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23 de marzo de 2018

El Guantelete del Infinito de Jim Starlin, George Perez y Ron Lim: Épica lisérgica






















La aparición en el año 1991 de un tebeo como El guantelete del infinito (Infinity Gauntlet, 1991) podría considerarse casi un milagro si echamos un vistazo al material que la editorial publicaba por aquel entonces. Sus series estrellas del momento eran las relacionadas con la franquicia mutante y arácnida. Fue el año de los récords de ventas, tan estratosféricos como engañosos. El año de los X-Men de Jim Lee, Los X-Force de Rob Liefeld y el Spiderman de Todd McFarlane. Pero Marvel decidió que su gran aventura y evento anual fuera la reacción, algo tardía en el tiempo, de lo que pudo suponer Crisis en tierras infinitas para el universo DC seis años antes. El guionista encargado de la misma era el ya clásico Jim Starlin, que llevaba un tiempo devolviendo, en la serie regular de Silver Surfer, la parcela cósmica a este universo de ficción, tan olvidada desde su marcha en los años 70 de la editorial, época en la que creó todos los conceptos bigger than life que siguen siendo tan relevantes en la actualidad. 





El otro autor que volvía a la editorial tras una década gloriosa en la Distinguida Competencia fue George Perez, el autor perfecto del cómic de superhéroes de grandes masas, capaz de dibujar en una sola viñeta casi cientos de personajes, con una planificación tan épica como meticulosa. No es casualidad que Marvel quisiera al dibujante de la ya mencionada Crisis para un evento que prometía espectacularidad y grandeza. Pero este El guantelete del infinito escondía una carta debajo de la manga, en concreto la de Jim Starlin. Aunque el recuerdo y la publicidad de la época, al igual que la adaptación parcial de la misma de la que seremos testigos en un mes con Vengadores:La guerra del infinito (Avengers Infinity War, 2018), prometiera la reunión de los más grandes héroes de la tierra contra una amenaza imbatible, Thanos el titán loco, los superhéroes más icónicos y famosos de la editorial no eran los verdaderos protagonistas del asunto. 





La realidad es que Thanos y su periferia son los verdaderos protagonistas del relato. Los héroes Marvel nunca han sido tan vilipendiados como en este trabajo de Starlin. Son mera carne de cañón que protagonizan una fastuosa batalla contra Thanos en el ecuador de la miniserie, pero nada más que eso. El conflicto, como no puede ser de otra manera en manos de Starlin, tiene una escala que va más allá del continuo espacio tiempo. Es quizás por eso que El guantelete del infinito sea un título tan recordado en su calidad de gran evento multitudinario. Porque era y sigue siendo una rara avis, donde el villano se convierte en una especie de antihéroe, además de protagonista absoluto de la función. Un villano con la debilidad más grande que puede tener cualquier personaje, el amor obsesivo. En este caso hacia su adorada Muerte. Pero esto es lo que hace también tan interesante y shakesperiano a un personaje como Thanos. Y es por eso que la escala de la obra, cósmica y grandilocuente, sobre todo a través de los lápices primero de Perez y luego de un esforzado pero irregular Ron Lim, pone los pies en la tierra, gracias a esas inquietudes internas de Thanos. Es posible que el lector se sienta atraído en un primer vistazo a esta obra ya clásica dentro de la cosmogonía del universo Marvel, por su atractivo superficial de gran evento. Pero quedará prendado, no solo por la escala de este y sus visiones lisérgicas del origen del universo, sino sobre todo por la dual personalidad de un gran villano y personaje como es Thanos.

24 de enero de 2016

Secret Wars Mes 5 (Parte 3): Logan, Zombies, Guanteletes del Infinito y los X-Men de los 90 llegan a su fin







































Las Secret Wars llegan a su fin y cada vez más series paralelas finalizan con mayor o menor fortuna. Las series que aquí nos dejan llevan desde el principio del evento y su desenlace va de lo sorprendente a lo convencional.



