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27 de abril de 2015

Batman y Robin de Peter Tomasi y Patrick Gleason: El mejor Bat-título de los nuevos 52 se despide

























Si existe una serie de DC Comics en la actualidad, que está pasando desapercibida relativamente entre los aficionados es Batman y Robin. Las razones, el exceso de títulos centrados en la figura del hombre murciélago y su cohorte de colaboradores y la segunda, que todos los esfuerzos de la editorial se han centrado en promocionar la estimable pero sobrevalorada Batman de Snyder y Capullo, pero eso dará pie a otro post que escribiré una vez termine la redefinitiva historia del Joker que está escribiendo Snyder en el título principal del Caballero Oscuro.

Porque si Snyder intenta en cada una de las sagas que ha ido entregando hasta el momento el complicado "más difícil todavía", intentando epatar a cada número y cada saga, tratando siempre de escribir la "más grande historia del personaje jamás contada", Tomasi y Gleason "solo" han pretendido algo muy difícil en una actualidad plagada de megasagas, macro-eventos, etc.... escribir un buen tebeo.



Y lo consiguen totalmente, desde sus inicios en el primer volumen de este Batman y Robin, con la carga de ser los sustitutos de un Grant Morrison para el que el título fue creado y que se pasaba a Batman Inc., con una pequeña historia que transcurrió entre los números 21 al 23 del anterior volumen y que dejaba ya vislumbrar por donde iban a ir los tiros de este duo creativo que tantas alegrías había dado a los seguidores de Green Lantern, en Green Lantern Corps.

Pero su prueba de fuego llegó con los Nuevos 52, donde se centraron en la relación de padre e hijo entre Bruce y Damian, a través de una primera saga de 8 números donde veíamos las dificultades de un padre para enderezar a un hijo díscolo que le ha venido de sorpresa, con la excusa de una némesis sacada de los años perdidos de entrenamiento de Bruce Wayne.



Tras esta notable primera historia, la colección y sus autores debieron lidiar con los eventos de la colección madre (La Noche de los Búhos y Muerte en la Familia) provenientes de la serie madre, el Batman de Snyder. Tomasi y Gleason realizaron un estimable trabajo en entre los números 9 al 17 de la colección, pero las consecuencias eran que los tramas y subtramas que ellos querían desarrollar (la relación Bruce/Damian, la evolución de ambos de almas solitarias a la necesidad de cariño y afecto entre padre e hijo) quedaban lastradas por unas historias metidas con calzador en eventos que no necesitaban de historias satélite.

Todo cambió a partir del número 18, Réquiem, un epílogo de ¿adivináis?, la otra gran historia Batmaniana que se estaba publicando en paralelo, el último volumen de Batman Incorporated, donde terminaba la opus magna de Grant Morrison al frente del hombre murciélago. La diferencia, que esta historia si que afectaba directamente a esta colección, ya que en ella, Damian Wayne moría sacrificándose por salvar a los suyos y a la humanidad, convirtiéndose a ojos de el que aquí suscribe, en el mejor Robin de toda la historia.



Este número, magistral en su ausencia de textos y potenciado por el arte de Gleason nos muestra a un Bruce Wayne intentando aceptar la muerte de su vástago. Un ejemplar emotivo, dramático y muy potente que se convierte por méritos propios en uno de los mejores tebeos de Batman en toda su historia.

A partir de aquí, la colección comienza una marcha ascendente en calidad, mostrándonos el proceso de duelo de un Bruce Wayne más bajo de moral que nunca. Pero lo grandioso de esta serie, es que con todo lo dramático que resulta y lo oscuro que se nos presenta (sobre todo en estos momentos) el alter ego de Bruce Wayne, este Batman es el más humano que nos podemos encontrar en los cómics del personaje en mucho tiempo, algo que parece que se les ha olvidado a la mayoría de los autores contemporáneos del personaje, que se centran más en el icono que en el hombre.



Y la serie no deja de reinventarse, porque el lector descubre que la serie se sostiene sin la presencia física de Damian, que no la espiritual que impregna la serie en cada uno de los números, convirtiéndose a partir de aquí y hasta el número 33, en un Batman Team Up donde Tomasi y Gleason demuestran su conocimiento y amor por la editorial y su universo, juntando a Batman con personajes que van desde los secundarios típicos del personaje, como Batgirl o Red Hood a personajes más ajenos a su mundo como Frankenstein, Wonder Woman o Aquaman, perfectamente integrados en la saga "The Hunt for Robin" que desembocará en el arco final de la serie "Robin Reborn", sin olvidar ese pequeña joya que es la saga coprotagonizada por Dos Caras, donde Tomasi y Gleason redefinen el origen de Harvey Dent para una nueva generación de aficionados en una historia que transcurre entre los números 24 al 28 de la colección y que recuerda a esos pequeños clásicos de los 80 firmados por Alan Grant y Norm Breyfogle en las series de Batman y Detective Comics.



