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11 de enero de 2018

Marvel Legacy de Jason Aaron, Esad Ribic y VV.AA.: Intentando devolver el brillo al universo Marvel




Si hay algo que se le debe achacar al universo Marvel actual es, quitando casos puntuales, la intención de crear historias que pasen a la posteridad. El motivo: decisiones editoriales que acometen reinicios y nuevos puntos de partida cada nueve meses/un año y que no permiten desarrollar conceptos a priori interesantes, pero que quedan dilapidados por pasos atrás y nuevos comienzos que tienen la misma fecha de caducidad que los que les precedieron. 






Y así lleva el universo Marvel muchos años. Iniciativas, Edades Heróicas, Marvel Now, All New Marvel Now…. y así hasta el infinito. Y han habido muy buenos tebeos, muy buenos puntos de partida y muy buenos equipos creativos, pero al final todo ha quedado en agua de borrajas, con los tan repetidos coitus interruptus narrativos y editoriales, cuya única razón de ser ha sido entregar nuevos números uno, e intentar inundar el mercado para acabar con una competencia que hacía exactamente lo mismo. 






Pero el mercado ha hablado y a Marvel no le van tan bien las cosas como hace 10 años, al menos en su sector de las viñetas. Parece que al mirar atrás, en apariencia se han dado cuenta, que los tebeos que mejor han funcionado, han sido aquellos que no han recibido vaivenes editoriales cada nueve meses. Y el mejor ejemplo de esto ha sido el Thor de Jason Aaron, en una etapa que lleva ya más de cinco años y que quizá sea la mejor serie regular que ha tenido el universo Marvel en estos tiempos editoriales convulsos. 






Por lo tanto, quien mejor que Aaron -autor que sabe aunar riesgo, modernidad y respeto por los clásicos- para dar comienzo a un nuevo punto de partida que mire al futuro, pero con la intención de crear clásicos perdurables y no meros artefactos de mercadotecnia. Y así, Aaron plantea en las cinco primeras páginas de este nuevo punto de partida, uno de los conceptos más atrevidos, originales e interesantes de los últimos tiempos Marvelianos: Los Vengadores de la Prehistoria. Un equipo, del que no desvelaré sus integrantes, pero cuyas raíces provienen de la mitología más ancestral del universo Marvel y que abarca los distintos géneros que la Casa de las Ideas ha tocado a lo largo de más de seis décadas. 






Este especial denominado Alpha, no se queda solo en eso, sino que plantea, como todo especial de arranque de nueva etapa, pequeños fragmentos de aquello que les espera a los lectores en los próximos meses. Resurrecciones, búsquedas de los orígenes del universo editorial, preponderancia de personajes secundarios u olvidados que se sitúan en primera línea del frente y en conjunto, una sensación de trascendencia e importancia que da pie a buenas sensaciones para este Legacy. 






Por supuesto, esto solo es un especial y un punto de partida atractivo. El resultado final lo veremos en la caterva de equipos creativos y editoriales que se harán cargo de cada uno de los títulos de una Marvel que necesita entregar de nuevo, el tipo de historias que hacen vibrar y emocionar a sus fieles lectores para que cada mes vayan a la búsqueda de su nueva dosis a las librerías especializadas. Eso lo conseguirán no solo con grandes historias, sino con grandes editores que sepan desarrollar estas historias y no se quede en un evento estacional que explota en sus primeros ejemplares y acaba languideciendo en los últimos, sino en tebeos que creen afición y que el paso de los años los convierta en leyendas. Esa es la única manera de construir un legado.











11 de octubre de 2017

Hellblazer de Andy Diggle: Corta pero intensa etapa del detective de lo oculto






















Tras 230 ejemplares, casi dos décadas de publicación ininterrumpida y una caterva de autores tan interesantes como Jamie Delano, Garth Ennis, Neil Gaiman, Mike Carey o Brian Azzarello, ¿qué más se podía contar del detective de lo paranormal más irreverente de la historia del cómic? Andy Diggle tenía una respuesta.



