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10 de junio de 2015

Sense8 de los hermanos Wachowski y J. Michael Straczynski: Una serie única, irregular pero apasionante

























Una cosa que no se les puede echar en cara a los hermanos Wachowski es que no sean ambiciosos. El problema de esa ambición, es que siempre sus proyectos están en la cuerda floja y son capaces a la vez de lo sublime a lo ridículo. El primer Matrix tenía todo de lo primero, pero en sus denostadas secuelas, los Wachowski te daban una de cal-la persecución por la autopista, la conversación con la Oráculo y con el Arquitecto, el enfrentamiento final con Smith- con otra de arena- todo Zion, en especial esa rave party improvisada.

Tras las secuelas de Matrix, los Wachowski pasaron de amados a odiados, culpa de unos fans que no supieron aceptar las secuelas que entregaron, que aunque irregulares en algunos aspectos, los revisionados las colocan entre las obras más interesantes que podemos encontrar en la ciencia ficción de los últimos 15 años.



Lo mismo ocurrió con Speed Racer, un entretenimiento para todos los públicos y la mejor traslación del lenguaje del anime al cine de imagen real, que no supo encontrar su sitio y una película a reivindicar desde ya. Y llegamos a sus dos últimas obras, El Atlas de las Nubes y Jupiter's Ascending. La primera, un intento fallido de realizar su obra total, una obra coral y multigenérica donde la forma podía con el fondo y donde las historias interesantes se solapaban con otras bastante insulsas. De Jupiter's Ascending mejor ni hablamos, un desastre sin pies ni cabeza, un intento de space opera inocente, que quedaba lastrado por el bombardeo de ideas que no encontraban su lugar en una obra que avanzaba a trompicones sin mucho sentido, eso sí, visualmente apabullante.



Es posible que el largometraje no sea el lugar más indicado para que los Wachowski puedan plasmar todo el torrente de ideas que sus cabezas vomitan a velocidad de vértigo, y quizás por eso su última obra, Sense8 haya acabado siendo un proyecto para televisión, acompañados por J. Michael Straczynski, creador de Babylon 5 y guionista de cómics como Rising Stars o una larga etapa en Amazing Spiderman que comenzó muy bien.



¿Y qué tal les ha sentado el paso a la televisión? La verdad es que estos 12 episodios de la que se augura una primera temporada de una serie de 5, según palabras de Straczynski, me ha provocado sensaciones encontradas. Los Wachowski se toman su tiempo y aunque eché pestes sobre la serie en su primera mitad- personajes estereotipados, ideas mil y una vez vistas tanto en su obra como en las de otros autores, en especial Grant Morrison y sus Invisibles- la verdad es que no era capaz de dejar de verla.



Los problemas que les encontraba, los mismos que recorren toda su obra. Una ambición descontrolada, ideas filosóficas metidas a capón, fusión de géneros que iban de lo ridículo a lo sublime- Bollywood, drama carcelario, dramas personales, mafia, soap-opera, ciencia ficción, etc..... Pero todo cambia a partir de su segunda mitad, los Wachowski empiezan a controlar y a hacer avanzar esta mezcla de Matrix, El Atlas de las Nubes, el cine de Iñárritu y Lost, convirtiendo a sus estereotipados personajes en personas de carne y hueso, equilibrando los géneros y fusionándolos y entregando escenas memorables como el desgarrador flashback de uno de los protagonistas en la season finale, la escena del concierto de música clásica, o la conexión musical entre todos los Sense8 con reminiscencias del Magnolia de Paul Thomas Anderson.



No se como terminará esto. No se si los Wachowski sabrán resolver todo aquello que plantean a la altura de su ambiciosa premisa, tanto en la forma como en el fondo. Pero creo que su implicación, como en todos sus proyectos, fallidos o no, es plena- han co-escrito con Straczynski todos los episodios y dirigido más de media docena de los 12 capítulos del serial. Y las sensaciones, buenas y malas, que me han proporcionado el visionado de la temporada completa no me han dejado indiferente. Y eso es algo difícil de conseguir. No creo que el camino sea perfecto, pero la grandeza de muchos momentos y el atrevimiento de la propuesta, bien merece mi atención y la de todos los espectadores que busquen algo único y diferente.