Comenzamos con El Viejo Logan, la serie donde Bendis tomó el relevo de ese Lobezno del futuro en la última buena obra de Mark Millar. Y Bendis nos sorprende con un final inesperado que sin desvelar demasiado, lleva al viejo Logan a encontrarse con la Patrulla X de la Tierra 616 y de la del 1610 para culminar con un final emotivo, inteligente y que abre el camino para que volvamos a tener a Lobezno en el nuevo universo que explosionará tras el final de las Secret Wars.



Y seguimos con los mutantes con el final de esa rareza que es X-Men '92. Y lo que en un principio no prometía nada, se ha convertido en uno de los títulos más frescos de estas Secret Wars. Un homenaje inteligente, no exento de una crítica desde el respeto a unos locos y absurdos años que quizás no fueron los mejores para los personajes y para la industria, pero que crearon una gran cantidad de conceptos y una estética que llevada de manera sabia puede dar todavía mucho más de si. Y esto es lo que ofrece este final que no es más que un prólogo de lo que está por venir en la por mi, muy esperada continuación de una serie que se ha convertido en uno de los títulos a descubrir de la nueva Marvel.



En cambio, El Guantelete del Infinito ha sido un tebeo correcto sin más. Una miniserie que si ha destacado en algo ha sido en el excelente trabajo gráfico de Dustin Weaver y por esa familia Nova que se ha presentado en sociedad. El problema, que este final, al igual que el ejemplar anterior sin ser un mal tebeo, tampoco hace vibrar de emoción, teniendo todos los ingredientes para ello.



Lo mismo para el final de Marvel Zombies, un título del que no esperaba nada, pero que me sorprendió muy gratamente en los dos primeros ejemplares, sobre todo por el arte de Kev Walker, pero cuya trama argumental ha sido resuelta funcionalmente pero sin ningún tipo de brillantez.

26 de diciembre de 2015

Secret Wars Mes 4 (Parte 3): No solo de superhéroes vive Mundo Batalla






































Si hay algo que agradecer a estas nuevas Secret Wars, aparte de la genial serie central, es la gran cantidad y variedad de géneros alejados de los superhéroes clásicos que son lo habitual en la Casa de las Ideas y de los que este puñado de series son un buen ejemplo.



Comenzamos con los dos capítulos finales de 1872, el revival de los personajes del western de la editorial y que aquí están perfectamente integrados con las versiones alternativas de los héroes tradicionales del universo Marvel y que Gerry Duggan ha sabido fusionar de manera inteligente, entregando uno de los mejores tie-ins del evento. Y aunque la miniserie haya terminado, los aficionados debemos alegrarnos porque esta parcela del universo Marvel volverá tras las Secret Wars.



La otra serie que se relaciona tangencialmente con el Capitán América es Cráneo Rojo, una historia en tres partes, publicada en nuestro país de manera íntegra en el número 61 de la serie regular del Capitán América y que parte de una premisa interesante y un primer ejemplar más que digno pero donde Joshua Williamson no llega a rematar de manera excelsa aunque bastante correcta. Lo mejor, el apartado gráfico de Luca Pizzai.



En cuanto a Relatos Salvajes, aquellos que han disfrutado de los dos anteriores ejemplares no tendrán motivo para la queja. Yo sigo con mi valoración ambivalente. Me encanta el entorno, el arte de Del Mundo, pero me sigue dejando una sensación de oportunidad perdida. Lo mejor, ese Guerrero de Cristal que aporta los momentos más divertidos del tebeo.



Spurrier y Walker siguen manteniendo un nivel más que óptimo en Marvel Zombies, una de las sorpresas de este Mundo de Batalla y que espero que siga teniendo su parcela fuera del macroevento y se fusione con el universo tradicional.



El Guantelete del Infinito afronta su recta final en el penúltimo capítulo de la saga, un ejemplar repleto de acción al estilo Marvel tradicional. 20 páginas donde Gerry Duggan y Dustin Weaver saben traer de vuelta esos tiempos donde en un solo ejemplar ocurrían más cosas que en 5 paperbacks actuales.



