Mostrando entradas con la etiqueta Chris Samnee. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Chris Samnee. Mostrar todas las entradas

13 de febrero de 2018

Guardianes de la Galaxia de Gerry Duggan: Perfecta fusión de clasicismo y modernidad


























Durante la larga y poco inspirada etapa de los Guardianes la Galaxia aparecida en los albores de Marvel Now! y que fue escrita por Brian Michael Bendis, ocurrió lo inesperado: su adaptación cinematográfica, a manos de James Gunn, fue un éxito rotundo, convirtiéndose sus personajes en ídolos más allá de sus fronteras de papel e iconos de un universo cinemático que estaba engullendo a marchas forzadas a sus contrapartidas originales. Casualmente, la marcha de Bendis y la llegada de Gerry Duggan en tareas de escritura coincidió en el tiempo -en su edición original- con la llegada de la secuela cinematográfica, una vez más, de la mano de James Gunn.






Por ello, no es extraño que Duggan haya acercado, aún más si cabe, los parecidos entre la versión original y su traslación a la gran pantalla, en un intento de acercar a nuevos lectores hacia una aproximación lo más certera posible de lo que se han encontrado en la gran pantalla. Pero más allá de esas consideraciones meramente comerciales, el acierto de Duggan -al igual que ya ocurrió en sus Imposibles Vengadores- ha sido devolver al entorno cósmico de Marvel -de la que estos Guardianes es su máximo exponente- ese aroma perdido en la etapa de Bendis.






Porque Bendis perdió la oportunidad de expandir los límites cósmicos del serial, dando vueltas alrededor de una misma idea y no sabiendo explotar un área del universo Marvel más que interesante e infravalorada, hacia entornos donde el creador de Jessica Jones se encontraba más cómodo. Por lo que Duggan arranca su etapa con unos Guardianes en su momento más bajo, a punto de la disolución y que van a hacer un último trabajo para seguir cada uno con sus vidas. Y lo que parece un mero trámite, se convierte en el prólogo de un conflicto, que se retrotrae a las consecuencias, nunca bien explotadas, de las Secret Wars de Hickman, además dejando vislumbrar en un futuro cercano, lo que será el próximo gran evento Marvel, centrado en Thanos y las gemas del infinito, de la que esta vez si, Los Guardianes de la Galaxia tendrán mucho que decir.






Este primer capítulo de esta nueva etapa de los personajes se ha dividido en doce entregas quincenales, donde Duggan ha sabido equilibrar -saltando atrás y delante en el tiempo de una manera completamente orgánica- la trama principal, junto con episodios centrados en cada uno de los protagonistas de la función. Gráficamente, esto también ha servido para darle un respiro a Aaron Kuder, un artista con claras influencias de Frank Quitely mezclado con Kevin Maguire, que ha podido descansar de las responsabilidades de una serie regular con cadencia quincenal, gracias al trabajo de autores tan interesantes como Frazer Irving, Greg Smallwood o Chris Samnee, por citar a unos pocos, cuyo estilo ha servido también para demostrar la versatilidad narrativa y tonal tanto de Duggan como del serial.








Por lo que habrá que seguir con atención esta nueva encarnación de los Guardianes de la Galaxia. Un título que más allá del legado de Bendis y las influencias de su versión cinematográfica, ha conseguido convertirse en tan solo doce ejemplares, no solo en una de las series regulares imprescindibles de la actualidad marveliana, sino en un tebeo cuya humildad va pareja a un clasicismo modernizado que demuestra el camino que debe seguir la editorial para devolver la fe en un universo, que salvo casos puntuales, se encontraba en una crisis creativa y editorial ligeramente alarmante.

9 de abril de 2017

Viuda Negra: La más buscada de S.H.I.E.L.D. de Mark Waid y Chris Samnee: Sólida argumentalmente, brillante narrativamente






















De un tiempo a esta parte, parece estar de moda criticar todo lo que sale de la casa de las ideas, tras pasar unos cuantos años criticando todo lo que hacía DC Comics. Y como ahora los halagos son para la casa de Batman, Superman y Cía., hay que atacar todo lo que sale del hogar de las creaciones de Lee y Kirby, pareciendo que las dos grandes no pueden hacer tebeos buenos a la vez.