19 de febrero de 2010

Cine: Las 10+1 películas de los 90. Parte 2 de 2.



ED WOOD de Tim Burton (1994).

Tim Burton logra su mejor obra, con el muy personal biopic sobre el considerado peor director de la historia del cine Edward D. Wood Jr, aunque muchos directores de la actualidad podrían ostentar ese título tan poco honroso. Burton pone por encima por primera y única vez en su cine, el fondo sobre la forma, y plasma en imágenes el prodigioso guión de Scott Alexander y Larry Karaszewski. Apoyado por un Johnny Depp en estado de gracia recreando la figura del famoso director, en el que es su mejor interpretación hasta la fecha, y un prodigioso Martin Landau, interpretando al actor Bela Lugosi, Burton nos brinda una oda de amor al cine y a la creación, mostrándonos a un director nefasto, pero con una gran ilusión por el arte del cine, que tristemente no venía acompañado de talento. Increíble la escena, no real, del encuentro en un bar entre Ed Wood y Orson Welles, el peor director de la historia del cine frente al mejor director de la historia, tan antagónicos el uno del otro en resultados, pero unidos por el amor y la pasión hacia el 7º arte. Igual de increíble la recreación de la relación entre Wood y Lugosi, bella, tierna y patética, potenciada en la mejor escena de toda la filmografía de Burton, cuando Lugosi muere y Wood ve una y otra vez la última escena que grabó con Lugosi, realzada por El Lago de Los Cisnes de Tchaikovski. Una escena bella y cautivadora, al igual que toda la película rodada en glorioso blanco y negro. Un clásico absoluto, y de obligada enseñanza en toda escuela de cine.



ATRAPADO POR SU PASADO de Brian de Palma (Carlito's Way, 1993).

Horrible título español, para la mejor película del irregular Brian de Palma. Director capaz de lo mejor y lo peor, en esta obra, secuela apócrifa de su clásica y sobrevalorada Scarface, de Palma nos introduce en la vida del gangster portorriqueño Carlito Brigante, un excelente Al Pacino, que contra todo pronóstico está controlado y comedido,  que tras su salida de la cárcel, quiere dejar atrás su pasado criminal, pero este no quiere dejarle atrás. Vibrante, emocionante, no le sobra ni le falta ninguna escena, nos descubrió que Sean Penn era capaz de ser el gran actor que es en la actualidad, aquí interpretando de forma soberbia al corrupto, traicionero y débil abogado de Carlito Brigante. De Palma consigue su mejor obra, una de las mejores películas sobre el crimen organizado de la historia del cine,y lo más importante, no importa las veces que la veas, que aun sabiendo el final, deseas que no ocurra lo que tiene que ocurrir, y eso solo lo consiguen las grandes películas, ya que no importa las veces que la veas, siempre parece que es la primera vez.


EL REY PESCADOR de Terry Gilliam (The Fisher King, 1991).

Gilliam, ex Monty Python, y director con tendencia al exceso y al onanismo cinematográfico, pero también poseedor de un extraordinario talento visual, consigue equilibrar ambas características para entregarnos su obra más reposada, pero también más efectiva. Fábula contemporánea de la lucha de clases, los excesos del capitalismo, y de los medios de comunicación, acaba convirtiéndose en una oda al amor y la amistad, apoyada por un cuarteto interpretativo en todo su esplendor: Robin Williams, Jeff Bridges, Mercedes Ruehl y Amanda Plummer. Gilliam no pierde su asombroso esplendor visual, patente en las terroríficas y fascinantes alucinaciones que sufre el personaje interpretado por Robin Williams, pero aquí, no como en muchas otras películas de su filmografía está apoyado por un magistral guión de Richard Lagravanese.



JFK de Oliver Stone (1991).

