hecho que hacerme con los tres volúmenes se haya ido postergando en el tiempo, pero que me ha servido para leerme esos dieciséis números míticos de una sentada.



 Su absorbente lectura me ha dejado claro muchas cosas. La primera, que Alan Moore ha sido un talento sobrehumano desde sus inicios, porque la osadía, inventiva y pasos de gigantes que estos dieciséis tebeos atesoran están a años luz de lo que se publicaba en el género en esos años. Lo segundo, que leerlo en el año 2016 no provoca la misma impresión que si lo leyeras con las virginales mentes de los lectores de los años 80.



Porque la aparición de dicho tebeo en dicha época fue un golpe en la mesa hacia un género que tuvo un antes y un después tras la aparición de esta obra. Cierto es que su aparición en el mercado americano fue posterior, en concreto entre los años 1986 y 1989, gracias a la extinta editorial Eclipse, siendo contemporánea tanto de obras del propio Moore como Watchmen o su Cosa del Pantano, como de otras revoluciones similares como el Dark Knight de Miller o el Animal Man de Grant Morrison u otros trabajos menos conocidos pero tan fundamentales como la trilogía de Rick Veitch compuesta por El Uno, Maximortal y Niñatos.



Pero lo que nadie le puede quitar a Moore es que fue el primer autor que supo mirar más allá del género, retorciendo la supuesta inocencia de sus orígenes y plasmando certeramente los preceptos del Superhombre Nietzchiano en las páginas de lo que hasta ese momento era el entretenimiento de niños asociales y adultos con problemas de crecimiento.



Moore nos arrastra a través de unas 450 páginas que comienzan en los naive años 50, lugar de donde proviene el personaje original, un refrito del Capitán Marvel de Whiz Comics y que Mick Anglo traslado a una Inglaterra donde la globalización era un concepto todavía por conocer. A través de las inocentes y surrealistas aventuras de la Familia Milagro, Moore construye un entramado donde las conspiraciones gubernamentales, la concepción del universo y las diferencias entre Dioses y Hombres.



 De la inocencia corrompida, tema que Moore trata en los dos primeros volúmenes, "Un Sueño de Volar" y "El Síndrome del Rey Rojo" pasamos al Ragnarok y posterior utopía con el que culmina el tercer y mejor volumen de su etapa "Olimpo". Pero Moore no lo pone fácil al lector y es la obra donde comenzamos a vislumbrar las retorcidas y brillantes estructuras argumentales por las que es alabado el escritor inglés, siendo sus máximos exponentes Watchmen, From Hell o Promethea.



Moore destruye hasta sus cimientos un subgénero para tras sus cenizas reales y metafóricas, reconstruir y elevar a unos seres que se intentaron humanizar pero que para Moore no son más que las representaciones contemporáneas de los antiguos Dioses y Mitos. Y como esos antiguos Dioses y Mitos, estos seres sobrehumanos están muy por encima de los meros mortales, convirtiéndose en algo más que meros vigilantes y justicieros, transformando no solo su propia esencia, sino a la humanidad y el mundo que les rodea.



Hablaba anteriormente de que Miracleman puede ser la obra más importante de su autor, pero no la mejor. La razón, que aquí están todas las bases de la obra de Moore, con sus estructuras magistrales y su redondez narrativa a prueba de bombas, además de que apunta los temas que tratará con mayor efectividad y claridad narrativa en trabajos como Watchmen o Promethea. Pero en su inexperiencia y juventud, también nos entrega al lado de pasajes francamente apasionantes, momentos cuya lectura se hace excesivamente ardua, debido a la gran cantidad de elementos que quiere trasladar a los lectores dentro de las limitaciones de los relatos publicados en dicha época.



Esos defectos menores no hacen daño a un trabajo cuyo mayor halago es que no se ha quedado en absoluto anticuado. Ni los acertados guiones y conceptos de Moore, ni mucho menos el trabajo gráfico de los artistas que colaboraron con Moore, destacando sobre todos ellos Garry Leach y John Totleben. El primero, un artista inglés cuyo talento no está reconocido lo suficiente, aporta a las primeras entregas un arte detallado, tridimensional y muy alejado a lo que estábamos acostumbrados por aquel entonces, consiguiendo que las viñetas, el mundo y los personajes, traspasaran el papel impreso. 



