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2 de diciembre de 2016

Clean Room de Gail Simone y Jon Davis-Hunt:Un tebeo perturbadoramente fascinante






















Aunque la línea Vertigo hace mucho que dejó de ser el referente de la irreverencia del comic mainstream americano, sigue de vez en cuando ofreciendo títulos que recuperan el espíritu irreverente de aquellos tebeos que marcaron a una generación de lectores.



Dos autores vienen a la cabeza cuando pensamos en dicha irreverencia: Grant Morrison y Peter Milligan. Ambos autores llevaron a los lectores a mundos dentro de mundos, donde las teorías conspiratorias, la revolución de las ideas y la mente, sumado a un horror-erótico tan pertubador como fascinante salpicaban las páginas de unos tebeos que aún hoy siguen siendo más modernos y atrevidos que sus contemporáneos.



 El relevo lo toma la guionista Gail Simone, una autora que no he seguido con asiduidad y que es sobre todo conocida por su larga etapa al frente de Las Aves de Presa, el grupo formado por Canario Negro, La Cazadora y Barbara Gordon y que demostró como escribir personajes femeninos interesantes y convertirlos en algo más que elementos decorativos.



Simone, apoyada por el detallado, retorcido y limpio arte de Jon Davis-Hunt, un alegre descubrimiento, que aúna la brutalidad de un Steve Dillon, con el detallismo y pulcritud de un Cassaday o Quitely, adentra al lector en un universo donde las incógnitas son mayores que las respuestas, absolutamente críptico en su primer arco argumental, pero que va dosificando de manera inteligente los misterios que contiene en su interior, mezclando de manera fascinante las sectas de auto-ayuda, la desidia contemporánea, la frivolidad de la fama y el horror Lovecraftiano, en un tebeo que bebe de muchas fuentes pero que consigue una identidad propia.



 Un abundante y misterioso reparto de personajes, en su gran mayoría femeninos, enriquecen una historia ya de por si compleja, con un elenco que atesora secretos incofesables y que Simone sabe ir dosificándolos para que el lector no pueda soltar el volumen hasta llegar a sus páginas finales. 



 En definitiva, un tebeo poco conocido que merece ser reivindicado, no solo porque nos trae de vuelta a la Vertigo más irreverente y provocadora, sino porque es una verdadera delicia para aquellos lectores que les guste adentrarse en el lado más oscuro y siniestro de la ficción con toques de ciencia ficción y terror.

30 de mayo de 2012

Batman: La Noche de los Búhos. Primer asalto


En Estados Unidos ya ha comenzado lo que es el mayor evento del murciélago del 2012, La Noche de los Búhos, un crossover entre todas las colecciones de Batman, que tiene su origen en el gran trabajo que está realizando Scott Snyder en la serie principal de la familia, Batman.

Por supuesto, todo comienza o mejor continúa, en el octavo número del Batman de Snyder y Capullo, con los secuaces de los que tiran los hilos de Gotham tomando la Batcueva y enfrentándose a Batman y Alfred en dos episodios (ya que continúa en el número 9) repletos de emoción y donde Batman estrena una nueva armadura que hace palidecer a la que utilizó Miller en su épica conclusión en Dark Knight Returns. Sirve también el octavo número del Batman de Snyder, para extender las redes de la historia alrededor del resto de la Bat-Familia, en un intento de que sean igual de exitosas que la colección principal, algo que deberían hacer con autores competentes, no con los que están ahora mismo.


Completan la colección de Batman, dos historias del pasado de Gotham, la familia Wayne y los Pennyworth, realizadas también por Snyder y dibujadas por Rafael Albuquerque, compañero de fatigas de Snyder en la espléndida American Vampire y que invita a desear que este tomara las riendas del arte de la serie de Batman, aunque hay que reconocer que no se le puede reprochar nada a Greg Capullo.


Como los Búhos van a atacar a varios mandatarios oficiales de Gotham City, aprovechan para que estos enfrentamientos se desarrollen a lo largo del resto de series protagonizadas por Batman y su equipo. Comenzando con Detective Comics, donde Batman debe salvar a Jeremiah Arkham del asalto de los Búhos a Arkham Asylum. Ejemplar correcto, que se sitúa entre páginas del número 9 del Batman de Snyder y donde se demuestra de nuevo que Daniel lo intenta pero no llega a alcanzar lo que busca.


