21 de enero de 2017

Toni Erdmann de Maren Ade: Una magnífica e inclasificable película


























Precedida por un sinfín de premios y halagos de la crítica especializada tras su proyección en un sinfín de festivales el pasado año, me siento ayer en la butaca gracias a la amabilidad de Golem Distribución para disfrutar a las 10 de la mañana del pase de prensa en los Cines Golem, sin saber que película me voy a encontrar.



Lo primero que averiguo es que dura casi tres horas. A esas horas de la mañana, la película ya puede ser buena, porque el letargo es fácilmente provocable. Pero comienza la proyección y ya la primera escena llama mi atención y el personaje interpretado con verdadera convicción y carisma por Peter Simonischek es de esos personajes de los que quieres saber más.

Sin mucha explicación pero con un certero uso de la narrativa, la directora Maren Ade nos va explicando quien es esta persona, cómo es y que tipo de vida tiene. Poco después, conocemos a la hija de nuestro protagonista, consultora de una multinacional, interpretada por la actriz Sandra Huller, en un verdadero tour de force interpretativo que va del laconismo al patetismo y de ahí a lo hilarante de manera completamente efectiva y natural.



La película podría resumirse en la difícil relación entre un padre y una hija, pero eso sería simplificar en exceso una obra difícilmente clasificable, que es tan emocionante en unos pasajes como hilarante en otros, tan realista en unos como surrealista en otros. Solo decir que la película te removerá, te hará pensar, te hará reir y te hará llorar.



Crítica y a la vez retrato de muchos de los males de nuestra sociedad actual, muestra sin juzgar, dejando que los espectadores seamos aquellos que decidamos aquello que los personajes nos muestran con total naturalidad, sin trucos de salón, en una obra tan desnuda como descarnada, tan diferente a cualquier película que es difícil compararla con ninguna otra.



El único pero que se le podría poner a la obra es su desmesurado metraje, dos horas y tres cuartos, que aunque en ningún momento se hace larga, quizá no es necesario y habría sido más redonda con un metraje mas ajustado. Pero es un pero muy pequeño para un trabajo diferente y original que bien merece ser paladeado por los amantes del buen cine.

19 de enero de 2017

La La Land de Damien Chazelle: Musical a la antigua usanza con toques de Richard Linklater






















Hace un par de años, Whiplash de Damien Chazelle sorprendió a propios y extraños con una obra basada en un cortometraje del mismo nombre, donde Chazelle demostraba su amor por la música, el jazz especialmente, su enérgica dirección, su endiablado ritmo en el montaje y su excelencia para sacar lo mejor de sus actores. Ahora, el director se embarca con la difícil tarea de recuperar el musical tradicional pero sin caer en el homenaje vacío a tiempos pasados.



Lo primero que llama la atención es la perfecta química entre Ryan Gosling y Emma Stone, con dos personajes en principio estereotípicos, al igual que la situación y el entorno en el que se mueven, pero que Chazelle sabe sacar partido, dotándoles de una humanidad y un carisma digno de elogio.



Si en su primer acto la película es un encadenado de números musicales que homenajean tanto a clásicos como Sombrero de Copa, Cantando Bajo la Lluvia o los números musicales bajo el agua de Esther Williams, la película da un giro en su segundo y tercer acto que recuerda más a su anterior trabajo, Whiplash o historias románticas como In the Mood for Love de Wong Kar Wai o la trilogía que comenzó Richard Linklater con Antes del Amanecer.



Historia de amor realista, de actuaciones sobresalientes, de diálogos brillantes y acerados, tan emocionante en sus pasajes alegres como tristes, la obra deja un poso de emoción y satisfacción en su brillante climax, que demuestra que Chazelle ha sabido salir airoso de su segunda obra y demostrar que el trabajo de este director se ha convertido en un must para todos los amantes del buen cine. Si esta próxima ceremonia de los Oscars, La La Land se lleva todos los premios habidos y por haber, como parece que ocurrirá, no podré estar más de acuerdo.

18 de enero de 2017

Civil War 2: Mes 4. Tie-ins más interesantes que la serie principal























En su cuarto mes de publicación, la secuela de la obra de Millar y Niven llega a su sexto ejemplar, tras la impactante y efectista imagen con la que terminó el episodio pasado, con la visión de Miles Morales acabando con la vida de Steve Rogers.



En la serie principal, Bendis estira de nuevo la historia con 20 páginas entretenidas con diálogos acertados, pero que bien se podría haber explicado en menos páginas. El resultado de este antepenúltimo capítulo, mueve las fichas del juego, humaniza a una excesivamente fanatizada Carol Danvers a lo largo del serial y sitúa como nuevos protagonistas a Miles Morales y Steve Rogers, como piezas fundamentales del tercer acto.



Esto sirve sobre todo a Nick Spencer para saber sacar el mejor partido de un crossover, descubriendo en la serie regular del personaje, que es lo que maquina este nuevo Steve Rogers convertido a través del cubo cósmico en seguidor de Hydra desde su tierna infancia, donde vemos como Rogers ha ido manipulando los acontecimientos de las Civil War a su antojo e insinuando que la muerte de Banner es provocada, al menos indirectamente por Rogers.



