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12 de septiembre de 2017

Vengadores y Campeones de Mark Waid: ¿Es posible y necesario devolver el sabor clásico a los tebeos Marvel?







































Mark Waid es uno de los autores imprescindibles para entender los tebeos que intentaron romper con la influencia de los autores ingleses de finales de los 80 en los tebeos americanos. Junto a Kurt Busiek, comenzaron a desarrollar una serie de tebeos que intentaron devolver aquello que les faltaba a los lectores veteranos los elementos que se habían perdido a finales de los 80 y a principios de los 90, con obras como Astro City o Marvels, Busiek o Kingdom Come, El Capitán América o Kazar, Mark Waid.

El paso de las décadas ha sentado mejor a Waid que a Busiek, sobre todo en los últimos años, cuando Waid ha entregado una memorable etapa de Daredevil, que se acercaba más al Hombre sin Miedo, pre-Miller, pero sin olvidar la oscuridad que se cernía y se cierne alrededor del personaje.



Y así, tras la marcha de la amada y odiada a partes iguales etapa de Jonathan Hickman al frente de Los Vengadores, Mark Waid tomó las riendas del título principal de Los Vengadores tras las Secret Wars. Parecía que el tono clásico de Stern, Shooter o Thomas iba a volver al tebeo de referencia del lector de la Marvel clásica, huérfano de su serie y de sus personajes, desde que Brian Michael Bendis tomara las riendas de los mismos en el año 2004.

El primer acto de esta etapa de Mark Waid, aunó a jóvenes y viejos héroes, en una extraña fusión que nunca llegó a cuajar, porque los acontecimientos de Civil War 2 no le dejó tiempo al guionista para ahondar en esta ecuación de viejas glorias y superhéroes de la nueva Marvel. Y el grupo se deshizo, entre los jóvenes Vengadores que fundaron su propio equipo, Los Campeones y los héroes veteranos, o por lo menos sus símbolos, que se habían quedado sin medio equipo y sin financiación, con un Stark en coma y un nuevo comienzo en apariencia fulgurante, para ambos equipos.



Waid arranca su nuevo volumen al frente del supergrupo, apoyado por un villano clásico, Kang, que le sirve para rematar una historia que comenzó en su anterior arco argumental, pero que quedó inconcluso con la llegada de la mencionada Civil War 2 y sus múltiples tie-ins. A los lápices le abandona un desmejorado Adam Kubert y se le une Mike del Mundo, un fascinante ilustrador, pero que no encaja en las historias que plantea Mark Waid.

Porque lo que no llego a entender es si Marvel quiere reencontrarse con el lector veterano, le da un dibujante que no está a gusto con el género y el tebeo que le encomiendan, consiguiendo que los guiones a priori interesantes de Waid no cuajen y se corten como la mayonesa con el atrevido pero muchas veces ininteligible arte de Del Mundo, en una historia de paradojas temporales algo vacía y precipitada al que no ayuda el trabajo de Del Mundo, donde un Carlos Pacheco o un Leonard Kirk habrían encajado mucho mejor.



Los Campeones en cambio funciona mejor en su conjunto. En ella, Waid vuelve a reunirse con Humberto Ramos tras su Impulse para DC Comics y uno de los iniciadores del amerimanga en el cómic americano. Y si sus Vengadores pretenden ganarse a los lectores que se iniciaron en los años 80, estos Campeones van dirigidos a los que comenzaron a leer en los años 90 y se quedaron fascinados por tebeos como Gen 13.

El supergrupo está formado por las nuevas generaciones de héroes Marvel, comandados por Kamala Khan y secundados por fan-favorites como Miles Morales, la hija de La Visión de Tom King, Amadeus Cho o el nuevo Nova. Y es un supergrupo que lucha por el ciudadano de a pie, por problemas sociales y se comunica a través de las redes sociales.



El problema, a parte de que en siete números tampoco a pasado gran cosa, ni se arranca una trama que invite a seguir la colección como si te fuera la vida en ello, es que un escritor que ya peina canas, quizá no sea el indicado para dar voz a unos millenials que son como extraterrestres para todos aquellos que no han nacido a partir del año 2000.

Por eso lo más destacable, a parte del carisma que desprenden estos personajes, más por el trabajo que han hecho otros autores en sus series respectivas que por lo conseguido por Waid, es el arte de Humberto Ramos, que consigue que la lectura de este tebeo ligero sea agradable, aunque eso no quita que una vez leído, se olvide con la misma facilidad que se ha leído.



En definitiva, dos intentos de traer una magia perdida que no consigue cuajar porque ambas series se quedan a medio gas de sus intenciones y porque seguramente la magia de tiempos pasados nunca se puede traer de vuelta y lo que hay que hacer es realizar tebeos contemporáneos que sean tan buenos y relevantes como aquellos en los que estas dos series intentan mirarse sin conseguirlo.