Y eso que Andy Diggle nunca ha sido santo de mi devoción, ya que nada de lo que había leído anteriormente me había llamado la atención, entre la indiferencia de su The Losers junto al dibujante Jock o la absoluta decepción del primer arco argumental de la serie del Hombre Murciélago que iba a sustituir a la legendaria Legends of The Dark Knight, llamada Batman Confidential y que inauguró Diggle junto al horroroso Whilce Portaccio.



Pero sus 20 ejemplares al frente de la cabecera de Hellblazer me ha hecho callarme mis palabras y como ya me ocurrió con la etapa de Mike Carey, darme cuenta que este Hellblazer es uno de las interpretaciones más puras de la creación de Alan Moore.



Diggle, apoyado por el trabajo de un soberbio y atmosférico Leonardo Manco en la gran parte de su etapa, consigue devolver al serial ese tono malsano y sucio que tenía el trabajo original de Jamie Delano antes de que le diera por el New Age y cerrar varias tramas abiertas y pequeños detalles que habían ido diseminando todos los autores previos que habían pasado por la historia del personaje.



Y a través de seis arcos argumentales que desarrollan una historia central, más un par de episodios autoconclusivos, sumado a un fill-in de auténtico lujo formado por Jason Aaron y Sean Murphy, este volumen de casi 500 páginas se deja leer con sumo agrado, provocando, asustando y dejando un poso en el lector como solo los mejores trabajos pueden dejar.

3 de octubre de 2017

Doctor Extraño y La Bruja Escarlata: Remodelando el entorno mágico del universo Marvel






































Más o menos, en el mismo periodo de tiempo, dos de las series más interesantes del panorama reciente de Marvel Comics, han llegado a su fin. Dichas series son la laureada etapa del Doctor Extraño realizada por el equipo formado por Jason Aaron y Chris Bachalo, junto a artistas de verdadero lujo como Kevin Nowlan o Frazer Irving y la serie de La Bruja Escarlata en manos de James Robinson y un equipo artístico formado en su mayor parte por la mejores artistas femeninas del panorama actual.



La salida inesperada de Jason Aaron y Chris Bachalo de la serie regular del propietario del 177A de Greenwich Village me ha pillado completamente por sorpresa. El motivo, no solo la alta calidad del trabajo realizado hasta el momento por el duo creativo, sino porque de la última hornada de títulos, este era uno de sus trabajos más potentes.

No puede ser casual, que el relativo caos que vive la Casa de las Ideas actualmente, sea el motivo por el que Aaron y Bachalo hayan abandonado el barco. Porque el trabajo de redefinición que habían acometido ambos autores, apuntaba hacia un trabajo de una mayor extensión, al estilo de la etapa de Thor realizada por el mismo Aaron.



En escasos veinte números, Aaron y Bachalo aportaron una gran cantidad de conceptos novedosos y originales a un personaje que siempre ha estado en un discreto segundo plano dentro de la editorial, al estilo del realizado por Moore en La Cosa del Pantano o Neil Gaiman con su Sandman. Incluso el estilo narrativo y el tono de la serie, realzado por el arte de Bachalo, entroncaba esta serie regular más con el estilo de los tiempos pre-Vertigo que con el típico tebeo de Marvel.



Y con eso nos hemos quedado, con un primer acto esplendoroso, aunque en sus últimos ejemplares había comenzado a renquear, quizás porque los autores estaban ya con la cabeza en sus futuros proyectos, cediendo a los autores que tomen las riendas del Maestro de las Artes Místicas un duro trabajo: Ser capaces de sacar partido de la magia que Aaron y Bachalo han sabido encontrar en un personaje y una serie, que daba su mejor cara, cuando se dedicaba a indagar en los pequeños/grandes detalles de la vida diaria de uno de los personajes más emblemáticos de la Casa de las Ideas.



En cuanto a la serie regular de La Bruja Escarlata en manos del irregular James Robinson, destacar sobre todo la titánica tarea que el guionista especializado en resolver entuertos relacionados con la continuidad, siendo la Bruja Escarlata uno de los personajes del universo Marvel, más tocado por la misma.



