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20 de abril de 2017

Kill or be Killed de Brubaker y Philips: Eisner, Bronson y nihilismo contemporáneo






























El duo formado por Ed Brubaker y Sean Philips tienen unas señas de identidad muy claras para todos aquellos que hemos disfrutado de obras tan excelentes como Sleeper, Criminal, Fatale y en menor medida Incognito o The Fade Out. El noir, los perdedores, las mujeres fatales y el gusto por los géneros menores y la literatura y el cine exploitation han dado a los lectores del siglo XXI unos trabajos que en líneas generales solo pueden calificarse de sobresalientes.



Por eso siempre es bienvenida una obra de dos autores como Brubaker y Philips, porque los lectores sabemos que mínimo tendremos un tebeo notable y que merece la pena, y en el mejor de los casos un tebeo brillante. Su nuevo trabajo, Kill or be Killed, tras un primer volumen recopilatorio que aúna los cuatro primeros ejemplares de su nuevo trabajo para Image Comics, da como resultado un tebeo notable que promete, pero que por el momento no sorprende como trabajos anteriores como Fatale o Sleeper.



Nuestro protagonista es Dylan, un clásico perdedor made in Brubaker que lleva una vida mediocre, lleno de complejos y resentimientos en la Nueva York actual. Una decisión que casi le hace perder la vida le convierte en un vigilante sangriento a la Charles Bronson que vive dos realidades que pueden ser ciertas o producto de la mente escindida de nuestro protagonista.



Brubaker mezcla con acierto -de la mano de un Sean Philips que ha alcanzado por el momento el climax de su habilidad artística y su compenetración con Brubaker- la suciedad y la oscuridad de una Nueva York actual barnizada con el ambiente de los peligrosos años 70 con el slice of life nihilista propio de un Daniel Clowes, más el coqueteo con elementos sobrenaturales propios de una novela pulp "under the counter" que ya trasladó con brillantez en obras como Fatale.



Philips plasma el guión de Brubaker con páginas que entremezclan con acierto el estilo clásico del dibujante con ilustraciones a toda página y textos de apoyo de novela ilustrada que traen al recuerdo el trabajo de Will Eisner en su trilogía de Nueva York sin que el contraste entre ambos estilos choque al lector.



Por lo tanto, tenemos un primer volumen escrito con pericia e ilustrado con acierto por ambos autores, que quizás no sorprenda y deje con la boca abierta como los primeros trabajos con los que nos deleitaron en la primera década del siglo XXI, pero que invita al lector a seguir desentrañando el misterio planteado por ambos artistas en futuros volúmenes de la nueva obra de uno de los equipos artísticos más estables y redondos del cómic contemporáneo.

9 de mayo de 2016

Savage Sword of Criminal y Deadly Hands of Criminal: El regalo de Brubaker y Philips a los seguidores de su antología pulp






































Si en los últimos años ha habido una pareja creativa que ha conseguido el éxito unánime de público y crítica, esos han sido Ed Brubaker y Sean Philips. Una entente perfecta, donde el uno al otro consiguen explotar y exprimir al máximo los talentos de cada uno de ellos y que han entregado a los aficionados obras tan influyentes y magistrales como Sleeper, Fatale o la más reciente The Fade Out. 

Y si Sleeper fue la obra que les puso en la órbita de los lectores, con ese tebeo que aunaba lo mejor de los superhéroes y el noir, fue la antología de relatos Criminal la que les encumbró. En seis historias, recopiladas en seis volúmenes, Brubaker y Philips homenajeaban el trabajo y el tono de autores noir como Hammet, Chandler, McCain o la más reciente Christa Faust, para entregarnos las historias de unos perdedores y sus mediocres pero a la vez apasionantes vidas.



La fórmula la fueron mezclando con otros ingredientes, como el terror Lovecraftiano en la magistral Fatale y eso nos hizo descubrir que Brubaker y Philips no solo eran unos autores eminentementes noir, sino que les gustaba redefinir todos los subgéneros literarios que un siglo después están teniendo el reconocimiento popular.

Y si las novelas pulp era la cultura de unos lectores y una parte de la sociedad que disfrutaban con obras que llevaban al extremo de por entonces aquello que la sociedad bienpensante quería ocultar, los cómics en formato magazine fueron en los 70 esa parte de la subcultura que muchos de nosotros seguimos atesorando y adorando con nostalgia.