6 de marzo de 2017

Civil War 2 Mes 7: Finales y principios






































Tras siete meses y ocho comic-books termina Civil War 2, donde Bendis ha vuelto ha demostrar que se le dan mucho mejor las series con personajes unitarios que las series grupales. Y este final ha demostrado que aunque el punto de partida podía ser interesante, el desarrollo del mismo, más allá de momentos impactantes, no ha conseguido epatar al aficionado.



En el último ejemplar de la serie principal, nos encontramos con un espectacular enfrentamiento entre Carol y Tony, a mayor gloria de David Márquez que entrega página tras página espectacular. Pero como a lo largo de toda la serie, la sensación de estirar el chicle sigue presente en un número de mayor longitud que sirve únicamente como previo publicitario de lo que está por venir en la Casa de las Ideas en la próxima temporada, sin olvidar que el destino de Ulysses nos importa tanto como el propio personaje, un McGuffin sin mucha chicha y poco interés para el futuro del universo Marvel. Un detalle interesante, que la visión del Capitolio con el Capi y Miles sigue presente en las visiones futuras...¿alguien ha dicho Imperio Secreto?



Lo que si es interesante y promete mucho a no ser que de nuevo tengamos un megaevento en nueve meses que de al traste lo que ahora se plantea, son las series regulares que son consecuencia de lo ocurrido en esta miniserie. La primera de ellas y una de mis favoritas desde ya, es el nuevo volumen del Invencible Iron Man con Riri Williams como cabeza visible y que desde ya se convierte en uno de mis personajes favoritos de la nueva Marvel, junto a Kamala Khan y Miles Morales. Bendis entrega un número de origen modélico, a la altura de sus mejores trabajos y Stefano Caselli entrega unas páginas absolutamente asombrosas, muy lejos de ese dibujante acartonado que empezó a llamar la atención en Guerreros Secretos junto a Jonathan Hickman.



El otro título relacionado con el Vengador Dorado es Victor Von Muerte Iron Man, donde Bendis junto a Alex Maleev, siguen desgranando el arduo camino de Victor hacia el heroísmo, o por lo menos su particular visión del mismo. Si ya en el anterior volumen de la colección protagonizada hasta el momento por Tony Stark, Muerte era uno de sus mayores reclamos, ahora lo tenemos como protagonista principal, donde Bendis promete mezclar ocultismo y alta tecnología con brillantez.



De las cenizas de la nueva Guerra Civil, nos encontramos con otra de las grandes sorpresas de este nuevo reinicio, Los Campeones de Waid y Ramos. Un tebeo que trae de vuelta ese sabor a tebeo de adolescentes bien hecho, al estilo de los Gen 13 de Campbell o Generación X de Bachalo, donde Waid en solo dos números nos hace querer a un grupo de chavales comandado por el nuevo trío carismático de Marvel formado por Ms. Marvel, Nova y Miles Morales, en un tebeo que derrocha frescura por todos sus poros, que apetece que salga el siguiente ejemplar y donde el arte de  Ramos vuelve a derrochar carisma por todos sus poros.



Waid continua en el título principal de Los Vengadores, tras una irregular primera temporada, con aciertos aislados, convirtiéndolo de nuevo en el título épico que debe ser, sumando a Peter Parker y Hércules como miembro del grupo de los adultos, donde de la mano del excelente artista Mike del Mundo -extraña pero sugerente elección gráfica- continúa con su historia de Kang el Conquistador que a priori puede entregarnos una saga memorable en la historia del supergrupo.



Para terminar, no podemos olvidar a Clint Barton, damnificado ex-vengador tras matar a Bruce Banner y que se convierte en protagonista principal de Vengadores Indignados, título que pretende emular al clásico Green Arrow/Green Lantern de O'Neill y Adams en los 70 y cuyo primer número no me ha llegado a enganchar del todo, por la excesiva premura del guión de David Walker, aunque bien merece la pena por el siempre excelente y clásico arte de Carlos Pacheco.

25 de octubre de 2016

La Extraordinaria Patrulla X de Jeff Lemire, Humberto Ramos y Victor Ibañez: Recuperando las raíces Claremontianas






















Tras la salida de Chris Claremont en 1991 de la franquicia que él hizo nacer, ha habido dos maneras de enfrentarse a los antiguamente personajes estrella de la editorial: Intentar seguir su estela (Nicieza, Lobdell, Whedon) o alejarse de la misma radicalmente (Morrison, Aaron, Fraction).