La historia continúa en paralelo en Batman y Robin 9, donde Tomasi, después de la cagada monumental que hizo al final de la primera historia de este nuevo volumen, sitúa de protagonista a Robin/Damian frente a otro asesino de los Búhos que quiere acabar con un militar de Gotham City. Nada reseñable y muy prescindible.


Y finalizo con el ejemplar de Batgirl relacionado con los Búhos, en concreto su noveno número. Reseñable la amenaza al Comisario Gordon, que se convierte en una suerte de apostol San Pedro al negar a Batman tras las amenazas de los Búhos y la destrucción de un edificio emblemático de la ciudad, además de un plano final icónico.

Y eso es todo por el momento. Del primer mes de la saga quedan dos crossovers más, correspondientes a las series Batman The Dark Knight y Catwoman. Próximamente hablaré de ellos. Para finalizar, decir que la serie de Batman mantiene y eleva su altísimo nivel de calidad y adicción, mientras el resto de series reseñadas quedan muy por debajo del nivel exhibido por Snyder y como crossovers son muy pero que muy prescindibles para seguir la historia que está desarrollando Snyder.

18 de mayo de 2012

Las Gotham Girls no llegan en buena forma a su octavo mes en la nueva DC


Batwoman 7 y 8 de J.H. Williams, W. Haden Blackman y Amy Reeder 

Incluso con la pérdida de Williams a los lápices, siendo este el mayor aliciente del tebeo, Batwoman sigue siendo una compra interesante, gracias a esa mezcla de Batman, terror y conspiraciones secretas. Amy Reeder, la nueva dibujante de la colección y que ya hizo un buen trabajo en la fenecida y excelente Madame Xanadu de Matt Wagner, mantiene su estilo habitual, aunque adecuándolo a los experimentos visuales marca de la casa Williams.

 
Batgirl 7 y 8 de Gail Simone y Ardyan Syaf 

Simone supera la mitad del año en la colección y comienza a demostrar síntomas de cansancio. Si al flojo trabajo artístico de Syaf, le sumamos que Simone no da todo lo que puede dar en los guiones, la serie comienza a languidecer porque el en principio interesante punto de partida no se lleva a sus máximas consecuencias. Un buen ejemplo es el octavo ejemplar de la colección, donde Barbara descubre que uno de los matones a los que persigue, era uno de los que acompañaba al Joker cuando este le disparo en La Broma Asesina. Partiendo de la base que lo interesante sería ver un enfrentamiento de Barbara contra el Joker y cerrar o volver a abrir viejas heridas, peor es que la resolución de este ejemplar sea tan facilón y poco valiente. Lo único que hará que permanezca unos meses más en la colección es el comienzo de la nueva trama con James Gordon, hermano de Barbara e hijo del comisario Gordon, personaje de nueva creación del guionista Scott Snyder y del que sacó tan buen partido en su primera etapa como guionista de Batman en la colección Detective Comics. 


Catwoman 7 y 8 de Judd Winick y Adriana Melo 

Al trabajo de Winick se le empiezan a ver las costuras sin los dibujos de Guillem March. Y estos dos ejemplares dibujados de manera vulgar por Adriana Melo son una buena prueba de ello. Mala caracterización de Selina, personaje con múltiples capas que en manos de Winick no deja de ser una anti-heroína con poco cerebro y muchas curvas siliconadas, más cercana a las chicas Image de los años 90, que el excelente personaje del que tan buen partido han sacado gente como Ed Brubaker, Will Pfeiffer, Frank Miller o Jeph Loeb. Otra de las series DC que para mi tiene los días contados.