Un aplauso también a Gerry Duggan y sus Imposibles Vengadores, que no hacen más que mejorar ejemplar a ejemplar y que aquí aprovecha a este nuevo y mancillado Capitán América para provocar una escisión absoluta en estos Imposibles Vengadores, convirtiéndola en el título Vengador más interesante de la actualidad y si me apuras, de los mutantes.



En definitiva, una saga central que se deja leer pero poco más, donde lo mejor del crossover son el partido que les está sacando autores como Duggan o Spencer.

15 de enero de 2017

All Star Batman de Scott Snyder y John Romita Jr: Miller y Moore lo hicieron mejor






















No conecto con el Batman de Scott Snyder. Y mira que me parece un buen guionista, del que he disfrutado mucho su American Vampire y su primera etapa al frente del Hombre Murciélago en Detective Comics. Pero desde su Batman de los Nuevos 52, un superventas alabado por el público, no consigo conectar con sus historias.



En esta nueva DC, donde los títulos del murciélago han vuelto a quedar reducidos -y yo que me alegro- a sus dos longevas cabeceras, al guionista estrella de DC junto a Geoff Johns le han permitido el lujo de tener su propio título del Caballero Oscuro, donde recoge el testigo del título fallido de Miller y Lee de hace ya una década (como pasa el tiempo) y la estructura de la mítica Legends of The Dark Knight, pero integrada de manera tangencial con la continuidad actual.

La primera historia en cinco partes, titulada "Mi peor enemigo" junto a un John Romita que recupera su talento perdido en los últimos años -aunque dibuja a un Batman tan horrible como su interpretación de Superman- es un nuevo intento de Snyder por "crear" un nuevo clásico dentro de la longeva trayectoria del personaje.



El problema, que de nuevo, como demostró su larga etapa en la serie Batman, sobre todo en "Muerte de la Familia", "Endgame" o sobre todo en "Año Cero", que sus historias son excesivamente ambiciosas y que aunque arrancan con fuerza, pierden fuelle en su desarrollo para finalizar de manera enrevesada, reflejando las carencias de sus artificiosos giros que nunca llevan a un clímax digno.



Y como ya hiciera con el Joker en "Muerte de la Familia" o "Endgame" aquí el villano que quiere redefinir Snyder es a Harvey Dent/Dos Caras. El resultado, reducir a este legendario villano en un trasunto del Silencio de Loeb, intentando profundizar en la psique del personaje y su función de espejo retorcido de Bruce Wayne/Batman que ya consiguió con mucha más eficacia y muchas menos páginas Frank Miller en el primer volumen de su Regreso del Caballero Oscuro o Moore con el Joker en La Broma Asesina.



Más en evidencia queda el trabajo de Snyder cuando tenemos a dos talentosos y mucho más humildes guionistas como King o Tynion en los dos títulos principales de la franquicia. Por lo que el trabajo de Snyder, mucho mejor si controlara su ambición desmesurada, interesa sobre todo gracias a que su categoría de guionista-estrella superventas le sirve para que lo mejor del talento gráfico de la industria americana se una a él, como en esta ocasión Romita Jr. y en la próxima saga Jock, para en un principio redefinir a Mr. Freeze para las nuevas generaciones.



En definitiva, un tebeo que gustará a todos aquellos que consideran la aproximación de Snyder a Batman como una de las intocables y fundamentales. Si como yo, no consigues ver a Bruce/Batman en el personaje que escribe Snyder, esta no es tu colección.

12 de enero de 2017

Batman: I Am Suicide de Tom King y Mikel Janín. Quizás el mejor relato de Batman en mucho tiempo






















Si ayer os comentaba el brillante segundo arco argumental de Detective Comics, hoy le toca el turno al título estrella del Batman actual, el Batman de Tom King. Y si Tom King arrancó con moderación y mesura en la historia "I Am Gotham", para aquellos que le conocíamos de su maravillosa "La Visión" para Marvel Comics, ahora es el momento que el autor pone toda la carne en el asador.



Y si David Finch le acompañaba en el primer arco, en un tebeo que bebía de obras como "Niñatos" de Rick Veitch, pero adaptado al gusto mainstream, aquí le acompaña Mikel Janín, que muy posiblemente entrega su mejor trabajo hasta la fecha, con un estilo limpio pero repleto de detalles, donde la narrativa visual está absolutamente al servicio del acerado guión de King y donde Janín redefine el concepto de splash page, con resultados absolutamente asombrosos.



King da una vuelta de tuerca al Hombre Murciélago y a dos de sus villanos más carismáticos e importantes, Bane y Catwoman, convirtiéndolos, como ya hizo Moore con el Joker y Batman en La Broma Asesina, en espejos distorsionados los unos de los otros, donde King usa magistralmente los textos de apoyo para profundizar en los pensamientos de Batman, Bane y Catwoman y donde los pensamientos de cada uno de ellos podrían ser intercambiables.



