Mostrando entradas con la etiqueta Cullen Bunn. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cullen Bunn. Mostrar todas las entradas

21 de agosto de 2017

X-Men Gold, Blue y Arma X. ¿Es posible recuperar a la Patrulla X con un reinicio tan tibio?



Tras un especial de reinicio tan modesto como inane, llegan a nuestras librerías los tres primeros títulos de esta nueva resurrección mutante: X-Men Oro, X-Men Azul y Arma X.

¿Y qué tiene este nuevo reinicio del universo mutante que no han tenido los incontables intentos anteriores de reverdecer los laureles de una franquicia que en los años 80 y 90 era la niña de los ojos de la editorial y ahora ha quedado sepultada por el resto de la línea editorial? Supuestamente un retorno al heroísmo frente a la supervivencia y un retorno a la luz frente a la oscuridad de los últimos años.



¿Desde cuándo la Patrulla X ha sido ligera?¿Desde cuando ha sido un título donde la superficialidad y los chistes fáciles han sido marca de la casa? ¿No es cierto que los momentos más celebrados de la saga, sobre todo en manos de Chris Claremont, han sido las situaciones más dramáticas?

El problema de la franquicia en las dos últimas décadas no ha sido la progresiva oscuridad que se ha apoderado de su universo y sus personajes, sino la falta de evolución y crecimiento de los personajes y las tramas en la gran mayoría de sus etapas.



No olvidemos, que desde que Claremont abandono la franquicia en 1991, -de sus dos intentos de retorno en el año 2000 y en 2004 aproximadamente correré un tupido velo- ha habido autores y reinicios que están a la altura de lo conseguido por Claremont. A las etapas de Grant Morrison, Joss Whedon o más recientemente Jason Aaron me remito.

Estos tres ejemplos dan buena prueba de que los mutantes, en manos de autores excelentes y con manga ancha por parte de la editorial, son capaces de seguir haciendo relevantes a unos personajes que siguen manteniendo una base de fans, entre los que me incluyo, por su carisma y su interesante y complejo pasado.



Y no olvidemos que tanto las etapas de Bendis, Fraction o Gillen tuvieron sus buenas ideas y potentes arranques, pero que fueron dinamitados por ese miedo a seguir haciendo avanzar a un universo que bien demostró Claremont, solo podía funcionar si seguía hacia delante. No es raro que Claremont abandonara el barco que el construyo con mimo, cuando tras 15 años los intereses editoriales estaban por encima del padre de la criatura.

Es por eso que el debate no es si la Patrulla X es oscura o luminosa, sino que si las historias de los últimos años han sido interesantes. Y ha habido intentos, pero siempre se han quedado a medio gas, o han sido directamente lamentables, como el reciente evento, Inhumanos Vs. X-Men.



Ahora, Marvel nos intenta vender un “retorno a la grandeza” con la nostalgia mal entendida de los equipos azules y oro de principios de los 90. Será un intento de retorno a la grandeza de las ventas basadas en la especulación de dicha época, porque si tenemos un poco de memoria, los tebeos de los equipos oro y azul, son de lo peor que ha tenido la franquicia en sus más de 50 años de historia.

Un retorno a la grandeza fue tener un equipo como Morrison y Quitely, Whedon y Cassaday, Aaron y Bachalo, e incluso a Bendis y Márquez y esos fascinantes primeros ejemplares de La Nueva Patrulla X. No intentar convencer a los lectores que equipos creativos formados por Marc Guggenheim y Ardyan Siaf o Greg Pak y Greg Land, son el no va más de la actualidad comiquera del mercado americano. Un punto por encima se encuentran Cullen Bunn y Jorge Molina, pero ni con esas pueden compararse con los cuatro equipos creativos de anteriores reinicios que he mencionado al principio de este mismo párrafo.



Centrándonos en las tres series publicadas por Panini este mes, comenzamos con X-Men Oro, la serie central de este “Resurrexion”, guionizada por Marc Guggenheim y dibujada en su primer arco argumental por Ardyan Siaf. Guggenheim es un escritor competente pero no brillante y el trabajo de Syaf, aunque meritorio, no va con lo que yo considero un dibujo que haga que vaya corrriendo mes a mes a por el ejemplar siguiente, siendo una evolución del estilo recargado y detallado de los adoradores de Jim Lee, que no va conmigo.