La mejor y más completa obra del polémico y tendencioso director norteamericano Oliver Stone, es un fascinante pseudo-documental de tres horas de duración, sobre la investigación que el fiscal del distrito Jim Garrison realizó para esclarecer las causas del asesinato de Kennedy contra la investigación oficial, que no se hace largo, al contrario, cuando acaba deseas que nunca termine. Eso es debido a la prodigiosa dirección de Oliver Stone, que mezcla con habilidad sobrehumana, y ayudado por un adrenalínico montaje y una fascinante fotografía de Robert Richardson, un fastuoso collage de imagenes cinematográficas, documentales, informes,testimonios, para contar a una nueva generación uno de los grandes misterios de la historia del siglo XX. Kevin Costner, en uno de sus mejores trabajos encabeza un reparto coral de actores de primer orden, destacando a Gary Oldman, como Lee Harvey Oswald, Joe Pesci, Donald Shuterland y un magnético Tommy Lee Jones, por decir unos cuantos nombres. El único pero, las escenas familiares del personaje protagonista, Jim Garrison, que son de un empalagoso que asustan. Una minucia, dentro de un conjunto magistral, y de una película clave en la historia del cine.


THE MATRIX de los Hermanos Wachowsky (1999).

Poco puedo decir, que no se haya dicho ya de este seminal filme. Película absolutamente revolucionaria, y precursora de una nueva forma de entender el cine, pionera de la década que hemos dejado atrás, Matrix fue la primera película del nuevo siglo, trasladando con conocimiento y pasión, la estética del cómic, el anime y la literatura cyberpunk a la gran pantalla y a un público masivo, ayudados por una puesta en escena y una planificación absolutamente perfecta, unos efectos visuales asombrosos en la época y que servían para contar una historia, fascinante todo sea dicho, además de dejar al público con la boca abierta, creando uno de los más grandes iconos de finales del siglo XX. Si la ciencia ficción de los 80 se define por Blade Runner, los 90 tienen una clara vencedora, Matrix.



UN MUNDO PERFECTO de Clint Eastwood (A Perfect World, 1993).

No soy un gran fan del cine de Eastwood. Salvo excepciones, como Sin Perdón o Mistyc River, que tampoco considero las obras maestras que se dice que son, el resto de su filmografía me parece que está al igual que su persona, completamente sobrevalorada, considerando obras maestras,a simples películas que no dejan de ser correctas, e incluso algunas de ellas mediocres. Pero al Cesar lo que es del Cesar, y Un Mundo Perfecto es una obra maestra, para mí la mejor película de toda su filmografía. La historia de un preso huído de la cárcel, un excepcional Kevin Costner, actor mediocre, pero del que Eastwood consigue sacar lo mejor de si mismo, entregándonos su mejor actuación, y el secuestro de un niño de 7 años, y la extraña pero emotiva relación que nace entre los dos, en su larga huida, da como resultado un bello y honesto filme, que consigue sacar las lágrimas en su dramático y poético final hasta al espectador más endurecido.

9 de febrero de 2010

Cine: Las 10+1 de la década. Parte 1 de 2.

Con retraso, y tras mi listado de las 10+1 excentricidades de la década, aquí van las 10+1 películas que bajo mi punto de vista, han hecho avanzar el cine en estos últimos 10 años. Entre ellas hay películas aplaudidas por unanimidad, otras no tanto, e incluso alguna habrá por la que seré machacado, pero en este listado están las películas que conservaría como oro en paño, si tuviera que quedarme solo con 10+1. Muchas se han quedado a punto de entrar en esta selección, pero no ha sido posible, por lo que ya hablaré de las 10+1 que no han entrado, pero que estuvieron a punto. No siguen ningún orden de mayor a menor, porque todas ellas son muy diferentes entre sí, por lo que no podría poner una por encima de la otra.


MATRIX RELOADED de los Hermanos Wachowsky (2003).