23 de febrero de 2012

Gotham Girls en el quinto mes de "The New 52"


Catwoman 5 de Judd Winick y Guillem March

Un número de acción sin freno, donde se luce de nuevo el gran Guillem March, cuya representación del alter ego de Selina Kyle sea quizás uno de los mejores de todos los tiempos. Judd Winick sigue aportando su granito de arena a la personalidad de Selina, gracias a los textos de apoyo que sirven tanto para profundizar en el personaje como para hacer avanzar la historia sin que estos la entorpezcan. Una buena serie y un equipo creativo que mes a mes van afianzándose, en uno de los títulos más entretenidos de la nueva DC.


Batgirl 5 de Gail Simone y Ardyan Syaf

Terminada la primera historia de la colección, Simone nos presenta a una nueva villana, Gretel, cuyo poder es manipular las mentes de la gente. Pero la historia personal de Barbara Gordon es posiblemente lo más interesante de esta nueva colección. El regreso de la madre de Barbara y ex-mujer del comisario Gordon, aporta nuevos datos a esta extraña nueva cronología de los Nuevos 52. Para empezar, descubrimos que Gordon, tras divorciarse de su ex, nunca se volvió a casar, por lo que la sargento Sarah Essen nunca se casó con el comisario Gordon, ni fue asesinada por el Joker en el final de Tierra de Nadie. En resumidas cuentas, que la han eliminado de la línea temporal. Ardyan Syaf sigue demostrando sus carencias como dibujante, aunque intenta hacer lo mejor que puede y como invitado especial, tenemos ni más ni menos que a Bruce Wayne.


Batwoman 5 de J.H. Williams y W. Haden Blackman

Todos sabemos ya que J.H. Williams es un monstruo del dibujo y que su Batwoman posiblemente sea el tebeo más bonito y mejor dibujado del mercado actual. Por lo tanto, la pregunta que todo nuevo lector que se quiera acercar a esta colección es la siguiente:¿A parte de ser un bonito libro de ilustraciones tiene algo que contar? Y la respuesta es sí, porque la historia que se va desarrollando mes a mes en la colección, se hace cada vez más interesante, sobre todo gracias a la subtrama donde Mr. Bones y Chase descubren quién es Batwoman, y como si de unos Corleone se tratase, le hacen una oferta que Stephanie Kane no puede rechazar.

4 de enero de 2012

Gotham City en el cuarto mes de "The New 52": Primera parte


Batman and Robin 4 de Peter Tomasi y Patrick Gleason 

Mientras todo el mundo loa el trabajo de Scott Snyder y Greg Capullo en Batman (que por otra parte está muy bien) yo estoy encantado con la serie de Batman que más me está gustando en la actualidad, Batman y Robin. El gran equipo formado por Peter Tomasi y Patrick Gleason sigue dándonos los mejores y más Batmanianos momentos de la nueva etapa del personaje. Lo primero y más importante, el jugo que está sacando Tomasi de la relación entre Bruce y Damian. Inteligente, creíble, con diálogos y situaciones interesantísimas y sobre todo convirtiéndolos en personajes tridimensionales de carne y hueso. Además, Tomasi sabe dosificar acción y desarrollo de los personajes de manera excepcional, con una primera mitad en la que la acción predomina y una segunda parte del ejemplar más intimista. Y lo que parecía el elemento más débil de la colección hasta el momento, el villano Nobody, ha ganado enteros al estar relacionado con el pasado de Bruce y Henri Ducard. Gleason pone la guinda de una colección excelente con un trabajo gráfico de 10. 


Detective Comics 4 de Tony Daniel y Sandu Florea 

Cada número que pasa odio más esta colección. Odio la manera de escribir a Batman que tiene Daniel, esclavo de un Batman post-Miller mal entendido. Odio su oscuridad impostada y su violencia y sangre inofensiva y gratuita de impacto únicamente para el preadolescente fácilmente impresionable. Odio a ese Gordon joven que carece del encanto del verdadero aliado de Batman. Odio al nuevo villano Dollmaker, de rápida creación y más rápido olvido. Odio una colección que en cuatro números no ha contado casi nada y lo que ha contado no puede importarme lo más mínimo. Pero lo que más odio es que Daniel, tras mancillar con su trabajo la serie regular de Batman, haga ahora lo mismo con la colección primigenia de la editorial. 