Y si, es cierto que Marvel está cometiendo algunos errores de peso en los últimos tiempos, pero eso no quita para que siga entregando muy buenos tebeos, porque si nos remontamos a estos últimos años y olvidándonos de las series centrales plagadas de eventos periódicos casi diarios, tenemos una gran cantidad de buenos tebeos que serán alabados por generaciones futuras como el Ojo de Halcón de Fraction y Aja, la Hulka de Soule y Pulido, Ms. Marvel de Wilson, los Jóvenes Vengadores de Gillen y McElvie, Doctor Extraño y Thor de Jason Aaron, La Visión de King y Walta o el Daredevil de Waid y Samnee.



Este último es el más destacado porque no solo demostró que era posible una fusión de clasicismo y modernidad en la Marvel actual, que la estética y el tono ligero podían convivir para entregar al aficionado un tebeo, como dirían los americanos "for the ages", sino que fue la unión de una pareja artística perfectamente en sincronía que también nos entregaría un delicioso relato de la creación del trístemente fallecido Dave Stevens, Rocketeer y el tebeo que nos ocupa, la nueva etapa de la Viuda Negra, tras la estimable etapa de Edmonson y Noto.



Y Waid y Samnee no decepcionan, entregando un primer arco argumental de seis ejemplares, que comienza "in media res" con un primer ejemplar que no da respiro al lector y a nuestra protagonista, en 20 páginas repletas de piruetas narrativas, momentos icónicos e imparable acción, con un Samnee en estado de gracia.



Porque si Samnee nos había deleitado y dejado con la boca abierta en anteriores trabajos, aquí da su do de pecho, en un trabajo que aúna elementos narrativos propios del Steranko de Nick Furia y el trazo y la composición elegante de Alex Toth y sus maravillosos claroscuros que fusiona el ambiente de un tebeo de espías de la guerra fría, con el colorido y el sentido del espectáculo del mejor tebeo Marvel.



Waid y Samnee, que aquí se convierte en co-guionista demostrando la sincronía de uno de los mejores equipos creativos del cómic actual, entregan una historia que salta del presente al pasado y de localización en localización a ritmo vertiginoso, donde las páginas son devoradas con premura pero con la pena de querer quedarte ensimismado en cada página, en cada viñeta, deseando que el tebeo no acabara nunca en una historia que partiendo de la base del espía injustamente acusado de traición, da varios vuelcos a lo largo de sus frenéticos seis primeros ejemplares, donde las convenciones del género son utilizadas por Waid y Samnee para sorprender a sus lectores en una historia que sabe no solo sacar partido a la historia pasada de la espía más famosa del universo Marvel, sino a la historia pasada de la editorial.

26 de enero de 2016

Daredevil: La Autobiografía de Matt Murdock de Mark Waid y Chris Samnee. La despedida de un tebeo que crea afición
























Cómo nos acostumbramos a las cosas buenas y cómo las aprendemos a valorar de verdad cuando desaparecen. Esa es la sensación que he tenido al leer el último volumen de la larga etapa de Mark Waid al frente de la nueva encarnación de El Hombre sin Miedo. Una etapa que nos lleva acompañando en España desde el verano de 2012 y que en Diciembre de ese 2015 que acaba de terminar se despidió en su octavo volumen.



Waid arrancó su etapa junto a autores tan imprescindibles como Paolo Rivera, Marcos Martín y Javier Rodríguez. Tres artistas que apoyados en la nueva visión de Waid, llevaron a nuestro abogado ciego favorito a un nuevo entorno, que sin olvidar su glorioso y oscuro pasado, quisieron humanizar e iluminar para que los lectores tuviéramos otro sabor en las grises aventuras de un Matt Murdock que parecía abocado eternamente a las tinieblas.