La opus magna de los hermanos Wachowsky, fue ninguneada, atacada, e incomprendida en el momento de su estreno, y el odio hacia ella sigue vigente a día de hoy. Tras los aplausos a la original, que redefinió el cine para el nuevo siglo, y crear un nuevo mito para el cine, los Wachowsky echaron el resto en esta su secuela, ampliando su universo, planteando más preguntas y elevando las escenas de acción hasta el extremo. Todo es más grande en esta secuela, que lejos de repetir el esquema de su mayor éxito, da un paso más allá, llevando al gran público, toda la filosofía del cyberpunk, con el escritor William Gibson a la cabeza, creando la primera película del siglo XXI. Su espectacular estilo visual llega a lo más alto, en una película que crea el primer blockbuster filosófico e inteligente, envuelto en la película de acción más trepidante que el espectador podía imaginar. Su admiración por el cómic, la ciencia ficción y el anime, es palpable en cada fotograma del filme. La historia es compleja pero inteligente, y demuestra que los Wachowsky son unos visionarios adelantados a su tiempo, que su estilo está muy por encima de la mayoría de directores de cine de acción, y que tristemente tendrá que pasar mucho tiempo para que el público sepa apreciar lo que los Wachowsky han hecho por el cine.


THE FOUNTAIN de Darren Aronofsky (2006).

La tercera película del director de Pí y Requiem por un Sueño, demuestra la madurez de un autor, que dio muestras de su talento en sus dos anteriores largometrajes. En esta, Aronofsky nos habla del amor, la pérdida, y la necesidad de superarla, a través de 3 historias en distintos momentos del tiempo, interpretada por un magnífico Hugh Jackman, acompañado de Rachel Weisz, en una historia que mezcla leyenda, realidad y deseos, con una deliciosa y subyugante banda sonora compuesta por Clint Mansell, que pone música a las poderosas imágenes del director. Obra maestra absoluta y una película que gana en cada visionado. Sutileza y belleza en perfecto equilibrio.


MULHOLLAND DRIVE de David Lynch (2001).

Piloto de televisión de una serie que nunca se creó, convertida en una obra maestra de la pesadilla del sueño de Hollywood. La película comienza como un misterio para acabar convirtiéndose en un ensayo sobre el demonio de los celos y la pérdida de las ilusiones, narrada como un puzzle deslabazado que salta de la realidad a la ilusión, jugando con los tiempos narrativos, para que el espectador participe en la película y sea él, el que saque sus propias conclusiones una vez las piezas sean colocadas en su sitio. Como actriz principal, el gran descubrimiento de la película, la inmensa Naomi Watts, que nos brinda la mejor interpretación femenina de la década, con un personaje con dos caras completamente opuestas pero complementarias la una con la otra. Lynch vuelve a demostrar una vez más, su inmenso talento como autor, maestro de la creación de atmósferas, tan desasosegantes como bellas, su preciso uso del tempo narrativo, la belleza de cada plano, que cada uno de ellos es una obra de arte por si misma, y el uso de la banda sonora y los efectos de sonido, como un personaje más de la historia. Nunca Hollywood ha sido retratado con mayor pericia y con mayor criticismo. Otra obra maestra más del mejor, más innovador y más independiente cineasta que existe en el panorama actual.


THE DARK KNIGHT de Christopher Nolan (2008).

La obra de madurez de un género, secuela de la ya de por sí magnífica "Batman Begins", da un paso de gigante en las adaptaciones de cómic, creando el blockbuster perfecto: una dirección vibrante y sin fallos, un guión tramposo pero muy efectivo, que te atrapa desde el primer fotograma y no te suelta hasta el último,y unas interpretaciones de su perfecto reparto, sobre todo Heath Ledger en su papel de Joker, más grande que la vida, creando un personaje memorable a la altura de las mejores interpretaciones de la historia. The Dark Knight es para el género superheróico en cine, lo que Alan Moore y Frank Miller hicieron por el género en su medio original, demostrando que no hay género malo o menor, sino hábiles autores. El resto del reparto está a la altura de Ledger, destacando a un perfecto Gary Oldman, como el comisario Gordon, y un Christian Bale que sabe demostrar la oscuridad, dualidad y locura que hay dentro de Bruce Wayne/Batman. Un clásico.


A.I.:ARTIFICIAL INTELLIGENCE de Steven Spielberg (2001).