Batwoman 4 de J.H. Williams y W. Haden Blackman 

El mejor número hasta la fecha de la colección. Williams ya ha demostrado con creces (tanto en esta colección como en su etapa anterior junto a Rucka en Detective Comics) que es un dibujante excepcional y en este número hace uno de sus mejores trabajos con un conjunto de composiciones a doble página que son un deleite para la vista. Pero Williams tenía que demostrar también que su Batwoman era algo más que una bella galería de arte y que era capaz de entregar un guión sólido. Y en este número lo consigue. La historia de María la Muerta se pone más interesante, pero la trama que se lleva la palma es toda la engloba a Mr. Bones y la agente Chase tras la corta carrera de luchadora contra el crimen de FlameBird, la sidekick de Kathy Kane. 


Batgirl 4 de Gail Simone y Ardyan Syaf 

Fin de la primera historia de la colección. Un final clásico para un villano que Simone ha convertido en reflejo oscuro de la nueva situación de Barbara Gordon. Un tebeo correcto, entretenido y sobre todo un personaje femenino bien desarrollado que se convierte en la razón para seguir mes a mes esta colección.

21 de diciembre de 2011

Catwoman, Batgirl, Batwoman y Wonder Woman: Las chicas DC en el tercer mes del reinicio


Catwoman 3 de Judd Winick y Guillem March 

Voy a romper una lanza a favor de esta colección. A mi me está gustando. Sobre todo por el dibujo de Guillem March, al que perdimos en la colección Gotham City Sirens y que para todos los fans de Selina Kyle es una alegría tenerle de vuelta. Y los guiones de Winick no están nada mal. Un autor denostado que tiene buenos tebeos en su haber como su larga etapa en Green Arrow (una de las mejores del personaje) o su Batman. Las voces en contra lo comparan con el trabajo de Brubaker en la colección que comenzó en 2001. Y la verdad es que Brubaker no arrancó de verdad hasta el año de colección. Y lo que nos hizo comprarla era el trabajo de Darwyn Cooke y posteriormente Cameron Stewart. Pues aquí igual con Guillem March. 


Batgirl 3 de Gail Simone y Ardian Syaf 

Número a número, Gail Simone va consiguiendo que su nueva aproximación a Barbara Gordon sea una de las sorpresas más agradables de este nuevo universo. Barbara continúa persiguiendo al terrorista llamado “Espejo”, pero el momento álgido de este ejemplar es la aparición de Dick Grayson/Nightwing y el pequeño atisbo del pasado de la relación de ambos y su enfrentamiento tanto externo como interno. Y el trabajo de Ardian Syaf, aunque inferior a las estupendas portadas del adorado Adam Hughes es lo suficientemente estimable. 


Batwoman 3 de J.H. Williams III y W. Haden Blackman 

La serie regular de la otra murciélago femenina de Gotham City, continúa en su tercer número con los mismos pros y contras que sus dos anteriores entregas y su primera etapa en la colección Detective Comics. Porque su gran baza es el trabajo gráfico de J.H. Williams, sobre todo su dominio de la composición que convierten cada página en una obra de arte. Pero Williams no es tan buen guionista como dibujante, y eso se nota en una historia que sin ser mala ni muchísimo menos, tarda en arrancar y poco pasa en cada ejemplar. Pero solo por su arte la convierte en uno de los “must have” de la nueva DC. 


Wonder Woman 3 de Brian Azzarello y Cliff Chiang 

Azzarello y Chiang continúan la línea ascendente de calidad que han convertido a Wonder Woman en uno de los títulos imprescindibles de la DC actual. Azzarello por primera vez se siente cómodo trabajando con uno de los superhéroes insignia de DC, tras sus fallidos acercamientos a Batman y Superman, tal vez porque el tercer pilar de DC Comics hunde sus raíces en la mitología. Azzarello lo sabe, al igual que lo supo George Perez y a esto le añade su gusto por los conflictos familiares y la tragedia griega, que tan bien supo plasmar en su obra magna 100 Balas. Sumémosle a esto el arte de Cliff Chiang, el cual está ante la mejor y más importante obra de su carrera profesional y tenemos un título imprescindible.

