20 de abril de 2017

Kill or be Killed de Brubaker y Philips: Eisner, Bronson y nihilismo contemporáneo






























El duo formado por Ed Brubaker y Sean Philips tienen unas señas de identidad muy claras para todos aquellos que hemos disfrutado de obras tan excelentes como Sleeper, Criminal, Fatale y en menor medida Incognito o The Fade Out. El noir, los perdedores, las mujeres fatales y el gusto por los géneros menores y la literatura y el cine exploitation han dado a los lectores del siglo XXI unos trabajos que en líneas generales solo pueden calificarse de sobresalientes.



Por eso siempre es bienvenida una obra de dos autores como Brubaker y Philips, porque los lectores sabemos que mínimo tendremos un tebeo notable y que merece la pena, y en el mejor de los casos un tebeo brillante. Su nuevo trabajo, Kill or be Killed, tras un primer volumen recopilatorio que aúna los cuatro primeros ejemplares de su nuevo trabajo para Image Comics, da como resultado un tebeo notable que promete, pero que por el momento no sorprende como trabajos anteriores como Fatale o Sleeper.



Nuestro protagonista es Dylan, un clásico perdedor made in Brubaker que lleva una vida mediocre, lleno de complejos y resentimientos en la Nueva York actual. Una decisión que casi le hace perder la vida le convierte en un vigilante sangriento a la Charles Bronson que vive dos realidades que pueden ser ciertas o producto de la mente escindida de nuestro protagonista.



Brubaker mezcla con acierto -de la mano de un Sean Philips que ha alcanzado por el momento el climax de su habilidad artística y su compenetración con Brubaker- la suciedad y la oscuridad de una Nueva York actual barnizada con el ambiente de los peligrosos años 70 con el slice of life nihilista propio de un Daniel Clowes, más el coqueteo con elementos sobrenaturales propios de una novela pulp "under the counter" que ya trasladó con brillantez en obras como Fatale.



Philips plasma el guión de Brubaker con páginas que entremezclan con acierto el estilo clásico del dibujante con ilustraciones a toda página y textos de apoyo de novela ilustrada que traen al recuerdo el trabajo de Will Eisner en su trilogía de Nueva York sin que el contraste entre ambos estilos choque al lector.



Por lo tanto, tenemos un primer volumen escrito con pericia e ilustrado con acierto por ambos autores, que quizás no sorprenda y deje con la boca abierta como los primeros trabajos con los que nos deleitaron en la primera década del siglo XXI, pero que invita al lector a seguir desentrañando el misterio planteado por ambos artistas en futuros volúmenes de la nueva obra de uno de los equipos artísticos más estables y redondos del cómic contemporáneo.

15 de abril de 2017

Hellblazer de Peter Milligan 1(de 3). Arranca la última etapa del personaje bajo el sello Vertigo
























Tras una fabulosa etapa guionizada por Mike Carey y dos cortas etapas de la mano de la guionista Denise Mina y el guionista Andy Diggle, el ocultista más carismático del noveno arte arrancaba su final del camino de la mano de uno de los guionistas artífices del nacimiento de la línea Vertigo de DC Comics, Peter Milligan.



Peter Milligan, autor de tebeos tan revolucionarios y visionarios como Shade el Hombre Cambiante o X-Tatix para Marvel Comics, quizá no ha tenido el prestigio de coetáneos suyos como Grant Morrison o Neil Gaiman, porque Milligan ha trabajado en encargos para las dos grandes de irregular resultado y escasa pasión que han devaluado su nombre.



Pero siendo quien era y la importancia que ha tenido en el desarrollo del cómic adulto de la industria americana, era imprescindible que pusiera su talento en manos de John Constantine, el personaje por el que han pasado la gran parte de autores ingleses de la época y algunos talentos mayores del americano.