Lemire, el encargado de devolver la importancia al universo mutante, se pone en el lado de los sucesores de Chris Claremont. Un salto de ocho meses en la cronología nos ha dejado un Cíclope muerto y cuyo enfrentamiento con los Inhumanos ha bajado aún más si cabe la escasa popularidad de los hijos del átomo. Para rematar, volvemos a los tiempos del "No más mutantes" de Wanda Maximoff y la cercana extinción de la raza mutante.



Lemire, en el título base de la franquicia mutante junta un a priori atractivo equipo mutante. Los más destacables, El Viejo Logan y la joven Jean Grey del pasado venida de la etapa Bendis, donde la nueva relación entre ellos y la turbulenta relación de sus semejantes de esta dimensión fallecidos puede dar mucho juego.



Otra ex-pareja que une Lemire es la formada por Tormenta y Forja. Ororo Munroe, fundamental en la etapa Claremont, ha ido perdiendo peso en la franquicia a cada década que pasa y ya era que volviera al lugar que le corresponde. Su relación con Forja solo la recordarán los más viejos del lugar y los fantasmas del pasado entre ambos personajes puede ser una de las subtramas que más interés puede despertar entre los lectores veteranos.



Magik y El Hombre de Hielo mantienen su preponderancia e importancia tras la época de Bendis. Illyana casi es la protagonista principal de los arcos argumentales tanto principales como secundarios y es aquí donde Lemire nos muestra su reverencia a la maestría que Claremont plasmaba, haciendo avanzar la trama principal e introduciendo de manera muy orgánica tramas secundarias que se volverán fundamentales en el futuro próximo de la colección si los reinicios constantes no la ponen en peligro.



Como punto negativo a una etapa por el momento bastante sólida es la repetición de algunos temas y conceptos una y mil veces visto. El peligro de extinción, el odio hacia lo diferente, ya lo hemos visto en muchas y variadas etapas de la serie. Quizás falta algo del delirio pop de autores como Fraction o Morrison, o el atrevimiento en la renovación de conceptos basándose en las enseñanzas de Claremont, como fueron las etapas de Whedon o Aaron.



 El apartado gráfico de esta serie es una de sus mayores bazas. El trazo de Humberto Ramos, su rediseño de personajes, en especial Tormenta y Magik, convierte a esta serie en uno de los placeres visuales de la Marvel actual. Como punto negativo a destacar, tal vez el embarullamiento de las escenas de acción, en la que tanto la composición como el exceso de elementos en cada viñeta hace perderse al lector habitualmente.



 En cambio, al otro autor al frente de la misma, Victor Ibáñez, que ha realizado dos ejemplares hasta el momento y una historia de complemento protagonizada por Magik y el Doctor Extraño, nada que reprocharle. Limpio, elegante y dinámico, es un verdadero placer deleitarse en cada página que entrega este autor español.



 U n buen punto de partida para Lemire, que quizás peca de demasiado conservador y que necesita arriesgarse para no solo imitar con acierto los mejores aspectos de la época Claremont y convertirse en una etapa en la que autores futuros miren como referencia, como así fueron las etapas de Whedon, Morrison o Fraction.

8 de marzo de 2016

La Patrulla-X tras las Secret Wars: Despedimos a Bendis y damos la bienvenida a Lemire y Hopeless






































Tras una espera de seis meses para la aparición del último número de la etapa de Bendis al frente de los hijos del átomo, ya podemos disfrutar del mismo. Y una vez leído, sigo sin entender el porqué del retraso del mismo, porque según la editorial parecía que los acontecimientos del mismo estarían relacionados con el último ejemplar de las Secret Wars. Y no ha sido así.

Pero lo importante es si el fin de fiesta de Bendis y la espera ha merecido la pena. La respuesta es un rotundo sí, ya que aprovechando que aprovechando que este ejemplar celebra también el número 600 de la serie original de la Patrulla-X, Bendis se ha rodeado de los mejores artistas que le han acompañado a lo largo de su etapa para entregar un número especial que entrega algunos de los mejores momentos no solo de la etapa sino de la historia de los personajes.






Un número que reafirma los altos y bajos de la misma. Una etapa que comenzó como un tiro, pero que en el momento que llegó a su primer gran evento, La Batalla del Átomo, comenzó su irregularidad, entregando historias muy interesantes, pero también momentos prescindibles o alargados en exceso, siendo su mayor exponente, el par de crossovers con Los Guardianes de la Galaxia, francamente prescindibles.

Este ejemplar en cambio se centra en lo que funcionó a la perfección. Tenemos a un Hank McCoy que debe enfrentarse a todos los errores que ha tomado jugando a ser Dios, la reafirmación de Bobby Drake y su paso adelante en cuestiones personales y sobre todo ese emotivo final donde Scott Summers reúne a toda su raza y alcanza una redención necesaria para el mismo.