 En un estilo radicalmente opuesto, pero igualmente efectivo está el arte de John Totleben, el cual también acompañó a Moore en los mejores ejemplares de su Cosa del Pantano. Su estilo es turbio, cargado de atmósfera, un autor que crea un ambiente absolutamente pesadillesco pero a la vez tremendamente real, capaz de conseguir que un escalofrío te recorra la espina dorsal y sus imágenes permanezcan en tu retina y tu memoria durante toda tu vida, por supuesto sin olvidar su extraordinario planteamiento visual, entregando composiciones de páginas que van desde Winsor McCay a El Bosco.



 En definitiva, una obra imprescindible para todo lector de cómics. Un trabajo visionario de un joven autor que nos ha dado a lo largo de cuatro décadas algunos de los mejores tebeos de la historia del medio. Un tratado sobre el poder absoluto, lo que nos hace humanos y nuestro orden social que todo lector debe atesorar en su biblioteca en un lugar especial.

24 de junio de 2014

Miracleman 1: El sueño de volar de Alan Moore, Garry Leach y Alan Davis. La esperada reedición de un tebeo necesario e imprescindible






















El regreso del Miracleman de Alan Moore a las librerías y a las estanterías de todo aficionado a la historieta contemporánea es un hito absoluto y la novedad quizás más imprescindible que podrá aparecer en 2014. La razón, su autor, Alan Moore, que aunque no aparece mencionado sino como el "guionista original" por una cuestión de derechos y disputas entre Alan Moore y las grandes editoriales, fue el escritor que originó al superhéroe contemporáneo tal y como lo conocemos actualmente.



Miracleman era la versión inglesa del personaje de Fawcett Comics llamado Capitán Marvel y que luego fue absorbido por DC Comics y reconvertido en Shazam, de nuevo por una cuestión de copyrights y derechos. El protagonista y su equipo la familia Marvel, se convertían en superpoderosos héroes tras gritar la palabra "Kimota" con claras reminiscencias al temor nuclear y atómico de los años 50. La originalidad del personaje no era mucha, pero el público inglés lo acogió con los brazos abiertos, en una época en la que la universalidad de los contenidos todavía era una utopía.

Pero llegamos al año 82 y nos encontramos con un joven Alan Moore que se había convertido en la estrella de la revista Warrior, que al igual que 2000 AD fue el caldo de cultivo de una generación de guionistas y dibujantes ingleses que remodelarían el panorama superheróico y de la ciencia ficción de las viñetas en las décadas venideras.



El encargo de Moore, que estaba realizando en paralelo una de sus grandes obras maestras, V de Vendetta, también como serial para Warrior, fue lo que se ha convertido en algo habitual en la industria del cómic americano, un reboot del personaje, desde un prisma más adulto y dotando de profundidad y gravitas lo que anteriormente era un personaje plano y dirigido a una audiencia infantil.

Y esto para el lector actual es algo común, y quizás ese sea el mayor handicap de su lectura  para aquellos que la lean por primera vez. Los conceptos que Moore desarrolla en estos primeros cuatro ejemplares recopilados en este volumen les van a sonar harto conocidos a los lectores del siglo XXI: The Authority, The Boys de Garth Ennis, la más oscura y desconocida trilogía de Rick Veitch que componen El Uno, Maximortal y Niñatos, o si nos acercamos a la obra posterior de Moore, Supreme o su mismo Watchmen.



Pero cuando Moore realizó este tebeo, nada de esto existía, el marco del superhéroe adulto influenciado por la teoría del superhombre de Nietzche no había sido tratada por ningún autor hasta que el escritor de Northampton puso sus manos en este personaje olvidado del cómic inglés. Tras él llegaría el Dark Knight de Miller, la reinterpretación de La Sombra de Chaykin, Watchmen, La Cosa del Pantano y autores como Morrison, Millar, Ellis, etc...

