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18 de febrero de 2016

Secret Wars Mes 6 (Parte 2): La intranscendencia como común denominador






































No se si soy yo, que he perdido interés a medida que han ido pasando los meses, o que las miniseries que ha ido dejando Panini para los últimos meses del evento han sido en líneas generales las peores del mismo, pero en este nuevo repaso termino de reseñar cinco miniseries que no son de lo mejor que han dejado estas nuevas Secret Wars.



Comenzando con el capítulo final de esta nueva Era de Apocalipsis, que termina con el recurso fácil de la Fuerza Fénix (¿cuántas veces lo van a utilizar?) en un clímax que como toda la miniserie ha sido mucho ruido y pocas nueces.



Lo mismo decir de los dos últimos episodios de E de Extinción que comenzó muy bien, pero que en la resolución final transcurre por caminos muy trillados y que destaca únicamente por el dibujo de Ramón Villalobos, mucho más moderno y original que los guiones de un Chris Burnham al que se le terminaron las buenas ideas a mitad de colección.



Otro tanto para Hopeless y Bunn en el final de Dinastía de M, que tras la nueva vuelta de tuerca a la historia original, discurre de nuevo en facciones contrarias que deben unirse por un mal mayor y que no aporta nada nuevo que no hayamos leído mil y una veces. Miedo me da que estos dos sean los encargados de dos de tres series mutantes tras el final de las Secret Wars.



En cambio, La Guerra de las Armaduras termina mejor de lo que empezó, que no es decir mucho. Robinson, en uno de sus trabajos menos inspirados, por lo menos cierra sus tramas de manera correcta, en una obra que solo destaca por los lápices de Marcio Takara.



Guardianes de Sapiencial es un Bendis con el piloto automático puesto, donde quitando un final que entronca con la serie central, no deja de ser una miniserie para el lucimiento de Mike Deodato, que él si, entrega un buen trabajo.

27 de enero de 2016

Secret Wars Mes 5 (Parte 4): Las series más irregulares afrontan su penúltimo episodio







































Del aluvión de títulos que han sido estas Secret Wars, lógicamente había algunos que esperabas más que otros. Ya fuera por la saga homenajeada o por los autores implicados en el asunto. En este somero repaso, están englobadas aquellas series que están próximas a terminar y que me han decepcionado por uno u otro motivo.



Comenzamos con los capítulos tres y cuatro de "La Era de Apocalipsis", realizada por el guionista original de la saga original, Fabian Nicieza y dibujada en su tercer capítulo por Gerardo Sandoval, que imita a la perfección el espectacular pero caótico dibujo de Madureira y Cruz, pero que patina en el momento que Iban Coello toma los lápices de la serie, rompiendo el estilo de la misma. En cuanto al guión de Nicieza, embarullado y complicado para una historia tan simple, que pretende epatar y parecer más de lo que cuenta, con un sinfín de personajes y soliloquios, pero que si se los quitas, únicamente queda el ruido y la furia de un Michael Bay cualquiera. Pero como homenaje a los años 90 es impecable.



James Robinson no levanta cabeza en su thriller tecno-noir. Una historia inspirada muy levemente por "La Guerra de las Armaduras" de finales de los 80, que plásticamente tenía un buen punto de partida, pero cuya frialdad impostada se traduce en una serie que incluso cuando revela su mayor misterio en este número, sigue dejando indiferente al lector del mismo.



Otro igual es Peter David, que no se si es porque estar acompañado por Greg Land le quita las ganas de escribir hasta al mismísimo Alan Moore, o que el antaño escritor que supo revitalizar a un personaje con tan poca chicha como es Hulk, ha perdido la magia de antaño, empañando su mítica Futuro Imperfecto original, por mucha Asgard y mitología nórdica que intente introducir en este ejemplar. 



Para terminar, mi verdadera gran decepción, Relatos Salvajes, sobre todo por lo bien que había tratado la fantasía heróica Jason Aaron en su magnífica etapa al frente de Thor. Acompañado por las espectaculares ilustraciones de Mike del Mundo, la lectura de Relatos Salvajes es como estar en una atracción de un parque de atracciones, todo muy bonito, pero si te acercas a los decorados verás que no hay nada detrás de ellos, por mucho que presentes y rescates a personajes oscuros de la historia de la editorial, como en esta ocasión al Hombre Cosa.

28 de diciembre de 2015

Secret Wars Mes 4 (Parte 4): De Futuros y Realidades Paralelas Imperfectas






































Los universos superheróicos siempre han sido una mina para realidades alternativas, futuros distópicos o reinterpretaciones/homenajes de otros universos de ficción. Un cajón de sastre que ha alcanzado su máximo exponente con estas Secret Wars que fueron el colofón de la larga saga que Jonathan Hickman planteó en su etapa Vengadora.



