13 de mayo de 2012

Los Vengadores de Kurt Busiek


Aprovechando el estreno del destroza taquillas en el que se ha convertido la adaptación al cine realizada por Joss Whedon, Panini editó a finales del mes de abril dos volúmenes en su reducida colección Extra Superhéroes, dos tebeos fundamentales de los Héroes Más Poderosos de la Tierra aparecidos a finales de la década de los 90 y realizados por uno de los guionistas que definió dicha década y que ayudó al género a recuperar su grandeza.


Porque los lectores que no han vivido dicha década, acostumbrados al en líneas generales grandísimo nivel que vivimos actualmente (por mucho que no quieran verlo los pesimistas de siempre) no pueden hacerse una idea de lo que era ser fan de los superhéroes en el desierto de los tebeos noventeros.


Los 90 fueron la era Image, todo testosterona, pin ups, cero narrativa y "héroes" con dientes apretados que portaban armas más grandes que sus imposibles músculos atrofiados. Los "grandes" autores del momento fueron McFarlane, Jim Lee, Rob Liefeld y compañía, buenos hombres de negocios pero nulos artistas. Gracias a ellos los guionistas no necesitaban escribir nada, porque sus tebeos eran todo menos historias. 


El problema es que su éxito y su salida de las dos grandes, Marvel y DC, provocaron que estos últimos contrataran a autores de segunda para que se convirtieran en meros clones de los exitosos jovenzuelos que en un breve espacio de tiempo se hicieron multimillonarios. Lo malo, que Marvel en este caso, intentado epatar y equipararse a esa Image de muy dudosa calidad, cambió tanto a sus míticos personajes que los hizo prácticamente irreconocibles. 


En concreto, Los Vengadores tuvieron su propio Onslaught de los títulos X, con la inenarrable saga llamada la Encrucijada, donde el inefable Bob Harras convirtió a Tony Stark en el traidor de Los Vengadores, para acabar matándole y trayéndole de vuelta del pasado con un Tony Stark juvenil que duró tanto como un caramelo en la puerta de un colegio y del que no se volvió a hablar y espero que nunca se haga. Y hablando de Onslaught, a raíz de que los mutantes eran lo que se salvaba de un universo Marvel francamente tocado, intentaron dar un empujón a la línea Vengadores y también a Los 4 Fantásticos, haciendo que en el clímax de la saga, estos se sacrificaran para acabar con la amenaza mutante.


El problema es que los héroes por antonomasia de Marvel no murieron, sino que se fueron a un universo alternativo dominado por los señores Jim Lee y Rob Liefeld. Y lo que ocurrió fue el horror, porque estos dos autores, alentados por Marvel y seguramente pagados a lo grande, se dividieron a los personajes al 50%. Jim Lee tomaría las riendas de los 4F (la única colección que se podría salvar de la quema) y de Iron Man, esta junto a Whilce Portaccio. El temido Liefeld se haría cargo de un hormonado Capitán América en una serie inenarrable pero recomendable únicamente como manual de como no hacer un tebeo y de Los Vengadores.


Tan mal lo hizo Liefeld y su Extreme Studios con el Capi y Los Vengadores, que el contrato inicial de un año lo liquidó Marvel a los seis meses, dejando los seis números restantes en manos del estudio Wildstorm de Jim Lee. Pero el daño estaba hecho y los lectores y los fans de toda la vida muy cabreados.


Pero mientras esto ocurría con sus personajes emblemáticos en un universo Marvel alternativo, en el universo Marvel real, dos autores estaban demostrando que podía existir una Marvel moderna y actual, pero con las raíces en la rica tradición Marvel. Sus nombres: Mark Waid y el autor que aquí nos importa, Kurt Busiek.


La primera obra que publicó Marvel en los años 90, y que supo volver a transmitir el sense of wonder que tenían sus tebeos de los 60, 70 y 80 fue "Marvels", la obra que convirtió en una super-estrella al ilustrador Alex Ross y que sirvió a Busiek para lo que sería su opus magna, Astro City. Busiek, adorador y seguidor de la era clásica de Marvel, enciclopedia absoluta de la historia Marvel, demostró sus dotes con una pequeña joya del Spiderman de los 90 que fue "Las Historias Jamás Contadas de Spiderman", 26 números que servían para rellenar los huecos en el Spiderman de Lee y Ditko y que ahora mismo es una de esas pequeñas joyas que los fans del arácnido atesoran como oro en paño.