Porque, tras el entuerto de Rick Remender y posterior espantada del guionista de la Casa de las Ideas, tras tener que convertir a Wanda y su hermano Pietro en no hijos de Magneto, consecuencia de las luchas cinematográficas entre Marvel Studios y Fox, Robinson ha tenido quince ejemplares de margen para dar un sentido a tamaña astracanada.



El resultado es interesante, pero no redondo, comenzando la serie con fuerza y apoyado sobre todo por historias autoconclusivas mejores y peores, destacando sobre todo el número entre Pietro y Wanda y por un plantel de dibujantes femeninas, donde brillan con luz propia Margarite Sauvage, Vannesa del Rey o Joelle Jones y las impresionantes e imprescindibles cubiertas del maestro David Aja.



La búsqueda de la verdadera madre de Wanda queda resuelta parcialmente, no sabemos si porque la editorial quiere sacarse de la manga un nuevo evento para resolver el asunto, escamoteándonos la identidad de la figura paterna, o por haber sido cancelada la colección de manera precipitada. Cierto es que los últimos cinco ejemplares no están a la altura de los primeros diez números de la colección, curioso sobre todo, porque esos últimos ejemplares son donde se desarrolla la trama principal del serial. ¿Quizás porque Robinson estaba más cómodo indagando en la personalidad y la mente de Wanda, que en resolver algo que el escritor no había imaginado ni pedido?.



Pero quitando criticables decisiones editoriales, las últimas etapas de los dos personajes mágicos por antonomasia del universo Marvel, nos han entregado grandes momentos y sus autores han demostrado que es posible seguir dando a los fans, tebeos y conceptos frescos, que no necesitan de grandes crossovers ni rebuscadas revelaciones, para que una serie se convierta en un imprescindible de las compras mensuales de cualquier fan.

29 de mayo de 2017

The Goddamned de Jason Aaron y r.m. Guera: Weird Biblical Tales






















Entre la ingente cantidad de títulos y novedades mensuales que inundan las estanterías del cómic americano es cada vez más común que títulos potentes de autores potentes no sean destacados como deberían. El desembarco de los mejores guionistas americanos en Image Comics y la decisión de la editorial de expandir el número de títulos ocasiona que series a priori que deberían considerarse un "must" pasen algo desapercibidas en el momento de su aparición. Este es el caso de The Goddamned.



The Goddamned es el reencuentro de Jason Aaron y r.m. Guera tras la finalización de Scalped, quizás uno de los últimos títulos que aunaron calidad y comercialidad en la otrora imprescindible línea Vertigo de DC Comics. Un título que aunaba nihilismo, violencia y una visión pesimista de la condición humana que transcurría en una reserva india en Estados Unidos que se reconvertía en un noir en toda regla repleta de personajes al límite.



Aaron y Guera repiten el tono y la estética en un entorno que nadie se esperaba, El Antiguo Testamento. Y al igual que hiciera Darren Aronofsky en su irregular pero tremendamente interesante Noé, nos trae una visión salvaje y violenta de un texto que ahonda en la violencia y brutalidad de la raza humana.



Aaron reconvierte a Caín, hijo de Adán y Eva y asesino de su hermano Abel en su Conan el Bárbaro en una era primigenia de la tierra que deja a la Era Hyboria de Robert E. Howard en parque infantil. Porque la violencia y visceralidad que transmite desde sus primeras páginas no está hecha para los débiles de corazón.



A eso ayuda mucho el sucio y convulso arte de r.m. Guera, una mezcla de Carlos Ezquerra y el Bill Sienkiewicz del final de etapa de El Caballero Luna, pero con una personalidad fuerte que a través de una narrativa cortada a navaja pero sumamente dinámica, introduce al lector en una atmósfera asfixiante, poco agradable pero extrañamente atractiva.



Aaron, guionista mutante que es capaz de saltar de género y tono con suma facilidad vuelve al nihilismo de su Scalped para remodelar y sacar a flote los aspectos más sórdidos y violentos de un libro, el Antiguo Testamento, que muchos siglos después y manipulado por varias religiones, ha quedado como una obra santa, pero cuyo contenido, leído con detenimiento es más obsceno y subversivo que las obras del Marqués de Sade.