2 de noviembre de 2011

Batman, Batman and Robin, Batgirl y Batwoman: Mes 2. The New 52


Batman 2 de Scott Snyder y Greg Capullo. 

Aunque el genial cliffhanger del primer número se resuelve de manera algo chusca en este ejemplar, nadie puede decir que Snyder no es el autor perfecto para contar las aventuras del Señor de la Noche. Desde su expansión de la historia previa de la ciudad de Gotham, que demuestra su amor por el personaje, a secuencias tan trepidantes como la persecución de Batman a un grupo de delincuentes con su Bat-Moto o la conversación entre DIck y Bruce en la cueva, la lectura de este tebeo es una auténtica delicia para los fans del murciélago. 


Batman and Robin 2 de Peter Tomasi y Patrick Gleason. 

Si el primer número del duo Tomasi y Gleason era más que correcto, este es excepcional. Y lo es porque las dos tramas que sustentan este reinicio de la colección que comenzó Morrison, es un triunfo por muchos motivos. La primera y más importante, que es el sustento y la razón de ser de esta colección para diferenciarla de las otras de la franquicia, es que se centra en el nuevo papel que tiene que asumir Bruce Wayne tras su vuelta de la muerte: afrontar su paternidad y suavizar y educar a su hijo Damian, un chaval con potencial para el bien, pero en el que se sembró la semilla del mal por la educación recibida por su desequilibrada madre Thalia. Porque Damian es una promesa que se puede torcer y convertirse en una amenaza tal que dejaría en nada el anterior fracaso del Caballero Oscuro, Jason Todd, el segundo Robin. Y si en la reseña del primer número de esta colección decía que la trama criminal que se iniciaba no era del todo interesante, al final de este episodio da un giro de 360 grados, para convertirse en un prometedor comienzo con una némesis desconocida que proviene de los años perdidos de Bruce y su entrenamiento para convertirse en el protector de Gotham. La otra gran serie de Batman de la actualidad junto al Batman de Snyder. 


Batgirl 2 de Gail Simone y Adrian Syaf. 

El segundo número de la recuperada Barbara Gordon como Batgirl sigue siendo igual de disfrutable que su primer número. Y todo ello es gracias a Gail Simone, una guionista que conoce perfectamente al personaje y que está sacando oro de una decisión tan controvertida por parte de DC. Simone sigue dejando pistas acerca del porqué de la milagrosa recuperación de Barbara y como en los mejores tebeos de Spiderman, da la misma importancia a la vida privada de Barbara, que a su alias superheróico. El único pero es el trabajo gráfico de Adrian Syaf, que sin ser malo, queda en evidencia tras ver las magníficas portadas que adornan la colección de la mano del gran Adam Hughes. Un tebeo fresco y divertido que apetece leer cada mes. 


Batwoman 2 de J.H. Williams y W. Haden Blackman. 

Otra de las apuestas seguras de la franquicia Batman y quizás la que más alejada está del resto de colecciones. Una apuesta segura por su autor, el dibujante J.H. Williams que demuestra no ser solo uno de los mejores dibujantes del cómic actual, sino que aprueba con nota como guionista novel, desarrollando las ideas planteadas por Greg Rucka de manera brillante en un tebeo que se lee y se disfruta visualmente de igual manera. Por cierto, el cameo de Batman y su diálogo acerca de tener cuidado en que no se muera tu sidekick es brillante.

26 de septiembre de 2011

Batgirl 1,Birds of Prey 1, Red Hood and the Outlaws 1 y Nightwing 1: The New 52


Batgirl 1 de Gail Simone y Ardian Syaf.