Y llegamos al gran arco argumental de la colección, "Robin Rises" que transcurre entre los números 33 al 37 de la serie regular, precedidos y finalizados por dos especiales fuera de colección, donde los autores dan todo su talento en una historia que comienza con Ras al Ghul y termina en Apokolips con Batman enfrentado a Darkseid, y que en su tramo central está coprotagonizado por invitados del universo DC tan alejados del mundo de Batman en los últimos 30 años, como Lex Luthor, la Justice League o Cyborg, en la historia de un padre que iría hasta el mismísimo infierno para recuperar a su hijo.

La historia termina con la resurrección de Damian y como estos últimos ejemplares no han aparecido todavía en nuestro país, solo decir que Tomasi y Gleason cierran con broche de oro las tramas de su etapa, las cuales se han centrado siempre en valores universales como la familia, el amor paterno/filial, utilizando como excusa el género superheróico y demostrando que se pueden seguir realizando grandes obras sin necesidad de pretensiones rupturistas. En definitiva, un magnífico tebeo, lleno de calidez y humanidad y donde los momentos íntimos son tan o más importantes que los momentos de acción y épica desatada, de los que el tebeo tampoco está falta.



Poco más os puedo decir, salvo que no dejéis pasar una de las mejores etapas que ha tenido el personaje en sus más de 75 años de historia y una demostración más de que no hay que mirar con el mismo rasero a lo que está publicando en la actualidad DC Comics, porque sino correréis el riesgo de perderos una joya como esta. Estáis avisados.

12 de marzo de 2014

Batman de Grant Morrison: Un tebeo tan necesario como injustamente valorado


Si he elegido esta imagen entre las miles de viñetas y portadas icónicas que nos dio la etapa de Morrison a lo largo de sus intermitentes 7 años de publicación es porque nos demuestra algo que parece tarea imposible en los cómics de superhéroes en la actualidad: Evolución. Un nuevo Batman, un nuevo Robin y una nueva estética. Porque no se vosotros, pero yo estoy muy harto del enfoque post-Frank Miller que ha tenido el personaje desde el año 1986, copiado y quemado hasta la extenuación y que además ha sido potenciado por el éxito del Batman Nolaniano. Oscuridad, ambiente urbano, policías corruptos y realismo, mucho realismo.


Y Batman es mucho más que eso. Un personaje que cumple 75 años este 2014, no puede ser reducido a la encarnación de un solo autor, por mucho que las dos obras de Miller sean sendas obras maestras, títulos necesarios en la historia del cómic y sobre todo en la historia del personaje. Pero llega un momento que lo que fue original y rompedor, se convierte en rutinario, y eso es lo que le ha pasado al personaje y lo que Morrison intentó cambiar.

La tarea de leer el trabajo de Morrison al frente del murciélago es tarea complicada, ya que su etapa pasó por 3 series regulares diferentes, miniseries y especiales aparte y que además tuvo que ser "cuadrada" dentro del evento Crisis Final y sobre todo paralizada y vuelta a comenzar en ese absurdo reinicio que ha sido y es Los Nuevos 52.


Porque lo que fue historia oficial dentro del universo DC, se ha convertido en universo alternativo o elseworlds dentro de la "historia oficial" del universo DC, por mucho que la muerte de Damian haya tenido supuesta repercusión en ese nuevo 52 que todavía nos tienen que explicar si es un reinicio, una continuación del universo DC tradicional o una broma de mal gusto que se ha alargado en demasía.

Pero vayamos a lo importante, el Batman de Grant Morrison. Un tebeo fundamental dentro de la historia del personaje y que debe ser releído y valorado en su justa medida como el intento de lo que debería ser el hombre murciélago en el siglo XXI y en extensión, lo que deberían ser los tebeos de superhéroes mainstream, un regreso a la sorpresa, al cambio, a un nuevo status quo que te devuelve las ganas de seguir comprando mes a mes las aventuras de tus personajes favoritos, no solo por simple inercia, sino porque de verdad que tienes ganas de saber que les pasa a aquellos personajes que amas y que se han convertido en parte de tu familia ficticia.


Resumir el trabajo y las líneas argumentales de 7 años de historias, sobre todo cuando están narradas por un escriba como Morrison, que te plasma más ideas en tres páginas de un tebeo, que la gran mayoría de compañeros de profesión en 5 años de etapa al frente de una colección es tarea imposible. Olvidaos de la narrativa descomprimida de la que hacen gala los tebeos actuales para que queden bonitos arcos argumentales reeditados en perfectas ediciones de tapa dura con sobrecubierta. Con Morrison cada tebeo de 22 páginas es fundamental y no una excusa para llenar páginas.

