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28 de noviembre de 2018

DC Comics Bombshells: Reclutadas de Marguerite Bennet, Marguerite Sauvage y VV.AA. Mercadotecnia inteligente





















Es curioso como surgen algunos conceptos de éxito. DC Comics Bombshells no es un proyecto original salido de las páginas en cuatricomía de los comic books, sino que surgió a partir de una línea de figuras y estatuas perteneciente a la línea DC Collectibles que a su vez provienen de unos diseños originales fan fiction -basados en propiedades de DC Comics- realizados por la artista Ant Lucía. Dichos diseños, que reinterpretaban a las heroínas DC como iconos pin-ups, fueron descubiertos por DC Comics, que decidieron, a partir de dichos conceptos, encargar al escultor Tim Miller que desarrollara la mencionada línea. 






Visto el éxito de estas nuevas interpretaciones del panteón, tanto clásico como moderno, de heroínas de la editorial, DC decidió publicar una serie regular -aparecida primero como capítulos de 10 páginas de manera digital y luego reproducidas al poco tiempo en comic-books- en la que estos conceptos que no pasaban de la mera interpretación, se convirtieran en protagonistas de una nueva versión Elseworlds del universo DC. Un universo DC donde la aparición de seres superpoderosos se dio en los albores de la segunda guerra mundial y donde solo existen figuras femeninas en el panteón superheróico. 






Ya que este nueva versión alternativa de la historia de DC Comics se planteaba desde una perspectiva femenina y feminista, es lógico que la persona encargada de llevarlo a cabo fuera mujer, en concreto la guionista Marguerite Bennet. Junto a ella, un escuadrón de algunas de las artistas femeninas más prestigiosas de la actualidad, encabezadas por Marguerite Sauvage, plantearían un escenario que aunaría una visión divergente tanto del origen del universo DC como de los acontecimientos ocurridos en la segunda guerra mundial. 



El resultado: un inteligente e interesante what if que demuestra que las versiones alternativas de DC sigue siendo un caldo de cultivo excelente para desarrollar la creatividad. Bennet, apoyada en un formato seriado limitado a 10 páginas por capítulo, ofrece un amplio escenario que va desde la Nueva York de principios de los 40 a la Rusia comunista, pasando por Themyscira, la isla de las amazonas, para redefinir iconos y personajes femeninos tan usados y conocidos como Supergirl, Wonder Woman, la reciente Batwoman o Batgirl y Harley Quinn, de una manera fresca e inteligente, sin perder en el proceso aquellos elementos esenciales que las hacen seguir siendo tan contemporáneas como en el momento de su creación. Bennet arropa a estos modelos de empoderamiento femenino de un background y un escenario donde la historia del mundo real se fusiona con maestría con las múltiples capas, tonos y escenarios del ingente universo de la editorial. Si a eso le sumamos una calidad gráfica media-alta tenemos como resultado uno de los tebeos más originales y creativos de los últimos años de la editorial y ejemplo de que las buenas historias y los buenos tebeos pueden aparecer desde los lugares más insospechados.

28 de marzo de 2017

Supersons, Batwoman y JLA: DC Rebirth amplia su oferta de títulos para 2017








































Tras un 2016 que ha sido un verdadero renacimiento para la longeva editorial, la casa que vio nacer a Superman y Batman, aumenta su oferta editorial con tres nuevos títulos que comienzan su andadura, provenientes tanto de eventos editoriales de desigual fortuna artística y comercial, pero que todos han sido importantes para el devenir de los primeros siete meses de este nuevo arranque de una editorial que afronta el 2017 con la misma energía y fuerza con la que terminó el 2016.



Supersons.
De los tres nuevos títulos que han aparecido en los pasados meses, destaca sobremanera este Supersons que reúne a la mejor pareja formada del universo DC actual, Jonathan Kent, hijo de Superman y Lois Lane, alias Superboy y Damian Wayne, hijo de Batman y su amada/odiada Thalia al Ghul, creado por el sinpar Grant Morrison en su nunca suficientemente laureada etapa al frente del Caballero Oscuro y reforzado por el trabajo de Peter Tomasi en su etapa al frente del título Batman y Robin.