Pero lo que le puso en la mira de los aficionados fueron Los Thunderbolts, serie salida a raíz de la desaparición de los héroes clásicos tras Onslaught y que supo aunar modernidad y clasicismo en una obra que ya es un referente de como se debe hacer un tebeo al estilo Marvel. Pero lo que siempre quiso Busiek fue realizar una gran etapa para sus héroes favoritos, Los Vengadores.


Y eso llegó con el evento Heroes Return. Marvel se dio cuenta que su alianza con Lee y Liefeld era una progresión de todo lo malo que había ocurrido en los tebeos de superhéroes de los 90 y que otros autores como Waid y Busiek en Thunderbolts y Kazar habían recuperado el sabor que hacía únicos los tebeos Marvel. Y eso quería recuperar Marvel para sus héroes más clásicos.


Heroes Return trajo de vuelta a los 4F, Capitán América, Iron Man y por supuesto a Los Vengadores y haciendo como que el Heroes Reborn nunca hubiera existido o fuera un mal sueño. Y de las cuatro series, Los Vengadores fue la mejor de todas ellas.


Busiek se juntó con uno de los dibujantes más emblemáticos, quizás el que más, como es George Perez y juntos llevaron a los personajes a una nueva era de grandeza. Su inspiración sobre todo, fue la que también para mi es la mejor etapa de toda la historia de los personajes, la de Jim Shooter. De ahí, Perez recupera a personajes tan importantes como La Visión, La Bruja Escarlata y El Hombre Maravilla, un trío amoroso siempre complicado pero muy pero muy jugoso. Y aunque los tres iconos del grupo como son Iron Man, Capitán América y Thor son protagonistas y el reclamo icónico por antonomasia, Busiek centra su atención tanto en los anteriormente mencionados, como en Carol Danvers y sus problemas con el alcohol o en los nuevos miembros como Triathlon o los dos integrantes de los Nuevos Guerreros que suman savia nueva a la colección.


En este primer volumen de la serie, que incluye el primer año de la colección, Busiek plasma lo que significan Los Vengadores y los integra en la modernidad sin olvidar lo que la hizo grande en su glorioso pasado. Perez está en su salsa y entrega algunas de las mejores páginas de toda su carrera, finalizando con un enfrentamiento entre estos nuevos Vengadores y los nuevos Thunderbolts, en clara alusión al enfrentamiento que ambos grupos tuvieron en el primer aniversario de la colección de los Thunderbolts.


El otro volumen Extra Superhéroes que ha publicado Panini junto a este, es también otra de las grandes aventuras de Los Vengadores, la miniserie Siempre Vengadores, dibujada por Carlos Pacheco, autor que ya colaborara con Busiek en el primer especial de Los Vengadores de Heroes Return, junto al Escuadrón Supremo, incluído en el tomo anteriormente mencionado.



"Siempre Vengadores" es una miniserie hecha por un fan y realizada para los fans. Pero para fans que se saben la historia de los personajes al dedillo y sin pestañear. Una historia de viajes temporales que quizás es algo espesa en algunos pasajes, pero que de nuevo demuestra la capacidad de Busiek para complejas tramas y el cariño que tiene por unos personajes que se han convertido gracias a Joss Whedon en verdaderos ídolos del nuevo siglo.


Dos tebeos que deben estar en la tebeoteca de cualquier aficionado y que aunque han aparecido en una reducida edición, la calidad de impresión y de formato de Panini la hacen altamente recomendable, sobre todo por su ajustado precio, y la gran cantidad de material que incluye. Así que, nuevos y veteranos aficionados, si la película os ha dejado con ganas de más, estos dos volúmenes son una grandísima elección.

8 de mayo de 2012

Patrulla X Cisma 4. Colaboración para Panini Reviews


Y llegó el momento en el que el que el sueño de Xavier se rompió y sus dos estudiantes más aplicados y a la vez más diferentes partieron por caminos diferentes, al igual que él y su antiguo amigo y aliado Magneto hicieron. El universo mutante, algo anquilosado en la última década, remueve sus cimientos para no perder el interés de los aficionados. La reseña completa pinchando aquí.

6 de mayo de 2012

La Línea Dark de DC Comics: 7º y 8º mes de The New 52


Animal Man 7 y 8 de Jeff Lemire, Steve Pugh y Travel Foreman 

Lemire sigue realizando la colección más fresca de la nueva DC, con una aproximación al personaje que llevó a lo más alto Grant Morrison, alejándose de su propuesta y acercándose más a lo realizado por el espeso Jamie Delano. Y donde este fracasaba, Lemire triunfa con un tebeo trepidante que sabe equilibrar el entorno enfermizo que rodea al personaje con una habilidad fuera de toda duda para narrar el drama doméstico de los Baker, además de convertir en verdadera estrella del serial a Maxine, la hija de Buddy y verdadera protagonista de la colección. 