Otra cosa es que su estilo te llegue. Que sus referencias extracorporales y su misticismo pop se te pueda indigestar y que a veces utilice un léxico tan críptico para parecer más inteligente de lo que es (que lo es y mucho). Pero nadie debería dudar de las grandes intenciones de Morrison de traer de vuelta a un Batman multi-faceta y que dentro de él tiene la esencia de los 70 años del personaje. Desde el justiciero con pistola de los años 30, pasando por el héroe más naif de los años 40 y 50, el psicodélico de los años 60, el bondiano de los 70 y también, por supuesto, el torturado de los años 80. Y lo mejor es que lo consigue dándole una explicación lógica, y no solo eso, sino que de este sale un nuevo Batman, nunca visto, mejorado y sobre todo diferente.



Morrison comienza su historia relajando al lector con una primera historia, Batman e Hijo, que parece sencilla, como si Denny O Neil y Neal Adams volvieran a Batman en el siglo XXI, Batman, Man-Bat, un Bruce Wayne más bondiano y playboy que nunca, novias top-model y Talia Al Ghul. Pero nada es lo que parece y lo primero que te descoloca es la aparición del hijo de Talia Y Bruce, Damian, quizás el mejor personaje que ha creado Morrison, que parece una evolución natural de la novela gráfica Batman Hijo del Demonio del año 87, pero como decíamos antes, nada es lo que parece.

A partir de ahí, Morrison embarca al personaje y a nosotros, en un viaje a través del espacio-tiempo, de la mente del personaje y sus múltiples versiones, para demostrarnos que Batman es un mito atemporal, que siempre existirá, porque como los grandes mitos es inmortal. De ahí ese viaje por la historia que es El Regreso de Bruce Wayne, una representación del mito del murciélago que es tan universal que encaja perfectamente en cualquier época.

Y no solo eso, Morrison "mata" a nuestro protagonista, para demostrarnos que el personaje podría seguir perfectamente sin Bruce Wayne, entregándonos al mejor duo dinámico de la historia, Dick Grayson como Batman y Damian como Robin. Una pareja diferente, casi con los roles cambiados, pero que dan un toque de aire fresco a este universo tan quemado por los tópicos. En un momento de la colección, Gordon le dice a este nuevo Batman que los policías le prefieren al original, y no es el único.

Pero el siguiente paso en la evolución del personaje viene con su regreso a través del espacio-tiempo. El mundo ha cambiado y el personaje necesita un revulsivo, y ese revulsivo es Batman Incorporated, un ejército internacional de Bat-agentes que vuelve a demostrar la capacidad de Morrison para crear o mejor dicho recrear conceptos que de repetirlos se han quedado obsoletos.


Morrison termina la saga como la empezó, con sus personajes principales, Bruce, Talia y Damian como piezas centrales de un drama que solo puede acabar en tragedia, firmando un capítulo final con un crescendo dramático que es un ejemplo de como escribir un tebeo de superhéroes. Todo cambia y el personaje, de haber seguido la línea argumental de Morrison, quedaba abierto a una nueva interpretación.

El problema, que los personajes actualmente son marcas, iconos con un concepto básico para que sea fácil de digerir para el gran consumo. Por ello, DC ha preferido hacer como que el Batman de Morrison ha sido el capricho para una gran estrella, pero sin trascendencia para el devenir del personaje. Hemos vuelto al punto de partida, el Batman de Snyder, urbano, siniestro y muy oscuro. Tan mal están las cosas que nos vuelven a contar el origen de Batman con unos cambios estéticos y una oscuridad impostada que tristemente funciona en ventas mil veces mejor que la arriesgada e inteligente propuesta de Morrison. Eso demuestra que la gran mayoría de los aficionados prefieren los terrenos comunes y conocidos, por lo que la situación actual del tebeo americano no solo se le puede achacar a sus responsables editoriales, sino también a una gran masa de lectores que siguen comprando por inercia, no por amor a los personajes o a las grandes historias.

5 de diciembre de 2012

Repaso de las grapas de DC Comics de Octubre y Noviembre: Parte 1






Muchos tebeos y muchas reseñas pendientes quedan del último mes y por falta de tiempo, vagancia, etc, se me han ido acumulando hasta límites insospechados. Pero como me debo a mi pequeño pero selecto público, he decidido ir recopilándolas por formatos y por editoriales. 

Comenzamos con las últimas novedades de DC Comics que he leído en formato grapa americano de los meses de Octubre y Noviembre. El primero de ellos, los dos últimos números aparecidos del polémico e irregular Action Comics del escocés Grant Morrison. 