Y tras una despedida por todo lo alto, La Patrulla X debe avanzar, evolucionar. Y las dos nuevas series que este mes se estrenan, dan un salto de ocho meses en el tiempo, presentándonos un panorama muy diferente y más apocalíptico del que Bendis nos dejó.

La punta de lanza de esta nueva etapa de la saga mutante se presenta en la que es la nueva serie fundamental para seguir las aventuras y desventuras de los alumnos del fallecido Charles Xavier, La Extraordinaria Patrulla-X. Una serie con un equipo artístico formado por Jeff Lemire, en lo que es su primer trabajo para la editorial y Humberto Ramos, el cual ya ha tenido experiencia en las series mutantes.






El nuevo status quo nos devuelve un concepto no excesivamente original, la extinción de la raza mutante. Si hace diez años, Wanda Maximoff pronunció la ya célebre frase "No más mutantes", ahora son Los Inhumanos y sus nieblas terrígenas los que son los posibles culpables de la extinción de los mutantes.

Y no solo eso. Algo ha hecho un desaparecido Cíclope, que el odio hacia los mutantes ha dado un paso más allá, perseguidos y asesinados en las calles. Por ello, Tormenta, la nueva líder de los X-Men, decide formar un grupo de nuevas y viejas caras, para afrontar este nuevo reto que les espera.






Es difícil valorar solo con un ejemplar lo que puede ser esta colección. Primeras impresiones positivas: el regreso de Tormenta a la primera línea, después de años infrautilizada, la futura adhesión al grupo de personajes tan atractivos como la Jean Grey del pasado y El Viejo Logan venido de Mundo Batalla, o la pareja de hermanos formada por Coloso y uno de mis personajes favoritos, Illyana Rasputin, que tan bien la ha tratado Bendis en su larga etapa.

En contra, el uso como ya he dicho anteriormente, de un recurso tan explotado como el de la posible extinción de la raza mutante. Pero habrá que sorpresas se guarda en el tintero Lemire en los próximos meses, para ver si a este recurso se le puede sacar algo nuevo y original. Además, solo por el arte de Ramos, en uno de los trabajos que más dedicación le ha puesto, merece la pena disfrutar de esta nueva serie X.






La otra novedad es el segundo volumen de La Nueva Patrulla-X realizado por el duo creativo formado por Dennis Hopeless y Mark Bagley, que tras la salida de Bendis sigue teniendo en sus páginas a la formación venida del pasado, exceptuando a Jean Grey, que pasa a la serie de Lemire. Aquí, los primigenios alumnos de Xavier han decidido tomar las riendas de sus vidas, exceptuando el joven Scott Summers, que sigue asimilando aquello que haya hecho su yo futuro y adulto, y enfrentándose a Los Hijos de Cíclope, unos mutantes que aterrorizan a la humanidad, siguiendo los preceptos del alumno predilecto de Xavier, que ha hecho algo en apariencia horrible y que por el momento desconocemos.






En principio, un buen arranque, quizás no tan atractivo como los de Jason Aaron o Bendis en la franquicia, pero que puede dar buenos frutos. Todavía quedaría por ver que han conseguido la pareja creativa formada por Cullen Bunn y Greg Land, en Imposible Patrulla X, donde Magneto ha formado su propio grupo, dudo mucho que pacífico. Pero eso será el mes que viene.

18 de marzo de 2015

Danger Girl, Battle Chasers y Crimson: El sello Cliffhanger o como morir de éxito


Morir de éxito. Es la mejor manera de describir el ascenso y caída fulgurante de tres autores, un sello editorial y tres series que aparecieron a finales de la década de los 90, se convirtieron en éxitos apoteósicos y debido a la juventud e irresponsabilidad de sus autores cayeron en el olvido de los aficionados y la industria. Pero retrocedamos al pasado, al año 1998.

En dicho año, Joe Madureira, Jeffrey Scott Campbell y en menor medida Humberto Ramos, bebían de las mieles del éxito. Los tres dieron lugar a la eclosión a finales de los años 90 a del "Amerimanga", un estilo que fusionaba con fortuna los preceptos básicos del cómic de superhéroes americano, con el estilo cinético y dinámico del manga, cuyos primeros introductores en el panorama americano fueron autores como Adam Warren o Jason Pearson, ambos con mucho menor éxito que estos tres ambiciosos jóvenes.