La obra más polémica y peor recibida de su autor, es su mejor película de la última década y una de las grandes obras de su filmografía. La historia de este niño robot, basada en el cuento de Pinocho, alcanza unas cotas de belleza, poesía y emoción, pocas veces visto en la gran pantalla. Proyecto de Kubrick en sus inicios, y entregado por el mismo a Spielberg, aúna lo mejor de ambos autores. De Kubrick mantiene su esplendor visual, y la elegancia de sus planos, y de Spielberg la emotividad y la humanidad que la historia del niño robot en busca de su madre necesita. Una interpretación sobrehumana de Haley Joel Osment, como el niño-robot, unos diseños de producción que no son de este mundo, una puesta en escena elegante y perfecta, otra banda sonora magistral del genio John Williams y un Spielberg desatado, que no necesita demostrar nada a nadie, hace de A.I. una de las mejores y más personales obras de su autor, volviendo a tratar su mayor obsesión, los hijos y la difícil relación con sus padres, que tristemente no tuvo el recibimiento que se merecía, ya que el público esperaba un cuento de hadas como E.T., y se encontró con un cuento pero oscuro, negro y pesimista, pero igualmente magistral.

Mañana continuaré con las 6 películas que bajo mi punto de vista, están entre lo mejor de esta década pasada. Espero vuestros comentarios y vuestras 10+1 películas de esta última década.


28 de enero de 2010

Cine: 10+1 excentricidades de la década parte 2 de 2.



REPO! THE GENETIC OPERA, de Darren Lynn Bousman (2008).


Esta ópera rock musical, deudora de la famosa "The Rocky Horror Picture Show", también una ópera rock, estrenada en los años 70, podría ser la película más bizarra dentro de esta particular selección. Con un argumento delirante,un ecléctico reparto en el que se encuentran figuras de culto de la televisión, como Anthony Head (Giles en la serie Buffy), el actor Paul Sorvino, y la polémica ¡¡Paris Hilton!!, sus dosis de gore desatado y unas canciones geniales, todo ello mezclado en una batidora que mezcla sin pudor, influencias del cómic, el anime, la anteriormente citada Rocky Horror, toneladas de sangre y vísceras,  un cierto regusto gótico y un mundo futuro inspirado entre otras por Blade Runner, es una cita ineludible para el cinéfilo sin complejos, que tristemente se estrenó de tapadillo a principios del año pasado. Si podéis, no dudéis en echarla un ojo. Es divertidísima en su propia locura auto-consciente.




SOUTHLAND TALES, de Richard Kelly (2006).


La segunda película del genio y nueva promesa detrás de una de las mejores películas de la década pasada, "Donnie Darko", intenta el más difícil todavía, llevando un paso más allá la propuesta planteada en su anterior filme, realizando su particular "Pulp Fiction", e incluso una reinterpretación de la famosa "Vidas Cruzadas" de Robert Altman, bañada en ácido lisérgico, filosofía sobre el sentido de la vida, viajes temporales, mesías atípicos, sexo, política, ciencia ficción, cine social y su particular visión del fin del mundo,un hecho este, que realmente no acaba, sino que ocurre todos los días. El resultado, es el delirio absoluto, que provoca y provocó bandos enfrentados,(yo me encuentro entre los que les parece fascinante, aunque somos una minoría), ya que sin ser una película perfecta (le sobra metraje y ambición), es una propuesta refrescante, arriesgada y original, dentro del aburrido panorama en líneas generales, del cine actual. Otro estreno, que nunca tuvo lugar en nuestro país. Así nos va.










SPEED RACER, de los hermanos Wachowsky (2008).



El siguiente proyecto de los hermanos Wachowsky, tras 5 años desaparecidos tras el injusto recibimiento que tuvieron las secuelas de Matrix, incomprendidas, y que el paso del tiempo las pondrá en el lugar que se merecen, fue la adaptación perfecta del famoso anime de los años 70, Speed Racer, o como se conoció en nuestro país, Meteoro. Su propuesta fue de nuevo ignorada por el público, en favor de las más convencionales y grises "Indiana Jones y la Calavera de Cristal", y "Iron Man", y machacada y vapuleada por la crítica, que no entendieron lo que los hermanos consiguieron. Una película familiar para todos los públicos, disfrutable a cualquier edad, siendo la única película que ha sabido y entendido trasladar el lenguaje de la animación japonesa, al cine occidental de imagen real. Auténticos visionarios, con un estilo visual a años luz de sus contemporáneos,unos planos que por sí solos son auténticas obras de arte, y un riesgo formal inaudito para una superproducción, consiguieron crear una película a contracorriente de las modas imperantes, y fracasaron. Pero como los grandes genios, su obra será revalorizada por generaciones futuras.