Y tras saber equilibrar el tono de uno de los personajes más carismáticos de Marvel e iniciar una nueva senda dentro de la editorial, de la que se han beneficiado títulos tan destacables como el Ojo de Halcón de Fraction y Aja o la Hulka de Soule y Pulido, Waid unió esfuerzos con el dibujante que quizás se haya convertido en su media naranja creativa, Chris Samnee.



El acierto de esta etapa fue humanizar a Matt Murdock, un Murdock que había sufrido mucho en el pasado, pero que intentaba de todas las maneras posibles escapar de las sombras de su vida pasada. Para ello, Waid sin evitar caer en las garras de un reboot que obviara su glorioso pasado, equilibró la ligereza y el "sense of fun" de su primera encarnación con los acontecimientos que comenzó Miller y que llevaron a sus máximas consecuencias autores tan talentosos como Bendis o Brubaker a principios del siglo XXI.



Este volumen final que engloba los últimos nueve números del actual volumen de la colección, continúa las aventuras de este nuevo y revitalizado Matt Murdock en la ciudad de San Francisco, una ciudad que es tan importante para el tono de la serie, como lo fue en su momento la ciudad de Nueva York para Miller. Una ciudad que se convierte en co-protagonista de la historia, al igual que la otra pareja que acompaña a Murdock en estas nuevas aventuras, su novia y socia de bufete Kirsten y su siempre fiel Foggy Nelson.



En este último bloque de historias, Murdock se deja atrapar en la pasión por la fama del estado de California, llevando a extremos insospechados la revelación de su identidad secreta, dando un respiro de ligereza y optimismo a la historia, hasta que un cúmulo de acontecimientos que escapan del control del personaje, acaban por desestabilizar de nuevo su frágil alegría. 



Esto servirá al duo Waid/Samnee para entregar una última saga que se tambalea entre las luces y las sombras, que obliga a Murdock a tener que pactar con su mayor némesis y que atenaza al lector en una historia que no puedes dejar de leer y de disfrutar del increíble arte de Samnee y que deja finalmente una sensación de haber sido testigo de un momento mágico en la historia del personaje. Un tebeo que será releído una y mil veces, un hito en la historia de la editorial y el ejemplo perfecto de como debe ser tratado este universo en este nuevo siglo.

29 de agosto de 2014

Daredevil El Camino del Guerrero: Mark Waid finaliza su primera temporada al frente del personaje con nota
















¿Cuántas veces nos han vendido a los aficionados un cambio radical de nuestro personaje favorito con una nueva aventura que romperá todo lo establecido? ¿Y cuántas veces nos hemos sentido estafados? Miles de veces, ¿verdad?¿Pero y si ese cambio no fuera avisado y fuera moderado pero tremendamente diferente y congruente con lo que nos han venido contando a lo largo de una etapa en concreta y con la historia del personaje? Pues eso es lo que ha conseguido Mark Waid con el final del primer volumen de su estancia en la vida del Hombre sin Miedo.



No os voy a aburrir laureando una etapa de la que se ha hablado largo y tendido y de la que ya hablé hace varios meses. Solo necesitáis abrir cualquiera de los cinco volúmenes publicados por Panini Comics, leer unas pocas páginas y quedaros prendados por la prosa sencilla en apariencia de Mark Waid y maravillaros con el trabajo de un plantel de artistas de primer orden como Marcos Martín, Paolo Rivera o los dos artistas que acabaron siendo los dibujantes regulares del serial, Chris Samnee y Javier Rodríguez.



De lo que quiero hablar en este post es del remate sencillamente genial de este final de temporada que nos ha regalado Waid a los seguidores de Matt Murdock. Un final que no voy a revelar aquí para aquellos que no lo conozcan, pero que abre una nueva puerta al personaje y a su universo, una tarea que lleva intentando conseguir Waid desde los inicios de su etapa, eliminando sin olvidar la larga influencia que la etapa de Miller trajo al personaje tanto argumental como tonalmente.



Mucho he hablado últimamente de la necesidad que existe en el cómic de superhéroes de salir de la oscuridad y volver a la luz, algo que no está reñido con la seriedad y la emotividad. Waid y su equipo artístico lo ha conseguido en esta etapa de Daredevil que ya ha pasado a convertirse en una de las más grandes del personaje. Y lo mejor de todo, es que lo leído es solo el principio.