El regreso de Barbara Gordon a la primera fila de la comunidad superheróica era uno de los acontecimientos más polémicos (junto a los pantalones cortos de Superman) de este nuevo reinicio de DC. Los motivos, la clásica historia de Alan Moore, la Broma Asesina, donde la hija del comisario Gordon se quedaba paralizada de cintura para abajo tras ser disparada por el Joker. Posteriormente Barbara se convirtió en un pilar primero de la familia Batman y luego de la Liga de la Justicia, tras reciclarse en Oráculo, una hacker que controlaría y ayudaría a través de su complejo equipo de vigilancia y seguimiento informático a los héroes en leotardos. Y su regreso al uniforme de orejas puntiagudas es realizado por la guionista que mejor la conoce, que mejor partido la ha sabido sacar y que la convirtió en Oráculo para la colección Aves de Presa, Gail Simone. Simone realiza un tebeo oscuro oscurísimo, donde el villano de la primera historia es un asesino llamado "El Espejo" con una agenda personal en la que está incluida Barbara, además de introducirnos a Barbara a través de un prólogo donde los criminales son una réplica de esos dos niñatos psicópatas de la obra maestra de Michael Haneke "Funny Games", cuya violación del entorno personal tiene oscuras reminiscencias con lo que le ocurrió a Barbara con el Joker en la Broma Asesina. Porque "La Broma Asesina" ocurrió, y Barbara estuvo lisiada tres años, pero como ella misma dice y le sorprende, pasados tres años se curó "milagrosamente". Pero que esté recuperada físicamente no quiere decir que lo haya conseguido mentalmente. Y ahí está la gran baza de esta colección y que puede dar de si un tebeo la mar de interesante. Barbara Gordon, por mucho que se haya calzado de nuevo las mallas, está tocada, herida, con unos fantasmas que se niegan a dejarla ir y un trauma que no ha cicatrizado. Del apartado gráfico decir, que Adrian Syaf, con su dibujo cumplidor pero al que le falta todavía mucho pero que mucho callo, queda aun peor parado, tras ser comparado con la fastuosa portada de Adam Hughes. Pero el tebeo me ha llamado la atención y su punto de partida me parece de lo más interesante.





Birds of Prey 1 de Duane Swierczynski y Jesús Saiz.

La nueva encarnación del grupo femenino más famoso del universo DC, comienza su andadura con un primer número repleto de acción y alguna que otra intriga, con dos de los cuatro miembros que pueblan su primera portada. Poco se sabe de lo ocurrido anteriormente,  como el porqué de la reunión de este grupo de mujeres superpoderosas, de que lado están y si Canario Negro es realmente responsable de la muerte de un hombre. El misterio se acrecienta cuando se reúne con Barbara Gordon, y se sorprende de que pueda volver a caminar. El tebeo gana puntos gracias al dibujo de Jesús Saiz, debilidad personal desde su trabajo en la poco apreciada pero excelente colección Manhunter con guiones de Marc Andreyko. Un tebeo correcto en la línea de Suicide Squad. Habrá que darle unos cuantos números más para ver como progresa.





Red Hood and the Outlaws 1 de Scott Lobdell y Kenneth Rocafort.

Otra de las colecciones que tiene o debe tener sus días contados. Lobdell y Rocafort, cada uno en su labor trae de vuelta lo peor de los cómics mainstream de los 90 a la nueva DC. Lobdell no tiene problemas en destrozar a personajes como Starfire, convirtiéndola en un pendón alienígena o todo el trabajo que Judd Winick ha realizado con Jason Todd, el segundo Robin. Rocafort, un malísimo dibujante se recrea en las posturitas femeninas sacadas de los peores tebeos de los sellos Top Cow, Wildstorm y el Extreme Studios de Liefeld. El resultado, un tebeo ilegible y execrable que se cree muy rompedor y "para mayores" que no se merece siquiera que se publique su segundo número. 




Nightwing de Kyle Higgins y Eddy Barrows.


Ni buena ni mala, sino todo lo contrario. Nada nuevo en este paso atrás en la carrera de Dick Grayson. La buena noticia, que su etapa como Batman durante la época Morrison no ha sido barrida de la continuidad. La mala, que a mi me gustaba Dick como Batman y su relación con Damian, el nuevo Robin. El tebeo en sí, nada del otro jueves. El guión de Higgins recurre a los clásicos tópicos algo trasnochados del Batman post-Miller y el dibujo de Barrows, clon de Phil Jimenez, cumple sin aspavientos, pero usa y abusa demasiado de la doble página y una composición de página algo caótica. Mediocre.
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