En este primer volumen, Aaron y Guera nos presentan a nuestro antihéroe, padre de la violenta humanidad, que vaga cual nómada por una primigenia tierra donde el dolor y la desolación se palpa en cada esquina, en cada lugar que nuestro protagonista visita, donde la línea entre la bondad y la maldad no es que se difumine sino que no existe y que pide al lector que se atreva a ahondar en los pozos más viles de la naturaleza humana esperando encontrar, al igual que nuestro protagonista, un momento de redención o de paz.

15 de noviembre de 2016

Thor Diosa del Trueno de Jason Aaron y Russell Dauterman: De Empodaremiento Femenino y Heteropatriarcados Obsoletos





















En la Marvel actual es difícil encontrar títulos con etapas largas y fructíferas que creen su propia mitología, estén integradas dentro del universo Marvel, pero que puedan ser leídas con independencia y sus autores no estén obligados a claudicar por injerencias editoriales o los temibles reboots, reinicios o renumeraciones varias.



Y el título que actualmente ostenta ese privilegio es el Thor de Jason Aaron. Nacido en los albores de la iniciativa Marvel Now, a finales de 2012 ha sabido esquivar con absoluta maestría los envites de una industria que necesita revulsivos artificiales cada seis meses, sin darse cuenta que los lectores de cómics de verdad, no los especuladores de números 1 y múltiples portadas alternativas, lo que queremos únicamente es que nos cuenten una historia que nos atrape y no nos suelte.



Heredera de tebeos tan memorables y etapas tan longevas como el Thor de Simonson, el Daredevil de Miller o La Patrulla X inicial de Claremont antes que el crecimiento exponencial del universo mutante y sus colecciones acabara con una obra y universo magistral, el Thor de Jason Aaron ha vuelto a demostrar la versatilidad de un autor que es capaz de pasar de la América Profunda enfundado en garras de Adamantium, renovar la escuela de Xavier para Jóvenes Talentos en el tebeo más Patrulla X de los últimos tiempos mutantes como a los fantásticos 10 reinos que pueblan la mitología del Dios del Trueno.



Pero no solo eso. Sino que en un tebeo tan masculino como Thor, es capaz con el cambio de portador del género femenino a entablar un discurso completamente actual y necesario como es el de la dictadura del heteropatriarcado y el empoderamiento femenino sin perder un ápice de épico, espectáculo y sense of wonder.



 Si en los dos primeros años al frente de la colección, Aaron nos narró la historia de Thor en tres tiempos, desde sus salvajes e inconscientes inicios a sus crepusculares últimos años como rey de Asgard, ahora, tras los sucesos del final de Pecado Original, Thor ya no es el Dios del Trueno, ya que no es digno por razones que aún desconocemos y su sustituta es Jane Foster, ex-novia de Thor, figura femenina típica de los 60 cuyo único papel era el de damisela en apuros y descanso del guerrero, que ahora tiene la oportunidad de demostrar quién es, soportando en sus carnes humanas una lucha contra el cáncer tan real como dolorosa.



Pero no solo Jane Foster es el único personaje femenino relevante. Porque Aaron también nos presenta a Roz Solomon, desde ahora mi agente de Shield favorita y una redefinición de Freiya, esposa de Odín y que se convierte en símbolo de la revolución femenina contra un Odín que se revuelve por dentro y demuestra su condición de símbolo del machismo recalcitrante de una gran parte de nuestra sociedad cuando ve que su poder peligra, reflejado en las figuras de su esposa y Jane Foster, a la que no considera digna de levantar a Mojolnir.



 Si esto no os parece suficiente, Aaron también traslada a las supuestamente inocentes páginas de un tebeo de superhéroes mainstream, su punto de vista de las grandes corporaciones y su espolio del planeta sin escrúpulos reflejado en la multinacional Roxxon y su líder Dario Agger, el gran villano junto a Malekith de esta etapa. Una historia que se está cocinando a fuego lento, pero que puede que acabe convirtiéndose en la más ambiciosa historia en la trayectoria del personaje.