Para el lector veterano, que pudo leer esta obra en la edición que publicó la difunta editorial Eclipse es un sueño hecho realidad. No solo porque el tebeo ha sido restaurado y recoloreado con verdadera prestancia por Steve Oliff y puedan leer de nuevo todo el trabajo de Alan Moore y posteriormente lo continuado por Neil Gaiman, sino que la obra inacabada por el cierre de Eclipse, será terminada por Gaiman, gracias al acuerdo al que ha llegado con Marvel Comics.



Una pena que Alan Moore se haya desentendido de la reedición, porque habría sido interesante los pensamientos y recuerdos de una obra publicada hace ya 32 años, en una época en la que el cómic de superhéroes estaba despertando de su letargo y se acercaba a una madurez apasionante. Auténtica historia del cómic contemporáneo que se merecía una reedición de estas características.

20 de diciembre de 2013

Lobezno de Paul Cornell y Alan Davis. Repasando Marvel Now!


Aunque en España esta colección es conocida como Salvaje Lobezno, hay que destacar algo que es importante para el lector. En la actualidad, y sin contar la magnífica Lobezno y los X-Men de Jason Aaron, hay dos colecciones protagonizadas por el famoso mutante de las garras adamantium, Lobezno y Salvaje Lobezno.


Salvaje Lobezno es una especie de Marvel Team Up como el que tiene y ha tenido Spiderman, dónde el trepamuros se junta con el resto del universo Marvel. Esta colección, de la que ya se ha publicado su primera saga de manos de Frank Cho, mejor dibujante que guionista, fue la primera de las dos series que publicó Panini en la colección de Lobezno con el inicio de Marvel Now. Posteriormente ha continuado con Lobezno de Paul Cornell  e irá intercambiando series por arcos argumentales. Pero este Lobezno es donde se seguirá la historia principal (si realmente tiene una el personaje).


Paul Cornell tiene un trabajo muy complicado. Si el autor que sacó todo el partido a Logan fue Chris Claremont y posteriormente solo dos autores han sabido exprimir su potencial, Larry Hama y Jason Aaron. Cornell viene casi después de que Aaron realizara una etapa no perfecta, pero si muy interesante. Y uno se plantea, ¿qué más se puede contar sobre Lobezno que no se haya hecho?


Y Cornell no se complica, entregando una primera aventura repleta de acción, donde Logan tiene que perseguir al clásico alienígena que se introduce en el cuerpo de las personas (si habéis visto el clásico de culto de los 80, Hidden, os haréis una idea de por donde van los tiros), eso sí, acompañado por un peso pesado de la industria, Alan Davis, quizás el único estandarte que queda de los grandes dibujantes de los 80 y que siga entregando un trabajo de 10.


El problema es cuando Davis no puede entregar su trabajo y Marvel tiene que recurrir a dibujantes de banquillo. Ahí el tebeo se resiente y si se resiente, es porque los guiones de Cornell no son todo lo buenos que tienen que ser. No le voy a quitar el mérito a Cornell en algunos aspectos, como el genial reparto de secundarios que ha introducido, como buen inglés, dentro de un pub al que acude habitualmente Logan en Nueva York. Pero la sensación que deja la lectura de estos seis primeros números es de bueno, pero no mata. Habrá que esperar a que el inglés nos entrega su nueva saga, donde Logan se encuentra en una situación parecida a la que vimos en Lobezno Inmortal, para ver si este Lobezno merece que le guardemos un sitio en la estantería.

19 de octubre de 2012

Vengadores Reuníos, Iron Man, Lobezno y Capitán América en las novedades de Octubre de Panini Comics


Vengadores Reuníos 2 de Brian Michael Bendis y Mark Bagley (Avengers Assemble 2 y 3 USA) 