Y finalizamos con Mundo de Batalla, la serie antológica que engloba las series de relatos cortos de Mundo de Batalla, Secret Journal y en esta ocasión la joya del ejemplar, el especial Secret Love que homenajea los tebeos de romances de los años 50. Mundo de Batalla nos da una cal y otra de arena. James Stokoe entrega una pequeña joya en esta peculiar y original versión del eterno enfrentamiento entre Estela Plateada y Galactus. En cambio, Peter David no se esfuerza mucho en su enfrentamiento entre Estela y El Maestro, homenajeando la etapa de ambos personajes en Los Defensores. Las dos historias de Secret Journal son tan prescindibles como de costumbre, pero donde está el verdadero valor es en ese Secret Love, donde comenzamos con un fastuoso homenaje del Daredevil de Nocenti y Romita Jr. de la mano de un verdadero amante de los tebeos de finales de los 80, Michel Fiffe. Atrás no se quedan el resto de relatos, destacando el romance con aroma amerimanga entre la nueva Ms. Marvel y el Piloto Fantasma o la historia de Misty Knight y Danny Rand. Solo por estas joyitas merece la pena el ejemplar.

Y aquí termina por este mes mi repaso a los rincones más alternativos de estas Secret Wars. Nos vemos el mes que viene con más zombies, fantasía heróica y el resto de fascinantes géneros que enriquecen a la Casa de las Ideas.

24 de noviembre de 2015

Secret Wars Mes 3 (Parte 4): El rincón más extraño de Mundo Batalla


 Dentro de la infinidad de títulos que ofrecen estas Secret Wars, habría que destacar que además de rendir tributo a sus epopeyas más famosas, tales como La Era de Apocalipsis, La Casa de M, Civil War o Días del Futuro Pasado, Marvel ha arriesgado con títulos más alejados del estilo superheróico y que tocan géneros tales como el terror, la fantasía heróica, las artes marciales o el western.


 Y es el western el género que toca la novedad más destacada de este bloque de títulos, 1872. Una miniserie de cuatro números desarrollada en el Valle de Muerte y que sabe jugar estupendamente con los convencionalismos y tópicos del western crepuscular, dentro del entorno Marvel. Su artífice, Gerry Duggan sorprende al lector con un título que sabe sorprender aunque recurra a los lugares comunes del western, con el hábil uso de las características de héroes tan reconocibles como Tony Stark, Steve Rogers o Bruce Banner, pero dentro de un ambiente sucio e inhóspito, donde las sorpresas nos encuentran a cada página. Y no puedo dejar de destacar también el extraordinario trazo de Nik Virella, que aporta un aire de álbum europeo a esta localización de Mundo Batalla que se merece un lugar en el universo Marvel post-Secret Wars.



No tan interesante se presenta Maestro de Kung Fú la segunda novedad de esta nueva remesa de títulos. El motivo, que Haden Blackman no es un autor con tanto talento como Gerry Duggan y que aquí no se apoya en artistas de la calidad y la espectacularidad de J.H. Williams o Mike del Mundo, sino que se tiene que conformar con Dalibor Talajic, autor limpio y dinámico, competente desde el punto de vista narrativo, pero que no consigue epatar como los dos artistas anteriormente mencionados, dejando en evidencia el trabajo correcto pero poco inspirado de esta reversión de los mitos de Puño de Hierro y Sang Chi.



Y de Kun Lun nos adentramos en el Reino Salvaje, que en su segundo ejemplar mejora lo planteado anteriormente, aunque aún se queda lejos de los resultados de Aaron en Thor. A su favor, la trama avanza algo, aunque lentamente y Aaron sigue rebuscando entre los personajes y escenarios más olvidados y desconocidos de la historia Marvel. Mike del Mundo sigue entregando un arte con influencias de Frazetta y de Segrelles, con su estilo espectacular y apabullante.



Al contrario, Marvel Zombies de Spurrier y Walker, renueva la confianza de su primer ejemplar, con un tebeo que podría considerarse uno de los sleepers del evento, con una protagonista principal que exuda carisma por todos los costados y sabiendo sacar verdadero oro de una historia que fue explotada hasta la saciedad la década pasada, con un resultado más que correcto.