No es casual que la reunión de ambos personajes se diera en las páginas de la actual serie de Superman, realizada por el equipo creativo de Peter Tomasi y Patrick Gleason, que han conseguido el mejor título de Superman en mucho tiempo y que demuestra lo que ya decía de su anterior trabajo juntos, la mencionada etapa al frente de Batman y Robin, que es que son la pareja creativa que mejor entiende como devolver la grandeza a la editorial, con una fusión perfecta de tradición, modernidad y respeto por el trabajo previo. Ahora, Tomasi se reúne de nuevo con Jorge Jiménez, dibujante de algunos de los mejores números de la actual etapa de Superman, para entregarnos por el momento dos ejemplares que equilibra a la perfección todo lo que nos gusta a los aficionados a los buenos tebeos de superhéroes: un guión que acierta tanto en los momentos personales como en los de acción, con un dibujo espectacular, una pareja protagonista carismática y una integración perfecta dentro de lo que es el rico universo de la editorial.



Batwoman.
Kathy Kane vuelve a tener serie regular tras su magnífica reintegración dentro de los mitos de Batman en la imprescindible etapa actual de Detective Comics. Y lo hace con un equipo artístico de auténtico lujo, formado por Marguerite Bennet y James Tynion -actual artífice del éxito de la nueva Detective Comics- y dibujos del maestro Steve Epting.



Y en los dos primeros ejemplares publicados hasta la fecha, el tebeo promete un tebeo de espías con clase y estilo, una protagonista de la que me enamoré desde su creación por parte de Greg Rucka y J.H. Williams en las páginas de Detective Comics hace ya casi 10 años, donde los autores, tras resumir modélicamente el origen de la heroína en 20 páginas, nos adentran en un año perdido de su vida que se nos había escamoteado y que tendrá una importancia fundamental en los acontecimientos que está viviendo nuestra protagonista, consecuencia de los hechos acaecidos en el mediocre crossover batmaniano de reciente publicación llamado "La Noche de los Hombres Monstruo".



Justice League of America.
Lo único que sacamos en claro los que nos leímos el sacacuartos que fue el primer crossover de la nueva Justice League y El Escuadrón Suicida aparecido la pasada navidad, es que Batman iba a montar una nueva Liga de la Justicia con los pies más en la tierra. La propuesta, atractiva de partida lo formaba un equipo sugerente formado por Batman, junto a la reinsertada en sociedad Killer Frost, Lobo, Canario Negro, el nuevo Atom y El Rayo.



Lo que nos entrega el guionista Steve Orlando en los tres primeros ejemplares es un número de arranque modélico pero sin sorpresas de presentación y formación del grupo y dos primeros ejemplares en los que el nuevo grupo se encuentra con su primera amenaza, salida de los tebeos de la Liga de la Justicia Europa y deja vislumbrar que veremos disputas grupales al estilo de la añorada Liga de Giffen y deMatteis, pero sin el humor descacharrante. Ivan Reis, el dibujante principal de la serie, da lo que promete un tebeo de superhéroes blockbuster, pero como pega decir que tras solo dos números nos tenemos que comer a un dibujante de relleno Felipe Watanabe, que por supuesto no le llega ni a la suela de los zapatos al trabajo de Reis.


30 de abril de 2015

Batwoman de Marc Andreyko: Una cancelación inmerecida



















Marc Andreyko no tiene suerte en DC Comics. Serie que escribe, serie que le cancelan. Le ocurrió con Manhunter a mediados/finales de la década pasada y le ha vuelto a ocurrir con esta nueva aproximación a Batwoman, tras la salida de J.H. Williams y W. Haden Blackman de la serie en su número 25.



Y es una pena (la etapa de Andreyko han sido únicamente 15 números regulares y un annual para cerrar la trama que quedaba pendiente) porque el trabajo de Andreyko ha estado a la altura y ha superado el trabajo previo de Williams, Blackman y McCarthy en la colección.



Gráficamente, la serie si que puede haber perdido, ya que un J. H. Williams no te lo encuentras todos los días, aunque McCarthy le sucedió dignamente, intentando emular al maestro, más ocupado en terminar a regañadientes la nueva serie de Sandman junto a Gaiman. Pero hay que reconocer que la etapa de Williams era más una delicia para la vista, que para la lectura. Mucho más equilbrada fue la forma y fondo de la primera etapa de Katie Kane aparecida en el extinto primer volumen de Detective Comics, pero claro, teníamos como guionista a un Greg Rucka en plenas facultades.



Y es que lo de Williams era más un experimento visual que una historia con una narrativa clara. Y en eso, Andreyko es un magnífico guionista, algo que cualquier seguidor de su Manhunter puede atestiguar. Buen desarrollo de personajes, sobre todo femeninos, y un desarrollo de tramas que se van solapando sin problemas las unas a las otras, sin estar pensando en el volumen recopilatorio de turno, son las señas de identidad de Andreyko. Y esto es lo que nos encontramos en Batwoman.