Si el primer número de esta colección no dejaba de ser una excusa para atraer a los nuevos fans salidos de las salas de cine, este número que contiene el segundo y tercer número de la edición americana demuestra que aparte de querer sacar más dinero con otra colección Vengadora, poco aporta este título al mercado actual. Más cercano al desastre de los seis primeros números de la Liga de la Justicia de Geoff Johns y Jim Lee (es decir, personajes planos, escenas de acción sin ton ni son y diálogos de verguenza ajena) que al buen trabajo que ha realizado Bendis no solo en Los Vengadores sino en los títulos Marvel en general, el tebeo además se “enorgullece” de entregar el peor trabajo del gran profesional que es Mark Bagley. Bagley, muy lejos de su magnífico trabajo en Ultimate Spiderman o Thunderbolts, entrega página tras página desganada, mal acabada, con dibujos desproporcionados y una falta de interés que demuestra de que tipo de tebeo estamos hablando. La aparición de Thanos y la posible importancia de este título en el futuro próximo de Marvel no lo salva de la quema y de ser el peor título vengador de los últimos 10 años.

 
El Invencible Iron Man 21 de Matt Fraction y Salvador Larroca (The Invincible Iron Man 515 y 516 USA) 

Fraction afronta su final en la colección de Iron Man de la misma manera que comenzó: con riesgo, originalidad y muchas sorpresas. Termina Demonio y comienza La Larga Caída, en dos ejemplares que te mantienen intrigado y no te sueltan hasta que llegas a la última página, deseando que salga el ejemplar del siguiente mes. Pocos tebeos del género me han tenido agarrado a la butaca y me han conseguido dar la vuelta a lo que creía que iba a ocurrir en los últimos tiempos. Fraction lo consigue, entregándome algo novedoso de un concepto (de nuevo la caída de Stark) que creía que iba a discurrir por los trillados caminos comunes. Ni de lejos. 


Lobezno 17 de Jason Aaron, Cullen Bunn, Paul Pelletier y VV.AA. (Wolverine 304 y 305 USA) 

Final de la etapa de Aaron, con un número epílogo que cierra frentes y abre un par de ellos y que sirve sobre todo como fin de fiesta de Aaron y la tropa de dibujantes que le han acompañado a lo largo de su interesante pero irregular etapa al frente del mutante más famoso del universo Marvel. Completa el ejemplar doble el inicio del trabajo del guionista Cullen Bunn. Y hay que decir que no tenía interés en continuar comprando las sobreexplotadas aventuras del mutante de las garras de adamantium, pero este primer número y el dibujo de un Paul Pelletier más Alan Davis que nunca me ha picado la curiosidad lo suficiente para acabar comprando por lo menos la primera saga. 


Capitán América 21 de Ed Brubaker, Alan Davis y Patrick Zircher (Captain America vol.6, 10 y 11 USA) 

Nos despedimos del gran Alan Davis con el espectacular pero algo precipitado final de “Powerless” y le damos la bienvenida a Patrick Zircher en la saga “Shock to the System”, que devuelve a la colección ese ambiente de novela negra y de espías que es ya marca de la casa de Ed Brubaker. Sorprendente el cambio de estilo a mejor de Zircher, que sigue los pasos de otro veterano como Jackson Guice, los cuales han dado un giro a su estilo y carrera con resultados tan apetecibles como los mostrados en este ejemplar. 

27 de septiembre de 2012

La santísima trinidad vengadora en los tebeos de Marvel/Panini de Septiembre


Capitán América 20 de Ed Brubaker y Alan Davis (Captain America vol.6, 8 y 9 USA) 

Penúltimo ejemplar con la saga dibujada por Alan Davis, que aunque en estos dos ejemplares incluídos en la edición española se le notan algo las prisas, sobre todo en algunos acabados y desproporciones anatómicas, sigue siendo un ejemplo de como realizar un tebeo de superhéroes. Una historia que trae de vuelta conceptos de los años 70 como La Bomba Loca de Kirby o El Escuadrón Serpiente de Englehart, mezclado con una velada crítica a la situación económica y social actual, perfectamente plasmada en la conversación entre Tony Stark y un Steve Rogers que parece traído de la época Nixon. 