Finalizamos este repaso con El Guantelete del Infinito, que no deja de mejorar entrega a entrega y que demuestra de nuevo que Gerry Duggan es uno de los guionistas a tener en cuenta en esta nueva Marvel. En este tercer ejemplar el protagonismo lo tiene el Titán Loco, dejando un poco de lado a nuestra familia protagonista, sabiendo Duggan hacer uso de los viajes temporales y presentando nuevos personajes de la rica parcela cósmica del universo Marvel, donde los Guardianes de la Galaxia tienen un papel fundamental, aunque en una encarnación diferente y me hace preguntarme porqué Marvel no le entrega el destino de dichos personajes a Duggan y los aleja de un Bendis que no ha sabido sacar partido de dicha riqueza, en el que quizás sea uno de los peores trabajos que ha hecho en la Casa de las Ideas.

18 de octubre de 2015

Secret Wars Mes 2 (parte 2): Revelaciones en la serie principal y variedad de géneros en los tie-ins






































Terminamos el repaso a lo que han dado de si las Secret Wars en su segundo mes de publicación en España, comenzando con el cuarto número de la serie regular. Un ejemplar que trae nuevas sorpresas sobre como llegó Muerte a convertirse en el dios de este universo y su sorpresa al descubrir a los supervivientes de los antiguos universos, sobre todo por la aparición de su némesis, Reed Richards. Un número quizás algo por debajo a los tres anteriores, pero muy interesante, ya que las piezas se comienzan a colocar en el tablero, dejando además dos impactantes escenas que os dejarán con la boca abierta.



En cuanto a la serie antológica, Secret Wars Mundo de Batalla, que engloba las series Battleworld y Secret Journal, decir de nuevo que como toda antología, la calidad es desigual, destacando la divertida y diferente historia de ese team-up imposible entre Howard el Pato y Blade, pero sobre todo el relato de Matt Murdock y Elektra en el mundo gobernado por Mister Siniestro, con una vuelta de tuerca a la trágica historia de amor entre ambos personajes, con una idea muy inteligente y descubriéndonos a un dibujante que puede dar mucho que hablar, Jonathan Marks.



Y llegamos a las series paralelas a la serie principal, que como en el anterior post dedicado a las Secret Wars, las englobaremos en el apartado de Imprescindibles, Prometedoras y Decepciones.

Imprescindibles: Capitana Britania y los Defensores, Fuerza V y El Guantelete del Infinito

Capitana Britania y los Defensores es la confirmación de que el equipo creativo formado por Al Ewing y Alan Davis, tras los interesantes resultados de su Siempre Ultrón, no fue flor de un día. Porque al igual que en Siempre Ultrón, Ewing se saca de la manga una nueva distorsión del universo Marvel repleta de giros ingeniosos e inesperados y una metalectura de las propias Secret Wars, donde los protagonistas de la historia empiezan a dudar de que aquello que están viviendo sea la "realidad", comenzando a recordar sus vidas pasadas. Davis como siempre, realiza un trabajo impecable, siendo el autor de los 80 que mejor ha sabido mantenerse tras cuatro décadas de trabajo.



Fuerza V con su segundo ejemplar sigue demostrando que es la mejor de las series que han salido gracias al mega-evento. Una delicia de personaje e historia, con un segundo ejemplar que sigue avanzando en el desarrollo de personajes y trama, mejorando los aciertos del primer número, con un Jorge Molina que con trazos de Inmonen entrega un apartado artístico de primera.



La tercera y última dentro de la categoría de imprescindibles es el segundo ejemplar de El Guantelete del Infinito, ya que tras un primer ejemplar correcto, plasma todo su potencial en estas escasas veinte páginas, donde Duggan mezcla con acierto relaciones familiares, viajes en el tiempo y acción superheróica, apoyado por el mejor trabajo gráfico de Dustin Weaver hasta la fecha.



Prometedoras: Marvel Zombies y X-Men'92

Las dos series que engloban esta categoría, eran las dos series que menos esperanzas tenía de todas las publicadas este segundo mes. La primera, Marvel Zombies, porque creía que el sobreexplotado concepto de las Marvel Zombies creado por Mark Millar y expandido por Robert Kirkman, poco más podía aportar. Y flaco favor le hacía la portada de un noventero y mediocre Ken Lashley. Pero el interior es otra cosa. Lo primero, la atractiva Elsa Bloodstone y sobre todo la sorpresa artística de Kev Walker, autor de relleno en Los Vengadores de Hickman y que aquí te deja con la boca abierta con su trazo, su narrativa y la atmósfera opresiva pero cartoony que sabe aportar al tebeo. Como muestra, ese magnífico y zombificado Juggernaut que os dejo a continuación.