Y he aquí que Brubaker y Philips se sacaron de la manga un especial en 2015, donde no solo homenajean el trabajo de autores como Roy Thomas y dibujantes como Tony de Zuñiga en la Espada Salvaje de Conan, sino que imitan el formato en una edición especial que emula los magazines de los 70 con todo lujo de detalles, sino que integran dos historias en una, la de un bárbaro sosias de Conan y un nuevo relato de Tracy Lawless, el criminal de poca monta que ya tuvo dos historias en anteriores entregas de Criminal.

El resultado de este especial es mejor en forma que en fondo. Ni es la mejor historia de Tracy Lawless, ni la manera de integrar la fantasía y la realidad funciona más allá del mero homenaje, quedando muy por debajo del que para mi es la mejor historia de Criminal, "El Último de los Inocentes" donde mezclaba la falsa inocencia de Archie con la brutalidad de su realidad noir, para traer de vuelta unos recuerdos de infancia que no eran tan puros como intentan aparentar.



Aprovechando que este año han cumplido 10 años de la publicación del primer Criminal, repiten la hazaña, pero esta vez homenajeando los tebeos de terror de los 70 con la exploitation del Kung Fu gracias a la fama de Bruce Lee. Y aquí el experimento si que funciona a la perfección, donde en el tebeo del Hombre Lobo, Brubaker sabe sacar punta al contexto sexual ligeramente atisbado en las obras originales y Philips emulando a autores como Sal Buscema. Y todavía más, porque aquí si que la historia principal, la historia de un hijo y su padre asesino de poca monta, fluye perfectamente como historia de inocencia perdida y primer desencuentro con la triste realidad del mundo adulto, además de establecer una historia de amor y amistad infantil desgarradora.



En definitiva, dos especiales que merecen la pena para todos los seguidores no solo de la mal llamada baja cultura, sino a todo aquel que quiera disfrutar de dos tebeos inteligentes y con un formato a atesorar en los años venideros.

17 de junio de 2015

The Fade Out de Ed Brubaker y Sean Philips: Hollywood Babilonia























Para los aficionados a los buenos cómics, los apellidos Brubaker y Philips son sinónimo de calidad. Ambos autores, desde que se reunieran por primera vez a finales de los años 90 con La Escena del Crimen, no han dejado de entregarnos a los aficionados obra tras obra magistral, destacando Sleeper, Criminal y Fatale, esta última editada bajo el sello Image.

Y tras la finalización de Fatale, una mezcla perfecta de noir y pesadilla Lovecraftiana, Brubaker y Philips han encadenado casi inmediatamente su nuevo serial, The Fade Out, una intriga con sombras de James M. Cain y James Ellroy, que nos llevan al Hollywood de la época dorada, tras la Segunda Guerra Mundial, con el comienzo de la guerra fría y el McCarthysmo.



Nuestro protagonista, un guionista de Hollywood seco de ideas, sirve de maestro de ceremonias para conocer las bambalinas y los rincones oscuros de un Hollywood representado por todos y cada uno de los arquetipos que conocemos: El dueño del estudio, el director insoportable con ínfulas de autor, el actor galán, la estrella femenina, etc.... Pero todos y cada uno de ellos son algo más de lo que aparentan sus perfiles, algo que Brubaker va desgranando sin prisa pero sin pausa.



Todo arranca con el asesinato de la estrella femenina de una película en problemas debido a las mil y una reescrituras de un filme que demuestra que los problemas en Hollywood están desde sus inicios. Una muerte envuelta en misterio, porque nuestro protagonista la encuentra junto a él, sin saber como llegó el allí, tras una fiesta salvaje de la que no tiene más que nebulosos recuerdos de lo que ocurrió.

Esto sirve a la pareja artística para deleitar a los lectores con un relato que te atrapa desde las primeras páginas y que va desgranando sus múltiples capas y misterios a medida que pasas las páginas de un tebeo que va a más a medida que avanza la historia y del que deseas que nunca acabe, ya que la espera hasta la publicación del siguiente volumen será eterna.



Y que decir de Brubaker y Philips que no se haya dicho ya. Una pareja artística que han nacido para colaborar juntos y que aquí es posible que hayan llegado a la cima de su compenetración artística, apoyados además en el color aportado por Elizabeth Breitweiser, la tercera fuerza artística del tebeo y que da ese toque de ensoñación e irrealidad que transmiten Los Angeles y Hollywood.