Swamp Thing 7 y 8 de Scott Snyder, Yanick Paquette y Marco Rudy 

Scott Snyder, la nueva estrella DC que está eclipsando a Geoff Johns como el wonder boy de la editorial, apuesta fuerte con un personaje del que solo Alan Moore ha sabido sacar oro. Y gana la apuesta volviendo a los orígenes del personaje creado por Len Wein y Berni Wrightson, pero sin olvidar y desarrollando los hallazgos que Moore fue creando en su larga etapa al frente del personaje. Es muy posible que Alan Moore esté escandalizado con lo que ha hecho, eso es si el inglés se ha dignado a perder su valioso tiempo leyendo esta nueva colección de uno de sus mayores triunfos. Quizá esa nueva Cosa del Pantano hipervitaminada le escandalice y es posible que Snyder nunca supere la insuperable etapa del psicomago, pero hay que reconocerle que de nuevo ha triunfado. 


Justice League Dark 7 y 8 y I,Vampire 7 y 8 de Peter Milligan y Joshua Hale Fialkov 

Si este mes hablo de I,Vampire no es porque la siga regularmente, sino porque sus caminos se han cruzado con el grupo de Zatanna en el crossover “Rise of the Vampires”, quizás uno de los peores cruces entre series que he leído y una muestra más de lo que se ha desaprovechado esta idea de unir a todos los antihéroes del universo mágico DC bajo un mismo techo. La historia realmente será interesante para los seguidores de la colección del vampiro, porque la Justice League Dark aparece, se da de mamporros y poco más. Ese poco más es la desaparición de Shade, que se verá seguramente en los próximos números. Números que ya pueden ir mejorando con la llegada de Lemire porque sino esta serie tiene los días contados. 


Frankenstein Agent of S.HA.D.E. 7 y 8 de Jeff Lemire y Alberto Ponticelli 

Casualidades de la vida que he leído seguidos el séptimo y octavo número de la colección, porque mi apreciación habría sido muy distinta si los hubiera leído por separado. La razón, que el séptimo ejemplar me parecía un callejón sin salida de una serie con una base excelente y digamos original del turmix que es de series como Hellboy con The Umbrella Academy, muy bien escrita y dibujada, pero que no era capaz de dar un paso más allá de su premisa. Pero su octavo número la redirige hacia donde tiene que ir, es decir, conocer a personajes en principio estereotipados y avanzar la acción. La incertidumbre es que Lemire se marcha a Justice League Dark y su sustituto es Matt Kindt, uno de los mejores autores de la actualidad y que su paso por esta serie me llena de ganas de leerlo.

4 de mayo de 2012

The Amazing Spiderman: Nuevo trailer y nuevo poster


Coincidiendo con el estreno de "Los Vengadores" en Estados Unidos, Columbia Pictures estrena el trailer de su mayor apuesta para este verano. La nueva versión de las aventuras del Hombre Araña, tendrá que medirse ante dos pesos pesados tan grandes como la película anteriormente mencionada y el Batman de Nolan para alcanzar el trono del verano cinematográfico. Y aunque lo tenga difícil, este nuevo trailer que nos ofrece más imágenes de Spiderman en acción y sobre todo un mayor acercamiento al polémico Lagarto, puede dar más de una sorpresa.

3 de mayo de 2012

Lucifer Libro 1 de Mike Carey y VV.AA.



Lucifer Libro 1 de Mike Carey, Scott Hampton, Chris Weston y Peter Gross (The Sandman Presents: Lucifer 1-3 y Lucifer 1-8 USA)

ECC Ediciones comienza a publicar de manera lujosa el amplio catálogo que la filial adulta de DC Comics, Vertigo, tiene en su haber. Y comienza con uno de los títulos que quizás no tenga la fama y el éxito de Predicador, 100 Balas, La Cosa del Pantano o Sandman, pero que bien merece la excelente edición que ha presentado ECC en nuestras librerías.

Y de Sandman sale esta colección, ya que es ni más ni menos un spin-off de la misma, protagonizado por el Ángel Caído, Lucifer, quizás uno de los mayores aciertos de la sobrevalorada obra de Neil Gaiman. Lucifer eclipsó a Morfeo en la excelente historia "Estación de Nieblas" y de ahí al estrellato. Y cuando Gaiman decidió poner punto y final a su obra magna, DC descubrió en el novel Mike Carey el autor indicado para seguir las aventuras de este diablo encantador que ahora regenta un piano bar en Los Ángeles y quiere convivir entre humanos.