Ladrones de cuadros provenientes del pasado de nuestro personaje, una femme fatale vampírica y el regreso y remodelación del entorno sobrenatural de DC Comics mucho mejor llevado que la fallida Justice League Dark de Milligan y Lemire es lo que pasa los escasos 16 números que ha tenido a su disposición Andreyko. Un número de ejemplares insuficiente, que ha dejado insatisfecho al lector de este serial, como puede atestiguar el annual con el que termina esta etapa.



Yo, y espero que todos los que hemos apoyado esta serie, esperamos y deseamos que DC Comics nos devuelva esta colección en un futuro próximo, por supuesto con Andreyko y el dibujante Jeremy Haun (el artista artífice de la primera parte de esta etapa) o en su defecto Moritat (que dibujo unas páginas de relleno de uno de los ejemplares de esta colección). Espero que Georges Jeanty, famoso por ser el dibujante de las nuevas aventuras de Buffy en papel impreso, no vuelva, ya que los últimos números de la serie se resienten con este dibujante, muy alejado su estilo del tono que necesita esta colección.



Y a todos aquellos que no os habéis acercado a este personaje, quizás por el recelo provocado por el exceso de Bat-títulos que inundan nuestras estanterias, os recomiendo que vayáis a vuestra tienda más cercana y os hagáis con todos los ejemplares de esta colección. En cuanto comencéis a leerlos, querréis saber más de Katie Kane (uno de los mejores personajes femeninos creados en los últimos tiempos), su relación con Maggie Sawyer, su hermana y Nocturna, por mencionar unos pocos de los personajes que aparecen en esta colección. En resumen, un más que correcto tebeo que debería haber corrido mejor suerte.

9 de enero de 2014

Batwoman de J.H. Williams III y W. Haden Blackman. Los mejores tebeos de la nueva DC


Si ha habido una serie extraña y diferente dentro de la DC Comics del siglo XXI ha sido Batwoman. Una nueva interpretación de un personaje casi olvidado de los inicios de la editorial y que fue reintroducido en el último crossover de DC Comics que fue aplaudido unánimemente por público y crítica, la serie semanal 52.

Rodeado de la polémica, ya que Kathy Kane, Batwoman es homosexual y los medios haciéndose eco de la noticia (a veces parece que seguimos viviendo en la Edad Media) el personaje fue recibido con agrado por el público y su historia continuó de la mano de Greg Rucka a los guiones y J.H. Williams en el arte, dentro de la colección Detective Comics, aprovechando que Batman estaba muerto y danzando por el tiempo en la etapa de Morrison.



La etapa de Rucka y Williams fue espléndida, tanto por el acertado guión de Rucka, un guionista siempre infravalorado y por el esplendoroso arte de Williams que siguió demostrando que lo realizado en Promethea junto a Alan Moore no fue fruto de la casualidad.

Pero Detective Comics volvió a ser terreno del murciélago tras su regreso de entre los muertos y Rucka abandonó al personaje y la editorial. Pero Williams que es un culo inquieto, decidió que el guionizaría a la par que ilustraría las nuevas andanzas del personaje, ayudado en los guiones por W. Haden Blackman en lo que sería la primera serie regular del personaje, con fecha de aparición Noviembre de 2010.



Y apareció en dicho mes un número 0. Pero los siguientes números presolicitados nunca aparecieron. Hasta septiembre de 2011, cuando comenzó The New 52. Que el retraso fuera por culpa de la lentitud de Williams para realizar una entrega mensual (algo lógico visto el trabajo que realiza el dibujante) o que DC decidiera tener más repercusión con la nueva etapa editorial nunca se sabrá.

Lo que si sabemos es que la colección volvió con las otras 51 series de la nueva DC y si el trabajo de Williams a los lápices es espectacular, su trabajo como guionista junto a Blackman fue irregular. Los aspectos positivos narrativamente hablando fue sobre todo la facilidad y la naturalidad con la que los autores trataron la relación entre nuestra protagonista y su nuevo amor, Maggie Sawyer, capitana de policía de Metrópolis (el personaje fue creado por John Byrne en su etapa de Superman). Una relación de pareja que no desmerece en absoluto lo que pueda ser visto en otros tebeos de corte más independiente como el alabado El Azul es un Color Cálido. Y hacerlo en un tebeo mainstream no es moco de pavo. Y seguramente les trajo problemas, de lo que hablaré más adelante.



El otro gran acierto fue la introducción de la Agente Chase (personaje cocreado por el propio Williams junto a Doug Moench en el número 550 de la serie regular de Batman en los años 90 y que tuvo una corta pero interesante serie regular propia también en los 90) y Mr. Bones y la organización para la que trabajan, un trasunto del Shield de Marvel, pero mucho más turbia. Los juegos de poder que se traen entre manos es lo que más te atrapa de la colección.