El reto de Milligan, que se encargó de las historias del personaje tras 250 ejemplares a sus espaldas, era ser capaz de aportar una visión y un tono diferente a lo realizado por autores del talento de Garth Ennis, Paul Jenkins, Brian Azzarello o Mike Carey, donde cada uno de ellos aportó matices diferentes a un personaje muy agradecido.



Milligan, de la mano del dibujante Giusseppe Camuncoli, arranca su etapa con un Constantine quizá más amoral que nunca con una historia en tres partes titulada "Costra" que nos presenta a Pheebs, el nuevo interés amoroso de Constantine, del que duda si realmente le gusta o la necesita para intentar llevar una vida normal. Esta primera historia en un primer momento quizás no aporta nada nuevo al personaje y a su entorno, pero una vez leídos los siguientes ejemplares, se demuestra como un excelente prólogo para lo que está por venir.



Y tras un interludio en dos partes dibujado por Goran Sudzuka, que trae de vuelta a través de la peste que asoló a Europa, temas como la culpa y el abuso infantil, da paso a Enganchado, una fascinante historia donde los acontecimientos y relaciones planteados en Costra, explotan de manera brillante y trágica entregando una de las historias más atractivas de la historia del personaje, de manera breve, concisa y certera para finalizar este primera parte de las aventuras de Constantine de la mano de Milligan con un epílogo en dos partes dibujado con acierto por Simon Bisley, que cierra tramas pendientes, abre otras y sobre todo deja un futuro interesante y peligroso para nuestro canalla favorito.



El volumen lo cierra una novela gráfica aparecida bajo el sello Vertigo Noir, llamada Entradas Oscuras, guionizada por el novelista Ian Rankin y dibujada por Werther Dell'Edera. El planteamiento, prometedor, parece un episodio de Black Mirror salido de la mente de Charlie Brooker, donde se da una vuelta de tuerca muy negra a los reality shows que han inundado nuestras aparatos de televisión caseros, que se lee con intensidad, sobre todo en su primer acto. A partir de la gran revelación, el tebeo peca de previsibilidad y de no saber sacar partido a una premisa que podría haber dado mucho más juego si hubiera ido por derroteros más inteligentes, pero que se deja leer con agrado.

13 de abril de 2017

Inhumanos Vs. Patrulla-X: Mes 1. Un arranque por encima de mis expectativas































Entre el uso y abuso de eventos editoriales que de un tiempo a esta parte Marvel ha inundado las estanterías y mi animadversión ya conocida hacia la nueva encarnación de Los Inhumanos que Marvel nos ha metido con calzador, entenderéis que mi interés hacia la supuesta confrontación final entre Inhumanos e Hijos del Átomo me daba bastante pereza.



Y el primer ejemplar arranca de nuevo con sobreexposición y redundancia por parte de ambas razas de las razones de cada una de ella para esa calma chicha con la que llevamos demasiado tiempo. Lo bueno, que a la mitad de un primer ejemplar de doble duración, Lemire y Soule, los guionistas artífices de este evento pisan el acelerador y nos deleitan al aficionado al comienzo de una confrontación que se debería haber resuelto hace tiempo.



La segunda mitad del comic-book ofrece al aficionado una interesante primera ronda de enfrentamientos, con un uso inteligente de las habilidades de los contrincantes de ambos bandos y escenas que traen de vuelta la ilusión por un conflicto que si no se estropea y se enfanga en próximos episodios, puede devolver lustre a unas franquicias muy desgastadas.



En cuanto a los dos tie-ins de este primer mes, centrados en las series de La Extraordinaria Patrulla X e Imposibles X-Men, decir que sirven bien su función, el primero centrado en explicar los motivos por los que Tormenta toma una decisión muy diferente a lo que nos tiene acostumbrados y el segundo, con una correcta expansión de uno de los combates meramente sugerido en el primer ejemplar de la serie principal.