25 de marzo de 2014

Daredevil de Mark Waid: Quizás el mejor tebeo de Marvel en la actualidad





























La sombra de Miller es alargada, y sino que se lo digan al Hombre Murciélago. Y lo mismo le ocurre al Hombre sin Miedo. Desde que el neoyorquino puso sus manos en el que era un personaje poco querido y desarrollado cambio para siempre. Su primera etapa al frente del personaje a principios de los 80 y sobre todo su magistral "Born Again", redefinieron a un personaje que parecía no ser capaz de superar una etapa que solo puede considerarse como legendaria. Miller convirtió a este sucedáneo de Spiderman en sus orígenes, sin la simpatía de Peter Parker, en el epítome de superhéroe urbano oscuro y torturado (con perdón de Batman). Pero Daredevil era mucho más que eso.



Tras Miller, otros autores tomaron el relevo, olvidando el legado pre-Miller y siguieron las pautas del maestro: dolor, sufrimiento, oscuridad, muertes de seres queridos y un Matt Murdock cada vez más hundido y cercano a la psicosis. Autores de tanto talento como Ann Nocenti, Brian Michael Bendis, Kevin Smith o Ed Brubaker siguieron desarrollando al personaje con etapas absolutamente brillantes en estos casos, pero que seguían el patrón, el estilo y los personajes que Miller grabó con fuego en el corazón de los aficionados. 



Otros no fueron tan hábiles y solo supieron copiar la estética que no el alma que hicieron del trabajo de Miller un clásico absoluto. Me refiero a autores de categoría menor, como Dan Chichester en los 90, un ya algo envejecido Denny O'Neill (aunque solo por el trabajo de Mazuchelli a los lápices merecía la pena) o más recientemente Andy Diggle con su Daredevil endemoniado.



Pero nadie se atrevía a desviarse del cánon Milleriano. Únicamente lo intentó Karl Kesel con su etapa al frente de la serie regular del personaje a mediados de los 90 y que merece una nueva revisión. Pero Kesel no era una estrella y su etapa pasó desapercibida. Hasta que llegó Mark Waid.



Waid, un experto en renovar conceptos ya quemados, conocedor de la historia y las cronologías de las dos grandes, ha demostrado su capacidad desde los años 90 de entregar grandes etapas de personajes sobreexplotados o directamente mal dirigidos y darles un toque de frescura, mirando siempre para delante, pero sin olvidar el pasado de tan ilustres personajes, sin decantarse por una sola visión del mismo, sino aunándolas todas. 



Y eso es lo que consigue con este nuevo y remozado Daredevil. Un tebeo que deja a un lado parcialmente al Murdock atormentado y hasta cierto punto antipático en el que se había convertido para llevarlo de nuevo hacia la luz, en un ejercicio de metalenguaje ciertamente acertado.



Esa luz la consigue en gran parte por un equipo artístico en estado de gracia. Un equipo donde se juntan los mejores autores actuales del cómic americano, que no los más famosos, y que plasman de una manera completamente nueva y original los sentidos aumentados del héroe ciego de la Cocina del Infierno. Destacar uno entre todos ellos es tarea futil, ya que Marcos Martín, Paolo Rivera y Chris Samnee son los tres, unos autores fuera de serie. Lo mismo se puede decir de autores invitados como Kano o el gran Michael Allred. La única mancha en el expediente de la colección son los dos números de Khoi Pham, quizás uno de los peores autores en nómina de Marvel y que nadie en su sano juicio puede entender como se le encarga algún trabajo.



Pero centrémonos en el gran artífice de la colección, Mark Waid y los cambios que han traído al personaje. De primeras trae de vuelta el estilo visual de los primeros tebeos de la colección y supervillanos como El Zancudo. Pero no olvida a personajes clave de las etapas de Miller, Bendis o Brubaker, como Lady Bullseye o personajes que parecían fuera del cosmos Daredeviliano como el Doctor Muerte, Klaw o la nueva versión de un villano tan ridículo como La Mancha, que en manos de Waid se convierte en un personaje absolutamente terrorífico.