De todos los tie-ins que quedan por reseñar de este mes de diciembre, el más destacado es Secret Wars 2099, recopilado al completo en el cuarto ejemplar de la antología Secret Wars Crossover. En su interior, nos encontramos con una miniserie que sirve como continuación paralela de una línea editorial que apareció a principios de los 90 y que imaginaba como sería el universo Marvel en el año 2099. Peter David, uno de los artífices del mismo y creador de la versión del Hombre Araña de dicho universo y que en la actualidad está realizando, nos plantea un futuro donde Los Vengadores son más que nunca una marca patrocinada y controlada por una megacorporación. Eso sirve a David para mezclar la acción típica del genero de superhéroes, donde homenajea el primer enfrentamiento del supergrupo con Los Defensores, para además inyectar unas buenas dosis de paranoia a lo Philip K. Dick con homenajes a obras suyas como A Scanner Darkly o Minority Report. Un tebeo que bien podría tener continuidad tras el evento y cuyo único defecto es el trabajo gráfico de Will Sliney, competente pero irregular, sobre todo si se le compara con las fantásticas portadas de Dave Rapoza.



Y del futuro pasamos a la reinterpretación en negativo que Marvel creó de la famosa Liga de la Justicia, cuya nueva encarnación para Secret Wars ha venido de la mano de Marc Guggenheim y Carlos Pacheco y que finaliza este mes. Decir, que esta conclusión de la historia está a la altura de la fascinante premisa. Un whodunnit perfecto, donde Guggenheim sabe cerrar su historia de manera redonda, desarrolla unos personajes de los que quieres saber más de ellos y donde Carlos Pacheco entrega un trabajo gráfico repleto de homenajes inteligentes al pasado del género y que nos devuelve a un Pacheco que echábamos de menos.



Mientras tanto, Fuerza V sigue demostrando el talento de Bennet y Wilson para saber devolver la magia perdida al género con su perfecta fusión de clasicismo y modernidad, un desarrollo ejemplar de un reparto multitudinario y el uso moderado e inteligente de giros argumentales en un tebeo que remata su brillantez con el arte de Jorge Molina.



Thors levanta el vuelo en este tercer ejemplar, tras la irregularidad de su segundo número, donde la atención se centra en el magistral interrogatorio a Loki y la búsqueda del asesino de las Jane Fosters y Donald Blakes del multiverso. Aaron y Sprouse y Sudzuka entregan una buddy movie mezclada pero no agitada con el género de los serial killers que quedará como uno de los grandes aciertos de estas Secret Wars.



No puedo decir lo mismo del desarrollo de La Guerra de las Armaduras. Un tebeo que tiene un planteamiento y un arte original y diferente, pero donde James Robinson no ha sabido cuajar su buena idea en un tebeo interesante y que emocione. Lo mejor, el arte de Marcio Takara.



Y terminamos este último repaso mensual a las Secret Wars con otro tebeo que prometía mucho más, Futuro Imperfecto. Peter David está lastrado por las debilidades narrativas de un Greg Land que da eso sí, lo mejor de si mismo, en un número que mejora lo expuesto en los dos anteriores y deja abiertas las puertas gracias a un giro argumental que puede darnos dos ejemplares restantes que hagan que este regreso al Futuro de El Maestro haya merecido la pena.

13 de noviembre de 2015

Secret Wars Mes 3 (Parte 3): Un popurrí de magníficas, buenas y prescindibles series en curso






































En este tercera entrada de las novedades mensuales relacionadas con las Secret Wars, nos encontramos con viejas conocidas que entran ya en su segundo y tercer mes. Un buen crisol de series que nos dejan entrever la riqueza y variedad que podemos encontrar en esta nueva realidad alternativa de nuestro querido universo Marvel.




Comenzamos con las que siguen siendo dos de las mejores tie-ins del evento principal: Fuerza V y El Ascenso de Attilan. La primera de ellas sigue manteniendo sus suficientes dosis de frescura y magnífica caracterización de un reparto amplio de personajes, además de ser disfrutable tanto como serie independiente o como complemento de las Secret Wars. Sorpresas en cada número, como el destino de Medusa y un equipo de heroínas que sabe lidiar entre el clasicismo y la modernidad, gracias al buen hacer de sus guionistas, G.W. Wilson y Marguerite Bennet, y el fantástico arte de la próxima estrella del cómic americano, Jorge Molina.