Madureira venía de una exitosa etapa en Uncanny X-Men, laureada por los aficionados y que había hecho más soportable los endebles guiones de Scott Lobdell, además de tener la suerte de haber ilustrado a los por entonces omnipotentes mutantes en sagas rompeventas como la Era de Apocalipsis u Onslaught. Mientras tanto, Scott Campbell había maravillado a los lectores con esa mezcla de Jim Lee y Adam Warren que había plasmado en Gen 13 del sello Wildstorm, el tebeo adolescente definitivo de la era de los 90 y que fue capaz de eclipsar la gran apuesta teen de Marvel, Generación X, el equipo adolescente creado por Scott Lobdell y Chris Bachalo. El tercero en discordia, Humberto Ramos, dibujante mexicano que no era un fan favourite como los dos anteriormente mencionados, pero que se había convertido en un artista de culto, tras realizar una breve pero intensa etapa junto a Warren Ellis, en un tebeo de culto que salió como spin-off de Gen 13, DV8.



Y como sus predecesores Jim Lee, Marc Silvestri, Erik Larsen, Todd McFarlane y Rob Liefeld, los tres jóvenes autores querían triunfar económicamente igual que ellos. Y lo que se llevaba en los 90 para hacerse millonarios era crear tu propio sello editorial y tu propia serie para sacar camisetas, videojuegos y figuritas para en dos años ganar lo que cualquier mortal no consigue en toda una vida de trabajo. Su sello, se llamaría Cliffhanger, y sus series serían Danger Girl, Battle Chasers y Crimson.

La realidad, que Humberto Ramos cayó de rebote en este sello editorial, ya que el tercer autor que quería Cliffhanger en su sello era el otro autor hot del momento, el malogrado Michael Turner, famoso por sus recauchatadas mujeres para el sello Top Cow de Marc Silvestri y su heroína escasa de ropa, Witchblade. Pero el estricto contrato que Top Cow tenía sobre Turner no le permitió irse a la nueva Liga de Hombres Extraordinarios. Y así, Campbell y Madureira decidieron que Ramos se uniera a su equipo.



El primer título en aparecer fue Danger Girl, de Scott Campbell. Un tebeo que aunaba las películas de James Bond, la esencia de Indiana Jones y unas gotas de Los Ángeles de Charlie. Un tebeo ligero, con un trío de explosivas chicas y que demostró que Campbell entendió mejor que nadie lo que era el sello Cliffhanger, tebeos con una factura gráfica excelente, pero que desde el punto de vista de guión eran un mero pasatiempo de usar y tirar.

Y el tebeo cumple su cometido de entretener, con una historia correcta que se apoya sobre todo en el rotundo dibujo de Campbell, mejorando sus aciertos en Gen 13. El problema, que el éxito rápido (los primeros números se agotaron a velocidad de vértigo) provocaron que el autor se relajara y la cadencia de cada número se fuera alargando cada vez más en el tiempo, provocando la desidia del lector y que su apartado gráfico se resintiera sobremanera. Solo hace falta echar un vistazo al primer número y ver el séptimo y último ejemplar de la colección, publicado ¡3 años después! para comprobarlo.



El segundo título que apareció fue Battle Chasers, de Joe Madureira, fantasía heróica inspirada en Dungeons And Dragons y Final Fantasy VII y que al igual que Danger Girl entregó los tres primeros números en un plazo lógico, pero que a partir de ahí comenzó una dura travesía hasta finales de 2001 cuando entregó el noveno ejemplar, dejando la historia inconclusa y a una horda de fans huérfanos de un tebeo que a priori parecía interesante, pero que Madureira en nueve ejemplares realmente nunca supo hacia donde dirigirla, con mucha exposición y secretos que supuestamente llevarían hacia algún lado, pero que leídos de nuevo de un tirón, demuestran que el gran talento que Madureria tenía y tiene como dibujante, no lo tenía como guionista, aunque se apoyara en un tal Munier Shariff, supuesto guionista, seudónimo o personaje inventado que me recuerda al Brandon Choi de los Wildcats de Jim Lee. ¿Esa gente existió realmente?



Y llegamos al último de los tres títulos que inauguraron la línea Cliffhanger, la obra de Humberto Ramos, Crimson, un tebeo de vampiros con un protagonista adolescente, que de los tres cómics es el que más se puede respetar en la actualidad, aunque no está exento de problemas. Lo primero inteligente que hizo Ramos fue buscarse ayuda profesional en los guiones, de la mano de Bryan Augustin, autor junto a Mignola del que para mi es el mejor Elseworlds de Batman, Gotham By Gaslight. Y el tebeo desde sus primeros ejemplares demuestra o aparenta que hay una historia y un background detrás que promete un buen tebeo. Ramos está inmejorable, mejorando número a número su estilo artístico y hasta el número 12 de la colección, el tebeo es una buena versión teen de tebeos de la línea Vertigo como Lucifer, por poner un ejemplo. Además, Crimson tuvo una regularidad digna de elogio. En tres años, desde mediados de 1998 a finales del año 2000, Ramos entregó 24 números de la colección, cerrando la historia. En ese tiempo, Madureira y Campbell habían entregado cada uno 6 números de sus colecciones respectivas.