 No nos olvidemos de la pareja artística que acompaña a Aaron, Russel Dauterman, un autor preciosista y detallista a la par que espectacular, que aúna lo mejor de autores como Frank Quitely, Arthur Adams o P. Craig Russell, pero sin perder su propio e intransferible estilo personal, dándole una elegancia y una delicadeza gráfica a la colección, digno de elogio.



 En definitiva, si quieres leer un buen tebeo de superhéroes, que no necesita de aditivos para ser disfrutado, que respeta tanto a sus autores como a sus lectores y que es capaz de tocar temas tan comprometidos y de actualidad como los anteriormente expuestos, sin olvidar en ningún momento lo que hace grande a buen tebeo del género superheróico, no dejes pasar la oportunidad de leer la mejor etapa de un personaje con más de 50 años a sus espaldas. No te arrepentirás.

28 de octubre de 2016

Doctor Extraño de Jason Aaron y Chris Bachalo: La sofisticación del Sandman de Gaiman con el dinamismo del mejor tebeo Marvel






















Jason Aaron es uno de los valores seguros de la Marvel de los últimos tiempos. Su trabajo en series como Thor o Lobezno y los X-Men, demuestra que aunar sofisticación y diversión en personajes con muchos años de historia y conseguir que parezcan nuevos y frescos, no está al alcance de todo el mundo. Si, fue el responsable de Pecado Original, pero un fallo lo tiene cualquiera.



Si a eso le sumamos el encargo de traer a la primera línea de la editorial a un personaje de culto pero que no ha tenido la suerte de contar con el apoyo de los lectores de manera masiva y con un potencial infinito tenemos un diamante bruto entre manos. Y eso ha conseguido Jason Aaron con el Doctor Extraño.



Creado por Steve Ditko y Stan Lee a principios de la edad de oro de Marvel y con breves etapas de culto pero poco conocidas por la mayoría de los aficionados como la época de Stern, Rogers y Smith, el personaje es un verdadero icono de la editorial pero que aparte de su reconocible mansión en pleno Greenwich Village neoyorkino y su poderosa indumentaria, la editorial y los lectores le han dado la espalda de manera regular, destacando únicamente en los últimos tiempos la miniserie El Juramento por el equipo de lujo formado por Brian K. Vaughan y Marcos Martín.



Han sido Bendis y Hickman y las etapas más actuales de Los Vengadores, donde ambos autores han cambiado el status quo marveliano en el último siglo, donde Stephen Strange se ha convertido en uno de los ejes fundamentales de la historia reciente del universo 616, ya sea en las series anteriormente mencionadas, como en el último gran evento editorial, Secret Wars.



Y ha sido el final de esta serie y la enésima reestructuración de la editorial lo que ha servido para que Marvel se atreva a darles series regulares a personajes menos reconocibles, pero que por supuesto se cierne adaptación cinematográfica. Y la editorial se lo ha dado a un equipo que entrega quizás el mejor tebeo en conjunto que edita La Casa de las Ideas junto a La Visión de Tom King.



Aaron arranca su etapa con un preludio en cinco partes que además de ir avanzando su gran saga para la colección, "Los Últimos días de la Magia", sirve también para presentar un universo desconocido para una gran parte de la afición, pero sin recontar su origen, sino actualizándole para una nueva generación, respetando a los lectores veteranos y presentando y creando nuevos elementos que enriquecen al personaje y al entorno mágico de la editorial, al estilo de lo que hicieron Alan Moore y Neil Gaiman en La Cosa del Pantano y Sandman respectivamente.



Aaron humaniza a un personaje demasiado estirado en sus anteriores encarnaciones, haciéndole, falible, presentando a un héroe caído, ampliando la importancia de Wong, algo más que un criado y presentando a una encantadora co-protagonista, los ojos del lector en el extraño mundo del Doctor Extraño y que no desentonaría en el Sandman de Gaiman, llamada Zelma Stanton.