Un Hollywood repleto de personajes que en principio pueden abrumar por su cantidad, pero que gracias a la pluma de Brubaker y su facilidad pasmosa para describir y diferenciar con pocas palabras y unos pocos actos a unos personajes que podían caer en el esterotipo, pero que Brubaker los transforma en personajes de carne y hueso.



Noir clásico en estado puro, imprescindible para aquellos que como yo, adoramos a autores literarios como James M. Cain, Raymond Chandler o James Ellroy, un fresco perfecto del Hollywood dorado con sus luces y sombras y una demostración más, que nadie como Brubaker y Philips para llevarnos de viaje a un universo de luces y sombras,sexo y vicios, lujo y sueños rotos, personajes decadentes pero tremendamente atractivos y humanos y un contexto histórico tremendamente atractivo. Quizás nos encontremos ante su obra definitiva y decir eso después de todo lo que nos han entregado en los últimos 15 años, es decir mucho. Imprescindible.


24 de mayo de 2015

Velvet 1: Antes del gran final de Ed Brubaker y Steve Epting. El crepúsculo de los espías de la guerra fría






















Un agente secreto muerto en extrañas circunstancias. Una secretaría que no es lo que parece. Así comienza la nueva obra de Ed Brubaker, un thriller de espías a la antigua usanza, que le vuelve a reunir con uno de sus mejores colaboradores, Steve Epting, tras su ya clásica etapa al frente del Capitán América.



Brubaker trae de vuelta el espíritu de Modesty Blaise, Ian Fleming y la Misión Imposible original, en una época en la que el romanticismo del género de espías ha desaparecido, oculto tras una maraña de tecnología y modernidad que nos había dejado huérfanos a los amantes de este género.



Pero Velvet no solo es una mirada nostálgica al género de espionaje, sino una obra de género crepuscular, donde la edad dorada de estos personajes ha terminado y les conocemos en ese momento donde comienzan a ser dinosaurios de una época pasada, individuos perdidos en un mundo que ya no es el suyo y que no conocen otra vida que esa maraña de mentiras, identidades falsas y medias verdades.



Brubaker vuelve a demostrar su dominio de la narrativa, llevando al lector al pasado y al presente sin que en ningún momento el lector pierda el hilo y más importante, el interés, no solo gracias a su destreza sino por Velvet Valentine, la heroína de la obra, el nuevo personaje femenino protagonista en una obra de Brubaker. Una mujer que tiene mucho que ocultar y que vamos descubriendo su pasado a través de los flashbacks que nos llevan a los momentos más importantes de su vida, mientras se enfrenta en el presente a una red de intrigas que se lleva gestando en su pasado sin que ella fuera consciente.



Y Epting ayuda a Brubaker a trasladar este mundo perdido con un estilo gráfico claro, cinematográfico y que parece salido de las portadas de las novelas de Ian Fleming de los años 60. Modernidad y clasicismo en un tebeo que vuelve a reflejar la versatilidad y calidad del trabajo de Brubaker, y que con obras como esta, Fatale y la prometedora The Fade Out, demuestra que su decisión de abandonar el género superheróico y las grandes editoriales es lo mejor que le podía pasar a él y a sus seguidores.

20 de diciembre de 2012

Marvel-Panini Diciembre 2012


El último mes del 2012 trae pocas novedades reseñables a las series regulares Marvel que Panini publica cada mes. Comenzamos con el evento más importante del universo Marvel actualmente, Vengadores contra X-Men, que dará paso a Marvel Now, la reestructuración del mundo creado por Stan Lee en los años 60 y que tan buenas críticas está recibiendo allende los mares. 


En el número tres de la edición española, que corresponde al ecuador de la maxiserie (números 5 y 6), comienza a vislumbrarse el potencial de una colección que hasta el momento no había sido más que una sucesión de peleas sin mucho atractivo dramático. Tras el quinto ejemplar, último de Romita Jr. también, la Fuerza Fénix toma a cinco mutantes en vez de la esperada Hope, entre ellos Cíclope. A partir de aquí y con el magnífico arte de Olivier Coipiel, uno de los mejores artistas de la Marvel actual, somos testigos del cambio en el status quo Marvel, con la toma de poder de Cíclope y los suyos de la tierra, mejorándola bajo lo que se vislumbra una dictadura basada en el miedo, más cercana a los preceptos de Magneto que del Profesor Xavier. La llegada de la Bruja Escarlata y la promesa de Cíclope de No Más Vengadores, parece prometer tres meses de infarto a los lectores. 