Esos problemas entre socios creo yo que afectaron a Ramos, ya que la colección tras su primer año comienza a desviarse y apresura un final precipitado que destruye todo lo que había ido construyendo paso a paso en el primer año y medio de colección. Una verdadera lástima.



Es importante también decir el baile de editoriales que tuvo el sello Cliffhanger. Primero comenzó amparado por el sello Wildstorm dentro de Image Comics. Cuando Jim Lee vendió los derechos de distribución de su sello a DC Comics, y abandonó Image, Cliffhanger se fue con los dueños de Superman y Batman. Se editaron otros títulos bajo Cliffhanger, la poco inspirada Out There también de Ramos, la incomprensible Steampunk de Joe Kelly y Chris Bachalo y el Arrowsmith de Busiek y Pacheco.

Pero los caminos de sus fundadores se dispersaron. Campbell se llevó sus Danger Girl a IDW, comenzaron a salir especiales y miniseries de sus bellas espías, pero ya sin su trabajo a los lápices, que prefirió reservar en portadas para Marvel Comics mejor pagadas y que le provocan un menor esfuerzo, que además se han convertido en geniales estatuas que le darán no pocos dividendos. Por su parte, Madureira se refugió en los videojuegos, su verdadera pasión, y en trabajos puntuales para Marvel Comics, como la denostada The Ultimates 3 junto a Jeph Loeb, y los primeros números de series como Avenging Spiderman o Savage Wolverine. El pasado mes amenazó con volver a Battle Chasers, sin fecha de salida por supuesto...



Y nos queda Humberto Ramos, un autor trabajador como pocos que tras su paso por la autoedición volvió a Marvel, donde ha realizado largas etapas con el personaje emblema de la editorial, Spiderman, desde una memorable y muy recuperable etapa junto a Paul Jenkins, como en la actualidad, en la laureada y con razón etapa de Dan Slott al frente del arácnido, donde el dibujante mejicano ha ido demostrando que el esfuerzo tiene su recompensa, ya que no deja de mejorar, entregando unos impecables tebeos mes a mes.

Al final, Cliffhanger demostró lo que Image había demostrado a principios de los 90, que un sello editorial de éxito no se puede basar a largo plazo en cuatro dibujantes de éxito fulgurante, que la figura del guionista es fundamental, porque el lector no solo quiere ilustraciones de álbum de cromos y que los cómics y que sobre todo, el lector quiere y necesita de una periodicidad en un mercado tan saturado y competitivo como el de los cómics americanos. 

29 de diciembre de 2013

Spiderman Superior de Dan Slott. Repasando Marvel Now!


¿Peter Parker muerto? ¿Octopus en el cuerpo de nuestro arácnido favorito? ¿Nuestro amistoso vecino Spiderman convertido en un héroe violento y despiadado, casi el Batman/Azrael de Knightfall?¿Hemos vuelto a los años 90 y nos hemos vuelto locos? ¿Es que Marvel no tuvo suficiente después del Mefistazo y nos quiere hacer daño a los seguidores del Hombre Araña?

Seguro que muchos pensaron eso tras anunciarse lo que iba a ocurrir en esta nueva andadura del personaje creado por Stan Lee y Steve Ditko hace más de 50 años. Pero lo que otros mucho pensamos, es que detrás de esto estaba Dan Slott, el hombre que ha sabido traer de vuelta al mejor personaje creado por la Casa de las Ideas.


El seguidor del arácnido más famoso del mundo no ha ganado para sustos con su personaje favorito en esta última década. Comenzamos con el Spiderman de Stracinsky, que no empezó mal, aunque intentara convertir a Peter Parker en el legado de la Araña, para luego convertir a nuestra adorada Gwen Stacy en una casquivana que se acostaba con Norman Osborn a espaldas de Peter, rematando su etapa con Spiderman desenmascarándose y narrando la que quizá haya sido la etapa más pesada del personaje en mucho tiempo, con un Peter cansino y apático, encerrado en un matrimonio aburrido (para él, ella y los lectores) y que para colmo acabó con la muerte de Tia May.

De ahí al Mefistazo orquestado por Joe Quesada había un paso. Peter prefirió borrar su matrimonio con Mary Jane de la existencia que dejar que Tía May criara malvas y comenzar de "cero", con un Peter soltero y ligón, no sea que los personajes crezcan y avancen en este universo de tebeo donde todo cambia para que todo siga igual.