El primer tanteo a los lectores fueron los tres primeros números que incluye este primer volumen, editados originalmente en una miniserie llamada Sandman Presents: Lucifer. En ella, Carey plantea las bases de lo que será la serie regular y donde el mayor aliciente se encuentra en el pictórico arte de Scott Hampton que ya había colaborado para Vertigo en el segundo número de Los Libros de la Magia, guionizado casualmente por Neil Gaiman,

Esta miniserie es correcta como punto de partida, pero queda lastrada por un desarrollo a lo parque de atracciones infernal, algo de lo que adolecía tambien el Sandman de Gaiman en algunos pasajes. Pero a partir del primer número de la serie regular, Carey comienza a demostrar su habilidad como narrador, sobre todo en el desarrollo de tramas secundarias de personajes mundanos que es donde la serie brinda sus mayores hallazgos.


El volumen se completa con los 8 primeros números de la serie regular, es decir, las dos primeras sagas de la colección, que anteriormente había publicado Norma Editorial a principios de la pasada década en volumenes prestigio. Aquí lo tenemos todo en un bonito y económico tomo que hará las delicias de los fans del mundo de Gaiman, del que Carey es más que digno heredero y satisfará a lectores como yo, que nunca habían tenido en muy alta estima al mencionado guionista.

29 de abril de 2012

Los Vengadores de Joss Whedon


Los Vengadores de Joss Whedon (The Avengers, 2012)

Hace cuatro años aterrizó el universo Marvel como conjunto en nuestras pantallas con el primer Iron Man de Jon Favreau. Una correcta película que acercó y encandiló a los espectadores a las aventuras de un relativo desconocido para aquel público que desconocía la magia de los héroes Marvel. Ese mismo año llegó El Increíble Hulk, de Louis Leterrier, extraño reboot/secuela del incomprendido Hulk de Ang Lee que no estuvo a la altura y que hasta el momento es la peor adaptación realizada por los Marvel Studios.


Ambas alentaban a los fans en una escena post-créditos, a que esto era solo el principio de un universo muy grande que se estaba formando y que todo esto era el camino hacia Los Vengadores, algo que en el ahora lejano 2008 nos parecía inalcanzable.

Dos años después, en 2010, llegó Iron Man 2, de nuevo dirigida por Jon Favreau, rodeada de hype y que aunque alcanzó un gran éxito de taquilla (es por el momento la película de Marvel Studios más taquillera) es posiblemente una de sus peores películas. Ridícula, con un guión terrible y una falta de respeto por el personaje evidente, únicamente merece la pena por sus excelentes efectos especiales, por ampliar el universo Marvel trayéndonos a la Viuda Negra y realmente por poco más.


2011 fue harina de otro costal, ya que nos trajo las que para mi hasta el momento eran las dos mejores y más fieles adaptaciones Marvel, Thor de Kenneth Branagh y Capitán América de Joe Johnston. La primera, una épica historia de orígenes del hijo de Odín con buenos toques de humor, donde Branagh demostraba que se le daba mejor Asgard que la tierra y la segunda una obra de otra época realizada por el director que es una reencarnación de los realizadores de seriales de los años 30 y 40, demostraban que lo de reunir a Los Vengadores iba en serio.


Y hemos llegado a 2012, el año de Los Vengadores, la película de superhéroes más esperada quizá de la historia por los aficionados de los cómics (con perdón del Batman de Nolan, ¿pero es este acaso un superhéroe?). Y viene rodeada de una inmensa campaña publicitaria y sobre todo de unas críticas que la ensalzan hasta los cielos, más allá de las de los fans de los tebeos. Expectativas altísimas antes de llegar a la sala. Pero lo mejor es que cuando sales de ella estás aún más emocionado que cuando entraste.

Porque lo que ves es lo nunca visto y es mucho más de lo que cualquiera habría esperado. Joss Whedon, el genio detrás de Buffy, ha realizado la auténtica película de superhéroes, el que mejor ha entendido los dos medios, triunfando en un terreno resbaladizo que le podría haber llevado al fracaso y al ridículo más absoluto. Y lo consigue con dos bazas fundamentales: el conocimiento del material y el absoluto respeto hacia el mismo.


Hacer una peli de seis tíos en mallas enfrentados al hermano de uno de ellos, el cual lleva un casco con unos cuernos de carnero no es fácil. Que se lo tome en serio la gente todavía más difícil. Que este llene de épica aún más. Y que encima te rías con acertados toques de humor que saben suavizar los momentos más dramáticos ya es lo máximo. Y Whedon acierta con todos estos elementos que hacen de Los Vengadores una experiencia única y el siguiente paso en el manual de como hacer el nuevo blockbuster, algo desgastado en general en los últimos años,con trabajos adocenados en los que falta magia. Una magia que a Los Vengadores le desborda.