Pero las tramas principales que sustentan la colección flojean. Y flojean porque se hacen demasiado largas y a veces Williams y Blackman se lían ellos solos, con tebeos muchas veces con exceso de textos de apoyo y un trabajo pictórico maravilloso desde el punto de vista plástico de Williams, pero irregular en el aspecto narrativo.



Williams no fue capaz de mantener el ritmo mensual y la serie tuvo dibujantes de relleno para poder mantener la periodicidad mensual. La primera elegida fue Amy Reeder, dibujante a la que conoceréis si leísteis la corta pero interesante serie de Madame Xanadu que guionizó Matt Wagner para el sello Vertigo hace unos 3 años. Y si en la serie de Wagner pegaba, aquí no lo consigue. Su sustituto a los fill-in, que acabó convirtiéndose en el dibujante regular de la colección, tras el abandono definitivo de Williams en el arte de la colección tras el número 18, Trevor McCarthy, consiguió lo imposible, ser un dibujante más adecuado que el propio Williams, y no porque fuera mejor que Williams (algo practicamente imposible, ya que Williams es de lo mejor que tiene la industria en estos momentos), sino que narrativamente era mejor complemento para la colección.

El abandono de Williams de los lápices puede haber sido por varios motivos. El primero su lentitud, el segundo su incorporación a la precuela de Sandman que comenzó el pasado Octubre junto a Gaiman y el tercero y yo creo más importante, el desgaste de las decisiones editoriales de Dan Didio y compañía.



A finales de este verano y de manera repentina, supimos que Williams y Blackman abandonaban la colección en su número 25 por diferencias editoriales. Dichas diferencias editoriales fueron la relación entre Kathy y la capitana Sawyer, que parece que iban a desembocar en boda según los planes de Williams y Blackman y que debieron espantar a las "liberales" mentalidades del staff editorial de DC Comics (una superheroína lesbiana está bien para tener cobertura mediática, pero que la cosa no se ponga tan seria) y la presión de DC de incorporar cada vez más a Batman y el universo del murciélago dentro de una colección que iba a su bola completamente del resto de personajes de Gotham City

Casualmente, la última saga de este equipo creativo y de la que también casualmente Williams ya no dibujó ningún ejemplar (¿distanciamiento?) incorporaba a Batman como elemento central de la trama. Y la saga estaba muy bien. Tras las solicitaciones del Previews, descubrimos que el último número del equipo creativo sería el 24 y no el 25, ya que este último iba a estar integrado dentro del Año Cero del Batman de Scott Snyder y que el nuevo guionista iba a ser Marc Andreyko. Y al llegar al número 24, la historia queda inconclusa.


Todavía es pronto para saber si esta historia la continuará Andreyko, ya que el número 25 es una historia del pasado del personaje y el 26 no lo tengo en mi poder todavía. Pero trístemente este es un ejemplo más de la incompetencia de la cúpula editorial de DC Comics. Puede que Batwoman no fuera un tebeo perfecto, pero era diferente y original y sus virtudes eran mucho mayores que sus defectos. Desde aquí mi apoyo incondicional al trabajo realizado por Williams, Blackman y Trevor McCarthy y mis esperanzas a la etapa Andreyko, guionista infravalorado y máximo responsable de una de las mejores series que ha dado DC en los últimas décadas, Manhunter.


13 de octubre de 2012

Los Bat-Títulos en el mes 0 de The New 52: Parte 2


Batman Incorporated 0 de Grant Morrison, Chris Burnham y Frazer Irving 

Esta serie es uno de los motivos por los que el nuevo universo hace aguas por todas partes. Porque un número 0 de una serie que comenzó antes del reinicio y que contradice todo lo que han intentado cambiar en DC es absurdo como pocas cosas. Y lo mejor del caso es que es el mejor número 0 de las colecciones de Batman. El motivo, que Batman no necesitaba ningún reinicio, porque ya lo había hecho Morrison en esta etapa, haciendo dar a Wayne y a su entorno un giro total y una evolución inteligente que llevaba a Batman más allá de lo que nadie imaginaba. El tebeo es un perfecto ejemplo de como Morrison en su aparente locura tiene muy bien pensadas las cosas y nos cuenta el equipo que Batman está formando para acabar con la amenaza de Leviathan y que está formado por viejos conocidos para los seguidores de la etapa Morrison. Para rematar un magnífico ejemplar, tenemos de vuelta al dibujante Frazer Irving, que demuestra que aparte de ser un ejemplar narrador, tiene un sinfín de registros de los que solo ha mostrado una pequeña parte. 