En definitiva, un evento que quizás arranque mejor de lo esperado debido a las bajas expectativas puestas en él, con un buen trabajo de Lemire y Soule aderezado por uno de los mejores trabajos artísticos de los últimos tiempos del irregular Leinil Yu.

11 de abril de 2017

Snotgirl de Bryan Lee O'Malley y Leslie Hung: Tragicomedia satírica de la superficialidad contemporánea


 Bryan Lee O'Malley es uno de esos autores que convierte en acontecimiento cada obra que publica tras romper todos los moldes con su fundamental Scott Pilgrim, un tebeo hijo de sus tiempos que sabía aunar con absoluta destreza el "angst" adolescente con una inteligente aproximación a todo aquello que removía e influía -ya fueran cómics, cine, videojuegos, música o anime-, a varias generaciones de aficionados.



Y tras Seconds, su última novela gráfica, el autor canadiense, afincado actualmente en California, decidió como siguiente paso de una carrera sin mácula, aterrizar en Image Comics, la editorial actual por excelencia del cómic americano más rompedor y de calidad. La única diferencia, que O'Malley solo se encargaría de los guiones, dejando el apartado artístico en manos de la dibujante Leslie Hung.



El resultado es tan bueno por parte de Leslie Hung -una dibujante con un estilo moderno, fresco y que sabe aunar todo lo bueno del trazo de O'Malley sin convertirse en un clon del autor- que en cuanto has leído el primer y modélico número 1, te olvidas de que O'Malley no dibuja y te adentras en la divertida, mordaz y a veces terrorífica historia que ambos autores plantean.



La protagonista de nuestra historia es Snotgirl, la "Chica Moco" en la traducción, una blogger de moda superficial y acomplejada que se ha creado un personaje en apariencia invulnerable, que esconde tras de ella un mundo de complejos e inseguridades cuya vida da un vuelco tras un trágico suceso que cambiará, o no, su vida.



El tebeo tras su apariencia superficial e intrascendente, al igual que su anti-heroína- esconde en su interior un compendio de personajes y situaciones tan risibles como patéticas y que poco a poco comienza a atrapar tanto al lector como a su protagonista en una telaraña de envidias y múltiples realidades que asemeja un título en apariencia blanco con obras cinematográficas tan interesantes e irreverentes como Showgirls, Perfect Blue o Cisne Negro.



El primer volumen que ha recopilado Image Comics, contiene los cinco primeros ejemplares publicados en grapa. El resultado, un tebeo adictivo, divertido e inteligente, crítica feroz de la superficialidad más absoluta que han traído las redes sociales y sus protagonistas, esos Influencers que necesitan la atención constante para sobrellevar su patética existencia y que no puedes dejar de leer hasta que culminas un primer volumen sublime que deja con muchas ganas de que se publique cuanto antes su segundo volumen. En definitiva, una de mis series favoritas de la actualidad desde el minuto uno.





9 de abril de 2017

Viuda Negra: La más buscada de S.H.I.E.L.D. de Mark Waid y Chris Samnee: Sólida argumentalmente, brillante narrativamente






















De un tiempo a esta parte, parece estar de moda criticar todo lo que sale de la casa de las ideas, tras pasar unos cuantos años criticando todo lo que hacía DC Comics. Y como ahora los halagos son para la casa de Batman, Superman y Cía., hay que atacar todo lo que sale del hogar de las creaciones de Lee y Kirby, pareciendo que las dos grandes no pueden hacer tebeos buenos a la vez.



Y si, es cierto que Marvel está cometiendo algunos errores de peso en los últimos tiempos, pero eso no quita para que siga entregando muy buenos tebeos, porque si nos remontamos a estos últimos años y olvidándonos de las series centrales plagadas de eventos periódicos casi diarios, tenemos una gran cantidad de buenos tebeos que serán alabados por generaciones futuras como el Ojo de Halcón de Fraction y Aja, la Hulka de Soule y Pulido, Ms. Marvel de Wilson, los Jóvenes Vengadores de Gillen y McElvie, Doctor Extraño y Thor de Jason Aaron, La Visión de King y Walta o el Daredevil de Waid y Samnee.