Pero donde más destaca el tebeo de Waid es en los pequeños momentos. El nuevo interés amoroso de Murdock, la nueva fiscal del distrito, parece que va a ir por los cánones habituales del romance Murdockiano, pero el guionista se guarda más de un as en el bolsillo. Y lo mismo podemos decir del corazón del serial, la amistad entre Matt y Foggy Nelson, su amigo de toda la vida y socio del nuevo y remozado gabinete de abogados. Matt y Foggy han tenido sus más y sus menos en el pasado, y en esta etapa de Waid es quizás uno de los ejes centrales por donde se mueve la colección. Y no quiero contar nada más, para todos aquellos que no habéis leído la colección. Solo una apreciación: no saldréis defraudados.


Y llegamos al centro del meollo, nuestro querido abogado Matt Murdock, que ha pasado una vida poco apetecible, pero que intenta renacer de sus cenizas enseñando al mundo a un nuevo y positivo vigilante y abogado. ¿Pero realmente Murdock ha cambiado o es solo una fachada para una mente frágil apunto de resquebrajarse?. Tendréis que leer la colección.



Así, entre un equilibrio perfecto entre luces y sombras, amistades de larga duración, nuevos romances, viejos y nuevos personajes, némesis que se resisten a morir y enfermedades reales pero terriblemente mortales, se mueve esta nueva etapa. Una etapa fantásticamente escrita, e inmejorablemente ilustrada, que se puede leer por si sola, un oasis dentro del universo Marvel actual y que gustará tanto a lectores avezados y experimentados, como a todo aquel que quiera adentrarse en el maravilloso universo Marvel. Esta serie quizá es en la actualidad su mejor ejemplo.

3 de abril de 2012

Marvel-Panini: Lo que quedaba de Marzo


Thor el Poderoso Vengador 2 de Roger Landridge y Chris Samnee (Thor the Mighty Avenger 5 al 8 USA) 

Es alucinante que un autor de la escena independiente sea más capaz de realizar una nueva interpretación fresca y novedosa a la par que clásica y respetuosa que todo el conjunto de talentos que Marvel tiene en el mercado actual. Y más alucinante es que esta colección termine ya y no tenga el éxito que se merece, por encima de otros títulos de más que dudosa calidad, porque no entra dentro de la continuidad. Ocho tebeos que son oro puro, hechos con verdadero cariño y con un trabajo artístico de Chris Samnee digno de todo elogio. En estos cuatro números finales tenemos una reunión con Namor (para mi lo mejor del volumen), un principe submarino mucho más maduro y muy diferente al que estamos acostumbrados, el principio de una de las historias de amor más bellas y sinceras que han pasado por un tebeo en mucho tiempo y un curioso encuentro con un Hombre de Hierro, cuya amistad se convertiría en leyenda. Una pena que ya no volvamos a tener más. 


Los Vengadores: La Cruzada de los Niños 7 de Allan Heinberg y Jimmy Cheung (Avengers The Children Crusade 6 USA) 

Número a número, Heinberg demuestra como se debe hacer un tebeo Marvel. Este quizás es el número más completo y apasionante de lo que llevamos de miniserie, porque resuelve el conflicto de Vengadores Desunidos, el de los hijos de Wanda, la recuperación de la memoria de la misma y sobre todo el tema de la desaparición de la raza mutante en Dinastía de M. No solo eso, tenemos aparición estelar de Factor X y en las páginas finales la llegada de la Patrulla X, que no se alegran de la vuelta de la Bruja que acabó con su raza. Todo esto en tan solo 22 páginas maravillosamente ilustradas por Jimmy Cheung. Actualmente el mejor tebeo de Marvel junto con el Spiderman de Dan Slott. 