Como viene siendo habitual en la colección, Morrison nos da una de cal y otra de arena, primero con un fantástico número de Halloween en el número 13 de la colección. Un episodio cuasi autoconclusivo, donde conocemos la aterradora representación de la Zona Fantasma morrisoniana, donde además de varios homenajes al Superman de Donner, sobre todo a su problemática segunda parte, tenemos el emotivo y bello reencuentro entre Superman y Krypto, que queda oficialmente rematado en el excelente relato corto que acompaña el ejemplar de la mano de Sholly Fisch, en un ejemplar que hace olvidar los mediocres ejemplares de los últimos meses y que se sitúa como el mejor ejemplar de la etapa junto al del Superman del futuro, que si mi memoria no me falla fue el noveno de la colección. 


El tebeo vuelve a bajar en su número 14, donde el culpable es sobre todo Rags Morales, un buen dibujante que ha caído en los pozos de la mediocridad por su vagancia, entregando páginas directamente patéticas, donde Superman pasa de la treintena a la adolescencia, dependiendo de si la página es par o impar. El ejemplar se salva de la quema, gracias a la historia de complemento del siempre perfecto Chris Sprouse. 


Y de Superman pasamos a Batman, comenzando con el segundo capítulo de la que es ahora mismo la historia más importante del universo Batmaniano, “La Muerte de la Familia”, donde Snyder sube aún más el nivel del número 13 y nos trae 20 páginas repletas de terror, misterio y momentos que ya han pasado como clásicos de la historia del personaje, como la escalofriante llamada del Joker a Batman con un Alfred torturado y secuestrado, el envenenamiento de Gordon o la ya mítica conversación final entre el Joker y Batman. 


El resto de series del Caballero Oscuro todavía no se ven del todo implicadas dentro de la macrohistoria, pero ya empiezan a haber apuntes de la misma en el final del número 14 de Batman y Robin, donde Tomasi sigue diseccionando con acierto la relación entre Damian y Bruce. Mientras tanto, en Detective Comics 14, tenemos el segundo capítulo de la etapa de John Layman (Chew) cuyo mayor acierto es su objetivo de traer de vuelta a los villanos más característicos e icónicos de Gotham City, con preponderancia en este ejemplar de la sensual Poison Ivy y sobre todo hacernos olvidar la horrenda etapa de Tony Daniel con el personaje como si hubiera sido un mal sueño. 


Para terminar con los títulos batmanianos, destacar el segundo número del nuevo volumen de la emblemática Legends of The Dark Knight, con un one shot dibujado por el famoso Ben Templesmith (30 días de Oscuridad) que se deja leer con agrado y el segundo capítulo del team up entre Batwoman y Wonder Woman en el número 13 de la primera de ellas, donde J. H. Williams sigue demostrando el visionario autor que es, pero que narrativamente se estanca intentando emular a Alan Moore, quedando muy lejos de los resultados de este. 


Y hablando de Wonder Woman, apuntar su trascendencia en la mini-saga en dos partes que comienza en el número 13 de Justice League, donde tenemos como villana principal a Cheetah y en el que Johns sigue desarrollando las consecuencias del mediático beso entre Wonder Woman y Superman ocurrido en las últimas páginas del número 12 de la colección. Abandonando Jim Lee el tebeo, tenemos a Tony Daniel, dibujante del montón, pero con un estilo parecido al de Lee, que no hace ningún daño en la misma, a la espera de que Ivan Reis tome los mandos gráficos de la colección en su número 15. 


Y de la Liga de la Justicia "tradicional" pasamos a la Liga de la Justicia Oscura, con el final de la saga de Los Libros de la Magia, que culmina en el decimotercer número de la colección y en su primer número Annual. Lemire hace un buen trabajo enciclopedístico, aunando todos los personajes mágicos del universo DC, y mejora lo realizado por Milligan, pero a la colección le queda mucho camino para no caer presa de la cancelación. 


Cancelación que ya ha caído sobre Frankenstein Agente de Shade, donde la labor del gran Matt Kindt no ha hecho ninguna mella, menos cuando órdenes de las altas esferas obligan al autor de obras maestras como Super Spy, ha relacionar al personaje con la gran saga de la línea Dark “Rotworld” que comienza en los números 13 de Animal Man y Swamp Thing


Dos ejemplares cuya definición sería puro entretenimiento descerebrado. Porque si las aproximaciones de Moore o Morrison con los personajes eran algo más, aquí Lemire y Snyder se han dejado influir más por el Marvel Zombies de Kirkman, pudiendo ver a estos héroes sobrenaturales rodeados de la plana mayor de héroes de segunda fila de DC convertidos por The Rot/Lo Podrido en seres sedientos de sangre no deja de ser divertido, pero queda a años luz de lo conseguido por Moore y Morrison en su momento, pero que por lo menos no intenta copiarles. 