El Invencible Iron Man 20 de Matt Fraction y Salvador Larroca (The Invincible Iron Man 513 y 514 USA) 

Fraction pisa el acelerador en la nueva caída de Tony Stark, en un ejemplar doble para la edición española, que no disfrutaba tanto desde el inicio de su etapa. Incluso Larroca está más que correcto, imprimiendo ritmo a las escenas de acción, además de introducir a Los Vengadores versión China comunista. Si lo que queda de la etapa de Fraction al frente del título está a la altura de este ejemplar, nos espera un estupendo fin de fiesta. 


El Poderoso Thor 17 de Matt Fraction, Pascual Ferry, Pepe Larraz y Giussepe Camuncoli (Mighty Thor vol.4, 11 y 12 USA) 

Lo que podría haber sido una gran historia (la desaparición de Thor y su suplantación) se ha convertido en una breve anécdota por la premura con la que se ha contado. Poco ha ayudado a Fraction los inadecuados artes de Ferry, Larraz y un Camuncoli desganado, incapaces de impregnar de aliento épico una historia que se merecía un apartado artístico y un largo desarrollo para convertirse en la historia que debía haber sido. Lo mejor de todo, y eso engloba a la etapa de Fraction al completo, su caracterización del joven Loki.

15 de agosto de 2012

Capitán América 19, la llegada de Alan Davis. Colaboración para Panini Reviews


La extensa etapa de Brubaker cambia su tono gracias a la llegada de Alan Davis, quizá el autor veterano que sigue en activo, cuya calidad no ha bajado ni un ápice desde que comenzara su carrera a principios de los 80. Del oscurantismo de Guice o Epting a la luminosidad y ampulosidad del trabajo de Davis. La colección lo necesitaba. La reseña completa pinchando aquí.

8 de mayo de 2012

Patrulla X Cisma 4. Colaboración para Panini Reviews


Y llegó el momento en el que el que el sueño de Xavier se rompió y sus dos estudiantes más aplicados y a la vez más diferentes partieron por caminos diferentes, al igual que él y su antiguo amigo y aliado Magneto hicieron. El universo mutante, algo anquilosado en la última década, remueve sus cimientos para no perder el interés de los aficionados. La reseña completa pinchando aquí.

16 de enero de 2012

Los Vengadores en Enero de 2012


Los Nuevos Vengadores 11 de Brian Michael Bendis, Mike Deodato y Howard Chaykin (New Avengers vol. 2, 11 y 12 USA) 

Llegamos al primer año de este nuevo volumen de Los Nuevos Vengadores y al ecuador de la saga más importante de la colección hasta el momento. Un número doble repleto de aspectos desconocidos del pasado de Furia, violencia desatada, acción sin freno y revelaciones del presente en la última página del ejemplar que te dejan con la boca abierta y sin saber que pensar. De regalo, momentos tan míticos como el interrogatorio de Lobezno a la agente de Hammer o el destino final del clon de Cráneo Rojo a manos de Dientes de Sable en la historia del pasado. 


Los Vengadores 12 de Brian Michael Bendis y Bryan Hitch (Avengers vol.4, 12.1 USA) 

Primer aniversario del nuevo volumen de la mítica cabecera de Los Vengadores. Un número especial que contiene el correspondiente Point One (número especial que sirve para arrancar nuevas tramas y como punto de arranque también para nuevos lectores). Para la ocasión, tenemos como dibujante invitado al espectacular y majestuoso Bryan Hitch, quizá el dibujante que mejor representa a los superhéroes del siglo XXI. En esta ocasión nos toca un Hitch algo irregular, con una primera mitad de número muy bien dibujada y una segunda mitad algo más floja, seguramente debido a las fechas de entrega y la conocida lentitud de Hitch para acabar sus trabajos. En cuanto al guión, Bendis le da el protagonismo a una de sus debilidades, Jessica Drew, alias Spiderwoman, tras su fallida serie regular y trae de vuelta a Ultron para continuar en un futuro lo planteado en la primera saga de esta nueva colección. Un ejemplar que sirve como prólogo y aventura autoconclusiva, divertido, bien dibujado y escrito con acierto por un Bendis que no ha hecho más que mejorar dentro de la colección, incluso con pequeñas caídas de calidad, normales en una etapa de tantos años. 