Los 4 Fantásticos 51 de Jonathan Hickman, Greg Tocchini y Steve Epting (FF 7 y 8 USA) 

Número doble donde destaca la nueva Fundación Futuro, Rayo Negro y Susan Richards como verdadera mujer de armas tomar que cada vez está más cansada de los asuntos de Reed. El único pero que se le puede reprochar a Hickman es el excesivo alargamiento y superposición de tramas, que parece no tienen fin ni punto final en algunas ocasiones. Los artistas Greg Tocchini y Steve Epting hacen un buen trabajo, pero el primero dista mucho de la calidad exhibida en The Last Days of American Crime junto al guionista Rick Remender. 


SHIELD 6 de Jonathan Hickman y Dustin Weaver (Shield 6 USA) 

Finaliza el primer volumen de la colección más original y llena de conceptos apasionantes del universo Marvel actual. La prehistoria de este es utilizado por Hickman para inundarla de misterios, relevaciones y personajes salidos de nuestro mundo real pero de una manera nunca vista. El único pero, que es tal el torrente de ideas de Hickman, que muchas veces el lector se pierde en la gran cantidad de datos que el guionista plantea. Sobre todo, porque esta serie se merecería un formato tomo, para leer la historia de un tirón, y no una grapa de 22 páginas bimestrales que provoca el olvido de muchos datos imprescindibles para disfrutarla como se merece. Habrá que leerla de un tirón para poder dar un juicio final. 


El Poderoso Thor 11 de Matt Fraction y Olivier Coipel (The Mighty Thor vol. 4, 4 USA) 

Al fin Fraction levanta el vuelo y nos entrega un número a la altura de lo que esperábamos. Puro ritmo, acción y emoción en una batalla que nos lleva desde la ciudad de Broxton a Asgard hasta el espacio y Marte, donde Odín, Thor, Galactus y Estela Plateada luchan a muerte en un combate que desde ya entra en el panteón de momentos más épicos de la historia Marvel. Y el dibujo del gran Olivier Coipiel no hace más que realzarlo. 




9 de febrero de 2012

Capitán América 13, Thor 10 y Los Vengadores: La Cruzada de los Niños 6


Capitán América 13 de Ed Brubaker, Jackson Guice y Chris Samnee (Captain America 619 y backups 617-619 USA) 

Aquí acaba Gulag y una etapa más se cierra en el largo periplo de Ed Brubaker en el Capitán América. Esta saga ha demostrado varias cosas: que Brubaker es un as para la retrocontinuidad, que no hay personajes sobreexplotados sino torpes autores, que Sharon Carter y la Viuda Negra y Steve Rogers y Nick Furia se merecen sendas colecciones para ellos y que Chris Samnee es un dibujante como la copa de un pino. Aviso importante: No os perdáis el Miedo Encarnado de este mes si queréis saber más sobre Bucky Barnes y no os perdáis el próximo número del Capitán América, que estrena nueva colección, nuevo status quo y nuevo dibujante, Steve McNiven (Civil War). Eso si, antes leed el Miedo Encarnado mencionado. 


El Poderoso Thor 10 de Matt Fraction y Olivier Coipel (The Mighty Thor v4, 3 USA) 

Al fin un número del Thor de Fraction que puedo considerar redondo. Desde el enfrentamiento de Thor y Estela Plateada con llegada de Odín incluida, la travesura del pequeño Loki con la Syf más bellamente dibujada de la historia del personaje, su relación con Thor o la jocosa reacción de Volstagg ante las creencias religiosas de los cristianos fanáticos de Broxton, todo es perfecto, todo está en su lugar. Y para redondearlo todo, el maravilloso arte de Coipel. 


Los Vengadores: La Cruzada de los Niños 6 de Allan Heinberg y Jimmy Cheung (Avengers: The Children’s Crusade 5 USA) 

Tras el breve interludio que fue el número especial del mes pasado, Allan Heinberg demuestra de nuevo como se hace un comic-book de 22 páginas, repleto de acción, emoción e intriga. Muerte contra Magneto y fabulosas splash pages de Jimmy Cheung en la primera mitad del ejemplar, para pasar en la segunda parte a jugar con lo ocurrido en el comienzo de Vengadores Desunidos de Bendis de manera harto brillante. El final del número lo cambia todo, tanto para los mutantes como para Los Vengadores. Un número de 10.