Y si tenemos que hablar de una serie que esté sabiendo sacar partido a Mundo Batalla, esa es El Ascenso de Attilan, donde en este mes, Charles Soule vuelve a demostrar que está como niño con zapatos nuevos con el nuevo escenario que le entrega la obra de Jonathan Hickman, donde equilibra las intrigas de un Juego de Tronos y el divertimento pulp y aventurero de la trilogía original de Star Wars, acompañado del más que eficiente arte de John Timms.



Otras dos series mantienen un nivel alto, aunque quizás no estén a la altura de lo prometido en el primer ejemplar de ambas colecciones: Thors y Capitana Britania y los Defensores. La primera, obra de Jason Aaron y Chris Sprouse, queda por debajo del número que la precedió, quizás porque Sprouse solo ilustra la mitad del tebeo, dejando el resto a un eficiente Goran Sudzuka, que no está a la altura de Sprouse, además de sacrificar un excesivo número de páginas en el funeral de Bill Rayos Beta, aunque remonta en el tramo final, revelando un par de nuevas sorpresas que dejan al lector con ganas del ejemplar del próximo mes.



Estimable también es el segundo y último ejemplar de Capitana Britania y los Defensores. El problema, la escasa duración de la miniserie, que no permite a Al Ewing desarrollar como se merece lo planteado en el ejemplar del mes anterior, ya que este había creado un background fascinante de este territorio de Mundo Batalla, resolviendo el conflicto en 20 páginas que se antojan insuficientes. Pero el tebeo en si mismo es muy disfrutable, sobre todo por su perfecta sincronía con Alan Davis.



Y dejo para el final dos series que siguen sin convencerme, sobre todo por los guionistas a cargo de ellas, Futuro Imperfecto de Peter David y La Guerra de las Armaduras de James Robinson. La primera de ellas, aunque despunta con el nuevo origen y personajes que están implicados en el accidente de los rayos cósmicos y la aparición en las últimas páginas de una de las mejores creaciones de Peter David, salida de su última encarnación de Factor X.



La Guerra de las Armaduras en cambio poco tiene que destacar. El misterio de la muerte de Spyderman, el hombre Araña de Tecnópolis, avanza con morosidad y la frialdad que impera en este territorio de Mundo Batalla infecta los guiones de Robinson y el arte de Marcio Takara, provocando la indiferencia del lector que se acerca a sus páginas.

Y hasta aquí esta tercera parte del repaso de las novedades relacionadas con Secret Wars publicadas este mes de noviembre por Panini Comics. En una semana, más o menos, la cuarta y última parte de este mega evento abrumador pero en líneas generales, apasionante.

4 de octubre de 2015

Secret Wars Mes 2 (parte 1): Un evento central que no deja de sorprender y un montón de series paralelas que van de lo genial a lo prescindible







































Entramos en el segundo mes del evento Marvel que en fondo no deja de ser un repaso y homenaje a más de 60 años de historias. Un mes en el que el número de series paralelas inundan las estanterías para adentrar al lector en un nuevo universo diferente pero tremendamente familiar.

La serie principal continúa y mantiene el interés prometido en las dos primeras entregas, dejándonos vislumbrar el destino de los supervivientes del viejo universo, entregando al lector reuniones míticas, dejándonos boquiabiertos con el destino de personajes como La Antorcha Humana, 100% Hickman en su originalidad y dimensión e intrigándonos con esa extraña relación entre Sue y Muerte.



Pero no solo de la serie principal vive el aficionado de estas Secret Wars, ya que gran parte del atractivo de esta nueva y grandilocuente historia son las historias paralelas de esos 40 mundos que conviven entre los restos que Muerte ha salvado del fenecido universo Marvel, repartido en la edición española dentro de las series regulares y múltiples series y especiales de los que estos son solo la primera batida de un mes que todavía tiene que entregarnos otros 8 ejemplares relacionados con Secret Wars.

Las imprescindibles: Thors, Peque Marvels y El Ascenso de Attilan.

Estas tres colecciones se sitúan por encima de la media de las series paralelas. El motivo principal, que ninguna de las tres necesitan o viven de historias del rico pasado de la editorial. La mejor de todas ellas, Thors de Jason Aaron y Chris Sprouse, una buddy movie de policías con martillo, donde el quién mató a es el leit motiv de una colección que sigue demostrando el buen hacer de Aaron con el Dios del Trueno y su entorno. Y que decir del arte de Chris Sprouse, impecable.



El ascenso de Attilan sigue sorprendiendo y superando los aciertos de su primer ejemplar, con la riqueza de conceptos que Charles Soule impregna en este universo Inhumano impregnado de Art Decó y el clásico Casablanca, con ese Rayo Negro muy cercano al personaje encarnado por Humphrey Bogart y apariciones estelares como Kamala, más conocida por ser la nueva Ms. Marvel.