Batman The Dark Knight 0 de Gregg Hurwitz, Mico Suayan y Juan José Ryp 

De nuevo una redundante historia de la infancia de Bruce Wayne, donde este intenta buscar significado a la muerte de sus padres. No es un mal tebeo, y además los artistas invitados Mico Suayan y Juan José Ryp hacen un excelente trabajo, pero de nuevo los lugares comunes de la mitología de Batman y el saber hacia donde se dirige la historia sin aportar ningún dato interesante o novedoso, hacen que el tebeo se convierta en una lectura muy prescindible. 


Batwoman 0 de W. Haden Blackman y J. H. Williams 

Aparte del placer visual que es leer un tebeo dibujado por Williams, que demuestra su versatilidad como dibujante, poco nuevo se encontrará el aficionado al personaje anterior al reinicio de DC, porque en el fondo este número 0 es un resumen para todos aquellos lectores que no leyeron la primera etapa del personaje en Detective Comics guionizada por Greg Rucka.

25 de septiembre de 2012

Wonder Woman, Batwoman, Flash y la Justice League Dark cumplen un año en el nuevo universo DC


Wonder Woman 11 y 12 de Brian Azzarello y Cliff Chiang 

Azzarello culmina su primer año en la colección al estilo de las buenas season finales de las series televisivas americanas, cerrando la trama principal y las tramas secundarias, varias sorpresas, nuevas e interesantes tramas nuevas y abiertas y por supuesto un cambio en el status quo de la colección, que afronta el nuevo año con prometedores nuevos arcos argumentales en donde los Nuevos Dioses de Kirby tendrán una importancia suprema, además del interés y el morbo por ver que puede salir de ahí en las manos de Azzarello. Porque este juego de tronos entre dioses del olimpo, repleto de muertes, sexo y traiciones, no se aleja mucho de lo conseguido por el escritor en su clásica 100 Balas. Y que decir del trabajo de Cliff Chiang en estos dos ejemplares, simplemente sublime y una delicia para los ojos. Como llevo diciendo durante meses, una colección absolutamente imprescindible. 


Batwoman 11 y 12 de J.H. Williams III, W. Haden Blackman y Trevor McCarthy 

Williams lleva demostrando durante todo este año, que aparte de ser un dibujante excepcional (quizá uno de los cinco mejores del panorama actual, y como ejemplo su fastuoso regreso en el número 12) sino que con ayuda de Blackman es un más que competente guionista, capaz de crear un universo propio e intransferible para Katy Kane y su entorno, sabiendo salirse de las típicas historias urbanas del universo Batmaniano y llevar a su bella vigilante enmascarada al terreno del horror y las series de espías. Y aunque Williams dibuja de vez en cuando porque su estilo detallado y rompedor es incapaz de mantener una cadencia mensual, su sustituto Trevor McCarty, sin llegar a los níveles de grandeza de Williams (tarea imposible para el 99% de los dibujantes actuales) sale indemne de las siempre feas comparaciones. Como guinda al pastel, la llegada en el número 12 de Wonder Woman, en extraño y prometedor team-up con nuestra heroína enmascarada. 


The Flash 10 al 12 y Annual 1 de Francis Manapul, Brian Buccelatto y Marcos To 

El nuevo Flash se ha convertido en un verdadero corredor de fondo en este vapuleado nuevo universo DC. Lo que en un principio parecía una serie correcta fantásticamente dibujada por Francis Manapul, se ha convertido en un tebeo que merece muy mucho la pena leer, porque tiene unos personajes muy bien construidos y una idea general bastante pensada de lo que será el plan a largo plazo de la serie. La última historia de la colección, donde se nos cuenta el origen y la nueva reunión del plantel básico de enemigos de Flash es una prueba de ello. Villanos con más capas de lo que aparentan y perfectamente desarrollados y una buena mezcla entre la vida personal y superheróica de Barry Allen, convierten a este tebeo en una agradable lectura de la que tendrían que aprender muchas otras series con mucho más éxito que esta. 


Justice League Dark 12 de Jeff Lemire y Mikel Janín 

En tan solo cuatro números, Lemire ha sabido dotar a la colección que engloba a todos los personajes mágicos de DC Comics, de todo lo que Milligan no consiguió en ocho, es decir, una historia interesante que se aleje de la mera anécdota y el cinismo británico que no lleva a ninguna parte si no hay una historia y un arco argumental pensado de antemano. Además, Lemire va aprovechando todos y cada uno del amplio abanico de personajes mágicos de la editorial, para entregar un tebeo que no es un imprescindible, pero que se deja leer con interés y gusto mes a mes. 