Y sin dejar de lado el macro-evento, comenzamos el repaso de los caóticos cronológicamente hablando, crossovers de la serie principal. El primero de ellos, la serie sucintamente llamada “Vs” que alcanza su tercer número demostrando su escasa trascendencia y su extrema espectacularidad. Para el recuerdo, el enfrentamiento entre la Viuda Negra y Magik, gracias al fantástico arte de los Dodson. 


Y llegamos a los crossovers de las colecciones mutantes y vengadoras. Las primeras ganan mucho a las segundas, sobre todo Lobezno y la Patrulla X en su séptimo número (el 12 americano), donde Aaron nos trae de vuelta a Rachel Summers, que en manos del Cíclope Fenixizado vuelve a ser ese monstruo cazamutantes que fue en Los Días del Futuro Pasado. 


De menor interés, La Patrulla X de Gillen, cuyos mayores alicientes son el regreso de Madeleine Summers, de la mano por supuesto de su creador Mister Siniestro, que ya había sido protagonista de la primera saga de este nuevo volumen de la colección. 


Dentro de la franquicia Vengadora, Bendis da una de cal y otra de arena. Bien por su Fénix relacionada con el Puño de Hierro y el regreso al presente con el comienzo del entrenamiento de Hope por parte de Spiderman y mal por su aportación junto a Simonson en la colección de Los Vengadores, en la aventura espacial preacontecimientos del Vengadores contra los X-Men de este mes, donde fracasan de nuevo con el intento de regreso de un Capitán Marvel que está mucho mejor muerto tras la icónica y fundamental muerte del Capitán Marvel de Jim Starlin. 


Poco consigue también Remender en el ejemplar que termina la implicación de los Vengadores Secretos en el crossover. Gracias a dios que en el segundo número americano que contiene el Vengadores Secretos 23 edición Panini, Remender vuelve a su trama principal y los personajes que le interesan como Veneno o el Hombre Hormiga, que aunque todavía no ha podido explotar como en sus imprescindibles X-Force, planta las semillas de una etapa prometedora, sobre todo si a su lado tiene a dibujantes desconocidos pero de tanto talento como Matteo Scalera. 


No puedo dejar de mencionar, tristemente para mal, los Vengadores Reuníos de Bendis y Bagley, en el puede ser el peor trabajo de ambos artistas. De Bagley, porque nunca le he visto tan desganado y tan flojo, y a Bendis, porque no le perdono que su última saga al frente del grupo por excelencia de Marvel sea una mera excusa para alcanzar al público de las multisalas y veamos a un Tony Stark más Robert Downey Jr. que nunca y con absurdeces tan grandes como que todo el universo Marvel no sepa quién es Thanos. Porque si no me equivoco, la serie entra dentro de la continuidad establecida y no es un producto derivado solo para los fans del filme, y si no que lo avisen. 


Continuando con los Héroes Más Poderosos de la Tierra, tenemos los números correspondientes a las series del Capitán América y Iron Man. En ambas, sus respectivos autores, Brubaker y Fraction están culminando sus etapas al frente de los vengadores más característicos, y si Fraction está poniendo toda la carne en el asador en sus números finales, aunque lo que nos cuenta ya nos suene a algo visto para los lectores veteranos, a Brubaker en el Capitán América le vemos completamente desgastado, con unos números finales que sin ser malos, están muy por debajo del nivel que el guionista nos ha acostumbrado en la que es ya la mejor etapa del personaje en toda su historia. 


Al otro que también le queda poco tiempo es a Jonathan Hickman en los 4F, donde habiendo terminado su larga epopeya cósmica, nos entrega quizá sus mejores tebeos en mucho tiempo, primero en la serie principal, Fantastic Four, con esa bella historia futura de Los 4 F, donde solo queda Ben Grimm y la divertida historia de Peter y Johnny como compañeros de piso en el ejemplar correspondiente de la serie FF. 


Y llegamos a la franquicia que mejor se encuentra en estos momentos dentro del universo Marvel, la de Spiderman, que en su serie principal y regular, Amazing Spiderman, culmina “Hasta el Fin del Mundo”, donde Slott culmina el enfrentamiento definitivo (por el momento) entre Octopus y el arácnido, un nuevo ejemplo del buen hacer de Slott, quizá el mejor guionista de superhéroes actualmente. 