La tercera imprescindible del mes, poca relación tiene por el momento con el evento central, al menos por el momento, aparte de ser una de las tierras pertenecientes a ese nuevo mundo. Me refiero a Peque Marvels, esa pequeña joyita que nos regala Skottie Young, donde sus representaciones infantiles de los héroes Marvel, cobran vida en un tebeo ligero, muy divertido y que puede ser disfrutado por cualquier tipo de público.



Las prometedoras: El Viejo Logan, Años del Futuro Pasado y Proyecto Exterminio.

El serial guionizado por Bendis e ilustrado de manera apabullante por Andrea Sorrentino no se cuela en el lugar de las series imprescindibles por una primera mitad en el segundo número ciertamente floja donde quitando la aparición de una Thor Corp y el arte de Sorrentino, demuestra que Bendis cuando quiere sabe estirar el chicle de maneras insospechadas. Pero la segunda mitad del ejemplar, con la aparición de los personajes de La Era de Apocalipsis, suben las revoluciones de una serie que puede convertirse en imprescindible a partir del mes que viene.



Y de La Era de Apocalipsis a otra historia clásica de la Patrulla X, quizás la más clásica: Días del Futuro Pasado, reconvertida de días a años. Un primer número correcto que como toma de contacto a este futuro post-apocalíptico mutante se deja leer con agrado, pero que el recuerdo de Claremont y Byrne le hace un flaco favor a los guiones de Marguerite Bennet (mucho mejor en Fuerza V) y por supuesto, la comparativa de Mike Norton imitando al maestro Byrne, palidece en comparación.



De los clásicos 80 nos adentramos a los hiperbólicos años 90, con Proyecto Exterminio, la serie que lleva hasta sus máximas consecuencias los excesos del crossover que fue el punto y aparte entre Claremont y sus queridos mutantes. Ruído y furia, múltiples mutantes armados hasta los dientes y ambiente paramilitar que Marc Guggenheim sabe homenajear con ironía, enfrentándolos a esa Patrulla X que vive idílicamente en la edad dorada de los personajes haciendo oídos sordos a la tragedia de Genosha. Carmine di Giandomenico hace un magnífico trabajo imitando y llevando a límites insospechados los excesos gráficos y narrativos de una generación de autores que dejaron su huella en el género, aunque el paso del tiempo los haya convertido en motivo de mofa.



Las decepciones: Hail Hydra, Futuro Imperfecto y La Guerra de las Armaduras.

Terminamos la primera parte de este repaso al segundo mes de las Secret Wars, con tres colecciones que sin ser malas o prescindibles, dejan mucho que desear teniendo a su disposición a tres de los mejores guionistas que han tenido el género superheróico, Rick Remender, Peter David y James Robinson.



Remender es el encargado de Hail Hydra, donde hace protagonista a Nómada, el hijo adoptivo de Steve Rogers de la Dimensión Z gobernada por Arnim Zola, aventura narrada por el guionista cuando comenzó su irregular etapa al frente del Centinela de la Libertad. Un tebeo que arranca con buenas ideas pero con ritmo irregular y que tiene conceptos interesantes, que beben de El Hombre en el Castillo de Philip K. Dick o el 1984 de Orwell, pero que tropieza por el protagonismo desmedido a un personaje tan anodino como Nómada. En cambio, Roland Boschi, entrega uno de los mejores trabajos gráficos de su carrera.





Y del Capitán América pasamos a Hulk, en una serie que continúa la clásica Futuro Imperfecto de Peter David y George Perez. El problema, que David, guionista de nuevo de esta distopía donde Hulk es el dictador conocido como el Maestro, no consigue interesar al lector en un primer número que lógicamente queda lastrado por la pésima narrativa de Greg Land. En definitiva, un tebeo que cuenta bien poco y que no deja con muchas ganas de saber como continúa la historia.



Terminamos el repaso con La Guerra de las Armaduras, reinterpretación de la clásica historia de Iron Man aparecida a finales de los 80 con guiones de David Micheline y dibujada por Bob Layton. James Robinson entrega un entorno frío y mecanizado, que me recuerda a la olvidada novela gráfica Batman Justicia Digital realizada enteramente por ordenador por el artista Pepe Moreno y que lamentablemente la frialdad de la historia se transmite a la lectura, aunque puede merecer la pena por el interesante arte de Marcio Takara.

Y hasta aquí el repaso de lo que ha dado de si por el momento el segundo mes de las Secret Wars. En quince días, volveré para repasar la cuarta entrega del evento central y el resto de series que quedan por publicar este mes por parte de Panini, como la prometedora Relatos Salvajes de Jason Aaron Mike del Mundo, entre otras.













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