9 de agosto de 2012

Batman en Julio de 2012: Parte 1


Batman 11 de Scott Snyder, Greg Capullo y Rafael Albuquerque 

Snyder deja más puertas abiertas que cerradas en este final del primer asalto de los Búhos contra el Hombre Murciélago. A su paso, Snyder siembra la duda en los mitos del Caballero Oscuro y aunque el remate no ha sido tan interesante como el camino andado, deja un grandísimo sabor de boca a los lectores del personaje más famoso y mediático de DC Comics. 


Batman Incorporated vol.2, 2 de Grant Morrison y Chris Burnham 

En un ejercicio de concisión narrativa francamente apabullante, Morrison resume y rehace tanto lo acontecido en su larga etapa al frente del murciélago, como la historia de Ras, Thalia y Batman en meras 20 páginas, unificándolo todo y dejando algunos cadáveres por el camino, como la historia Batman: El Hijo del Demonio y La Novia del Demonio de Mike W. Barr y Dennis O’Neill. No importa, porque con este número demuestra Morrison lo bien hilada que tiene su historia (mal que les pese a sus múltiples detractores entre los que no me incluyo), máxime cuando tiene como compañero de trabajo a un Chris Burnham que al principio no tragaba, pero que aquí despliega todas sus habilidades como dibujante y narrador para entregar un tebeo sin mácula y su mejor trabajo hasta la fecha. Un número redondo para una etapa redonda. 


Batman and Robin 11 de Peter Tomasi y Patrick Gleason 

Con una subtrama villanesca dependiente del Batman Nolaniano, Tomasi sigue demostrando que su mayor fuerte es la interacción entre Batman y sus hijos tanto naturales como adoptivos. Genial el enfrentamiento entre Jason Todd y un cada vez más esquizoide Damian y esa ciudad de Gotham cuyos rascacielos arden bajo el logo del murciélago en clara alusión al cartel de la secuela de la saga de Nolan. 


Batman The Dark Knight 10 de Gregg Hurwittz y David Finch 

Viendo que ni Finch ni un cada vez peor Jenkins eran capaces de hacer una historia medianamente decente, DC contrata al novelista Greg Hurwitz para intentar levantar un título que no sirve para nada. Este primer número, con un nuevo villano, El Hombre Hueco y uno de toda la vida, El Espantapájaros no ha inventado la polvora pero se lee con mucho agrado. Una intriga criminal de niños desaparecidos, un Batman más humano de lo que estamos acostumbrado, con una novia que no es solo una cara bonita y los fantasmas de James Gordon, son la combinación para una buena lectura de verano sin más trascendencia que acompañar una Coca Cola bien fresquita. Un producto de buena factura, que me hace preguntarme si no debía haber seguido pidiendo el resto del número al Previews. 


Detective Comics 11 de Tony Daniel y Julio Ferreira 

Basura absoluta que no merece la pena ni destacar. Daniel sigue demostrando su absoluta inutilidad y ya los dibujantes que le rematan el conjunto no pueden ser peores. La única alegría, que solo nos quedan dos tebeos más para dejar de sufrirle y su sustituto, John Layman, será recibido con los brazos bien abiertos. 


Batwoman 10 de J.H. Williams y Trevor McCarthy 

Poco reseñable el capítulo de este mes, tanto para lo bueno como para lo malo. La serie de Kathy Kane mantiene su calidad media sin altibajos y sabe mantenerse aparte del resto de los bat-títulos, con una independencia digna de elogio.

5 de julio de 2012

Leyendo Bat-Títulos a la espera de The Dark Knight Rises


Batman 10 de Scott Snyder, Greg Capullo y Rafael Albuquerque 

Snyder sigue en lo más alto y haciendo historia por el camino. Su Batman es espléndido, con una capacidad para mezclar el terror y la intriga de manera soberbia y consiguiendo el mejor Gotham que se ha visto en mucho tiempo. Y su historia de los Búhos se convertirá en leyenda, gracias a su deconstrucción de la infancia de Bruce y su familia, sobre todo con la chocante revelación de las páginas finales del ejemplar. Un must have en toda regla. 