Para terminar con el Hombre Araña, destacar el penúltimo capítulo de Spidermen, el primer crossover entre el Spiderman tradicional y su contrapartida Ultimate, en el mejor ejemplar hasta el momento de la miniserie, con ese emotivo reencuentro entre nuestro Peter y la Tía May y Gwen Stacy Ultimatizadas. De lo mejor que ha escrito Bendis en muchos años. 


Finalizamos con Ultima Marvel, la serie que reúne las tres colecciones de la línea Ultimate. Por partida doble tenemos el nuevo Spiderman de Bendis, con un Miles Morales que se ha ganado desde ya un hueco en el corazón de los aficionados y la llegada de David Marquez a los lápices digitales que consigue no echar de menos a Sara Pichelli. En los Ultimates de Hickman salta la sorpresa, con el mejor ejemplar hasta la fecha de esta etapa, quizá por la frescura que aporta la sangre nueva de Sam Humphries. Nada destacable en el ejemplar de los X-Men de Spencer, a la espera de que la llegada de Brian Wood levante la colección más floja de la línea Ultimate actual. 


El mes que viene poco que destacar, como mucho el final de Spidermen, el inicio del fin del Iron Man de Fraction o como puede estropear más Vengadores Reuníos Bendis con el final de su historia. Allí nos veremos.




11 de diciembre de 2012

Marvel-Panini: Lo que quedaba de Noviembre






Al igual que con DC, tenía pendientes por reseñar algunas novedades que se me habían quedado en el tintero, correspondientes a las novedades Marvel del mes de Noviembre, publicadas por Panini Comics. 


Comenzamos con el que quizá sea el tebeo que más me ha gustado de los pertenecientes a esta reseña, Spidermen 3 de Bendis y Pichelli, aunque este por el momento sea el número más flojo de los tres publicados, ya que la trama no es que avance en demasía, pero sigo disfrutando como un enano del arte de Pichelli y sobre todo por las cuatro últimas páginas del ejemplar, donde el Spiderman original descubre lo que había ocurrido con su homónimo del universo Ultimate y ese reencuentro con las dos mujeres de su vida (con perdón de Mary Jane), Tia May y Gwen Stacy, pero ultimatizadas. Un momento clásico que espero sea desarrollado como se merece en el siguiente ejemplar. 


Y de Spiderman pasamos al otro gran icono del universo Marvel clásico, Los 4 Fantásticos, donde tras más de 3 años de historia, llegamos al final del arco principal de Jonathan Hickman. Y mi impresión tras leerlo, algo que llevo arrastrando desde la muerte de Johnny Storm es pura indiferencia. Me parece muy bien que lo tenga todo atado y la viñeta 3 del número X tenga gran relevancia para lo que ocurrirá tres años después, pero este final deja frío, pero que muy frío y con la impresión de.... tanta murga para esto? 


Y del final de una etapa a la última historia del guionista más importante que ha tenido Los Vengadores desde la salida de Roger Stern de la colección, Brian Michael Bendis, la cual se está desarrollando dentro de la nueva colección Vengadora aparecida poco antes del estreno del megablockbuster de Joss Whedon, llamada Vengadores Reuníos. En su número 3, seguimos viendo a un Bendis falto de ideas, cuyo único objetivo es presentar a los que serán los próximos personajes importantes dentro de la Casa de las Ideas tanto en papel como en celuloide, Los Guardianes de la Galaxia y su némesis Thanos, vislumbrado en el final de la peli de Whedon. Pero es un tebeo que puede valer para el niño que se ha quedado con ganas de más después del filme, pero no para el seguidor acérrimo. Pero lo peor es ver al gran profesional que es Mark Bagley, dibujando con tamaña desgana cada número de esta nueva colección. 


Y dentro de la franquicia Vengadora terminamos con sus dos personajes más característicos, Capitán América y Iron Man, que también están en final de ciclo, con las últimas historias de, respectivamente, Ed Brubaker y Matt Fraction. El primero, terminando su larga y exitosa etapa del Centinela de la Libertad de manera profesional pero sin la magia que le caracterizaba, agotado del mundo superheróico tras más de 10 años en el mismo y Fraction mejorando la letárgica etapa en la que se había convertido su aproximación al Vengador Dorado. 