La segunda colección es X-Men'92, inspirada en la serie de animación de los 90, que a su vez estaba inspirada en su forma en los X-Men de Jim Lee, quizás la peor época que recuerdo de la franquicia mutante. Pero Chris Sims y Chad Bowers, sus guionistas, saben sacar partido del endeble material original, con sus guiños a los seguidores de la serie de animación y la aparición de una nueva versión de Cassandra Nova, personaje creado por Grant Morrison a principios de la década pasada, que ha llamado mi atención. Lo peor, el dibujo de Scott Koblish, homenajeando los ahora recordados con nostalgia pero siempre horribles, tebeos de los años 90.



Decepciones: Relatos Salvajes

Mi decepción de este bloque de series han sido los Relatos Salvajes de Jason Aaron y Mike del Mundo. Quizás porque era mi tie-in más esperado este mes y por la calidad de ambos autores. Y no es que sea un mal tebeo. Aaron se imbuye del espíritu de los magazines de fantasía heróica de la Marvel de los años 70, utilizando a Arkón, como sustituto de un Conan que Marvel ya no puede usar. Pero este primer ejemplar realmente poco cuenta, pero deja la esperanza con la aparición de Morgana le Fey en sus últimas páginas. Y Mike del Mundo me provoca la misma sensación que en su Elektra junto a W. Haden Blackman. Es un ilustrador magistral, imbuido de Frazzeta y Sienkiewicz, pero que no tiene las habilidades de narrador gráfico de este último, distrayendo más que consiguiendo que el lector se adentre en la historia que Aaron está contando.



Y hasta aquí el repaso de este segundo mes de las Secret Wars. Un mes interesante, con una mezcla de géneros y estilos con una calidad media muy alta, que demuestra que Marvel ha puesto todo su empeño para convertir estas Secret Wars en el evento que sirva como ejemplo para lo que vayan a hacer en los próximos treinta años

19 de septiembre de 2015

Secret Wars Mes 1: De las Incursiones al Mundo de Batalla






































Con la publicación esta semana por parte de Panini del segundo número de Secret Wars, el primer mes del evento en nuestro país ya está completo. Un apasionante primer mes que en la serie central ha entregado dos fabulosos ejemplares que han servido como punto y final e inicio de un nuevo universo.

En el primer número de la colección, Hickman entregó un epílogo y set piece final a su etapa vengadora, de alto voltaje con los héroes de ambos universos, el tradicional y el Ultimate, enfrentándose a un inevitable y trágico final donde las bajas y los sacrificios de los míticos personajes de la editorial finalizaron con la extinción de ambos universos. Un número repleto de imágenes y momentos para el recuerdo, que cobraba su verdadero significado si habías disfrutado de toda su etapa vengadora.



Y de ahí a un vacío repleto de incógnitas. ¿Qué pasó con los supervivientes de ambos universos, ambos comandados por Reed Richards? ¿Cuál fue el destino de el Doctor Muerte y el Doctor Extraño al enfrentarse a los Todopoderosos? Las respuestas comienzan en Secret Wars 2, un punto de partida perfecto, donde en tan solo 40 páginas, Hickman nos presenta el nuevo universo Marvel, fusionado en una tierra llamada Mundo Batalla, comandado por el Dios Muerte y donde cada una de sus regiones pertenece a un gran evento pasado de la editorial.

Pero estas Secret Wars no son meramente un ejercicio de nostalgia, sino un universo con entidad propia, donde Hickman ha creado sus propias reglas y donde se aúna lo novedoso con la nostalgia. En este ejemplar los lectores asistimos a un universo que en algunos aspectos nos dará un cierto deja vú, pero que en resumidas cuentas es un territorio inexplorado. Y no solo eso, sino que Hickman juega con los conceptos de la creación, Dios y las religiones, cuando el monarca verá tambalear su dominio ante un mundo que le teme, cuando comiencen a aparecer entidades y seres provenientes de los extintos universos 616 y Ultimate.