Los que hemos seguido a Whedon desde los tiempos de Buffy, sabíamos que iba a ser capaz de llevar a cabo tan inmensa tarea. Porque Buffy era lo más cercano a los X-Men de Claremont que habíamos podido disfrutar en televisión. Whedon era capaz de utilizar un enorme reparto coral donde cada uno de los personajes tenía su momento y ninguno quedaba sepultado o por encima del resto. También demostró que nos sabía hacer reir y por encima de todo ello, que nos supo emocionar.


Pues todos estos elementos están en estos Vengadores. Y rodeado de un presupuesto estratosférico (lo único que le faltaba a Buffy) que hace que Whedon esté como un niño con el juguete más grande que pueda existir. Y se lo pasa en grande y hace que el espectador se lo pase igual de bien.

Vi la película el viernes a la una de la mañana. Un largometraje de dos horas y media de duración y en ningún momento caí presa del sueño, en ningún momento dejé de prestar atención. Y lo más importante de todo, en ningún momento me aburrí. Porque la película es un todo en el que no puedes despegar los ojos de la pantalla desde que empieza hasta que acaba con ese epílogo post-créditos que el aficionado a las historietas va a flipar.


La película es puro Whedon desde ese prólogo inicial que permite el lucimiento de los agentes de Shield, sobre todo del gran Furia de Jackson y de la bellísima María Hill interpretada por Cobie Smulders. A partir de ahí, Whedon vuelve a presentar a los personajes que ya todos conocemos en un primer acto necesario para demostrar las diferencias entre este extraño grupo que se une a su pesar para enfrentarse a la amenaza de Loki y los Chitauri, la raza alienígena creada por Millar y Hitch en esos Ultimates que son gran parte de la base de la película.

Digo la gran parte, porque aunque visualmente y en su scope, la película de Whedon beba de la brillantez de esa reactualización de Los Vengadores que fue el cómic de Millar y Hitch, este le imprime algo que si que le faltaba a la obra de Millar, corazón, algo que a Whedon le sobra y que hace que sus trabajos sean inolvidables y cree a unos personajes que te importen. La caracterización de todos ellos es impresionante: un Steve Rogers melancólico y de un corazón inmenso, un Tony Stark que no es la parodia estúpida de la secuela de Iron Man, sino que es el cínico con un potencial para hacer el bien inmenso y sobre todo la estrella de la función, el nuevo Hulk que interpreta Mark Ruffalo y que hay que verlo para creerlo, teniendo las mejores escenas de toda la película. Su enfrentamiento final con Loki es lo mejor quizás de toda la película.


Si Whedon presenta de nuevo a los personajes en el primer acto, en el segundo tenemos los momentos de mayor tensión en un escenario cerrado del que Whedon saca el mejor partido, para explotar en la orgía de acción que es el acto final, la escena de acción por antonomasia del cine actual y donde las viñetas del tebeo explotan en ruidoso dolby digital y quedan impregnadas en nuestras impresionables retinas en un conjunto de escenas que se convierte en el sueño húmedo de todo fanboy que se precie. Porque eso es Los Vengadores de Joss Whedon, el mayor regalo hecho a los fans de los tebeos, que además es una película de acción tremendamente disfrutable y divertido para los espectadores ajenos al medio.

Whedon dijo en sus entrevistas que no quería llenar la película de pequeños guiños a los fans, que no quería que fuera un Dónde está Wally del universo Marvel. Yo añado que no le hace falta, porque toda la película es un guiño al fan. Tenemos el Helitransporte de Shield, los hombres sin rostro con los que habla Furia y que recuerdan a la miniserie Nick Furia contra Shield de los años 80, la pareja formada por la Viuda Negra y Ojo de Halcón, que se merecen desde ya una película para los dos..... y así hasta el infinito.


No quiero contar nada más, porque lo mejor es descubrirla por uno mismo. Solo añadir que son dos horas y media de pura emoción, de lo mejor que puede dar el universo Marvel, un triunfo absoluto y el mejor regalo que nos podía haber dado Joss Whedon, el cual ha realizado la MEJOR película de superhéroes jamás hecha. Marvel Studios se ha puesto el listón muy alto para sus próximas adaptaciones y todo lo que habíamos visto era un mero aperitivo. Los Vengadores satisfacen las expectativas más altas y pone las de su secuela en un nivel estratosférico pocas veces visto. Muchas gracias señor Whedon, por sacar de nuevo el niño que todos llevamos dentro. Gracias de verdad.
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