Pero hay que decir que esta nueva etapa de Spiderman escrita a cuatro manos entre Dan Slott, Joe Kelly y alguno más que ahora mismo no me acuerdo no estuvo mal. Los tebeos estaban divertidos y cualquier cosa era mejor que seguir aguantando a Stracinsky, uno de los escritores más sobrevalorados de la historia del medio y que actualmente y con el paso del tiempo ha demostrado sobradamente lo que es, un bluff.

Y llegó la era o mejor diría el reinado de Dan Slott como único autor de la historia del trepamuros, y la cosa no hizo más que mejorar. Peter consiguió un trabajo como se merecía, de científico estrella en Horizon Labs, Spiderman se ganó merecidamente y después de mucho tiempo el reconocimiento de la ciudad de Nueva York en la divertidísima Spider-Island, J.J. Jameson cambió su puesto como director del Bugle a la alcaldía de Nueva York, Peter consiguió una nueva aunque breve novia y Mary Jane Watson volvió a ser protagonista de la nueva historia del personaje. Todo volvía a su cauce.

Pero Dan Slott tenía un bombazo y un as en la manga para culminar su etapa en una de las colecciones señeras de la editorial, Amazing Spiderman. En su número 700, y tras redefinir a uno de los villanos más característicos e icónicos del personaje, El Doctor Octopus, o Doc Ock para los amigos, que estaba muriéndose debido a la degeneración de su cuerpo, consiguió transferir su mente de su cuerpo moribundo a la de su archienemigo, Spiderman, también conocido como Peter Parker.

Y Peter murió en el cuerpo de Doc Ock, y Doc Ock se quedó con el cuerpo y la vida de Peter Parker. Pero también con los recuerdos y el sentido de la responsabilidad y la moral del fallecido. Y aquí comienza Spiderman Superior, el cambio más agresivo e irreverente en la historia del personaje, pero también uno de los grandes hitos en la historia del personaje.


Que ninguno piense que esta idea es tan peregrina como la de dejar a Bruce Wayne paralítico para que tomara el manto del murciélago un zumbado como Azrael, medida que tomó DC en los años 90 para "modernizar" a sus personajes emblemáticos para que se asemejaran en el fondo y en la forma a los anabolizados anti-héroes que fueron los personajes de Image en la época.

Al contrario, esta es una de las soluciones más inteligentes e innovadoras que se hayan podido encontrar en las historias tan a menudo trilladas del comic mainstream americano. Slott adora el personaje y su universo, y se nota. Aparte de ser un guionista como la copa de un pino, que sabe dosificar la información que da, estirándola cuando es necesario, y metiéndote unos cuantos golpes de efecto a la de ya, que te deja completamente fuera de guardia.


Como no quiero contar nada a los lectores que todavía no se hayan hecho con este pedazo de tebeo, solo diré una cosa. El espíritu de la colección y del personaje sigue como tiene que ser. Es un tebeo que aunque tiene un toque de oscuridad que el personaje no ha tenido normalmente, sigue lleno de situaciones divertidas. Te vas a sorprender, te vas a indignar y vas a sufrir viendo lo que Slott tiene preparado para sus personajes y para el lector.Y Peter sigue muy presente, porque en el fondo, es el alma de la colección. No dejes pasar esta colección. Es una parte muy importante de la historia del personaje y la editorial. No dejes que te lo cuenten o esperes que se convierta en un clásico de la historieta y te lo estropeen los spoilers. Ya es un clásico y lo mejor es seguirlo mes a mes. Hay un antes y un después en la historia del personaje y esta vez va en serio.

11 de octubre de 2012

Spiderman, Spidermen y la nueva línea Ultimate en Octubre


El Asombroso Spiderman 72 de Dan Slott, Chris Yost, Humberto Ramos, Matthew Clark y Giussepe Camuncoli (Amazing Spiderman 678 al 681 y 679.1 USA) 

Tras dos meses de la otra serie de Spiderman, volvemos a la buena de verdad, la de Slott, que no baja de nivel en ningún momento. Buen ejemplo son los dos primeros ejemplares contenidos en este número 72 de la edición americana titulado “Yo Maté el Mañana”, una historia de viajes en el tiempo deudora de The Twilight Zone y que es un buen ejemplo del buen hacer de Slott en la serie, demostrando que no hace falta evento definitivo tras evento definitivo para realizar una buena serie regular de un personaje. Una historia que pasará a convertirse en clásico de culto con el tiempo. 