Y de la serie principal pasamos a sus series satélites, que son todo el universo Marvel actual, aunque en este primer mes sean por el momento 5 series: Secret Wars: Mundo de Batalla, El Viejo Logan, Fuerza V, El Ascenso de Attilan y El Guantelete del Infinito.

Y hasta aquí diréis, ¿qué diferencia tiene este evento con otros como La Era de Apocalipsis o el reciente Convergence de DC Comics? La respuesta, que este no solo es un sacacuartos, que en el fondo lo son todos, sino que este, a diferencia del resto, está pensado y es diferente.



Diferente, porque cada región de este Mundo Batalla pertenece casi a un género diferente y todos desembocan con sentido en una trama principal que se cuenta en la serie central. Las más destacadas de las aparecidas hasta el momento, son El Viejo Logan y Fuerza V.

El Viejo Logan recupera el famoso relato de los últimos días de Lobezno, narrado por Millar y McNiven hace ya unos cuantos años. Los autores que toman el testigo son Brian Michael Bendis y Andrea Sorrentino, que entregan un primer ejemplar que está a la altura de la serie original en una mezcla de western apocalíptico a lo Mad Max, que destaca sobre todo por las arriesgadas y bellas imágenes que entrega Sorrentino, uno de los dibujantes más interesantes del panorama actual.



La otra gran serie de este primer mes se convertirá en una de las series revelación del año, Fuerza V. Sus guionistas son Marguerite Bennet y G. Willow Wilson, la guionista revelación de Ms. Marvel. Y es una serie que está en el espectro opuesto de El Viejo Logan, ya que es una serie ligera y luminosa, donde nos encontramos que en la isla de Arcadia, los ciudadanos de esta región del mundo de Muerte viven en una paz absoluta gracias a un grupo de superheroínas comandado por Hulka. Un tebeo ligero y fresco que comienza a plasmar las relaciones entre las heroínas, apoyado por los dibujos de Jorge Molina, uno de los nuevos talentos a los que hay que comenzar a prestar atención.



Los Inhumanos continúan con su guionista habitual, Charles Soule, donde descubrimos que la isla de Manhattan está comandada por una Medusa que sirve a su pesar a Muerte. Un buen punto de partida que servirá también como prueba para aquellos que como yo, no le habíamos dado una oportunidad a la etapa de Soule al frente de la colección.



Y llegamos a El Guantelete del Infinito, que tiene relación únicamente con la saga de la que toma prestado el título y que Thanos será una presencia importante en el devenir de la colección. Destaca sobre todo la evolución gráfica de Dustin Weaver, en un tebeo que se acerca más al tono de Los Muertos Vivientes de Kirkman, que a la epopeya cósmica de Starlin y Perez, en un mundo donde Annihilus y sus hordas si conquistaron la tierra y una familia tiene que intentar sobrevivir.



Finalizamos a este repaso de lo que nos ha dejado este primer mes de Secret Wars, con la antología Secret Wars Mundo de Batalla, que aúna en una sola colección dos series americanas: Mundo de Batalla y Journal. Y aunque tengan dos títulos diferentes, es el mismo concepto, ampliar el espectro de personajes y regiones del vasto y rico universo que ha creado Hickman. Relatos breves, con mayor o menor acierto que sirven para presentar personajes que se quedarían perdidos dentro de la magnitud de la aventura y también sneak peek para futuros series relacionadas con el mismo, además de campo de pruebas para nuevos autores.



En definitiva, las sensaciones de este primer mes de evento son muy positivas. Una serie regular fascinante, inteligente y adictiva, un mundo que da un paso adelante sin olvidar la riqueza de más de 50 años a sus espaldas y unas series paralelas que además de ser un sacacuartos, tienen tonos y estilos diferentes, unas mejores y otras peores, pero que en conjunto, demuestran que este evento es muy diferente, en resultados e intenciones a lo que estábamos acostumbrados en los últimos tiempos.


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