Batman Annual 1 de Scott Snyder, James Tinion IV y Jason Fabok 

Primer especial anual de la colección de Batman, recuperando la bonita tradición de especiales con buenos autores. Aquí Snyder, con su nuevo colaborador James Tinion, nos presentan una historia anexa a La Noche de los Búhos, para presentarnos el nuevo origen remozado por Mr Freeze, personaje llevado a los cielos por Paul Dini en la serie de animación de Batman y caído a los pozos del infierno por culpa de Joel Schumacher en la infame Batman y Robin. Este nuevo origen parece no tener ninguna diferencia con el original hasta que Snyder y Tinion le dan un par de giros finales muy inteligentes que convierten a Mr. Freeze en un villano y personaje a tener muy en cuenta en este nuevo universo DC. 


Batman and Robin 10 de Peter Tomasi y Patrick Gleason 

Tomasi vuelve a recuperar el equilibrio tras el polémico desenlace de la primera historia de la colección, haciendo lo que sabe hacer bien. Esto es, la interacción de la extraña y algo disfuncional familia Wayne, sobre todo la rivalidad creada entre el cada vez más peligroso Damian y el resto de protegidos de Batman, en especial Tim Drake, un personaje al que celebro que se le devuelva el protagonismo perdido en los últimos años. En cuanto a la subtrama del episodio, ese grupo de criminales de tres al cuarto que se reúnen por su odio hacia Batman, me escama un poco por el parecido demasiado razonable que tiene con la reciente historia de Lobezno creada por Jason Aaron. Veremos como se desarrolla.

 
Detective Comics 10 de Tony Daniel y Ed Benes 

Daniel sigue intentando infructuosamente conseguir que su Batman sea una mezcla de la memorable etapa de Englehart y Rogers, con un mucho del Batman de Nolan y por supuesto el de Miller. Y el intento se queda en eso, porque por muchas ganas que le pongas si no tienes talento no tienes nada que hacer. En este número, cede las lides gráficas a Ed Benes, un autor que me gusta tanto como Daniel, así que la serie en este aspecto se queda igual, es decir, inane. El complemento de Dos Caras es malo con avaricia, con esa oscuridad impostada que se cree muy adulta y solo hace que sea un verdadero suplicio y aburrimiento el leer sus páginas. 


Batwoman 9 de J.H. Williams, W. Haden Blackman y Trevor McCarthy 

Williams y su socio Blackman, siguen demostrando mes a mes que cada vez están más a gusto en las tareas narrativas, en la creación de nuevos personajes atractivos y sobre todo en el uso de los tiempos narrativos, en un tebeo que cada vez está más interesante y no solo es un cómic para deleitarse con los ojos. Trevor McCarthy, el sustituto de la fugaz Amy Reeder, es un mejor relevo para el trabajo de Williams. 

18 de mayo de 2012

Las Gotham Girls no llegan en buena forma a su octavo mes en la nueva DC


Batwoman 7 y 8 de J.H. Williams, W. Haden Blackman y Amy Reeder 

Incluso con la pérdida de Williams a los lápices, siendo este el mayor aliciente del tebeo, Batwoman sigue siendo una compra interesante, gracias a esa mezcla de Batman, terror y conspiraciones secretas. Amy Reeder, la nueva dibujante de la colección y que ya hizo un buen trabajo en la fenecida y excelente Madame Xanadu de Matt Wagner, mantiene su estilo habitual, aunque adecuándolo a los experimentos visuales marca de la casa Williams.

 
Batgirl 7 y 8 de Gail Simone y Ardyan Syaf 

Simone supera la mitad del año en la colección y comienza a demostrar síntomas de cansancio. Si al flojo trabajo artístico de Syaf, le sumamos que Simone no da todo lo que puede dar en los guiones, la serie comienza a languidecer porque el en principio interesante punto de partida no se lleva a sus máximas consecuencias. Un buen ejemplo es el octavo ejemplar de la colección, donde Barbara descubre que uno de los matones a los que persigue, era uno de los que acompañaba al Joker cuando este le disparo en La Broma Asesina. Partiendo de la base que lo interesante sería ver un enfrentamiento de Barbara contra el Joker y cerrar o volver a abrir viejas heridas, peor es que la resolución de este ejemplar sea tan facilón y poco valiente. Lo único que hará que permanezca unos meses más en la colección es el comienzo de la nueva trama con James Gordon, hermano de Barbara e hijo del comisario Gordon, personaje de nueva creación del guionista Scott Snyder y del que sacó tan buen partido en su primera etapa como guionista de Batman en la colección Detective Comics. 