Vengadores Secretos 12 de Nick Spencer y Scott Eaton (Secret Avengers 12.1 USA) 

Nuevo Point One para la colección, que además coincide con la llegada de un nuevo guionista a la misma, tras la decepcionante etapa de Ed Brubaker. Nick Spencer es su nombre y viene avalado por una serie del sello Image llamada Morning Glories que ha recibido cierto reconocimiento. Y si dicha colección es parecida a esta primera aproximación de Spencer al grupo encubierto de Steve Rogers, las alabanzas son merecidas. En este primer ejemplar de su corta etapa, ya que sirve como nexo entre la salida de Brubaker y la próxima llegada de Warren Ellis dentro de cuatro meses, Spencer ha hecho todo lo que debía hacer Brubaker y no consiguió. Lo primero, un tebeo de agentes encubiertos de verdad, al estilo del equipo de Ethan Hunt (hay guiño incluído), no otra aventura más que podría haber sido publicada en la colección actual del Capitán América y no de las buenas precisamente. Segundo, en solo 22 páginas, Spencer ha dado voz y lugar al atractivo reparto de la colección. Y tercero, que el tebeo es condenadamente divertido y nos trae a la memoria la reflexión política que tenía la etapa de Englehart al frente del Capi, ya que los nuevos métodos de Steve Rogers caminan sobre una delgada línea moral. 


Los Vengadores: La Cruzada de los Niños 5 de Allan Heinberg y Alan Davis (Avengers: The Children’s Crusade: Young Avengers One Shot USA) 

Interludio de lujo para la miniserie (en su edición original fue un número fuera de la miniserie) y con dibujante de auténtico lujo, Alan Davis, un autor que sigue manteniendo la misma calidad artística desde sus inicios en los años 80. Pero lo más destacado de este especial es el regreso de Iron Lad, el futuro Kang el Conquistador. Sin contar muchos detalles que podrían estropear la lectura, decir que Iron Lad será fundamental para el desarrollo de lo que queda de miniserie, enlazada magistralmente en las últimas páginas del ejemplar. Como bonus, tenemos una historia del pasado que se sitúa justo antes de las primeras páginas del primer número de una serie que ya es un clásico de nuestro tiempo, Los Jóvenes Vengadores. 

18 de agosto de 2011

Los Nuevos Vengadores 6, Los Vengadores: Las Guerras Asgardianas 5 y Vengadores Secretos 7. Reseñas comiqueras de actualidad


Los Nuevos Vengadores 6 de Brian Michael Bendis y Stuart Inmonen (New Avengers vol. 2, 6 USA).

Finaliza la primera saga de este nuevo volumen de los Nuevos Vengadores y no con buen pie precisamente. El final de la historia mágica con sacrificio final incluido, es igual de insípido que el resto de los números anteriores. El problema, que Bendis no se ha tomado la molestia de interesarse en tratar las relaciones de estos Nuevos Vengadores tras su posición de ex-fugitivos de la justicia en la era Osborn y en la era Stark de Civil War y ahora héroes reconocidos y alabados, sino que les ha metido en una aventura mágica de escaso interés y repercusión, descuidando a sus personajes, haciendo que todos suenen igual y no tengan cada uno su voz distintiva, algo que clama al cielo, teniendo a personajes de tan fuerte personalidad como son Lobezno, La Cosa o Spiderman, que realmente sirven únicamente para vender más ejemplares y sacarles en portada, en un tebeo que necesita un lavado de cara urgente. Esperemos que eso ocurra en el siguiente número, que promete una reorganización del grupo, quién se queda y quién se va y hacia donde se dirigen.


Los Vengadores: Las Guerras Asgardianas 5 de Brian Michael Bendis y Alan Davis (Avengers Prime 5 USA).

Termina la miniserie que ha reunido al trío vengador por excelencia y que ha dado la oportunidad a Bendis de trabajar con uno de los talentos más veteranos y en mejor forma de la industria actual, Alan Davis, en un ejemplar lleno de épica, espectacularidad y corazón, con esa disculpa final de Tony a Steve, que junto a la página final de Thor, Iron Man y Capitán América abrazados emocionará a todo seguidor de los personajes. El tebeo está repleto de viñetas a página completa y splash-pages de un Alan Davis que como los buenos vinos mejora con los años y una demostración de que Bendis es tan bueno, como el dibujante que ilustra sus guiones.