En breve, comenzaré con las novedades Marvel-Panini del mes de Diciembre, donde continuarán historias tan interesantes como el evento Vengadores-X-Men o el final de Hasta el Fin del Mundo en el Amazing Spiderman de Dan Slott. Hasta entonces!!!

19 de octubre de 2012

Vengadores Reuníos, Iron Man, Lobezno y Capitán América en las novedades de Octubre de Panini Comics


Vengadores Reuníos 2 de Brian Michael Bendis y Mark Bagley (Avengers Assemble 2 y 3 USA) 

Si el primer número de esta colección no dejaba de ser una excusa para atraer a los nuevos fans salidos de las salas de cine, este número que contiene el segundo y tercer número de la edición americana demuestra que aparte de querer sacar más dinero con otra colección Vengadora, poco aporta este título al mercado actual. Más cercano al desastre de los seis primeros números de la Liga de la Justicia de Geoff Johns y Jim Lee (es decir, personajes planos, escenas de acción sin ton ni son y diálogos de verguenza ajena) que al buen trabajo que ha realizado Bendis no solo en Los Vengadores sino en los títulos Marvel en general, el tebeo además se “enorgullece” de entregar el peor trabajo del gran profesional que es Mark Bagley. Bagley, muy lejos de su magnífico trabajo en Ultimate Spiderman o Thunderbolts, entrega página tras página desganada, mal acabada, con dibujos desproporcionados y una falta de interés que demuestra de que tipo de tebeo estamos hablando. La aparición de Thanos y la posible importancia de este título en el futuro próximo de Marvel no lo salva de la quema y de ser el peor título vengador de los últimos 10 años.

 
El Invencible Iron Man 21 de Matt Fraction y Salvador Larroca (The Invincible Iron Man 515 y 516 USA) 

Fraction afronta su final en la colección de Iron Man de la misma manera que comenzó: con riesgo, originalidad y muchas sorpresas. Termina Demonio y comienza La Larga Caída, en dos ejemplares que te mantienen intrigado y no te sueltan hasta que llegas a la última página, deseando que salga el ejemplar del siguiente mes. Pocos tebeos del género me han tenido agarrado a la butaca y me han conseguido dar la vuelta a lo que creía que iba a ocurrir en los últimos tiempos. Fraction lo consigue, entregándome algo novedoso de un concepto (de nuevo la caída de Stark) que creía que iba a discurrir por los trillados caminos comunes. Ni de lejos. 


Lobezno 17 de Jason Aaron, Cullen Bunn, Paul Pelletier y VV.AA. (Wolverine 304 y 305 USA) 

Final de la etapa de Aaron, con un número epílogo que cierra frentes y abre un par de ellos y que sirve sobre todo como fin de fiesta de Aaron y la tropa de dibujantes que le han acompañado a lo largo de su interesante pero irregular etapa al frente del mutante más famoso del universo Marvel. Completa el ejemplar doble el inicio del trabajo del guionista Cullen Bunn. Y hay que decir que no tenía interés en continuar comprando las sobreexplotadas aventuras del mutante de las garras de adamantium, pero este primer número y el dibujo de un Paul Pelletier más Alan Davis que nunca me ha picado la curiosidad lo suficiente para acabar comprando por lo menos la primera saga. 


Capitán América 21 de Ed Brubaker, Alan Davis y Patrick Zircher (Captain America vol.6, 10 y 11 USA) 

Nos despedimos del gran Alan Davis con el espectacular pero algo precipitado final de “Powerless” y le damos la bienvenida a Patrick Zircher en la saga “Shock to the System”, que devuelve a la colección ese ambiente de novela negra y de espías que es ya marca de la casa de Ed Brubaker. Sorprendente el cambio de estilo a mejor de Zircher, que sigue los pasos de otro veterano como Jackson Guice, los cuales han dado un giro a su estilo y carrera con resultados tan apetecibles como los mostrados en este ejemplar. 

27 de septiembre de 2012

La santísima trinidad vengadora en los tebeos de Marvel/Panini de Septiembre


Capitán América 20 de Ed Brubaker y Alan Davis (Captain America vol.6, 8 y 9 USA) 

Penúltimo ejemplar con la saga dibujada por Alan Davis, que aunque en estos dos ejemplares incluídos en la edición española se le notan algo las prisas, sobre todo en algunos acabados y desproporciones anatómicas, sigue siendo un ejemplo de como realizar un tebeo de superhéroes. Una historia que trae de vuelta conceptos de los años 70 como La Bomba Loca de Kirby o El Escuadrón Serpiente de Englehart, mezclado con una velada crítica a la situación económica y social actual, perfectamente plasmada en la conversación entre Tony Stark y un Steve Rogers que parece traído de la época Nixon. 