Catwoman 7 y 8 de Judd Winick y Adriana Melo 

Al trabajo de Winick se le empiezan a ver las costuras sin los dibujos de Guillem March. Y estos dos ejemplares dibujados de manera vulgar por Adriana Melo son una buena prueba de ello. Mala caracterización de Selina, personaje con múltiples capas que en manos de Winick no deja de ser una anti-heroína con poco cerebro y muchas curvas siliconadas, más cercana a las chicas Image de los años 90, que el excelente personaje del que tan buen partido han sacado gente como Ed Brubaker, Will Pfeiffer, Frank Miller o Jeph Loeb. Otra de las series DC que para mi tiene los días contados.

17 de marzo de 2012

Batman y sus mujeres en el sexto mes de The New 52


Batman 6 de Scott Snyder y Greg Capullo 

El omnipresente Scott Snyder y el artista Greg Capullo continúan demostrando que son un equipo creativo de primer orden con este ejemplar de su larga saga de la secta de los Búhos que parecen ser los encargados de dominar Gotham desde las sombras. En este episodio, más de acción que de desarrollo de los misterios de la oscura organización, vemos la caída y resurgimiento del Caballero Oscuro, en un relato que bien recuerda en algunos aspectos el estilo de la fallida obra de los 80, Batman: The Cult, realizada por Jim Starlin y Berni Wrightson. 


Batman The Dark Knight 6 de David Finch y Paul Jenkins 

El Batman más Top Cowizado y noventero que se recuerda en la historia del personaje, llega a su número 6 trayendo de vuelta (como es lógico), a uno de los iconos de la hipertrofia de dicha década, Bane, aprovechando también la nueva popularidad del personaje, gracias al próximo estreno de la tercera entrega del Batman de Nolan, ya que este es el villano elegido por el cineasta británico para convertirse en la némesis definitiva del héroe. Así que ya sabéis, fans de los esteroides y de la silicona, esta es vuestra colección. 


Batman and Robin 6 de Peter Tomasi y Patrick Gleason 

Tomasi sigue demostrando que es la mejor opción para realizar un Batman más cercano al que todos conocemos y sigue indagando en los años perdidos de Bruce Wayne en el intervalo entre la muerte de sus padres y su regreso a Gotham para vestir las mallas del murciélago. Tomasi cuenta una parte del pasado de Wayne, desconocida y sorpresiva, sin olvidar el excelente tratamiento que está realizando de Damian y su relación con Bruce. Un tebeo, una etapa y un autor que quizás está pasando algo inadvertida y que puede mirar de frente al exitoso Batman de Snyder. 


Catwoman 6 de Judd Winick y Guillem March 

Winick cierra el ciclo de sexo y violencia entre Batman y Catwoman, demostrando que su Selina Kyle es algo más que una bomba sexual, como intentan hacernos creer sus detractores. Fin del primer arco argumental de la nueva etapa y colección y una nueva muestra de que es un verdadero disfrute leer un tebeo dibujado por Guillem March, capaz tanto de los momentos más intimistas, como de la mejor escena de acción que un tebeo de superhéroes requiere. El camino de nuestra ladrona favorita sigue por terreno firme. 

Batgirl 6 de Gail Simone y Ardian Syaf 

Fin del segundo arco de la colección y segundo villano o villana en este caso, que no es tan mala como la pintan. Su pasado, el reverso oscuro del de Barbara tras el disparo del Joker, convirtiéndola en un símil de lo que sería la relación Batman-Joker, por supuesto sin el componente icónico y la historia entre ambos personajes. Pero no solo esto cabe eb las 20 escasas páginas del ejemplar, sino que Simone tiene tiempo de profundizar en el pasado y presente de la relación entre Bruce y Barbara. El único pero que se le puede sacar a la serie, es que el apartado artístico de Syaf no está a la altura de los guiones de Simone, más si encima tiene que compararse con las fastuosas portadas del gran Adam Hughes. Como muestra, la hermosa portada de este número, donde se nos advierte del primer team-up entre Batgirl y Batman en este nuevo universo DC reseteado. 


Batwoman 6 de J.H. Williams III, W. Haden Blackman y Amy Reeder 

No me malinterpretéis. Amy Reeder es una buena dibujante, pero no es J.H. Williams y menos si quiere imitarle. Porque eso es lo que hace aquí, intentar plasmar las dinámicas composiciones de página marca de la casa Williams III. Y no es que fracase, porque no sería justo, pero alcanzar las dosis de brillantes del dibujante de Promethea está al alcance de muy pocos. Pero quitando la bajada de calidad en el apartado gráfico, hay que reconocer que Williams y su colaborador Haden Blackman, están realizando un trabajo más que meritorio, sobre todo en las relaciones personales del personaje de Kathy Kane, en especial su emparejamiento con la teniente Maggie Sawyer.
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