Terminado el repaso del primer bloque de novedades de Octubre y Noviembre, dejamos para una segunda parte, las reseñas de los dos últimos números de la nueva Tierra 2 de Los Nuevos 52, el comienzo del segundo año de la Wonder Woman de Azzarello, Flash y Aquaman e Johns, además de continuar con el evento Rotworld que sigue ocupando la gran parte de la línea Dark del nuevo universo DC.

16 de noviembre de 2012

El resto de Bat-títulos tras el mes 0 de The New 52


Detective Comics 13 de John Layman y Jason Fabok 

Tras el regreso del Joker en la serie regular de Batman con el comienzo de “Death in the Family” y el lanzamiento en papel de Legends of the Dark Knight, la otra novedad importante en el universo del murciélago es la llegada de John Layman (Chew) a la serie que publicó la primera aparición de Batman, Detective Comics. Tras sufrir durante un año entero los sinsentidos de Tony Daniel, recibo con los brazos abiertos a Layman, del cual no he leído nada. Su primer número es un correcto tebeo que me ha traído al recuerdo la rivalidad de Cobblepot y Wayne en Batman Vuelve de Tim Burton. Correcto sin más, pero habrá que darle una oportunidad a Layman y ver como se desenvuelve con el personaje más importante del cómic americano. Peor que Daniel sería imposible. 


Batman and Robin 13 de Peter Tomasi y Patrick Gleason 

Aunque quede oculta tras los movimientos en el resto de Bat-títulos, la serie de Tomasi mantiene su elevada calidad, reforzando su punto fuerte, que es la relación entre Damian y su padre, demostrado en la excelente escena a bordo del Batwing en la primera mitad del comic-book. El resto, una extraña invasión zombie en las calles de Gotham que será revelada en el próximo ejemplar, antes de que la colección se embarque en el mega-crossover que es “Death in The Family”. 


Batman The Dark Knight 13 de Gregg Hurwitz y David Finch 

Hurwitz sigue adentrándose en las fobias y terrores de Bruce Wayne y Jonathan Crane apoyándose en el sórdido dibujo de Finch, consiguiendo una gran mejora frente a la etapa en la que Jenkins rellenaba los bocadillos de los dibujos de Finch, pero que suena a ya visto y provocando que la historia prometiera más de lo que está dando. 


Batman Incorporated 4 de Grant Morrison y Chris Burnham 

Tras el retraso provocado por la matanza ocurrida en uno de los miles de preestrenos que tuvo el final de la trilogía de Nolan, regresa con fuerza la genial y contracorriente versión del hombre murciélago desarrollada por Morrison desde hace ya más de seis años. Y aunque este nuevo ejemplar del volumen 2 podría ser el menos destacable de los ya aparecidos, sigue siendo un tebeo fascinante, dibujado con brío y estilo por Chris Burnham y un giro final que te deja salivando por el siguiente ejemplar.

5 de octubre de 2012

Los Bat-Títulos en el mes 0 de The New 52: Parte 1


Batman 0 de Scott Snyder y Greg Capullo

Emulando al Batman de Nolan, Snyder y Capullo nos cuentan una de las primeras aventuras de Bruce Wayne sin la capa y la máscara, e intentando darle el "realismo" pretendido en la última trilogía cinematográfica. Tanto la moto como la base de operaciones de Bruce Wayne, al igual que la actitud de este Alfred que interactua con Wayne igual que Caine con Bale, intenta atraer a los espectadores a este "nuevo" Batman. Lo mismo con la trama de las Capuchas Rojas, cuyo atraco es muy dependiente del excelente prólogo de la secuela de la trilogía Nolan. Pero el tebeo es prescindible, quizás lo peor que ha hecho Snyder desde que comenzó en Detective Comics.


Detective Comics 0 de Gregg Hurwitz y Tony Daniel

Aunque nos quitamos a Tony Daniel en favor de Hurwitz (The Dark Knight) en los guiones, seguimos sufriendo su trabajo artístico, aunque este sea su último mes al frente de la colección. Al igual que el número 0 de Batman, nos adentramos en los años perdidos de Bruce Wayne (cronológicamente este Detective transcurre antes que el Batman 0 de Snyder) y le vemos entrenar con un maestro oriental, muy a la Nolan también. Al igual que el número 0 de Batman, no aporta nada a la historia del personaje que no sepamos ya. Mucho más interesante es la historia de complemento, guionizada por James Tynion, y que desvela problemas familiares entre la familia Wayne y la familia Kane, la familia de la madre de Bruce.