Este último es el más destacado porque no solo demostró que era posible una fusión de clasicismo y modernidad en la Marvel actual, que la estética y el tono ligero podían convivir para entregar al aficionado un tebeo, como dirían los americanos "for the ages", sino que fue la unión de una pareja artística perfectamente en sincronía que también nos entregaría un delicioso relato de la creación del trístemente fallecido Dave Stevens, Rocketeer y el tebeo que nos ocupa, la nueva etapa de la Viuda Negra, tras la estimable etapa de Edmonson y Noto.



Y Waid y Samnee no decepcionan, entregando un primer arco argumental de seis ejemplares, que comienza "in media res" con un primer ejemplar que no da respiro al lector y a nuestra protagonista, en 20 páginas repletas de piruetas narrativas, momentos icónicos e imparable acción, con un Samnee en estado de gracia.



Porque si Samnee nos había deleitado y dejado con la boca abierta en anteriores trabajos, aquí da su do de pecho, en un trabajo que aúna elementos narrativos propios del Steranko de Nick Furia y el trazo y la composición elegante de Alex Toth y sus maravillosos claroscuros que fusiona el ambiente de un tebeo de espías de la guerra fría, con el colorido y el sentido del espectáculo del mejor tebeo Marvel.



Waid y Samnee, que aquí se convierte en co-guionista demostrando la sincronía de uno de los mejores equipos creativos del cómic actual, entregan una historia que salta del presente al pasado y de localización en localización a ritmo vertiginoso, donde las páginas son devoradas con premura pero con la pena de querer quedarte ensimismado en cada página, en cada viñeta, deseando que el tebeo no acabara nunca en una historia que partiendo de la base del espía injustamente acusado de traición, da varios vuelcos a lo largo de sus frenéticos seis primeros ejemplares, donde las convenciones del género son utilizadas por Waid y Samnee para sorprender a sus lectores en una historia que sabe no solo sacar partido a la historia pasada de la espía más famosa del universo Marvel, sino a la historia pasada de la editorial.

7 de abril de 2017

Superman Reborn de Tomasi, Gleason, Jurgens y Manhke. El Hijo de Krypton renace a lo grande


























Desde el pistoletazo de DC Rebirth en Junio del año pasado, hemos sido testigos de como la longeva editorial ha intentado reconducir una linea editorial fallida en líneas generales, con títulos de calidad en algunos momentos, pero errónea en su tono. Este Rebirth en el escaso tiempo que lleva en las librerías les ha servido, también en líneas generales, en devolver el lustre sin perder de vista las nuevas tendencias y traer de vuelta lo que hizo grande a sus personajes.



Y el personaje que mejor parado ha salido de esta supuesta vuelta a los buenos viejos tiempos ha sido Superman, sobre todo por el trabajo de Peter Tomasi y Patrick Gleason en la serie Superman, donde han conseguido devolver la esencia y el "sense of wonder" que había perdido el personaje en las últimas décadas y que había tocado fondo con esa versión excesivamente sombría y escasamente humana de Los Nuevos 52.



Y es que el personaje ha sufrido tsunamis editoriales desafortunados en los últimos tiempos. Creyendo erróneamente que el personaje necesitaba opacarse y asemejarse al Hombre Murciélago, DC Comics desprendió al personaje de todos sus elementos reconocibles y con ello el personaje perdió el apoyo de sus lectores.

Ahora, Gleason y Tomasi junto al veterano Dan Jurgens, guionista del otro título del hijo de Krypton, Action Comics, nos entregan un crossover en cuatro partes y limitado al mes de Marzo y llamado Renacimiento, donde todos los misterios del último año dentro de las dos series principales del personaje, más el misterio de Watchmen, comienza a tomar forma.