Leídos los dos primeros ejemplares de estos X-Men Oro, decir que el intento de provocar el optimismo y la ligereza es tan desesperado que en algunos momentos da verguenza ajena, sobre todo al ver a tus personajes favoritos como Logan, Tormenta, Kitty o Coloso, actuar tan fuera de personaje. Un apunte, el intento precipitado de traer de vuelta la relación entre Kitty y Peter hay que construirlo lentamente para que la cosa sea creíble. Lo mismo para los partidos de beisbol.



En cambio, X-Men Azul, formada por el equipo creativo de Cullen Bunn y Jorge Molina es una sorpresa agradable. Nadie está inventando la rueda con esta nueva reunión del equipo mutante original comandado esta vez por una carismática joven Jean Grey, pero al menos, quitando el forzado humor del primer ejemplar, se deja leer con agrado y la inclusión de un Magneto nuevamente intentando seguir la senda del bien, aunque guarde sus trapos sucios, me tiene lo suficientemente intrigado para querer saber más. Y me encanta el arte de Jorge Molina.

Terminamos este primer repaso con Arma X, escrita por Greg Pak y dibujada por Greg Land. La nueva X-Force de este Resurrexion, con un equipo de “badass” y “fan favourites” como Logan, Dientes de Sable, Domino, Dama Mortal y Sendero de Guerra, enfrentados a un nuevo y mejorado proyecto Arma X, que no espanta, pero tampoco emociona, teniendo en cuenta que las anteriores iteraciones de mutantes armados y peligrosos han sido mucho más memorables en sus arranques, como La Imposible Patrulla X de Bunn y Land, los X-Force de Remender y Opeña o los X-Force de Christopher Yost, por poner los primeros ejemplos que me vienen a la cabeza.



En resumen, un arranque tibio para lo que han intentado vender como un retorno a la grandeza. Habrá que ver si lo que le falta a esta etapa es calentamiento y a medida que pasen los meses la cosa se pone interesante. Pero lo que es su arranque, muy por debajo de la gran mayoría de intentonas de los últimos 20 años de franquicia mutante.













25 de mayo de 2017

Inhumanos Vs. Patrulla X: Mes 2: Cuando los tie-ins son más interesantes que la serie central
































Si el mes pasado comentaba que el arranque del evento que enfrentaba a Los Inhumanos contra los mutantes me había sorprendido gratamente, sobre todo porque no daba un duro por él, no puedo decir lo mismo de su segundo mes. La obsesión de Marvel y DC de publicar dos números al mes de sus series más potentes para ahogar tanto al lector como a su competencia, ha hecho mella en esta miniserie, perdiendo ya a partir de su segundo número a un ya muy irregular Leinil Francis Yu, que ya entrega un segundo ejemplar falto de planificación, estilo y épica, para dar paso a un Javier Garrón que no es santo de mi devoción a partir del tercer ejemplar que nos acompañará hasta el penúltimo capítulo de la miniserie.



En cuanto a lo que se nos cuenta, vacío y vulgar. Dos ejemplares que si ya su arte es irregular y mediocre, argumentalmente exprime dos premisas para cobrarte el doble por dos tebeos que no valen ni uno. Tras el interesante concepto, Lemire y Soule demuestran que no saben que contar para estirar el chicle seis ejemplares.



En cambio, los tie-ins pertenecientes a los tres títulos X regulares son en comparación mucho más interesantes y que demuestran que tanto Lemire, Hopeless y Bunn tenían interesantes tramas a desarrollar y que la premura y las prisas de Marvel por rebootear por enésima vez a La Patrulla X se ha cargado por el camino tres series y etapas que intentaban reivindicar y devolver el intimismo de los mejores momentos de la época Claremont.



Empezamos con la serie de Lemire, Los Extraordinarios X-Men donde el protagonismo se centra en una de las figuras más interesantes y más olvidadas de la franquicia, Forja. Aquí y en escasas 20 páginas, Lemire desarrolla el sentir del personaje, su relación con Tormenta -con momentazo Claremontiano incluído que emocionará al fan veterano- y su futuro alternativo de la mano del artista invitado Andrea Sorrentino.