Aaron no podría arrancar su etapa al frente de la serie sin un villano de altura. Y aunque la premisa sea demasiado parecida a lo que presentó en su arranque al frente de Thor, se le perdona por su reversión del origen de Superman en la figura del villano, la inteligencia de sus giros argumentales, sus chispeantes e ingeniosos diálogos y detalles tan fascinantes y originales como El Bar sin Puertas en el centro de Nueva York, Los Defensores Secretos afincados en el Himalaya o la escabrosa dieta del querido Doctor.



Si a eso le sumas un compañero artístico tan bien elegido como Chris Bachalo, que homenajea y lleva más allá los conceptos plásticos del maestro Ditko, dándole un tono muy especial y diferente a la colección, tenemos una de las compras seguras de la editorial. Un tebeo que puedes leer sin saber nada del personaje, que amplia la experiencia si ya has leído aventuras suyas, que está integrado en el universo Marvel, pero no es esclavo de los mil y un eventos de la editorial, con un equipo artístico en perfecta sintonía y que es el acompañamiento perfecto para la película que estrena Marvel Studios este fin de semana.

28 de marzo de 2016

La Trinidad Vengadora arranca nuevas y prometedoras temporadas






































Justo antes de las Secret Wars, los tres pilares de los Vengadores se encontraban en situación irregular los unos con los otros. Iron Man finalizaba una en principio prometedora etapa, Iron Man Superior, que se desinfló en cuanto Tom Taylor comenzó a profundizar un poco en ese Tony mezquino y malvado. Rick Remender no conseguía que su etapa al frente del Capitán América cuajara, fuera con Steve Rogers o con su nuevo sustituto, Sam Wilson. Al contrario, Jason Aaron había revuelto los cimientos del Dios del Trueno y había epatado y maravillado a los lectores con esa Thor femenina que ocultaba a una Jane Foster enferma terminal de cáncer. Era el único título de los tres que realmente merecía la pena seguir con fruición mes a mes. El objetivo de Marvel, que tras las Secret Wars, los tres títulos fueran un "must-have" para el lector. 



El primer acierto ha sido el equipo artístico de campanillas formado por Brian Michael Bendis y David Marquez para el Hombre de Hierro. Si ya habían demostrado que eran un fantástica pareja artística en el imprescindible Ultimate Spiderman protagonizado por Miles Morales, aquí y solo en dos ejemplares hasta el momento publicados, demuestran que son la pareja artística necesaria para elevar al Iron Man de los cómics y colocarlo en el mismo lugar de importancia que su contrapartida cinematográfica. Fresco, inteligente, divertido y sorprendente son los adjetivos que definen estos primeros ejemplares, con un Tony Stark más Tony que nunca, con nueva armadura, un nuevo desafío amoroso e intelectual, donde Bendis demuestra su habilidad para crear personajes femeninos. En definitiva, un tebeo que apetece leer.



La gran sorpresa es la nueva etapa del Capitán América por Nick Spencer y Daniel Acuña. Me apetecía por el dibujo de Acuña, uno de mis autores contemporáneos favoritos, pero no esperaba que Spencer lo hiciera tan bien. Y es que la verdad, la etapa de Remender me había dejado frío, con un guionista que no sabía que hacer con Sam Wilson y que solo disfruté parcialmente por el dibujo de Inmonen en los últimos ejemplares de la era Remender. Spencer, que ya hizo un magnífico trabajo en la etapa previa a Ales Kot en Vengadores Secretos, convierte al Capi y a Sam Wilson en concreto en un tebeo y héroe social y político, tratando temas candentes e impopulares en una América que deriva peligrosamente hacia el terror del radicalismo y la ultraderecha más peligrosa. Un héroe del pueblo que representa lo que debe ser el Capitán América como símbolo y que convierte a Sam Wilson, esta vez sí, en digno heredero del escudo y los ideales del héroe que representa lo mejor de América. Y por supuesto, cualquier tebeo con Misty Knight tiene un plus de calidad.





Terminamos con la segunda temporada del Thor de Aaron y Dauterman. Solo decir que sigue en plena forma y que es uno, sino el mejor tebeo que publica Marvel en la actualidad. Igual de acertado en la parte de Jane y su lucha contra el cáncer, que Aaron refleja con una dureza brutal en las primeras páginas de este nuevo capítulo y que es igual de interesante que la épica narración cercana a los tejemanejes de Juego de Tronos que se está forjando en los Reinos de Asgard. Aaron ha nacido para escribir a Thor y su ya larga etapa es muy posible que acabe superando la hasta el momento imbatida era de Walter Simonson.