Batman and Robin 0 de Peter Tomasi y Patrick Gleason

El mejor de los tres números 0 dedicados a Batman de momento. Un repaso a la infancia de Damian hasta su encuentro con Batman en el primer número de la etapa Morrison, bien narrado por Tomasi y dibujado con precisión y ritmo por Gleason. Lo curioso y estúpido a partes iguales viene cuando leemos la ficha de Damian del nuevo Who's Who que se ha sacado la nueva DC de la manga. En un intento de borrar el pasado, sitúan la primera aparición de Damian en el primer número de la colección Batman and Robin del 2011, es decir, su segundo volumen. Si eso es así, ¿por qué enlazan la historia de este número 0, con el primer tebeo de Batman de la etapa Morrison que data del año 2006, previo al reinicio? Didio, léete los tebeos que hacen tus autores, porque estas chapuzas solo demuestran que vas cuesta abajo y sin frenos...

12 de septiembre de 2012

Las Bat-series del nuevo universo DC cumplen un año


Batman 12 de Scott Snyder y Becky Cloonan 

Snyder culmina su primer año al frente del título principal del personaje estrella de la editorial con una pequeña historia urbana, que trae al recuerdo trabajos de Eisner o Denny O’Neill, donde Batman/Bruce Wayne es un secundario dentro de un relato social que Snyder sabe sortear con acierto con un registro hasta entonces desconocido. Su compañero a los lápices es de auténtico lujo, Becky Cloonan, que en algunos momentos parece Paul Pope, sobre todo en su excelente caracterización del hombre murciélago. 


Detective Comics 12 de Tony Daniel, James Tinion IV y Szymon Kudranski 

Poco más puedo decir de Tony Daniel que no haya dicho ya. La peor etapa de Batman en mucho tiempo, sin ningún tipo de plan y que ha intentado emular sin llegarle ni a la suela de los zapatos, al excelente Batman de Englehart y Rogers. Aquí finaliza su etapa (sin contar su número 0 que pondrá punto y final a su estancia en el mismo) con otra historia anodina e insípida. Mucho mejor la historia de complemento, que enlaza el final del primer número de esta colección, con el número 13 del Batman de Snyder de próxima aparición, donde tendremos al nuevo Joker de los nuevos 52. Por eso no es de extrañar que el guionista al cargo de esta historia de complemento sea James Tinion, el protegido de Snyder, que con este breve relato deja con muchas ganas de ver que hará Snyder con la némesis absoluta de Batman. 


Detective Comics Annual 1 de Tony Daniel y Romano Molenaar 

Lo mismo que he dicho en la anterior reseña se puede aplicar a este ejemplar. Tony Daniel aprovecha lo ocurrido en el octavo número de Detective (relacionado con la saga de los búhos de Snyder) para sacarse de la manga una aburridísima guerra de bandas entre Máscara Negra y el Sombrerero Loco, además de crear uno de los villanos más ridículos jamás creados en la historia del personaje, llamado Toro Loco. Además, DC demuestra que tiene la mayor cantera de dibujantes de saldo, presentándonos a otro de sus grandes talentos para números de relleno, Romano Molenaar. 


Batman and Robin 12 de Peter Tomasi y Patrick Gleason 

Tomasi y Gleason continúan realizando un año después de la llegada del nuevo universo a Batman, una serie fresca y divertida, donde el concepto de familia, villanos que son un reflejo de los errores de Wayne por el camino y la pura diversión se dan la mano en un tebeo que se aleja completamente de la oscuridad y ambiente urbano y decadente del resto de Bat-series. Final del segundo arco de la colección, encumbramiento de Damian como el nuevo Robin y un solo defecto. ¿Cuándo Tomasi va a tratar como se merece lo que hizo Damian en el polémico final de su primer arco argumental en la colección? 


Batman The Dark Knight 12 de Gregg Hurwitz y David Finch 

Hurwitz nos lleva a la infancia del Espantapájaros y Bruce Wayne para demostrar de nuevo que los villanos del murciélago son un reflejo no tan distorsionados del mismo. Siguiendo la pauta del origen narrado en el primer filme de Nolan, Hurwitz nos muestra a un Wayne no tan querido por sus padres, sobre todo por Thomas, una figura ausente para su hijo y que guarda no pocas similitudes con el padre del propio Crane.

9 de agosto de 2012

Batman en Julio de 2012: Parte 1


Batman 11 de Scott Snyder, Greg Capullo y Rafael Albuquerque 

Snyder deja más puertas abiertas que cerradas en este final del primer asalto de los Búhos contra el Hombre Murciélago. A su paso, Snyder siembra la duda en los mitos del Caballero Oscuro y aunque el remate no ha sido tan interesante como el camino andado, deja un grandísimo sabor de boca a los lectores del personaje más famoso y mediático de DC Comics. 