El Invencible Iron Man 20 de Matt Fraction y Salvador Larroca (The Invincible Iron Man 513 y 514 USA) 

Fraction pisa el acelerador en la nueva caída de Tony Stark, en un ejemplar doble para la edición española, que no disfrutaba tanto desde el inicio de su etapa. Incluso Larroca está más que correcto, imprimiendo ritmo a las escenas de acción, además de introducir a Los Vengadores versión China comunista. Si lo que queda de la etapa de Fraction al frente del título está a la altura de este ejemplar, nos espera un estupendo fin de fiesta. 


El Poderoso Thor 17 de Matt Fraction, Pascual Ferry, Pepe Larraz y Giussepe Camuncoli (Mighty Thor vol.4, 11 y 12 USA) 

Lo que podría haber sido una gran historia (la desaparición de Thor y su suplantación) se ha convertido en una breve anécdota por la premura con la que se ha contado. Poco ha ayudado a Fraction los inadecuados artes de Ferry, Larraz y un Camuncoli desganado, incapaces de impregnar de aliento épico una historia que se merecía un apartado artístico y un largo desarrollo para convertirse en la historia que debía haber sido. Lo mejor de todo, y eso engloba a la etapa de Fraction al completo, su caracterización del joven Loki.

15 de agosto de 2012

Capitán América 19, la llegada de Alan Davis. Colaboración para Panini Reviews


La extensa etapa de Brubaker cambia su tono gracias a la llegada de Alan Davis, quizá el autor veterano que sigue en activo, cuya calidad no ha bajado ni un ápice desde que comenzara su carrera a principios de los 80. Del oscurantismo de Guice o Epting a la luminosidad y ampulosidad del trabajo de Davis. La colección lo necesitaba. La reseña completa pinchando aquí.

14 de agosto de 2012

Fatale book one: Death Chases Me de Ed Brubaker y Sean Phillips


Fatale book one: Death Chases Me de Ed Brubaker y Sean Phillips (Fatale 1 al 5 USA)

Desde los comienzos de su carrera, el tándem formado por Brubaker y Phillips han demostrado su amor y pasión por el género negro y lo han sabido mezclar con otros géneros de la cultura popular. Desde tebeos 100% negros como su primer trabajo juntos como "La Escena del Crimen" para Vertigo, hasta su actual y magistral "Criminal" para el sello Icon de Marvel Comics, pasando por su mix con el género de superhéroes como fue "Sleeper" para Wildstorm Comics o con el pulp en "Incognito" también para Icon.

Los antihéroes patéticos, las mujeres fatales que manipulan a los hombres como peleles a su antojo o sus detectives/periodistas fracasados y policías corruptos inundan las páginas de tebeos que huelen a tabaco, colonias baratas y alcohol. Ahora, bajo el sello Image, llevan su propuesta un paso adelante, en un trabajo que aúna lo mejor de Raymond Chandler y Lovecraft, es decir, un nuevo género que podríamos denominar "horror-noir".


Y la jugada les sale estupendamente, en un primer volumen que sirve como primer arco argumental de lo que aventuro será una historia apasionante que se mueve por varias épocas a la vez y que tiene todos los ingredientes para tener una larga vida. Aquí tenemos todos los ingredientes que hacen de los tebeos del duo obras adictivas como pocas. Porque junto a sus personajes de serie negra donde no faltan desde la femme fatale a los criminales de mala muerte, tenemos a su vez súcubos, sectas satánicas, sacrificios rituales y entes demoníacos del más allá.


Poco más puedo decir de una pareja de creadores que se complementan a la perfección y que aquí vuelven a demostrar que les queda cuerda para rato. Si su Incognito no llega a cuajar del todo, aunque es una lectura más que estimable, este Fatale alcanza las cotas de genialidad de los mejores Criminal y la que es quizá su obra más interesante hasta la fecha, Sleeper.

Lectura imprescindible del 2012, uno de los tebeos del año y unos autores en plena forma. Sexo, horror y violencia tratado de manera elegante. Una magnífica ambientación, personajes estereotipados que no son lo que parecen ser y una narrativa que no te deja parar y te hace desear que el segundo volumen llegue pronto a las librerías. 

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