Las revelaciones sobre la infancia de Bruce tras la muerte de sus padres y los siniestros y oscuros motivos por los que abraza el manto del murciélago, dejarán en shock al seguidor del personaje, donde King muestra a Wayne como una figura torturada y atormentada hasta el punto del fatalismo, pero sin quitarle un ápice de su presencia y fuerza como icono que es, dándole aún más capas a un personaje sobreexplotado. Lo mismo para Selina Kyle y Bane, saliendo triunfante Selina Kyle, convertida en una retorcida pero triste femme fatale, donde la atracción entre ella y Bruce es más fruto de la desesperación que de la pasión.



En definitiva, un tebeo imprescindible tanto para los seguidores del Caballero Oscuro, como para todo lector que quiera leer un excelente tebeo mainstream, con un equipo creativo en plenas facultades, demostrando que el Batman de King es una de las mejores lecturas que podemos encontrarnos en DC Comics.

11 de enero de 2017

Detective Comics: The Victim Syndicate. Batman se enfrenta a sus daños colaterales






















De las grandes sorpresas que nos ha deparado este Renacimiento del Universo DC, una de las mejores ha sido esta vuelta a la gloria del título más longevo de la editorial, Detective Comics, que de la mano de James Tynion, protegido de Scott Snyder, se ha convertido en el primer título de equipo de la franquicia del murciélago y ha demostrado que Tynion es un autor mucho más modesto y a la vez hábil que el sobrevalorado Snyder.



Tras una primera saga que terminaba en drama, al menos para los personajes de ficción, con la pérdida de uno de sus integrantes y unos números integrados en el crossover de los Monster Men, que habían bajado el listón de la colección, volvemos a la historia principal con "El Sindicato de Víctimas", una saga que continúa y eleva lo ya contado por Tynion.



Con un Batman y su equipo lidiando con la pérdida, el Caballero Oscuro deberá mirar a los ojos a los daños colaterales de su guerra contra el crimen, representado por unas némesis liderado por la primera víctima que se convierte en diseño y fondo en el villano contemporáneo más interesante que ha pasado por las aventuras del Cruzado de la Capa en mucho, pero que mucho tiempo.



Tynion no olvida el desarrollo de personajes y nos entrega de nuevo un estudio de personalidades, en especial Spoiler y Clayface, que convierte a personajes olvidados por otros autores, en estrellas absolutas de la mitología del murciélago.



La guinda del tebeo es el trabajo artístico de tres dibujantes considerados de segunda -Eddy Barrows, Al Barrionuevo y Álvaro Martínez- que entregan páginas espectaculares narrativamente y que hacen sonrojar a muchos supuestos "hot artists", en especial el trabajo de Eddy Barrows, que fusiona la espectacularidad blockbusteriana de un Jason Fabok o Jim Lee, pero con una narrativa heredera de autores como J. H. Williams que ya les gustaría a los anteriormente mencionados.



En definitiva, un tebeo memorable entre los títulos del murciélago que se merece un reconocimiento y unas ventas por encima de las conseguidas. Si eres fan de Gotham City y sus cruzados, esta es tu serie.

10 de enero de 2017

Art Ops de Simon Spurrier y Michael Allred: La psicodelia Morrisoniana y el pop art de Allred se dan la mano





























Cuando ya daba por muerto al sello Vertigo y la migración de los grandes títulos indie-mainstream hacia Image Comics, los últimos meses me han hecho descubrir algunos nuevos títulos que demuestran que el arrojo y la valentía comienzan a apacerer tímidamente en el sello que tantas alegrías nos dio en los años 90.



Si hace un par de meses hablé de las virtudes de Clean Room, obra de Gail Simone, ahora me acerco al primer volumen de Art Ops, un título inclasificable de la mano de Simon Spurrier y Michael Allred. Spurrier es un colaborador de Gerard Way, el cantante compositor de My Chemical Romance que se ha descubierto como un genial guionista -ahí están su Umbrella Academy y su actual Doom Patrol para atestiguarlo- que influido por autores como Morrison o Miligan es quizás el mejor exponente de vanguardismo pop en el mundo del cómic actual.



Spurrier sigue ese camino trazado por Way, entregándonos un tebeo psicodélico, donde las obras de arte tienen vida propia y los Art Ops, unos Minutemen de los lisérgicos 60, deben protegerlos. La desaparición de los mismos, hacen que una nueva generación deba tomar el relevo, pero cambiando los idílicos 60 por el descreimiento de la generación actual.



Spurrier tiene la suerte de contar como pareja gráfica con Michael Allred, famoso creador de Madman y su gusto por el arte pop y el surrealismo aquí es llevado hasta extremos inclasificables, apoyado por un toque más sucio, perfecto para la obra, de la mano de Matt Brundage.



Una vez leído el primer volumen, decir que tiene un arranque excepcional, con sorpresas y vanguardismo a cada página, que quizás se estanque en el nudo tras un fascinante inicio, pero que gracias a su excelente diseño de personajes y el carisma de los protagonistas de esta obra, apetece seguir leyendo que se traen entre manos el duo formado por Spurrier y Allred. Recomendado sobre todo a fans del Morrison o Milligan más lisérgicos y antisistema.
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