Batman Incorporated vol.2, 2 de Grant Morrison y Chris Burnham 

En un ejercicio de concisión narrativa francamente apabullante, Morrison resume y rehace tanto lo acontecido en su larga etapa al frente del murciélago, como la historia de Ras, Thalia y Batman en meras 20 páginas, unificándolo todo y dejando algunos cadáveres por el camino, como la historia Batman: El Hijo del Demonio y La Novia del Demonio de Mike W. Barr y Dennis O’Neill. No importa, porque con este número demuestra Morrison lo bien hilada que tiene su historia (mal que les pese a sus múltiples detractores entre los que no me incluyo), máxime cuando tiene como compañero de trabajo a un Chris Burnham que al principio no tragaba, pero que aquí despliega todas sus habilidades como dibujante y narrador para entregar un tebeo sin mácula y su mejor trabajo hasta la fecha. Un número redondo para una etapa redonda. 


Batman and Robin 11 de Peter Tomasi y Patrick Gleason 

Con una subtrama villanesca dependiente del Batman Nolaniano, Tomasi sigue demostrando que su mayor fuerte es la interacción entre Batman y sus hijos tanto naturales como adoptivos. Genial el enfrentamiento entre Jason Todd y un cada vez más esquizoide Damian y esa ciudad de Gotham cuyos rascacielos arden bajo el logo del murciélago en clara alusión al cartel de la secuela de la saga de Nolan. 


Batman The Dark Knight 10 de Gregg Hurwittz y David Finch 

Viendo que ni Finch ni un cada vez peor Jenkins eran capaces de hacer una historia medianamente decente, DC contrata al novelista Greg Hurwitz para intentar levantar un título que no sirve para nada. Este primer número, con un nuevo villano, El Hombre Hueco y uno de toda la vida, El Espantapájaros no ha inventado la polvora pero se lee con mucho agrado. Una intriga criminal de niños desaparecidos, un Batman más humano de lo que estamos acostumbrado, con una novia que no es solo una cara bonita y los fantasmas de James Gordon, son la combinación para una buena lectura de verano sin más trascendencia que acompañar una Coca Cola bien fresquita. Un producto de buena factura, que me hace preguntarme si no debía haber seguido pidiendo el resto del número al Previews. 


Detective Comics 11 de Tony Daniel y Julio Ferreira 

Basura absoluta que no merece la pena ni destacar. Daniel sigue demostrando su absoluta inutilidad y ya los dibujantes que le rematan el conjunto no pueden ser peores. La única alegría, que solo nos quedan dos tebeos más para dejar de sufrirle y su sustituto, John Layman, será recibido con los brazos bien abiertos. 


Batwoman 10 de J.H. Williams y Trevor McCarthy 

Poco reseñable el capítulo de este mes, tanto para lo bueno como para lo malo. La serie de Kathy Kane mantiene su calidad media sin altibajos y sabe mantenerse aparte del resto de los bat-títulos, con una independencia digna de elogio.

5 de julio de 2012

Leyendo Bat-Títulos a la espera de The Dark Knight Rises


Batman 10 de Scott Snyder, Greg Capullo y Rafael Albuquerque 

Snyder sigue en lo más alto y haciendo historia por el camino. Su Batman es espléndido, con una capacidad para mezclar el terror y la intriga de manera soberbia y consiguiendo el mejor Gotham que se ha visto en mucho tiempo. Y su historia de los Búhos se convertirá en leyenda, gracias a su deconstrucción de la infancia de Bruce y su familia, sobre todo con la chocante revelación de las páginas finales del ejemplar. Un must have en toda regla. 


Batman Annual 1 de Scott Snyder, James Tinion IV y Jason Fabok 

Primer especial anual de la colección de Batman, recuperando la bonita tradición de especiales con buenos autores. Aquí Snyder, con su nuevo colaborador James Tinion, nos presentan una historia anexa a La Noche de los Búhos, para presentarnos el nuevo origen remozado por Mr Freeze, personaje llevado a los cielos por Paul Dini en la serie de animación de Batman y caído a los pozos del infierno por culpa de Joel Schumacher en la infame Batman y Robin. Este nuevo origen parece no tener ninguna diferencia con el original hasta que Snyder y Tinion le dan un par de giros finales muy inteligentes que convierten a Mr. Freeze en un villano y personaje a tener muy en cuenta en este nuevo universo DC. 