15 de marzo de 2016

Spiderman y Masacre se vuelven internacionales, cambio de tono para Hulk y el renacimiento del Doctor Extraño






































Si el nuevo reinicio de los mutantes liderado por Jeff Lemire me ha dejado sensaciones agridulces, con conceptos ya algo sobados, junto a detalles que habrá que ver como se desarrollan para valorarlo en su justa medida, las cuatro series que aparecen en este post si que me han parecido un nuevo punto de partida, original y diferente.

Comenzamos con Amazing Spiderman, que sigue en manos de Dan Slott. Y si Slott había perdido algo de fuelle entre tanto evento multitudinario, nadie le va a negar a Slott que es el más indicado para escribir Spiderman y que a lo largo de su etapa ha sabido reconfigurar a Peter como nadie lo había conseguido, aunando modernidad y tradición. 



En esta nueva etapa, Slott lleva hasta el extremo la empresa de Peter, salida de las cenizas de Horizon Labs y la lleva a la internacionalidad. Y lo mismo para su personaje protagonista en su doble faceta. Como Peter, debe conducir una multinacional cuando el personaje ha tenido siempre problemas en conducir su vida llena de sobresaltos. En cuanto a su alter ego, adorado por todos y trabajando para Shield, se ha convertido en un héroe más cercano a la figura de Iron Man, pero por supuesto con la idisioncrasia de Peter. Un verdadero punto de arranque original y novedoso y que además queda reforzado por un excelente trabajo de Giussepe Camuncoli, que nunca había sido santo de mi devoción, pero que aquí me ha recordado al buen hacer del mejor Romita Jr. 



Y si Spiderman ha sido siempre un icono para la editorial, Masacre no le va a la zaga en esta nueva Marvel, sobre todo tras el éxito de la película protagonizada por el cazarrecompensas más malhablado del universo Marvel. Decir también que lo único que he leído del personaje fue la memorable etapa de Joe Kelly de los años 90, por lo que el trabajo de Duggan en los últimos años no lo he seguido. Visto el resultado de Duggan en este nuevo arranque, decir que por el momento no me ha parecido de la calidad de lo entregado por Kelly en su momento, pero su interesante punto de partida hará que continúe leyéndolo, al menos por un tiempo.



Con Hulk me ha pasado más o menos lo mismo a lo largo de su trayectoria editorial. Un personaje que solo he disfrutado con Peter David, Paul Jenkins y Bruce Jones. Las etapas de Pak, Loeb, Aaron o Waid no conseguí que me engancharan y lo de Duggan no llegué a probarla, aunque hablaban maravillas de la misma. Ahora, Greg Pak vuelve al personaje pero sin Banner, ya que el nuevo Hulk es Amadeus Cho, uno de los personajes más interesantes creados por Marvel en los últimos 10 años.

Por supuesto, la llegada y la juventud de Cho dan un vuelco al tono de la serie, más cercana a los enfrentamientos contra Kaijus de Japón que al melodrama de Banner. Pero Banner no está muy lejos, ya que a través de flashbacks, sabremos el destino del mismo. Mientras tanto, Amadeus Cho y su alter ego monstruoso entretendrán al lector con enfrentamientos espectaculares y ligeros, realzados por el brutal arte de Frank Cho, aquí mejor que nunca.



Finalizo este bloque de reseñas con la serie que más me ha maravillado, el Doctor Extraño de Aaron y Bachalo. Un equipo de lujo para uno de mis personajes favoritos de la editorial, que nunca ha tenido suerte con sus series regulares. Y aquí han llegado este duo de autores para ponerle en primera línea. Un solo número ha conseguido que no pueda esperar a leer el siguiente ejemplar y los que vengan, con el mejor Aaron a nuestra disposición, casi replicando un reboot del personaje como el conseguido por Waid con Daredevil y un Bachalo que había nacido para dibujar al personaje.
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