26 de enero de 2012

Miedo Encarnado 2, Iron Man 12, Thor 9 y Capitán América 12


Miedo Encarnado 2 de Matt Fraction y Stuart Inmonen (Fear Itself 2 USA) 

Mis expectativas ante este nuevo evento anual de Marvel eran escasas, sobre todo a las malas críticas y el recibimiento que tuvo al otro lado del Atlántico. Todo puede ser debido a que en los últimos años nos hemos acostumbrado a los trabajos de Millar y sobre todo Bendis, donde cada evento prometía y en cierta parte cumplía el dicho de que el universo Marvel no volvería a ser el mismo. Y Miedo Encarnado juega en otra liga. Una liga donde lo importante es la diversión y la pura acción como objetivo final. Este segundo número es buena prueba de ello. Muchos personajes de la factoría, escenas cortas pero intensas para demostrar lo bien cohesionado que está el mundo Marvel y pequeñas joyas como ese enfrentamiento entre Thor y Odín en las primeras páginas del tebeo, el picnic fallido de Bruce Banner y Betty o el ataque orquestado y brutal de las páginas finales. Un tebeo divertido con regusto a saga de los años 80. Y solo por el excelente trabajo de Stuart Inmonen merecería la pena. 


El Invencible Iron Man 12 de Matt Fraction, Stuart Inmonen y Howard Chaykin ( Invincible Iron Man 503 USA) 

Apunte importante. Si pensáis comprar este ejemplar por pertenecer a la saga Miedo Encarnado, no lo hagáis. Su relación con el evento es completamente tangencial y se circunscribe a las últimas tres páginas del tebeo. Porque este número termina con la corta historia del Doctor Octopus y que nos cuenta el resentimiento desde que eran jóvenes entre este y Tony Stark. El final del enfrentamiento es original pero algo anticlimático, a lo que no ayuda el pobre trabajo artístico de Larroca. Más interesante es la historia de complemento llamada “Como Conocí a Vuestra Madre” en clara alusión a la genial comedia televisiva y que tiene como invitado especial al veterano y actualmente prolífico Howard Chaykin. 


El Poderoso Thor 9 de Matt Fraction y Olivier Coipel (The Mighty Thor 2 USA) 

Fraction empieza a pillarle el punto al personaje de Thor y su mundo, aunque la trama se desarrolle con excesiva lentitud. Eso no quiere decir que el tebeo aburra ni muchísimo menos, sino que deseas que las cosas arranquen de una vez. Aunque es posible que Fraction necesite situar el contexto de sus historias como ya hiciera en su etapa en la Patrulla X. Lo bueno, que mientras tanto podemos disfrutar de un Olivier Coipel más inspirado que nunca, que da todo lo que se espera de él y más. Muchas ganas de leer el próximo ejemplar de la colección, donde tendremos una presumiblemente épica batalla entre Thor y Estela Plateada y la llegada de Galactus, esto último razón suficiente para comprar cualquier cómic. 


Capitán América 12 de Ed Brubaker, Jackson Guice, Mike Deodato y Chris Samnee(Captain America 617 y 618 USA) 

Tras el parón que fueron los dos anteriores números de la colección en cuanto a la trama principal, volvemos a la saga carcelaria de Bucky Barnes. Una historia donde Brubaker juega con todos los tópicos carcelarios para subvertirlos y poner a Bucky contra las cuerdas. Pero lo mejor se encuentra en sus historias de complemento, protagonizadas por Sharon Carter y la Viuda Negra (Brubaker se debería plantear crear una serie regular para las dos) donde ambas espías intentan demostrar la inocencia de su aliado, amigo y amante. Y si Jackson Guice se luce y sorprende con su trabajo artístico en la historia de Bucky, Mike Deodato y Chris Samnee lo bordan en el complemento de las dos espías.

5 de agosto de 2011

Thor el Poderoso Vengador de Roger Langridge y Chris Samnee. Reseñas comiqueras de actualidad


Thor el Poderoso Vengador de Roger Langridge y Chris Samnee (Thor The Mighty Avenger 1 al 4 USA).