Y sin desvelar demasiado, ya que las revelaciones son sorprendentes, inteligentes y muy interesantes, y no quiero estropearlas a aquellos que no han tenido la oportunidad de leerlo, decir que la saga es un tebeo modélico tanto para el género superheróico como sobre todo para el personaje, que recupera su esencia, su importancia y su lustre, sabiendo asimilar e integrar los casi 80 años de historia del personaje en un ejercicio que sobrevuela la realidad y la metaficción, casi un Animal Man Morrisoniano para no iniciados.



Así que si estás disfrutando la etapa de Tomasi y Gleason, quieres saber que ocurrió realmente con el Superman de Los Nuevos 52, descubrir el misterio de porqué tenemos entre nosotros a Superman, Lois y Jon de la Tierra previa a Flashpoint y quieres saber más del misterioso Mr. Oz y su relación con la chapa del Smiley descubierta por Batman y Flash en el especial Rebirth de Geoff Johns con que arrancó esta por el momento memorable etapa y comenzar a vislumbrar las implicaciones del universo Watchmen en la nueva continuidad DC, este es tu tebeo, que demuestra que todavía es posible desarrollar y entregar a los lectores un tebeo de superhéroes que aúne tradición y modernidad sin dilapidar tanto los aciertos como los errores del pasado.

3 de abril de 2017

Gotham Academy Second Semester: Segunda temporada para uno de los mejores y menos reconocidos tebeos de la actualidad


































Previamente al resurgimiento de DC Comics bajo el nombre de DC Rebirth, que estamos disfrutando en la actualidad, DC Comics estaba bajo el paraguas de Los Nuevos 52, una época que puede que sea recordada como una de las peores de la historia de la editorial. Pero aunque el conjunto fue equivocado, salieron buenos tebeos de aquella propuesta.





Concretamente dos de ellos aparecieron en Octubre de 2014, realizados por la pareja de guionistas formado por Brendan Fletcher y Becky Cloonan, Batgirl y Gotham Academy. La primera de ellas fue un éxito rotundo, pero la segunda se ha convertido en un pequeño título de culto que lamentablemente no está teniendo la repercusión y el aplauso unánime que se merece.

La ocasión para alabar las virtudes de la obra se refuerza porque DC en su Rebirth ha decidido seguir apostando por un segundo volumen del tebeo, subtitulado Second Semester tras un excelente primer volumen formado por 18 ejemplares y un Annual que enlaza ambos volúmenes.



El éxito de la propuesta se encuentra en su fusión de géneros e influencias, que van desde Harry Potter a El Club de los Cinco de Enyd Blyton, pasando por el terror de Junji Ito, además de adentrarse en la historia oculta de Gotham, de sus familias, en especial los Cobblepot y sobre todo los Arkham.

Nuestra protagonista es Olive, una adolescente que oculta un oscuro pasado conocido por el Caballero Oscuro y que entra en una institución escolar junto a un genial reparto de compañeros y secundarios donde lo extraño y lo mundano se dan la mano de una manera completamente orgánica y fluida.



Porque en Gotham Academy es tan importante las relaciones de los personajes y sus interacciones, tanto entre ellos como entre sus profesores, como los sobrenaturales acontecimientos que les rodean, donde Olive y su mejor amiga Maps, reúnen a un peculiar elenco de personajes que se asemeja en muchos aspectos a lo mejor de Blyton o la pandilla de Scooby Doo.

Ese acercamiento al cartoon lo aporta Adam Archer, su dibujante, que le da un aura de serie de animación de los sábados por la mañana al tebeo donde lo naive se da lo mano con lo macabro gracias a un estilo brillante y espectacular.