Batman and Robin 10 de Peter Tomasi y Patrick Gleason 

Tomasi vuelve a recuperar el equilibrio tras el polémico desenlace de la primera historia de la colección, haciendo lo que sabe hacer bien. Esto es, la interacción de la extraña y algo disfuncional familia Wayne, sobre todo la rivalidad creada entre el cada vez más peligroso Damian y el resto de protegidos de Batman, en especial Tim Drake, un personaje al que celebro que se le devuelva el protagonismo perdido en los últimos años. En cuanto a la subtrama del episodio, ese grupo de criminales de tres al cuarto que se reúnen por su odio hacia Batman, me escama un poco por el parecido demasiado razonable que tiene con la reciente historia de Lobezno creada por Jason Aaron. Veremos como se desarrolla.

 
Detective Comics 10 de Tony Daniel y Ed Benes 

Daniel sigue intentando infructuosamente conseguir que su Batman sea una mezcla de la memorable etapa de Englehart y Rogers, con un mucho del Batman de Nolan y por supuesto el de Miller. Y el intento se queda en eso, porque por muchas ganas que le pongas si no tienes talento no tienes nada que hacer. En este número, cede las lides gráficas a Ed Benes, un autor que me gusta tanto como Daniel, así que la serie en este aspecto se queda igual, es decir, inane. El complemento de Dos Caras es malo con avaricia, con esa oscuridad impostada que se cree muy adulta y solo hace que sea un verdadero suplicio y aburrimiento el leer sus páginas. 


Batwoman 9 de J.H. Williams, W. Haden Blackman y Trevor McCarthy 

Williams y su socio Blackman, siguen demostrando mes a mes que cada vez están más a gusto en las tareas narrativas, en la creación de nuevos personajes atractivos y sobre todo en el uso de los tiempos narrativos, en un tebeo que cada vez está más interesante y no solo es un cómic para deleitarse con los ojos. Trevor McCarthy, el sustituto de la fugaz Amy Reeder, es un mejor relevo para el trabajo de Williams. 

30 de mayo de 2012

Batman: La Noche de los Búhos. Primer asalto


En Estados Unidos ya ha comenzado lo que es el mayor evento del murciélago del 2012, La Noche de los Búhos, un crossover entre todas las colecciones de Batman, que tiene su origen en el gran trabajo que está realizando Scott Snyder en la serie principal de la familia, Batman.

Por supuesto, todo comienza o mejor continúa, en el octavo número del Batman de Snyder y Capullo, con los secuaces de los que tiran los hilos de Gotham tomando la Batcueva y enfrentándose a Batman y Alfred en dos episodios (ya que continúa en el número 9) repletos de emoción y donde Batman estrena una nueva armadura que hace palidecer a la que utilizó Miller en su épica conclusión en Dark Knight Returns. Sirve también el octavo número del Batman de Snyder, para extender las redes de la historia alrededor del resto de la Bat-Familia, en un intento de que sean igual de exitosas que la colección principal, algo que deberían hacer con autores competentes, no con los que están ahora mismo.


Completan la colección de Batman, dos historias del pasado de Gotham, la familia Wayne y los Pennyworth, realizadas también por Snyder y dibujadas por Rafael Albuquerque, compañero de fatigas de Snyder en la espléndida American Vampire y que invita a desear que este tomara las riendas del arte de la serie de Batman, aunque hay que reconocer que no se le puede reprochar nada a Greg Capullo.


Como los Búhos van a atacar a varios mandatarios oficiales de Gotham City, aprovechan para que estos enfrentamientos se desarrollen a lo largo del resto de series protagonizadas por Batman y su equipo. Comenzando con Detective Comics, donde Batman debe salvar a Jeremiah Arkham del asalto de los Búhos a Arkham Asylum. Ejemplar correcto, que se sitúa entre páginas del número 9 del Batman de Snyder y donde se demuestra de nuevo que Daniel lo intenta pero no llega a alcanzar lo que busca.


La historia continúa en paralelo en Batman y Robin 9, donde Tomasi, después de la cagada monumental que hizo al final de la primera historia de este nuevo volumen, sitúa de protagonista a Robin/Damian frente a otro asesino de los Búhos que quiere acabar con un militar de Gotham City. Nada reseñable y muy prescindible.


Y finalizo con el ejemplar de Batgirl relacionado con los Búhos, en concreto su noveno número. Reseñable la amenaza al Comisario Gordon, que se convierte en una suerte de apostol San Pedro al negar a Batman tras las amenazas de los Búhos y la destrucción de un edificio emblemático de la ciudad, además de un plano final icónico.

Y eso es todo por el momento. Del primer mes de la saga quedan dos crossovers más, correspondientes a las series Batman The Dark Knight y Catwoman. Próximamente hablaré de ellos. Para finalizar, decir que la serie de Batman mantiene y eleva su altísimo nivel de calidad y adicción, mientras el resto de series reseñadas quedan muy por debajo del nivel exhibido por Snyder y como crossovers son muy pero que muy prescindibles para seguir la historia que está desarrollando Snyder.
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