Vengadores Secretos de Ed Brubaker y Mike Deodato (Secret Avengers 7 USA).


Más de medio año lleva ya esta nueva propuesta de Ed Brubaker, algo diferente a lo que nos tiene acostumbrados, donde vemos al guionista crear un cómic híbrido de géneros tales como el de espías con las artes marciales más años 70, en un entretenimiento que poco a poco va desgranando sus piezas al estilo que Brubaker nos tiene acostumbrados, sobre todo en su larga y memorable etapa donde revitalizó al Capitán América y que sigue en la actualidad. La pena, que Brubaker nos dejará en el número 13. Esperemos que Warren Ellis, guionista capaz de lo mejor y lo peor, continúe con los preceptos que Brubaker está plantando en la colección, en su corta etapa de seis números.

8 de julio de 2011

Los Nuevos Vengadores 5, Los Vengadores 6 y Los Vengadores: Las Guerras Asgardianas 4. Reseñas comiqueras de actualidad


Los Nuevos Vengadores vol. 2, nº 5 de Brian Michael Bendis y Stuart Inmonen (New Avengers vol.2, 5 USA).

Otro número más en la guerra del Doctor Extraño y Los Nuevos Vengadores por la posesión del ojo de Agamotto, en una colección que tiene dos graves problemas. El primero, que los personajes principales de la colección son una excusa para Bendis para contar historias de personajes secundarios y terciarios del universo Marvel, algo que me parece bien. Lo que no me parece bien, es que por razones de marketing juntes a primeras espadas de la escudería Marvel como Lobezno, Spiderman o La Cosa, para que sean meras figuras decorativas y queden bien en manos de Stuart Inmonen. Si quieres hacer una serie en las que El Doctor Extraño, Puño de Hierro, Hermano Vudú sean los protagonistas, crea una serie para ellos y no te vayas por las ramas. El otro problema es, que esta historia no parece tener ninguna trascendencia, es una saga más de relleno, que la primera historia de una nueva colección.


Los Vengadores vol.4, nº 6 de Brian Michael Bendis y John Romita Jr. (The Avengers vol.4, 6 USA).

Poco a poco, y tras un comienzo bastante flojo, esta colección comienza a merecerse el título que lleva en la portada. Bendis culmina su primera saga al frente de esta colección con un excelente final, que propone un futuro para la serie y para el universo Marvel, apocalíptico e interesantísimo. Grandes escenas atesora este número final de la saga temporal, como la conversación de Los Vengadores con el Ultrón futuro, la escena final entre los yos futuros de Tony Stark, Hulk y Kang o la conversación mantenida entre el Tony Stark del futuro y el del presente. Incluso John Romita Jr. que está a medio gas en esta colección, se esfuerza algo más en este ejemplar, aunque no lo suficiente.


Los Vengadores: Las Guerras Asgardianas de Brian Michael Bendis y Alan Davis (Avengers Prime 4 USA).

Penúltimo capítulo de la aventura de fantasía heróica de los tres Vengadores más emblemáticos de la historia. Un tebeo de factura clásica, entretenido y bien llevado tanto por el guión de Bendis, como sobre todo por el dibujo de un Alan Davis que no ha bajado ni un ápice su calidad durante tres décadas. Una miniserie imprescindible para los seguidores de Los Vengadores y sobre todo para los del Dios del Trueno.

17 de junio de 2011

Batman de Mike W. Barr y Alan Davis. Colaboración para la web Nuestros Cómics


A finales de 1986 y principios de 1987, Mike W. Barr y Alan Davis realizaron una etapa corta pero intensa del Hombre Murciélago y su fiel compañero Robin en las páginas de Detective Comics. Todo esto entre la aparición de las dos obras de Miller que cambiaron al personaje, para bien y para mal, para siempre. Todo esto lo podéis leer en mayor profundidad pinchando aquí.
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