THE SPIRIT de Frank Miller (2008).



La primera película del famoso y otrora gran guionista y dibujante de cómics Frank Miller, autor de los cómics en los que se basaron éxitos cinematográficos tales como "Sin City" de Robert Rodríguez y "300" de Zack Snyder, usando la técnica Power Point (calcar el cómic plano a plano,y ponerle movimiento, sin plantearse que el lenguaje del cómic y el del cine son diferentes, y que lo que es válido en uno, puede ser ridículo en el otro), decidió dar el salto a la dirección. Y tuvo la osadía de elegir como su primer proyecto, la adaptación del cómic más famoso del autor más importante de la historia del cómic, Will Eisner, muerto hace pocos años, y que para más inri, era amigo y mayor influencia de Miller. Este consigue, como "homenaje" a su amigo y mentor, perpetrar el mayor acto terrorista de la historia del cine, dirigiendo, por llamarlo de alguna manera, un sinsentido hortera, dirigido de manera torpe, egocéntrica, con un guión absurdo, diálogos y personajes de verguenza ajena, que podría ostentar perfectamente el título de peor película de la historia del cine. Y ahí está su gracia. La película es tan ridícula, tan mala, tan todo, que es imposible no pasar un buen rato, riéndote de ella. Llega un punto en el que no sabes ya, si en el fondo no es una tomadura de pelo auto-consciente del propio Miller, que en el fondo timó a productores y a público, entregando basura, recubierta de un presupuesto alto y actores de primera en papeles imposibles (Samuel L. Jackson, Eva Mendes, Scarlet Johanson).Verla para creerla. Miller debe seguir riéndose de todos.





TIDELAND de Terry Gilliam (2005).



La obra más polémica del ex-Monty Python, Terry Gilliam, guarda no pocos puntos comunes con "inland Empire" de David Lynch, reseñada en la primera parte de esta selección, no en temática, sino en intenciones. Esta es, la obra absoluta de Terry Gilliam, para lo bueno y para lo malo. Este cuento de hadas retorcido e incómodo, con momentos y situaciones que pueden provocar el rechazo y la indignación de gran parte del público, debido a alguno de los temas escabrosos que trata, es la obra no cumbre de Gilliam, ya que tiene mejores películas, y esta adolece de ritmo y pretensión, pero si la que mejor refleja el camino que ha adoptado Gilliam en su cine. Un cine cada vez más impenetrable, hecho para el disfrute no ya de sus incondicionales, sino exclusivamente para el suyo propio. Gilliam no pretende que te guste, ni que el espectador entre en su juego, no se lo pone fácil, pero he de reconocer que es una de las obras más atípicas de la década pasada, que tiene momentos de gran cine, pero que peca de algo que, en el fondo, es inherente a la persona y la obra de Gilliam. El exceso y el ombliguismo.




YOUTH WITHOUT YOUTH de Francis Ford Coppola (2007).



La obra que nos devolvió a Coppola, tras 10 años de silencio creativo, y que inexplicablemente sigue inédita en nuestro país (que una película dirigida por el autor de "El padrino", o "Apocalipsis Now", no sea estrenada clama al cielo, y demuestra la necedad y la falta de cultura de los encargados de las distribuidoras en nuestro país), puede ser la obra más críptica de su director, pero también una de las más originales y personales de su filmografía. Partiendo de una premisa inquietante, un anciano interpretado por un magnífico Tim Roth, es golpeado por un rayo a la salida de un café, y además de no morir, comienza a rejuvenecer). Coppola, despista y descoloca al espectador, con una historia que mezcla fantasía, relaciones de pareja, espionaje y el aprendizaje de culturas arcaicas, en un bello y extraño cóctel, visualmente fascinante, sobre todo en su primera mitad, pero que flaquea en su último tercio, lo que la convierte en una película que podría ser una obra maestra, pero que se queda en un maravilloso experimento. SI eres fan de Coppola, o del buen cine, intenta dar con ella. Merece la pena.








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