Lo mismo para Cullen Bunn y su Imposible Patrulla X. Aprovechando la idea de bombero de llevarse a Los Inhumanos al Limbo, le sirve a Bunn para avanzar la trama entre Monet y Dientes de Sable, que seguramente será finiquitada tras esta IVX. Buen desarrollo de personajes y caracterización, sorpresas incómodas y un buen trabajo de Ken Lashley a los lápices.



Hopeless y su Nueva Patrulla X quizá quede un punto por debajo de sus series paralelas en un ejemplar que afronta las consecuencias a lo Romeo y Julieta que tiene el que El joven Hombre de Hielo se enamore del Inhumano Romeo y deba decidir entre la lealtad a su raza o el amor. Además, en una doble página, Mark Bagley le saca los colores a Leinil Francis Yu, demostrando como se deben dibujar tebeos de superhéroes, repletos de color, brillo, emoción y épica.

En definitiva, serie central mediocre y sacacuartos y las series regulares relacionadas con el evento, al mismo buen nivel que estaban antes de que los imperativos editoriales den al traste con tres series que llevaban un buen camino y merecían ser desarrolladas para poder explotar su potencial.

26 de octubre de 2016

La Imposible Patrulla-X de Cullen Bunn, Greg Land y Ken Lashley: Un buen mal tebeo de los 90
























Desde que Rob Liefeld tomara las riendas de Los Nuevos Mutantes, el título de los jóvenes alumnos de la Escuela de Xavier y lo convirtiera en una fuerza paramilitar que ayudó a salvar a la serie de la cancelación, convirtiéndola en un icono "trash" de los años 90, muchos autores han intentado retomar esa idea con mayor y menor fortuna.



Entre aquellos autores que han conseguido mejorar (algo no muy difícil) dicho concepto, habría que hablar de dos etapas que retomaban el nombre de X-Force (el título que sucedió a Los Nuevos Mutantes): Los X-Force de Christopher Yost e Imposibles X-Force de Rick Remender.



Ambas colecciones incluían en sus filas a los villanos y antihéroes más famosos y conflictivos del entorno mutante. Ambas etapas hacían suyas los excesos de los 90 pero filtrados por dos equipos creativos con talento que no solo ensalzaban el ruido y la furia de los 90, sino que sabían desarrollar arcos argumentales y personajes de manera excelente, algo que Liefeld y compañía ni sabían ni querían.



Ahora le toca el turno a Culen Bunn, reciente su éxito al frente de la serie regular de Magneto, donde el escritor ha sabido devolver la importancia y la presencia a un personaje que en los últimos tiempos había perdido gran parte de su magia. Tras los sucesos ocurridos en los ocho meses que han pasado desde el principio y el final de las Secret Wars y de nuevo con la sombra de la extinción sobrevolando el entorno mutante, Magneto ha reunido a los "outsiders" más destacables del universo mutante para embarcarse en la salvación de su raza pero desde un punto de vista más activo y violento que La Patrulla X de Ororo Munroe.



Si olvidamos la absurda idea de incluir este concepto que en el fondo es una nueva versión de los X-Force dentro de un nuevo volumen de la clásica Uncanny X-Men, seguramente para aumentar el interés y sobre todo las ventas por el título, nos encontramos con un tebeo divertido, donde destacan las interacciones entre Monet y Dientes de Sable y por supuesto la eterna relación fatídica entre Mariposa Mental y Warren Worthington.



Apoyado en la parte artística por un Greg Land que de nuevo entrega maravillosos pin-ups y una algo mejorada narrativa gráfica y la vuelta de un autor menor de los 90 que ha pulido su estilo como Ken Lashley, Bunn devuelve esa magia inconsciente de unos tebeos excesivos, repletos de conceptos originales pero mal ejecutados, retrotrayéndonos a esa adolescencia donde importaba más el cómo que el qué.



Quizás un placer culpable, quizás un título de culto para futuras generaciones, La Imposible Patrulla X de Bunn puede que no sea el título Marvel ni mutante imprescindible de la actualidad, pero si que es un buen recuerdo mejorado de una época que aunque denostada tiene aún una extraña magia que en manos de buenos autores, recupera lo bueno y pule aquello que era deficiente.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...