Completa el ejemplar un Point One guionizado a la par por Slott y Christopher Yost, que devuelve a Morbius y el Lagarto al universo arácnido y que queda dañado por un mediocre trabajo artístico de Matthew Clark y una historia en dos partes que no me ha satisfecho del todo (teniendo el regreso de Johnny Storm, el hijo de Jameson y el retorno de los Seis Siniestros) y que sirve de puente para la gran saga arácnida que ocupará a este título hasta finales de año, titulada “Hasta el Fin del Mundo” y que tiene como verdadero protagonista al nuevo, renovado y a punto de perecer Doctor Octopus. 


Spidermen 2 de Brian Michael Bendis y Sarah Pichelli (Spidermen 2 USA) 

Si el primer número de esta histórica miniserie nos dejaba con la miel en los labios, ya que Peter y Miles no se encontraban hasta la doble página final del primer ejemplar, aquí Bendis se explaya en el primer encuentro (y por supuesto enfrentamiento como mandan los cánones del género superheróico) de ambos arácnidos, aunque el mejor momento del ejemplar es el cara a cara entre el Peter Parker del universo tradicional con el Nick Furia de la línea Ultimate, tanto por sus momentos más cómicos, como sobre todo por los sentimentales. Pichelli sigue dando todo su talento y se convierte en uno de los talentos más importantes del cómic americano actual, porque es un verdadero placer disfrutar de su arte en cada página. 


Ultimate Marvel 6 de Jonathan Hickman, Brian Michael Bendis, Nick Spencer, Esad Ribic, Sarah Pichelli y Paco Medina (The Ultimates 8, All-New Spiderman 8 y Ultimate Comics X-Men 8 y 9 USA) 

La nueva línea Ultimate llega en España al medio año de publicación, en un formato-precio muy ajustado y donde la colección que más destaca este mes son los X-Men de Spencer, con dos grandes revelaciones/descubrimientos que puede que animen la que quizá ha sido hasta el momento la más floja de las colecciones en su reinicio. Ultimate Spiderman mantiene su alto nivel como siempre, teniendo de vuelta a los lápices a Sarah Pichelli, tras ser sustituida el mes pasado por el bienvenido Chris Samnee, en un número que destaca por el descubrimiento por parte de la tía May y Gwen del nuevo Spiderman. Para finalizar, los Ultimates de Hickman, que continúan poniendo a prueba la paciencia del lector con su lento devenir, destacando el enfrentamiento verbal entre Banner y Richards. 

26 de junio de 2012

El Final de Spider-Island: Colaboración para Panini Reviews


Termina Spider-Island, culminando con grandes honores el primer bloque de la esperemos larga estancia de Dan Slott en el título principal del trepamuros. Un final perfecto, para una saga y una etapa perfecta. La reseña completa la tenéis pinchando aquí.

21 de mayo de 2012

Spider-Island: Segundo y Tercer mes


Asombroso Spiderman 66 de Dan Slott y Humberto Ramos (Amazing Spiderman 668 y 669 y Spider-Island Deadly Foes: One Shot USA) 

Slott continúa haciendo su magia en el universo arácnido, con la segunda entrega de Spider-Island. El guionista consigue lo que parecía ya imposible, que es darle valor a un comic-book de 22 páginas y que tenga contenido. Lo mejor de la historia, la trama entre Peter y Carlie, su nueva novia y las cada vez más fundadas sospechas de la misma sobre la identidad secreta de Peter. El tebeo se completa con un especial donde los protagonistas son el Chacal y El Nuevo Duende. El mejor este último, porque avanza la subtrama de este villano, uno de los grandes aciertos de la etapa de Dan Slott. 


Asombroso Spiderman 67 de Dan Slott, Chris Yost, Humberto Ramos y Mike Mckone (Amazing Spiderman 670 y 671 y Spider Island: The Avengers One Shot USA) 

Es increíble la capacidad de Slott de aunar tal número de personajes y situaciones sin confundir al lector en este ejemplo supremo de como realizar un macroevento y convertirlo desde ya en una historia clásica del personaje. En esta tercera y penúltima parte de la saga, Slott junta humor con emoción, regalando al fan momentos tan míticos como ese imposible y corto team up entre Jonah y Spiderman, la conversión de Mary Jane en mujer araña y sacar tal partido de personajes tan explotados como Veneno, Anti-Veneno o Kaine y darles una nueva vida y grandes posibilidades. La emoción sube de interés de manera exponencial y cada una de las páginas del tebeo satisfarán a todos los aficionados a los tebeos Marvel. Para completar un ejemplar redondo, Panini incluye con acierto un especial de Spider-Island, centrado en Los Vengadores Ojo de Halcón, Jessica Jones y Ms Marvel, realizado por dos autores de lujo como Yost y Mckone (que ya realizaran la excelente miniserie de Spiderman encuadrada en Miedo Encarnado) y que parece una vuelta a la genial JLA de Giffen y DeMatteis de los años 80.
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