La historia de este segundo volumen no se entiende sin haber leído el primero, porque sus guionistas saben ir dosificando la trama y su información de manera harto inteligente, dándonos pinceladas del pasado tanto de Olive como de la escuela y aquello que oculta sus largos corredores y sus pasadizos subterráneos, haciendo partícipe al lector de los descubrimientos de la pandilla, casi como si fueras uno de ellos.



Así que os recomiendo que no os perdáis Gotham Academy. Un tebeo diferente a todo lo que publica DC en la actualidad, con personalidad propia aunque pertenezca al universo Batmaniano. Un tebeo que se lee con agrado, magníficamente escrito y dibujado, nada pretencioso y que el paso del tiempo lo situará dentro de la categoría de obra de culto. Y si no, tiempo al tiempo. 

30 de marzo de 2017

Ghost in the Shell: Impresionante visualmente, conceptualmente irregular






















En 1995, los aficionados al anime fuimos testigos de uno de los grandes hitos del medio, Ghost in the Shell, adaptación del manga de Masamune Shirow, de la mano de Mamoru Oshii y que sorprendió tanto a los aficionados a la animación oriental como a los seguidores del cyberpunk de William Gibson y su Neuromante, ya que Ghost in the Shell fue la primera película que supo trasladar los conceptos y la estética de Gibson a la pantalla.



Ghost in the Shell fue un hito tanto por su puesta en escena y unas escenas de acción que quitaban el hipo, como por su discurso sobre la realidad y lo que nos hace humanos, ha influido en la ciencia ficción a partir de entonces, por ejemplo en la archifamosa Matrix.



10 años después, Oshii volvió al universo de Ghost in the Shell con su secuela, Innocence, donde el protagonismo de la teniente Motoko Kusanagi era cedido a Batou, su compañero de andanzas en la película original, aunque la presencia de la Mayor Kusanagi sobrevolaba una secuela muy diferente en forma y fondo a la original y donde los conceptos filosóficos preponderaban sobre la acción.



Y llegamos al 2017, con una adaptación en imagen real que ha estado rodeada de polémica por un casting occidental que ha provocado las iras de los aficionados a la obra original y que tiene que demostrar que es algo más que una traslación estilísticamente milimétrica pero vacía de contenido de la obra original.



Una vez vista, el resultado es correcto sin aspavientos. Visualmente es impactante y elegante y Scarlett Johansson funciona como la Mayor, al igual que el resto del reparto. La historia es en líneas generales el anime original con visos sobre todo estéticos de su secuela Innocence. El problema, que se queda en tierra de nadie, ya que no es la película de acción que puede esperar el público de multisala y que convierte películas en taquillazos y su ritmo pausado puede adormecer a las hordas de centro comercial y por otra parte, pasa de puntillas por los conceptos filosóficos que inundan la obra original, convirtiendo una historia que se fundamenta en lo que es la realidad y lo que nos hace humanos, en una historia de secuestro y robo de identidad, con su consiguiente venganza que funciona a medio gas y que se convierte en algo más tópico, menos profundo y con menos matices.



En resumen, una película que es una golosina visual, que adapta y occidentaliza una obra profundamente oriental, diferente a lo que se espera de una gran superproducción, que se queda entre dos mundos, y que pasa por la temática cyberpunk más de manera visual que conceptual,  pero que no es el desastre que todo el mundo anticipaba sino una nueva intentona de adaptar una obra japonesa, su lenguaje y su forma y fondo a unas audiencias occidentales que recibirán de manera algo fría un trabajo estimable pero que se queda por debajo de lo que podría haber sido.

28 de marzo de 2017

Supersons, Batwoman y JLA: DC Rebirth amplia su oferta de títulos para 2017








































Tras un 2016 que ha sido un verdadero renacimiento para la longeva editorial, la casa que vio nacer a Superman y Batman, aumenta su oferta editorial con tres nuevos títulos que comienzan su andadura, provenientes tanto de eventos editoriales de desigual fortuna artística y comercial, pero que todos han sido importantes para el devenir de los primeros siete meses de este nuevo arranque de una editorial que afronta el 2017 con la misma energía y fuerza con la que terminó el 2016.