Si podemos hablar de una verdadera sorpresa dentro de las novedades que ha ofrecido el último año Marvel Comics dentro de su línea editorial es esta nueva colección del dios del trueno. Porque es sorprendente que a partir de una línea editorial infantil como es el sello Marvel Impact, salga el mejor tebeo de Thor de los últimos años, en una colección que puede recordar la sorpresa que fue la colección Batman Adventures publicada por DC Comics a partir de 1992 y que habiendo surgido de la ya clásica y excelente serie animada de Bruce Timm y Paul Dini, se convirtió en el mejor tebeo de Batman de los años 90. Y este Thor, con solo cuatro números leídos, va por el mismo camino.

Los artífices de su éxito son su equipo creativo. En primer lugar su guionista, Roger Langridge, que curtido y famoso en la escena independiente con su cómic "El Payaso Fred" y que en su primer trabajo para Marvel Comics, demuestra un cariño, conocimiento y respeto por el personaje y su entorno, que ya le gustaría a más de una estrella del mainstream contemporáneo. Y en segundo lugar, pero no por ello menos importante, el dibujante Chris Samnee, que ya destacó en una miniserie surgida del evento Asedio, llamada "Asedio:Infiltrados", donde su trabajo gráfico de corte limpio, clásico, pero extremadamente ágil y expresivo, sobre todo en los gestos y rasgos característicos de los personajes, dotan a sus trabajos de un regusto a cine animado, que le va como anillo al dedo a esta nueva aproximación a Thor.

Porque esta colección de Thor está fuera de la continuidad normal, algo que no puede alegrarme más, ya que Langridge puede utilizar y comenzar de cero con todos los elementos del universo Marvel a su disposición, para contar lo que el quiera, sin necesidad de estar preocupado por impertinentes crossovers y eventos anuales. Por lo tanto, Langridge cuenta desde sus orígenes, las aventuras y desventuras de un joven Thor exiliado por su padre Odín y que como rezaba el título de la famosa novela de Robert Heinlein, es un extraño en tierra extraña, donde su relación con una Jane Foster que pasa de ser enfermera a directora de museo arqueológico, da los mejores momentos del tebeo.


Porque por primera vez Jane Foster es un personaje femenino con entidad, no ese florero que ha sido durante toda la historia comiquera de Thor, e incluso en el reciente filme del personaje, donde no pasa de ser una mera cara bonita para darle un interés amoroso al personaje que de lejos es lo peor de un excelente largometraje, interpretado con poca convicción por una por otra parte casi siempre excepcional actriz como es Natalie Portman.


Aquí Jane Foster es junto al protagonista del título la protagonista del título. Su relación con Thor es tierna y romántica, convirtiéndose en la trama principal de la colección, deseando ver como continúa su relación de amistad y se va convirtiendo poco a poco en algo más. Pero esto es un tebeo de superhéroes, y por supuesto hay villanos, como Mr Hyde, némesis de los  dos primeros números de la colección. En el tercer capítulo tenemos la primera aparición del pérfido Loki, el primer enfrentamiento de Thor con los Gigantes de Hielo, aunque sean producto de una alucinación y los dos primeros invitados estrella del universo Marvel, Hank Pym y Janet Van Dyne, o lo que es lo mismo, El Hombre Hormiga original y La Avispa, luciendo sus trajes más deliciosamente retros.


Y el cuarto número nos ofrece una reunión de amigos, con la presentación en sociedad de los Tres Guerreros, Volstagg, Fandral y Hogun, que tienen una noche de juerga, donde el humor se mezcla con la divertida aparición y enfrentamiento de los asgardianos con otro nuevo invitado especial, Brian Braddock, El Capitán Britania.


Nada más que decir, solo que es un excelente tebeo que espero no pase desapercibido entre la avalancha de novedades mensuales y no sea confundido por el aficionado, creyendo que es un producto infantil de bajo calibre aprovechando el tirón del reciente estreno de la película de Kenneth Branagh.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...