Supersons.
De los tres nuevos títulos que han aparecido en los pasados meses, destaca sobremanera este Supersons que reúne a la mejor pareja formada del universo DC actual, Jonathan Kent, hijo de Superman y Lois Lane, alias Superboy y Damian Wayne, hijo de Batman y su amada/odiada Thalia al Ghul, creado por el sinpar Grant Morrison en su nunca suficientemente laureada etapa al frente del Caballero Oscuro y reforzado por el trabajo de Peter Tomasi en su etapa al frente del título Batman y Robin.



No es casual que la reunión de ambos personajes se diera en las páginas de la actual serie de Superman, realizada por el equipo creativo de Peter Tomasi y Patrick Gleason, que han conseguido el mejor título de Superman en mucho tiempo y que demuestra lo que ya decía de su anterior trabajo juntos, la mencionada etapa al frente de Batman y Robin, que es que son la pareja creativa que mejor entiende como devolver la grandeza a la editorial, con una fusión perfecta de tradición, modernidad y respeto por el trabajo previo. Ahora, Tomasi se reúne de nuevo con Jorge Jiménez, dibujante de algunos de los mejores números de la actual etapa de Superman, para entregarnos por el momento dos ejemplares que equilibra a la perfección todo lo que nos gusta a los aficionados a los buenos tebeos de superhéroes: un guión que acierta tanto en los momentos personales como en los de acción, con un dibujo espectacular, una pareja protagonista carismática y una integración perfecta dentro de lo que es el rico universo de la editorial.



Batwoman.
Kathy Kane vuelve a tener serie regular tras su magnífica reintegración dentro de los mitos de Batman en la imprescindible etapa actual de Detective Comics. Y lo hace con un equipo artístico de auténtico lujo, formado por Marguerite Bennet y James Tynion -actual artífice del éxito de la nueva Detective Comics- y dibujos del maestro Steve Epting.



Y en los dos primeros ejemplares publicados hasta la fecha, el tebeo promete un tebeo de espías con clase y estilo, una protagonista de la que me enamoré desde su creación por parte de Greg Rucka y J.H. Williams en las páginas de Detective Comics hace ya casi 10 años, donde los autores, tras resumir modélicamente el origen de la heroína en 20 páginas, nos adentran en un año perdido de su vida que se nos había escamoteado y que tendrá una importancia fundamental en los acontecimientos que está viviendo nuestra protagonista, consecuencia de los hechos acaecidos en el mediocre crossover batmaniano de reciente publicación llamado "La Noche de los Hombres Monstruo".



Justice League of America.
Lo único que sacamos en claro los que nos leímos el sacacuartos que fue el primer crossover de la nueva Justice League y El Escuadrón Suicida aparecido la pasada navidad, es que Batman iba a montar una nueva Liga de la Justicia con los pies más en la tierra. La propuesta, atractiva de partida lo formaba un equipo sugerente formado por Batman, junto a la reinsertada en sociedad Killer Frost, Lobo, Canario Negro, el nuevo Atom y El Rayo.



Lo que nos entrega el guionista Steve Orlando en los tres primeros ejemplares es un número de arranque modélico pero sin sorpresas de presentación y formación del grupo y dos primeros ejemplares en los que el nuevo grupo se encuentra con su primera amenaza, salida de los tebeos de la Liga de la Justicia Europa y deja vislumbrar que veremos disputas grupales al estilo de la añorada Liga de Giffen y deMatteis, pero sin el humor descacharrante. Ivan Reis, el dibujante principal de la serie, da lo que promete un tebeo de superhéroes blockbuster, pero como pega decir que tras solo dos números nos tenemos que comer a un dibujante de relleno Felipe Watanabe, que por supuesto no le llega ni a la suela de los zapatos al trabajo de Reis.


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